Qué ver en Gante desde sus canales: historia, gremios y curiosidades de Flandes
🎥 Si prefieres ver este paseo por Gante en vídeo, aquí tienes el recorrido completo por los canales en el canal Savitur Viajes:
Hay ciudades que se visitan caminando, pero Gante se entiende mucho mejor desde el agua.
Sus canales no son solo una postal bonita de Bélgica. Durante siglos fueron las auténticas autopistas comerciales de la ciudad. Por aquí entraban mercancías, grano, pescado, telas, impuestos, noticias y también muchas historias. Algunas solemnes, otras curiosas, y alguna que otra bastante poco glamurosa.
En este paseo por Gante desde sus canales vamos a descubrir por qué esta ciudad llegó a ser una de las más prósperas de Flandes, qué papel tuvieron sus gremios medievales y cuáles son algunos de los rincones más interesantes que se ven desde el barco.
Graslei y Korenlei: el antiguo puerto medieval de Gante
Uno de los lugares más bonitos de Gante es el conjunto formado por Graslei y Korenlei, las dos orillas históricas del río Lys. Hoy vemos terrazas, fachadas restauradas y viajeros haciendo fotos, pero durante siglos este fue uno de los centros comerciales más importantes de la ciudad.
Los barcos atracaban aquí desde la Edad Media, y el puerto de Gante fue creciendo alrededor del comercio del grano y de otros productos que llegaban por vía fluvial.
En la orilla de Graslei destaca el antiguo Spijker, un almacén de grano que recuerda la importancia que tuvo este producto en la economía local. En una ciudad medieval, controlar el grano era controlar algo esencial: el pan, la cerveza y, por supuesto, los impuestos.
Y ya sabéis: una ciudad que tiene pan, cerveza y buenos impuestos… empieza a levantar edificios muy serios.
El derecho de acopio: cuando el grano hacía rica a la ciudad
Gante disfrutó durante siglos de privilegios comerciales relacionados con el comercio del grano. Las mercancías que pasaban por sus canales no simplemente cruzaban la ciudad: se descargaban, se medían, se almacenaban y se gravaban.
Aquello convirtió al puerto en una especie de gran centro logístico medieval. No había aplicaciones, códigos QR ni repartidores con prisa, pero sí había almacenes, medidores, barqueros, inspectores y gremios controlando cada movimiento.
El resultado fue una economía urbana muy poderosa. El grano alimentaba a la población, surtía a panaderos y cerveceros, y llenaba las arcas de una ciudad que acabaría dejando su riqueza escrita en piedra.
Gremios medievales: el poder detrás de las fachadas
Al navegar por los canales de Gante, muchas fachadas parecen simplemente decorativas. Pero en realidad muchas hablan de oficios, privilegios y poder económico.
Los gremios eran asociaciones profesionales que organizaban la vida laboral de la ciudad. Barqueros, medidores de grano, curtidores, carniceros, pescaderos y otros oficios tenían sus propias normas, sus espacios y, cuando podían permitírselo, sus edificios representativos.
Aquellas fachadas no eran solo bonitas. Eran una forma de decir: “aquí hay dinero, influencia y orgullo profesional”.
Gante fue una ciudad de comerciantes, artesanos y trabajadores especializados. Y esa mezcla de trabajo, riqueza y competencia urbana explica por qué su centro histórico conserva hoy una de las siluetas más impresionantes de Bélgica.
Las tres torres de Gante: la postal más famosa de la ciudad
Desde el agua, y especialmente desde la zona del puente de San Miguel, aparece una de las imágenes más reconocibles de Gante: sus tres torres.
La primera es la Iglesia de San Nicolás, muy vinculada al corazón comercial de la ciudad. Después aparece el Campanario, o Belfort, símbolo del poder civil y de la autonomía urbana. Y finalmente se alza la Catedral de San Bavón, el gran referente religioso de Gante y hogar del famoso Cordero Místico de los hermanos Van Eyck.
Tres torres, tres poderes y una misma ciudad: comercio, gobierno y religión compitiendo por tocar el cielo.
La Lonja de la Carne: cuando vender carne era asunto público
Otro lugar muy interesante de Gante es el Groot Vleeshuis, la Gran Lonja de la Carne. Este edificio del siglo XV funcionó como mercado cubierto donde se inspeccionaba y vendía la carne.
En la Edad Media, vender carne no era cualquier cosa. Había que controlar la calidad, evitar fraudes y garantizar que los productos se comercializasen en lugares autorizados. Por eso existían espacios como este, donde la actividad estaba regulada y vigilada.
Hoy, cuando vemos estos edificios, puede parecernos que solo son monumentos. Pero nacieron de necesidades muy prácticas: comer, comerciar, controlar y cobrar.
La antigua lonja de pescado y la vida junto al agua
La presencia del pescado también marcó la vida del puerto. La antigua lonja de pescado de Gante recuerda que los canales no solo traían grano o mercancías pesadas, sino también alimentos frescos y productos que dependían directamente del agua.
En una ciudad fluvial, el río era mercado, camino y frontera. Todo llegaba por aquí. Y por eso navegar por Gante permite entender la ciudad desde abajo, desde su verdadera columna vertebral: el agua.
Cisnes dorados y leyendas del antiguo puerto
Gante también tiene su lado más pícaro. En algunas fachadas del antiguo puerto aparecen símbolos que han dado pie a leyendas y explicaciones populares. Una de las más conocidas es la de los cisnes dorados, asociados por la tradición a antiguas casas de ocio del puerto.
Conviene tomar estas historias como lo que son: relatos urbanos que mezclan memoria popular, símbolos y un poco de picardía flamenca. Pero precisamente por eso funcionan tan bien. Nos recuerdan que los puertos medievales no eran museos silenciosos: eran lugares de comercio, ruido, tabernas, marineros, viajeros y negocios de todo tipo.
La Edad Media no olía siempre a incienso. A veces olía a cerveza, cuero mojado y decisiones discutibles.
Los curtidores y el curioso oficio del probador de orina
Y si hablamos de olores, llegamos a una de las curiosidades más llamativas del paseo: el trabajo de los curtidores.
Para tratar las pieles se utilizaban sustancias muy poco elegantes, entre ellas la orina, por su contenido en amoníaco. Era útil para el proceso, pero también abría la puerta al fraude. Si alguien aguaba demasiado el producto, podía arruinar el trabajo.
De ahí viene una de esas historias que parecen inventadas, pero que resumen muy bien la parte menos romántica de la vida medieval: la figura del probador de orina. Su función era comprobar que aquello tenía la concentración adecuada.
Sí, había trabajos peores que editar vídeos un domingo por la tarde.
Gante desde el agua: una forma diferente de entender la ciudad
Recorrer Gante en barco no es solo una actividad turística. Es una manera de mirar la ciudad como la miraban quienes la hicieron crecer.
Desde los canales se entiende mejor la importancia del comercio, el poder de los gremios, la riqueza de sus fachadas y la relación entre el agua y la vida cotidiana. Gante no fue grande por casualidad. Fue grande porque supo convertir su posición, sus ríos y su trabajo en poder.
Así que si estás preparando un viaje a Bélgica, mi consejo es claro: camina Gante, sí, pero también navega por ella. Porque desde el agua, la ciudad no solo se ve bonita. Se entiende.
Si quieres acompañarme en este recorrido, puedes ver el vídeo completo en el canal de Savitur Viajes.
Túnez es un país que cambia de piel en cada etapa del viaje. Primero aparece el desierto, con sus oasis, dunas y paisajes de película. Después llega la Túnez romana, monumental, arqueológica y mediterránea. Pero todavía queda una tercera cara: la Túnez viva, la que se descubre caminando por sus medinas, escuchando el bullicio de los zocos, entrando en ciudades sagradas como Kairouan y descubriendo fortalezas que también fueron escenarios de cine.
En este nuevo vídeo de Savitur Viajes | Toon Espinosa recorremos esa Túnez urbana, espiritual y cinematográfica. Una ruta entre medinas blancas, mezquitas, puertas azules, murallas costeras y localizaciones relacionadas con La vida de Brian.
La Túnez que se camina despacio
Hay ciudades que se entienden mejor sin mirar demasiado el mapa. Las medinas tunecinas son uno de esos lugares donde conviene dejarse llevar: una calle estrecha, una sombra fresca, un arco, una puerta decorada, un gato dormido, una tienda de artesanía o una conversación que aparece al fondo.
En esta parte del viaje, Túnez deja de ser solo un destino de grandes monumentos y se convierte en una experiencia cotidiana. El encanto está en los detalles: los zocos, los azulejos, los olores, el color de las fachadas, el ritmo de las calles y esa mezcla de vida local y patrimonio que aparece casi sin avisar.
Las medinas no son decorados. Son ciudades dentro de la ciudad.
Kairouan, una ciudad espiritual del norte de África
Uno de los momentos más importantes del recorrido es la visita a Kairouan, una de las grandes ciudades espirituales del Magreb. Fundada en el año 670, Kairouan llegó a florecer especialmente durante la dinastía aglabí en el siglo IX. Aunque Túnez acabaría desplazando su importancia política, Kairouan conservó un papel fundamental como ciudad santa del Magreb, con un patrimonio arquitectónico de enorme valor.
La Gran Mezquita de Kairouan es uno de sus símbolos más poderosos. Sus muros sobrios, su patio, sus columnas y su aspecto casi de fortaleza transmiten una sensación muy distinta a la de otros monumentos más ornamentados. Aquí el viaje baja el volumen. No hace falta correr ni hablar demasiado. Basta con mirar.
Kairouan es también un lugar perfecto para entender cómo Túnez acumula capas de historia. En sus edificios se perciben influencias islámicas, tradiciones locales y materiales que conectan con épocas anteriores. El resultado es una ciudad donde la espiritualidad, la arquitectura y la memoria se mezclan de forma natural.
Zocos, puertas y vida cotidiana
Después de la solemnidad de Kairouan, el vídeo vuelve a las calles. Los zocos muestran una Túnez más cercana: vendedores, artesanía, puertas, tejidos, cerámica, gatos, té, sombras y pequeños gestos cotidianos.
Esta parte del viaje recuerda algo importante: un destino no se conoce solo visitando sus monumentos más famosos. También se descubre en los espacios intermedios, en lo que sucede mientras caminas de un lugar a otro, en las escenas que no siempre estaban previstas en el programa.
Una medina blanca, calles encaladas, una mezquita, una fortaleza y el Mediterráneo al fondo pueden acabar siendo uno de los recuerdos más bonitos del viaje. Hammamet, Sousse o Monastir muestran esa Túnez luminosa donde la historia convive con la costa y la vida diaria.
Sousse y Monastir: fortalezas frente al Mediterráneo
La costa tunecina conserva algunos de los espacios más fotogénicos del viaje. Sousse y Monastir combinan medinas, murallas, ribats y una relación constante con el mar.
La Medina de Sousse, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, es un ejemplo destacado de la arquitectura de los primeros siglos del islam en el Magreb. Dentro de su conjunto se encuentran elementos como la kasbah, fortificaciones y la Gran Mezquita de Sousse.
Los ribats, por su parte, eran fortalezas costeras vinculadas a la vigilancia, la defensa y la vida religiosa. Desde sus torres, el Mediterráneo no era solo un paisaje bonito: era una frontera, una ruta comercial y una puerta abierta al mundo.
Túnez como escenario de cine
Uno de los giros más curiosos del vídeo llega con el cine. Túnez no solo ha sido escenario de historia real, también ha servido como plató para grandes producciones.
Entre las referencias más conocidas está La vida de Brian, la famosa película de Monty Python. Distintas localizaciones tunecinas aparecen vinculadas al rodaje, entre ellas la Kasbah de Sousse y el Ribat de Monastir. La Kasbah de Sousse se menciona como una de las localizaciones utilizadas para representar las murallas de la ciudad, mientras que el Ribat de Monastir aparece como uno de los espacios más asociados al rodaje.
Este detalle aporta al viaje un toque inesperado. De pronto, las murallas, patios y fortalezas no solo hablan de defensa, religión o comercio. También hablan de cámaras, actores, comedia británica y cultura popular.
Túnez se convierte así en un país donde el viajero puede pasar, en muy poco tiempo, de una medina tradicional a un escenario de película.
Viajar con respeto
Este vídeo también invita a mirar Túnez con respeto. En un viaje cultural hay escenas que pueden resultar llamativas, pero no todo lo que se puede grabar debe formar parte de un vídeo. En espacios religiosos, momentos íntimos o situaciones donde aparecen menores o personas vulnerables, lo más importante es mantener una mirada cuidadosa.
Viajar no consiste solo en enseñar. También consiste en saber cuándo guardar la cámara.
Por eso esta ruta se centra en la arquitectura, las calles, las fortalezas, los zocos, las medinas y la vida urbana, evitando convertir en espectáculo aquello que pertenece a la intimidad de las personas o a prácticas culturales sensibles.
Una tercera cara de Túnez
Esta tercera parte de la serie completa una visión mucho más rica del país. Túnez no es solo desierto. Tampoco es solo ruina romana. Es también una tierra de medinas, mezquitas, fortalezas, zocos, ciudades costeras y rincones llenos de vida.
La ruta por Kairouan, Sousse, Monastir, Hammamet y otras medinas muestra una Túnez más cotidiana y más cercana. Una Túnez donde la historia no está encerrada en vitrinas, sino que se mezcla con la vida diaria.
Conclusión: Túnez, un país con muchas capas
Después de recorrer el Sáhara, la herencia romana y ahora la Túnez urbana y espiritual, queda claro que este país no se resume en una sola imagen. Túnez es desierto y oasis, pero también anfiteatros, mosaicos, medinas, mezquitas, ribats, zocos y escenarios de cine.
Este vídeo cierra una ruta llena de contrastes. Una ruta que demuestra que Túnez es un destino ideal para quienes buscan cultura, historia, paisajes y experiencias diferentes en un mismo viaje.
Si estás pensando en viajar a Túnez, no te quedes solo con una parte del país. Camina sus medinas, visita Kairouan, acércate a sus fortalezas costeras y deja espacio para las sorpresas. A veces, lo mejor del viaje aparece justo donde no estaba previsto.
Túnez romana: el coliseo secreto más impresionante que el de Roma
Cuando pensamos en Túnez, es fácil que la imaginación viaje directamente al desierto: dunas, oasis, dromedarios y paisajes de película. Pero Túnez es mucho más que arena. Bajo su sol mediterráneo se esconde una de las herencias romanas más sorprendentes del norte de África.
En esta segunda parte de nuestra serie por Túnez nos adentramos en la cara más monumental del país: la Túnez romana. Un viaje entre anfiteatros, ruinas, ciudades antiguas, mosaicos y piedras que todavía parecen guardar el eco de otro tiempo.
El Jem: el gran coliseo africano
El gran protagonista de este recorrido es, sin duda, el anfiteatro de El Jem. Y no exagero si digo que impresiona tanto, o incluso más, que muchos monumentos romanos mucho más famosos.
Desde fuera, su tamaño ya impone. Pero es al entrar cuando el lugar se transforma. Pasillos, gradas, arcos, galerías y túneles nos llevan directamente a la época de los espectáculos romanos, cuando miles de personas se reunían para ver combates, celebraciones y escenas que hoy solo podemos imaginar.
Lo más especial de El Jem es que no se siente como una simple visita arqueológica. Se siente como entrar en una gigantesca máquina del tiempo de piedra. Caminar por sus entrañas, asomarse a la arena y mirar hacia las gradas vacías tiene algo de teatral, de épico y de inquietante.
Roma no estaba solo en Italia. Roma también estaba aquí, en África.
Túnez, una tierra de civilizaciones superpuestas
El viaje por la Túnez romana nos recuerda algo importante: este país ha sido durante siglos un cruce de caminos. Fenicios, cartagineses, romanos, bereberes, árabes y otomanos dejaron huella en su territorio.
Esa mezcla se nota en cada visita. Unas veces aparece en forma de mosaico, otras en una columna reutilizada, en una ciudad antigua, en una medina o en una fortaleza frente al mar.
Túnez no se entiende como una sola postal. Se entiende como un mosaico, y nunca mejor dicho.
Dougga y las ciudades romanas olvidadas
Además de El Jem, uno de los grandes tesoros arqueológicos de Túnez es Dougga, una antigua ciudad romana situada en un entorno espectacular. A diferencia de otros yacimientos más turísticos, Dougga conserva una atmósfera especial: parece suspendida entre las montañas, los campos y los olivares.
Allí no solo se visitan ruinas. Se pasea por lo que fue una ciudad viva: templos, calles, plazas, teatros y restos de edificios públicos que ayudan a imaginar cómo era la vida cotidiana en una ciudad romana del norte de África.
Es uno de esos lugares donde conviene bajar el ritmo, caminar despacio y dejar que las piedras cuenten.
Cartago: la eterna rival de Roma
Hablar de Túnez romana también es hablar de Cartago. Antes de convertirse en territorio romano, Cartago fue una de las grandes potencias del Mediterráneo y la gran rival de Roma.
Su historia está marcada por las guerras púnicas, por Aníbal, por el comercio marítimo y por una rivalidad que cambió el destino del Mediterráneo antiguo. Hoy, los restos de Cartago permiten asomarse a esa historia compleja, donde el pasado púnico y el romano se mezclan bajo el cielo tunecino.
Cartago no es solo un lugar arqueológico. Es una palabra enorme. Una ciudad que fue mito, amenaza, potencia y memoria.
Mosaicos, termas y piedras con historia
Uno de los detalles más fascinantes de este recorrido es comprobar cómo la historia aparece en capas. En Túnez, muchas piedras han tenido varias vidas. Algunas formaron parte de edificios romanos, otras fueron reutilizadas siglos después en construcciones islámicas, y hoy siguen ahí, convertidas en testigos silenciosos.
Los mosaicos son otro de los grandes tesoros del país. En ellos aparecen escenas mitológicas, animales, figuras humanas, motivos geométricos y fragmentos de una vida romana que no era tan lejana como pensamos.
Cada mosaico parece una pantalla antigua. Una pantalla hecha de pequeñas teselas, paciencia y memoria.
Un vídeo para mirar Túnez de otra manera
Este capítulo de la serie busca precisamente eso: cambiar la mirada. Túnez no es solo un destino de playas, desierto o medinas. También es un país con una herencia romana monumental, sorprendente y, en muchos casos, menos conocida de lo que merece.
El anfiteatro de El Jem, las ruinas de Dougga, Cartago y los restos arqueológicos repartidos por el país nos enseñan una Túnez distinta: imperial, mediterránea, antigua y profundamente conectada con la historia de Europa y África.
Por qué merece la pena visitar la Túnez romana
Visitar estos lugares permite entender que el Mediterráneo antiguo era un mundo conectado. Las ciudades romanas de Túnez no eran un rincón perdido del imperio, sino parte de una red de comercio, cultura, arquitectura y poder.
Además, muchos de estos espacios conservan una belleza especial porque se visitan con menos masificación que otros grandes monumentos romanos. Hay más silencio, más espacio y más sensación de descubrimiento.
Y eso, para un viajero, vale oro.
Conclusión: Túnez, mucho más que desierto
Después de recorrer el Sáhara, los oasis y los paisajes del sur, esta ruta por la Túnez romana demuestra que el país tiene muchas capas. Una capa de aventura, una capa de historia, una capa espiritual, una capa urbana y otra cinematográfica.
El Jem, Cartago y Dougga son algunos de los grandes nombres de este viaje, pero lo verdaderamente especial es la sensación de conjunto: la certeza de que Túnez ha sido escenario de civilizaciones, imperios, rutas comerciales y encuentros culturales durante siglos.
Así que si alguna vez viajas a Túnez, no te quedes solo con la imagen del desierto. Mira también sus piedras. Porque algunas de ellas llevan dos mil años esperando para contar una historia.
Puedes ver el vídeo completo en el canal Savitur Viajes | Toon Espinosa y acompañarnos en esta ruta por la Túnez romana, un viaje entre anfiteatros, ruinas y ciudades antiguas que todavía conservan la grandeza del Mediterráneo.
Momento divertido durante la visita al palmeral de Tozeur, rodeado de palmeras, cielo azul y vegetación del oasis.
Hay días de viaje que empiezan con una carretera y terminan pareciendo una película. En Túnez, eso ocurre casi sin avisar. Uno sale de Tozeur, se sube a un 4×4, deja atrás la comodidad del asfalto y, de pronto, el paisaje empieza a cambiar de idioma: la ciudad se borra, la arena gana terreno y el horizonte se queda limpio, inmenso, casi intimidante.
Aquella jornada tenía algo de excursión, algo de aventura y bastante de incredulidad. Porque en esta parte del sur tunecino el desierto no es solo un decorado: es camino, frontera, silencio, polvo en la ropa y luz afilada cayendo sobre las montañas secas.
Rumbo al Oasis de Chebika
El primer tramo fue una sacudida directa al paisaje. El coche avanzaba por pistas abiertas, entre colinas áridas y caminos que parecían improvisados por el propio viento. Desde el capó se veía esa línea infinita de tierra y cielo, con el azul arriba y el ocre abajo, como si el mundo hubiera decidido quedarse solo con dos colores.
Después apareció Chebika.
El oasis surge entre paredes de roca, agua y palmeras, como una pequeña contradicción en mitad de la sequedad. Allí todo cambia de golpe. El calor sigue presente, pero el sonido del agua suaviza el ambiente. Caminamos entre rocas, subimos y bajamos por senderos estrechos y nos dejamos llevar por esa mezcla tan tunecina de piedra, polvo y vida inesperada.
Chebika no necesita grandes explicaciones. Basta con ver cómo el agua se abre paso entre la roca para entender por qué estos lugares han sido refugio, parada y asombro durante siglos. En medio de tanta aridez, cualquier sombra parece un lujo y cualquier charco, una celebración.
El palmeral de Tozeur, un laberinto verde
Tras la roca llegó el verde.
El paseo por el palmeral de Tozeur tuvo otro ritmo, más lento y más amable. Subidos en una calesa, avanzamos entre caminos estrechos flanqueados por palmeras, muros vegetales y pequeñas parcelas donde la vida parece organizada alrededor del agua.
El palmeral no se mira desde fuera; se atraviesa. El caballo marcaba el compás, las ruedas crujían sobre la tierra y, a ambos lados, iban apareciendo escenas pequeñas: dátiles, olivos, sombras frescas, conversaciones de guía y esas paradas en las que uno entiende que viajar también consiste en dejarse explicar el lugar.
Hubo un momento especialmente bonito, casi doméstico, entre árboles y cultivos. Una rama señalada, una explicación sencilla, el grupo escuchando bajo la sombra. Después de la inmensidad seca del desierto, aquel rincón parecía un pequeño manual de supervivencia escrito con hojas.
Si estás pensando en hacer una ruta parecida por Túnez, en Savitur podemos ayudarte a preparar el viaje con itinerarios personalizados, excursiones por el desierto y visitas a lugares como Tozeur, Chebika o los escenarios de Star Wars.
La llamada del desierto
Pero el sur de Túnez siempre termina reclamando su parte de arena.
Volvimos al 4×4 y el paisaje se abrió de nuevo. De pronto todo era amplitud. Arena, pistas marcadas por neumáticos, vehículos dispersos a lo lejos y esa sensación tan peculiar de estar en un lugar donde las distancias engañan.
En el desierto se pierde la escala. Un coche parece cercano y está lejos. Una duna parece pequeña y luego te obliga a mirarla con respeto. El horizonte parece quieto, pero cambia constantemente con la luz.
Paramos en mitad de una explanada casi lunar. A un lado, el vacío. Al otro, un pequeño edificio solitario que recordaba que incluso en los confines más secos del mapa alguien ha pensado en las necesidades básicas del viajero. No todo en el desierto es épica: a veces también hay un WC perdido en ninguna parte, y conviene agradecerlo con humildad.
Esa mezcla de grandeza y detalle absurdo me encanta de los viajes. Puedes sentirte explorador durante diez minutos y, acto seguido, estar calculando si el baño tiene papel. El turismo real siempre gana al folleto.
Donde Túnez se convirtió en Tatooine
“Aquí dejo un pequeño resumen en vídeo de esta jornada entre oasis, pistas de arena y decorados de cine.”
La última parte del recorrido tuvo sabor a cine.
Llegamos a una zona de decorados y referencias cinematográficas donde el desierto tunecino se convirtió, para medio mundo, en otro planeta. Allí la arena deja de ser solo arena y empieza a cargar con memoria de pantalla grande. Las construcciones, las formas redondeadas, los personajes vestidos para la ocasión y hasta los camellos parecían colocados en una frontera extraña entre viaje y ficción.
Era inevitable pensar en Star Wars. Túnez tiene esa particularidad maravillosa: no hace falta imaginar demasiado para sentirse dentro de una galaxia lejana. El paisaje ya venía preparado de serie. Basta caminar por allí, mirar alrededor y entender por qué el cine encontró en estos lugares algo que no podía fabricarse del todo en un estudio.
Había turistas haciéndose fotos, guías explicando escenas, figuras vestidas como salidas de otro universo y una atmósfera ligera, casi teatral. No era un museo cerrado ni un decorado intocable. Era más bien un pedazo de cine dejado al sol, compartido entre curiosos, fans y viajeros que quizá llegaron buscando desierto y acabaron encontrando Tatooine.
Polvo, agua y memoria
Lo que más me gustó de esta jornada fue el contraste.
Por la mañana, el agua de Chebika brillaba entre las rocas. Después, el palmeral de Tozeur nos recordó que el desierto también puede ser fértil cuando el agua aparece. Más tarde, las pistas abiertas nos devolvieron a la aridez absoluta. Y al final, como remate inesperado, el cine convirtió la arena en leyenda.
Túnez tiene esa capacidad de cambiar de escenario sin cambiar de alma. Todo parece pertenecer al mismo territorio, aunque cada parada tenga una textura distinta: la roca, la sombra, el polvo, el dátil, la duna, el decorado, el camello, el 4×4.
Volvimos con el cuerpo algo cansado y la ropa probablemente más cerca del color del desierto que al salir. Pero también con esa satisfacción que dejan los días completos, los que no caben del todo en una explicación rápida.
Hay viajes que se recuerdan por una ciudad, por una comida o por una conversación. Este lo recordaré por la luz. Una luz dura, limpia, casi cinematográfica, cayendo sobre un paisaje que no necesitaba adornos.
Y mientras el coche regresaba a Tozeur, con el polvo todavía suspendido detrás, pensé que quizá eso era lo mejor del desierto tunecino: te hace sentir pequeño sin hacerte sentir perdido.
Italia tiene ciudades que se visitan… y lugares que se quedan dentro.
Durante las últimas semanas he recorrido de nuevo algunos de los rincones más especiales del país acompañando grupos de peregrinos. Y aunque uno termina acostumbrándose a aeropuertos, hoteles, maletas, horarios imposibles y kilómetros de carretera, hay momentos que siguen teniendo algo difícil de explicar.
No es solamente turismo.
Tampoco es únicamente fe.
Es otra cosa.
Es entrar en silencio en la Basílica de San Francisco de Asís mientras un grupo entero deja de hablar casi sin darse cuenta. Es contemplar cómo personas que jamás se habían visto terminan ayudándose mutuamente durante el viaje. Y también es vivir la parte menos visible del viaje.
La que casi nunca aparece en las fotos.
Lo que no se ve de un viaje por Italia
Hace pocos días grabé un vídeo recorriendo Venecia desde el mismo momento en el que llegábamos al Tronchetto.
Mientras los viajeros disfrutaban de la emoción de entrar en la ciudad de los canales, detrás ocurrían decenas de pequeñas gestiones invisibles:
Coordinar el vaporetto.
Revisar bonos y horarios.
Confirmar las audioguías.
Localizar el embarcadero correcto.
Atender preguntas del grupo.
Gestionar equipajes.
Confirmar horarios de regreso.
Todo sucede al mismo tiempo.
Y quizá por eso estos viajes terminan creando algo especial entre quienes los vivimos.
Porque detrás de cada visita hay un enorme trabajo humano para que todo fluya.
Asís: el lugar donde el ruido baja de volumen
Hay ciudades bonitas en Italia.
Y luego está Asís.
Asís tiene otra velocidad.
Uno empieza caminando por sus calles medievales casi como turista… y termina hablando más bajo sin darse cuenta.
La Basílica de San Francisco impresiona desde fuera, pero lo verdaderamente impactante es el ambiente que se respira dentro.
La luz.
El silencio.
Las pinturas.
La sensación de estar en un lugar que lleva siglos acogiendo personas que llegan buscando algo.
Allí también visitamos Santa María degli Angeli y la Porciúncula, uno de los lugares más importantes de la espiritualidad franciscana.
Y muy cerca aparece otro de los lugares que más emociona actualmente a los peregrinos: la tumba de Carlo Acutis.
Muchos jóvenes llegan hasta allí porque sienten que Carlo hablaba su mismo lenguaje.
Padua y la emoción alrededor de San Antonio
Pocas veces he visto entrar a tanta gente emocionada en una basílica como ocurre en Padua.
La Basílica de San Antonio tiene algo muy especial.
Hay personas que llegan después de años deseando estar allí.
Otras simplemente se dejan sorprender.
Pero casi todos terminan deteniéndose frente a la tumba del santo con una expresión muy parecida.
Quizá por eso Padua nunca es una parada cualquiera dentro de una peregrinación por Italia.
San Giovanni Rotondo y el silencio ante el Padre Pío
Otro de los momentos más intensos del viaje suele llegar en San Giovanni Rotondo.
Entrar en la cripta donde descansa el Padre Pío provoca algo difícil de describir.
He visto personas emocionarse sin decir una palabra.
He visto otras quedarse simplemente observando los mosaicos que cubren la iglesia.
Incluso quienes llegan con más dudas terminan reconociendo que el ambiente del lugar impresiona.
Y eso ocurre muchas veces durante estos viajes.
No hace falta pensar exactamente igual para sentir que estás en un lugar especial.
Loreto y la historia de la Santa Casa
Uno de los lugares más sorprendentes para muchos viajeros es Loreto.
Allí se conserva la llamada Santa Casa, vinculada según la tradición con la casa de la Virgen María en Nazaret.
La historia mezcla tradición, historia medieval y devoción popular.
Algunos atribuyen el traslado a la familia Angeli, mientras que otros relacionan el nombre con la antigua creencia de que fueron los ángeles quienes trasladaron la casa.
Sea cual sea la interpretación de cada uno, entrar allí sigue provocando una sensación difícil de olvidar.
Italia no se entiende igual cuando se recorre así
Después de tantos viajes acompañando grupos, hay algo que tengo claro.
Italia cambia cuando se vive como peregrinación.
No importa si alguien llega movido por la fe, por curiosidad cultural o simplemente porque siempre soñó con conocer estos lugares.
El viaje termina dejando huella.
Porque aquí no solo visitas monumentos.
También compartes silencios.
Conversaciones.
Cansancio.
Historias.
Momentos inesperados.
Y quizá por eso muchas personas regresan diciendo exactamente lo mismo:
“Esto no era lo que esperaba… ha sido mucho más.”
Próxima Ruta Franciscana y Padua 2026
Precisamente por todo eso ya estamos preparando nuestra próxima peregrinación por Italia:
Ruta Franciscana y Padua 2026
Un recorrido de 8 días tras las huellas de San Francisco de Asís visitando:
Los fiordos no se explican, se viven. Montañas que caen al agua, cascadas infinitas y paisajes que parecen sacados de otro planeta.
En este viaje hemos recorrido algunos de los lugares más espectaculares del país, combinando tren panorámico, barco y experiencias únicas que hacen de Noruega algo completamente diferente.
La Ruta de San Pablo en Grecia es uno de los itinerarios de peregrinación más fascinantes del mundo cristiano. En estas tierras el apóstol Pablo anunció por primera vez el Evangelio en Europa, fundó algunas de las primeras comunidades cristianas y dejó una huella espiritual que todavía hoy se percibe en ciudades como Filipos, Tesalónica, Berea, Atenas o Corinto.
Las ruinas de Filipos recuerdan el comienzo de la predicación de San Pablo en Europa.
Recorrer estos lugares no es simplemente un viaje cultural. Es una auténtica peregrinación a los orígenes del cristianismo europeo.
En nuestro último viaje acompañando peregrinos por Grecia hemos tenido la oportunidad de seguir este itinerario paso a paso, visitando los escenarios que aparecen en los Hechos de los Apóstoles y en las cartas de San Pablo.
En este artículo quiero compartir cómo es realmente esta experiencia y qué lugares forman parte de la histórica Ruta Paulina en Grecia.
El viaje de San Pablo a Europa
El viaje de San Pablo a Grecia comenzó durante su segundo viaje misionero, narrado en los Hechos de los Apóstoles.
Según el relato bíblico, Pablo recibió en una visión la llamada de un macedonio que le pedía ayuda. Interpretando esta visión como una señal divina, decidió cruzar el mar Egeo y entrar en Macedonia, iniciando así la evangelización de Europa.
El primer lugar donde predicó fue Filipos, una ciudad romana importante situada en la actual Grecia.
Este momento marcaría el inicio de una expansión del cristianismo que cambiaría la historia del continente.
Filipos: el nacimiento del cristianismo europeo
La antigua ciudad de Filipos es uno de los lugares más emocionantes de toda la ruta.
Vista de la actual sinagoga de Filipos, ciudad donde San Pablo inició la evangelización de Europa.
Aquí tuvo lugar la conversión de Lidia, considerada la primera cristiana de Europa. La tradición sitúa su bautismo en un pequeño río cercano, donde hoy se encuentra un lugar de peregrinación muy visitado.
Lugar tradicional del bautismo de Lidia, considerada la primera cristiana de Europa, en Filipos
Los peregrinos que recorren esta ruta pueden contemplar:
la impresionante basílica paleocristiana
el foro romano
el lugar tradicional donde Pablo y Silas fueron encarcelados
El grupo contempla los mosaicos de la basílica de Filipos, uno de los testimonios más valiosos del cristianismo antiguo en Grecia
Caminar por estas ruinas permite imaginar cómo comenzaron a reunirse los primeros cristianos en Europa.
Filipos fue también el origen de una de las comunidades más queridas por Pablo, a la que posteriormente escribiría la Carta a los Filipenses.
Tesalónica: una comunidad cristiana vibrante
Desde Filipos, Pablo continuó su viaje hacia Tesalónica, una ciudad que en tiempos del Imperio Romano era un importante centro comercial.
Las murallas de Tesalónica recuerdan la importancia histórica de una de las ciudades donde predicó San Pablo.
Según los Hechos de los Apóstoles, Pablo predicó en la sinagoga durante varios sábados, convenciendo a numerosos judíos y griegos de su mensaje.
Esta comunidad cristiana recibiría más tarde dos cartas muy importantes del apóstol:
Primera Carta a los Tesalonicenses
Segunda Carta a los Tesalonicenses
Hoy Tesalónica conserva algunos de los lugares cristianos más impresionantes de Grecia.
Entre ellos destaca la Basílica de San Demetrio, uno de los templos más venerados del cristianismo ortodoxo.
Bajo esta iglesia se encuentran criptas y restos arqueológicos que recuerdan los primeros siglos de la fe cristiana en la ciudad.
El relicario y los iconos de San Demetrio en Tesalónica recuerdan la profunda tradición cristiana de una de las grandes ciudades vinculadas a la Ruta de San Pablo.
Berea: el ejemplo de quienes escucharon con apertura
Después de Tesalónica, Pablo se dirigió a Berea, donde encontró una acogida mucho más favorable.
Los Hechos de los Apóstoles describen a los bereanos como personas que examinaban las Escrituras con atención para comprender el mensaje del apóstol.
Celebración religiosa en Berea, una de las ciudades donde San Pablo fue acogido y predicó el Evangelio
Hoy un monumento en la ciudad recuerda este episodio y representa a Pablo enseñando a los habitantes de Berea.
Es uno de los lugares más simbólicos de la ruta paulina.
Atenas y el discurso del Areópago
La llegada de Pablo a Atenas constituye uno de los episodios más conocidos de su misión.
En esta ciudad, centro cultural del mundo griego, Pablo observó los numerosos templos dedicados a los dioses y se encontró con un altar dedicado al “Dios desconocido”.
El Partenón domina la Acrópolis de Atenas, la ciudad donde San Pablo pronunció su celebre discurso en el Areópago.
A partir de este altar pronunció su célebre discurso en el Areópago, donde explicó a los filósofos atenienses el mensaje del Dios único.
Este discurso representa uno de los primeros encuentros entre el cristianismo y el pensamiento filosófico griego.
Hoy los peregrinos pueden visitar el Areópago, situado a los pies de la Acrópolis, y contemplar el lugar donde Pablo habló a los sabios de Atenas.
Corinto: una de las misiones más largas de San Pablo
Tras su paso por Atenas, Pablo se dirigió a Corinto, una ciudad cosmopolita y estratégica en el mundo antiguo.
Aquí permaneció aproximadamente dieciocho meses, fundando una comunidad cristiana que posteriormente recibiría varias de sus cartas.
Entre los lugares más importantes que se visitan en la ciudad destacan:
el ágora
el templo de Apolo
el bema, el tribunal donde Pablo fue juzgado
Corinto fue uno de los centros más importantes del cristianismo primitivo.
Las Cartas a los Corintios reflejan muchos de los desafíos y tensiones de esta comunidad cristiana naciente.
Por qué hacer hoy la Ruta de San Pablo en Grecia
Para muchos peregrinos, recorrer esta ruta es una experiencia profundamente espiritual.
No se trata solo de visitar lugares históricos. Se trata de comprender cómo se difundió el cristianismo en el mundo antiguo y cómo Pablo llevó el mensaje del Evangelio a nuevas culturas.
El teatro de Delfos, uno de los escenarios del mundo griego antiguo, forma parte del extraordinario patrimonio histórico de Grecia
La Ruta de San Pablo permite:
leer los textos bíblicos en los lugares donde ocurrieron
descubrir la riqueza del cristianismo primitivo
conocer la tradición ortodoxa griega
reflexionar sobre la misión evangelizadora de la Iglesia
Además, Grecia ofrece un patrimonio cultural extraordinario, con algunos de los sitios arqueológicos más impresionantes del Mediterráneo.
Nuestro viaje siguiendo los pasos de San Pablo
Durante nuestro último viaje acompañando peregrinos por Grecia hemos tenido la oportunidad de recorrer todos estos lugares.
Cada etapa del itinerario permite redescubrir los relatos de los Hechos de los Apóstoles desde una perspectiva completamente diferente.
Puedes ver algunos momentos de este viaje en este vídeo:
También hemos recopilado imágenes e inspiración de esta peregrinación en este tablero de Pinterest:
Iconógrafo ortodoxo pintando un icono religioso en Grecia. El arte de los iconos sigue siendo una tradición viva en los lugares vinculados a la Ruta de San Pablo.
Peregrinación organizada por la Ruta de San Pablo
Si deseas vivir esta experiencia espiritual y cultural, organizamos una peregrinación completa siguiendo los pasos del apóstol Pablo en Grecia.
El itinerario incluye las principales ciudades paulinas:
Filipos
Tesalónica
Berea
Atenas
Corinto
acompañados por guías especializados y con celebraciones en lugares especialmente significativos para la tradición cristiana.
Emilio López Navas, sacerdote de la Diócesis de Málaga, doctor en Teología Bíblica y uno de los sacerdotes que acompañan esta peregrinación por la Ruta de San Pablo en Grecia.
Esta peregrinación es una oportunidad única para redescubrir la historia de la Iglesia en los mismos escenarios donde el cristianismo comenzó a extenderse por Europa.
Un viaje a las raíces del cristianismo europeo
Más de dos mil años después, las ciudades que visitó San Pablo siguen conservando el eco de su mensaje.
Recorrer la Ruta de San Pablo en Grecia permite conectar con los orígenes del cristianismo y comprender mejor cómo la fe cristiana comenzó a difundirse más allá de Tierra Santa.
Para muchos peregrinos, este viaje se convierte en una experiencia que transforma su forma de leer el Evangelio y de comprender la historia de la Iglesia.
Caminar por Filipos, escuchar el silencio del Areópago o contemplar las ruinas de Corinto es una forma única de acercarse a uno de los capítulos más apasionantes de la historia cristiana.
Egipto sin filtro: la diferencia entre visitar un destino y comprenderlo
Hay destinos que se consumen. Y hay destinos que se comprenden.
Egipto pertenece claramente al segundo grupo.
Durante años he escuchado la misma pregunta antes de cada salida: “¿Merece la pena viajar a Egipto?”
La respuesta corta es sí. La respuesta larga es más interesante.
Más allá de las pirámides
Egipto no es solo una acumulación de monumentos. Es una experiencia que exige contexto.
Las pirámides impresionan. Los templos abruman. Las tumbas como la de Seti I sobrecogen.
Pero lo verdaderamente revelador no está solo en la piedra, sino en la manera en que uno se mueve por el país, entiende sus ritmos y acepta que las cosas no funcionan como en casa.
Viajar a Egipto sin filtro significa asumir esa realidad sin romantizarla ni simplificarla.
Lo inesperado también forma parte del viaje
En cualquier itinerario pueden surgir situaciones que no estaban previstas.
A veces son detalles logísticos. Otras veces son encuentros humanos que cambian el tono de una visita.
La diferencia no está en evitar lo inesperado, sino en saber gestionarlo con serenidad y conocimiento del terreno.
Ahí es donde se nota si un viaje está bien planteado.
La importancia del contexto
Egipto no es un destino para recorrer a golpe de lista.
Entender la secuencia histórica. Respetar los tiempos. Saber cuándo detenerse y cuándo avanzar.
Todo eso forma parte de una experiencia bien construida.
Con los años, organizando y acompañando viajes culturales, he aprendido que el valor no está en añadir más lugares al programa, sino en dar sentido a los que ya están.
Egipto como experiencia cultural, no como producto
Hay una tendencia a convertir los destinos en productos cerrados: mismos hoteles, mismas fotos, mismas frases.
Hay viajes que se recuerdan por los monumentos visitados. Y otros, más silenciosos, que se quedan en la memoria por las personas que aparecen cuando uno menos lo espera.
Esta es la historia de una noche en Konya, en plena celebración de Ramadán, cuando intentando llegar al santuario de Mevlana Rumi desde mi hotel Dedeman terminé perdiéndome… y encontrando algo mucho más valioso.
Konya: corazón espiritual del sufismo
Konya no es una ciudad cualquiera de Turquía. Es el lugar donde vivió y está enterrado Jalal ad-Din Rumi (Mevlana), poeta místico del siglo XIII cuya obra sigue inspirando a creyentes y no creyentes en todo el mundo.
El santuario de Mevlana, con su inconfundible cúpula verde (Kubbe-i Hadra), domina el horizonte de la ciudad. Es un lugar de recogimiento, oración y búsqueda interior.
Mi intención aquella noche era sencilla: caminar hasta allí.
Pero Konya decidió enseñarme algo antes.
Perderse en Ramadán
Era Ramadán. La ciudad tenía un ritmo especial: más recogido, más familiar, más íntimo.
Salí del hotel Dedeman convencido de que podría orientarme fácilmente. Pero las distancias eran mayores de lo que parecía y, poco a poco, comprendí que me había desviado.
En ese momento apareció Vahdi.
No compartíamos idioma, pero sí sonrisa. Le expliqué con gestos mi intención de llegar al santuario. Él no solo entendió mi destino: decidió acompañarme.
La colina de Alaeddin y el té compartido
Antes de dirigirnos al santuario, me llevó a la colina de Alaeddin, donde se encuentra la Mezquita de Alaeddin, uno de los lugares históricos más antiguos de Konya.
Desde allí la ciudad se extendía iluminada bajo la noche.
Cerca de la colina tomamos un té. Sin grandes discursos. Sin teologías. Solo hospitalidad. Y comprendí que estaba aprendiendo algo que no figuraba en ninguna guía.
El encuentro entre Rumi y Shams de Tabriz
Vahdi me condujo también a un lugar asociado a la memoria del encuentro entre Rumi y Shams de Tabriz, el discípulo y amigo que transformó profundamente su vida espiritual.
La tradición sufí cuenta que ese encuentro fue decisivo: una amistad que encendió la dimensión mística de Rumi y dio origen a muchos de sus poemas.
No era un sitio monumental. Era discreto. Pero tenía algo que el viajero atento percibe: densidad interior.
El santuario de Mevlana
Finalmente llegamos al complejo del Museo y Santuario de Mevlana.
La cúpula verde emergía en la noche como un faro. Dentro, el ambiente era de respeto y silencio. La mezquita anexa y las salas del antiguo convento derviche recordaban que el sufismo no es una doctrina aislada, sino una vía espiritual dentro del Islam.
No estaba allí como estudioso del sufismo. Estaba allí como peregrino curioso, intentando comprender mejor el corazón religioso de una cultura.
Lo que realmente encontré aquella noche
Aquella noche no fue solo una visita turística.
Fue una experiencia de hospitalidad, de encuentro interreligioso sencillo y humano. Sin debates. Sin comparaciones. Solo convivencia y respeto.
Me perdí buscando un santuario. Y encontré amistad.
Reflexión final
Viajar, cuando se hace con apertura, es también una forma de diálogo. No diluye la propia identidad. La ensancha.
Konya me enseñó que el encuentro sincero entre personas de tradiciones distintas no debilita la fe.
Este vídeo nace de un viaje anterior a la actual tensión internacional. No habla de geopolítica, sino de personas, cultura, contradicciones y belleza cotidiana: desde Isfaján a Kerman, desde Persépolis a una tetera compartida.
Es una mirada pausada, pensada para entender antes de opinar.
En cada hotel, cuidadosamente doblado sobre la cama, me esperaba una prenda que no era del todo pijama ni del todo kimono. A veces bonita, a veces demasiado corta, a veces imposible. Y sin darme cuenta, aquello se convirtió en un juego y en un ritual. Me probaba el pijama de turno como quien se prueba una versión distinta de sí mismo. Japón, noche a noche, también me vestía.
JUNTO EL LAGO ASHI DESPIERTO Y …
https://youtu.be/E4Nv0msJ9Ow
De ese gesto doméstico nació otro. Fingía que me despertaba, corría la cortina y dejaba entrar el paisaje. Kyoto. Takayama. Hakone. Tokio, ya de noche. No era postureo, era una manera de decirme: estás aquí, mira bien. El viaje empezaba cada mañana en silencio, desde dentro de una habitación.
Japón no se impone. Se insinúa.
Lo que se deja atrás también importa
Cerca del castillo de Osaka, en un pequeño santuario, aprendí algo esencial. Los papeles atados a cuerdas no son deseos, sino oráculos desfavorables. No se llevan. Se dejan allí. Como quien dice: esto no me lo cargo encima.
Japón enseña sin levantar la voz. Te muestra que soltar también es una forma de respeto.
En Nara, en un templo sintoísta, conocí la ceremonia de Okuizome. Un ritual infantil que simboliza el primer gesto de alimentación, el deseo de que el niño nunca pase hambre. Japón cuidando el futuro desde la infancia, con una delicadeza que emociona.
Y en Fushimi Inari, entre miles de torii rojos, vi grullas de papiroflexia ofrecidas por estudiantes. No pedían milagros. Pedían constancia. Aprobar un examen doblando paciencia en papel.
Japón no pide fe. Pide compromiso.
La delicadeza como forma de vida
Un día, cerca del castillo de Kyoto, vi a dos operarios cortando el césped. Uno manejaba la desbrozadora. El otro sostenía una pantalla para que las piedras no salpicaran a los transeúntes. Nadie se lo pidió. Nadie lo grabó (salvo yo). Simplemente era lo correcto.
Ese gesto explica más Japón que muchos libros.
Este tipo de experiencia forma parte de un viaje a Japón organizado que recorre lugares como Tokio, Kioto o Nara.
Lo entendí también en un andén de la estación de Kyoto, grabando en cámara lenta cómo un empleado del shinkansen asomaba la cabeza por la ventanilla para controlar que todo estuviera en orden.
O en el autobús, cuando nuestra guía, Yuka, nos explicaba las distintas calidades de sake dibujando un simple grano de arroz en una pizarra.
La precisión japonesa no es rigidez.
Es consideración.
Tradición que convive con el presente
Desde la terraza de Kiyomizudera, la vista es imponente. Pero antes de mirar el paisaje, vi a dos chicas vestidas con kimono tradicional, móviles en la mano. Tradición y presente sin conflicto alguno.
En el Templo Dorado, una carpa simboliza la promoción a dragón. El esfuerzo que asciende. La transformación. Japón siempre hablando en símbolos, nunca en consignas.
En el estanque de Kyoyochi, los colores del otoño se reflejaban sin prisa. Un árbol de kaki parecía recordarme que hay tiempos que no se fuerzan. Se esperan.
Las personas que hacen el viaje
En Takayama, paseando por Hida Minzoku Mura Folk Village, entendí que los cambios de plan también forman parte del camino. No pudimos llegar a la aldea de tejados de libro por un corte de carretera, pero Japón siempre ofrece alternativas que no se sienten como renuncia.
Allí fotografié la antigua sede del shogunato, su sala principal, su jardín. Compré una chapela japonesa a Takku, un artesano que trabajaba con las manos y con el tiempo.
Vi una pareja vestida con kimono nupcial cruzando la calle como si el mundo les concediera una tregua.
Japón es un escenario donde la vida sigue ocurriendo con una belleza serena.
Moverse, observar, dejarse llevar
Navegar por el lago Ashi, subir en el funicular buscando la panorámica del Monte Fuji, caminar tras una cena de shabu shabu por las terrazas superiores de la estación de Kyoto guiados por Yuka. Todo fluye, todo encaja.
Y luego Tokio.
La academia de moda iluminada de noche. El Golden Gai, con sus bares diminutos y su calle imposible.
Shibuya, buscando a Ana y Miriam entre la multitud hasta encontrarlas y reírnos de lo absurdo de perdernos en el lugar más concurrido del mundo.
Omotesando y una cafetería donde puedes acariciar un cerdito pequeño. Japón también sabe jugar.
Cerrar la cortina
Viajar a Japón no fue solo visitar templos, ciudades o paisajes. Fue aprender a mirar con más cuidado. A moverme sin invadir. A aceptar que no todo se controla y que no todo se lleva de vuelta.
Cada mañana, al correr la cortina desde una habitación distinta, entendía algo más. Japón no se conquista. Se habita por momentos.
Y quizá por eso, incluso en pijama, se siente tan profundamente.
Si Japón te llama tanto como a mí, aquí puedes ver el viaje que organizamos cada año:
Hay viajes que empiezan cuando aterrizas y otros que empiezan mucho antes, cuando ya sabes que no van a ser ligeros. Vietnam y Camboya fueron de los segundos. Intuía belleza, sí, pero también historia densa, contrastes incómodos y muchas capas que no se dejan entender a la primera.
Si estás pensando en viajar a Vietnam desde Málaga, este es el itinerario tal como lo organizamos, combinando cultura, paisajes y experiencias reales sobre el terreno.
Mi primer contacto con Vietnam fue Ho Chi Minh, y no hubo transición suave. El calor, las motos, los cláxones, el movimiento constante. Todo ocurre a la vez. Caminas mirando al frente, pero también a los lados, al suelo, al aire.
Entre edificios coloniales, pagodas y cafés escondidos, la ciudad muestra sin pudor su pasado y su presente.
Visitar el Museo de la Guerra fue un golpe seco. No es un lugar agradable, pero sí necesario. Sales con un nudo en el estómago y con la sensación de que Vietnam no quiere maquillar su historia, solo contarla.
Por la noche, el Chao Show fue justo lo contrario: música tradicional, instrumentos antiguos y gastronomía que acompañaba cada región del país. Una forma delicada de recordar que Vietnam también es cultura viva, no solo memoria bélica.
El Mekong: donde todo fluye distinto
El delta del Mekong fue el primer gran cambio de ritmo. Subirme a una barca y recorrer sus canales me hizo sentir que el tiempo aquí va por otro carril. Casas sobre pilotes, talleres artesanos, palmeras, silencio roto solo por el agua y los remos.
No había nada espectacular en el sentido turístico. Y precisamente por eso fue tan especial. Era vida cotidiana, sin filtros.
Cu Chi y el peso de la historia
Los túneles de Cu Chi me hicieron entender la guerra desde el cuerpo. Entrar, agacharte, notar la falta de luz y de aire. Imaginar cómo se vivía allí abajo durante años. No es una visita cómoda, pero te coloca en tu sitio como viajero.
Ese mismo día crucé la frontera invisible hacia Camboya, volando hasta Siem Reap. Y el contraste fue inmediato.
Angkor: cuando el amanecer se queda grabado
Madrugar para ver Angkor Wat al amanecer fue una de las mejores decisiones del viaje. Ver cómo el templo aparece poco a poco, reflejado en el agua, mientras el cielo cambia de color, es una imagen que se queda contigo.
Los días siguientes recorrí templos que parecen devorados por la selva, caras gigantes que te observan desde las torres, relieves infinitos.
Angkor no se visita, se atraviesa. Y aun así, sabes que solo rozas la superficie.
La danza Apsara, por la noche, cerró el círculo. Movimiento, música y tradición para dar forma humana a tanta piedra.
Volver a Vietnam: Hoi An y la belleza sin ruido
De vuelta en Vietnam, Hoi An fue un regalo. Farolillos, casas antiguas, calles para perderse sin prisa.
De día es bonita; de noche es casi hipnótica. Pasear sin rumbo, sentarte a mirar el río, dejar que el viaje respire.
El Puente Dorado, sostenido por manos gigantes en Ba Na Hills, fue uno de esos momentos en los que piensas: “esto solo podía pasar aquí”. Vietnam no tiene miedo a mezclar tradición y espectáculo.
Hue y Hanoi: solemnidad y calma
En Hue, antigua capital imperial, todo se vuelve más contenido. Pagodas, ciudadelas y tumbas de emperadores hablan de poder, simbolismo y silencio.
Es un Vietnam elegante, reflexivo.
Hanoi, en cambio, se siente vivida. Lagos, templos, barrios antiguos, cafés diminutos. Pasear en ciclo por sus calles fue una forma perfecta de observar sin invadir.
Y el espectáculo de marionetas de agua me recordó que aquí el arte popular sigue teniendo un lugar central.
Ninh Binh y Halong: despedirse despacio
Ninh Binh fue uno de los paisajes más serenos del viaje. Arrozales, ríos estrechos, montañas que emergen como si alguien las hubiera colocado a propósito.
Y el final, navegando por la bahía de Halong/Lan Ha, fue la despedida perfecta.
Dormir en un barco, remar en kayak entre formaciones kársticas, practicar tai chi al amanecer sobre la cubierta. No había prisa. Solo agua, niebla y silencio.
Lo que me llevé de Vietnam y Camboya
Este viaje no fue solo una suma de lugares. Fue una lección constante de contraste: belleza y dolor, caos y calma, pasado y futuro compartiendo espacio.
Vietnam y Camboya no se explican del todo, pero se sienten. Y cuando vuelves a casa, te das cuenta de que algo se ha recolocado por dentro y llegas a echar de menos sus magníficos hoteles. No sabes exactamente qué, pero sabes que el viaje sigue contigo.
Sobre Savitur
Savitur es una agencia especializada en viajes culturales acompañados. Desde SaviturConToon compartimos la experiencia real de cada destino.
El 7 de diciembre nos reunimos más de 60 miembros de mi familia materna, los De Rooij, en una sala de laTennisvereniging de Heifoef (Roostenlaan 303-307, Eindhoven).
Un encuentro que llevaba tiempo gestándose y que, durante unos días, convirtió a Eindhoven en el epicentro de nuestra pequeña geografía emocional.
Llegar… o no llegar
Raquel y yo aterrizamos el 5 de diciembre procedentes de Hanoi, tras acompañar a un grupo por Vietnam y Camboya. Antes de eso, Japón por trabajo. Y antes aún, casa… apenas un día.
Con el cansancio acumulado, me planteé seriamente no ir al encuentro familiar. Pero bastó escuchar la voz de mi madre al otro lado del teléfono, preguntando con esa mezcla de ilusión y necesidad si me vería allí, para que todo cambiara.
Reservé un vuelo de bajo coste para el día siguiente y una habitación doble en el Holiday Inn Centrum de Eindhoven, donde se alojaban mis hermanas y mi hermano. Decisión tomada.
Noche holandesa
Aterrizamos en EIN, el segundo aeropuerto más importante de los Países Bajos, ya de noche, con llovizna y ese frío húmedo que se te mete sin pedir permiso. Al salir de recoger las maletas estaban mi madre y Ad (diminutivo de Adrian en neerlandés), marido de mi tía Lot. El detalle nos llegó directo al corazón. Estábamos agotados.
Al llegar al hotel, Ad se despidió y mi madre, Raquel y yo bajamos a cenar. Pregunté por mis hermanos y me contó que aún no habían llegado, estaban de visita en Antwerpen con mis sobrinos.
Hablé con el responsable de sala en neerlandés, pero al fijarme mejor vi su nombre: Juan Carlos. Salté al español. Canario, más de dos años en Brabante y feliz con su trabajo. El mundo es pequeño.
En la mesa miré a mi madre con calma, con agradecimiento. Parar. Mirar su rostro sin prisas. Memorizar gestos. Recordar tanto. Y sentir, también, esa pequeña culpa por no hacerlo más a menudo.
Abrazos tardíos y descanso merecido
A los postres ya estábamos casi todos: Mónica, Belén, Diego, Quique y casi todos mis sobrinos. Abrazos, besos, risas. Pregunté por mi hermano Javi, su hija Mónica y su esposa Susana. Habían decidido dormir en casa de mi tía Corry, en lugar del hotel.
Subimos a la habitación con el cansancio marcando la “pava”, pero con la certeza de haber tomado la decisión correcta.
Desayuno con sabor a infancia
El jetlag nos despertó a las 3 de la madrugada. Aguanté como pude hasta las seis mirando el móvil. Bajamos a desayunar y empecé, sin pensarlo, por lo que tomaba de niño cuando visitaba a mi tío Fred:
pan de molde con mantequilla y mijitas de chocolate.
Luego otro con azúcar coloreada, queso con comino y lácteos de vacas que comen hierba fresca y saben, literalmente, a infancia.
Desayunamos sin prisas mientras poco a poco se iba uniendo el resto de la familia. Pregunté cuál era el plan antes del almuerzo de los De Rooij.
—Sí —dijo mi hermana Mónica—, hemos alquilado tres coches para ir a ver a la tía Corry a Zaltbommel y reunirnos allí con Javi. Tenemos sitio, ¿os venís?
—Perfecto —contesté.
Zaltbommel, el Waal y la tía Corry
Salimos a las 9 de la mañana hacia el Bommelerwaard, el pólder junto al río Waal. Aparcamos cerca de De Ruijterstraat (literalmente, “calle De Ruijter”) y antes de tocar el timbre, tante Corry ya estaba en la calle repartiendo besos.
Su casa, en el centro del pueblo, es antigua y de fachada estrecha, como tantas en los Países Bajos. Durante siglos, los impuestos se calculaban según el ancho de la fachada, así que las casas crecían hacia dentro y hacia arriba. Me invitó a verla: se ha mudado y ha dejado la casa a mi primo Fred.
Corry fue ginecóloga rural toda su vida. Querida por todo el pueblo. Dentro me sorprendió la inclinación extrema de la escalera de caracol que sube a los dormitorios.
—¿Cómo haces para no caerte? —le pregunté.
—Precisamente tu sobrina Mónica se ha caído esta mañana —me respondió, quitándole importancia—. Estoy hablando con un arquitecto, pero no es fácil. No quiero irme de esta casa, pero…
Y siguió enseñándome el precioso patio interior, el jardín y los muebles heredados de la casa de mis abuelos.
Salimos a pasear por el centro: tranquilo, cuidado, con la iglesia principal sonando con su carrillón. Llegamos al dique que protege al pueblo de las crecidas del Waal y paramos a tomar café en el único restaurante del lugar. Al pagar las bebidas de 11 personas (80 €), recordé perfectamente dónde estaba y el nivel económico del país 😄.
Un capricho: Heusden
—Tante Corry, ¿crees que nos da tiempo a ir a Heusden, ver los molinos y cruzar en el transbordador antes de comer?
Mi cuñado Quique dijo que no llegaríamos a tiempo (y tenía razón), pero mi tía contestó con complicidad:
—Que esperen a los españoles un poco. ¡Vamos!
Fuimos en caravana, con Javi en cabeza. Dudaba si el transbordador funcionaría ese sábado, pero ahí estaba. Llegamos diez minutos tarde, pero Corry ya había hablado con el capitán. Ventajas de haber sido la médica de toda la vida.
Durante el cruce bailamos, reímos y pensé en lo escasos que son estos momentos cuando somos adultos: disfrutar con tus hermanos como cuando éramos niños.
En Heusden grabé un vídeo para mi canal de YouTube SaviturConToon, junto a mi madre. En la entrevista empezó a hablar en neerlandés sin darse cuenta. Pensé en el público en español… y la dejé seguir. Estaba en su tierra, después de muchos años. Tiene 84 benditos años.
Foto junto a un molino y vuelta rápida a Eindhoven. Llegamos tarde. Otra vez 😄.
Los De Rooij en pleno
Antes de entrar en la sala, el bullicio ya se oía desde fuera. Cuando mi madre, para todos Tante Irene, cruzó la puerta, se la comieron a besos y abrazos.
Cervezas (como buenos holandeses), worstenbroodjes rellenos de carne, croquetas, patatas fritas… y cuatro horas poniéndonos al día. Primos, primas, hijos, trabajos, salud, vacaciones. Más de 60 personas.
Tras la foto de grupo, quedamos a cenar con un grupo más pequeño: Bart, Klaas y nosotros, en el Down Town Gourmet Market, un mercado gastronómico internacional en el centro de Eindhoven.
Con más cerveza en el cuerpo que litros de sangre, decidí volver andando al hotel con mi paraguas, pese a que Raquel intentó disuadirme. Entre luces de Navidad, patinetes y bicicletas, llegué antes que los que volvieron en coche. Dormí como un niño chico.
De Efteling y despedida
A la mañana siguiente fuimos al parque de atracciones De Efteling. Me vi obligado a montarme en todas las montañas rusas posibles… salvo una que me dio auténtico pánico y de la que me salí, con la correspondiente reprimenda de Raquel, que las adora.
Almorzamos perritos calientes sin remordimientos y con mucho ketchup. Por la tarde, la parte más tranquila: atracciones para niños y abuelos, enanos, hadas y fantasía. Lo que más me gustó.
Me quedaba algo pendiente: una erwtensoep (sopa de guisantes). Mi tía Lot nos había preparado una cena de despedida en su casa que la incluía. Entrar en su casa ya es un espectáculo: su marido es uno de los mejores decoradores de interiores de los Países Bajos y cruzar ese umbral es una lección de buen gusto.
Ad, además, es amante del buen vino y se había aprovisionado bien. Y el postre… ay, el postre.
A una hora prudente (no son de trasnochar), volvimos al hotel para, de madrugada, tomar el vuelo de regreso. Esta vez sí: dormir, dormir y dormir. Tres meses sin parar de viajar pedían tregua.
Nueva Zelanda era uno de los destinos que más ganas tenía de repetir. Raquel y yo encontramos un hueco en nuestra agenda viajera y, aprovechando que Turkish Airlines tuvo una gran deferencia con nosotros y nos facilitó dos billetes en clase Business a un precio imbatible hasta Sídney, allá que nos fuimos.
Desde Sídney, después de pasar la noche en un hotel cercano al aeropuerto, tomamos el vuelo que nos llevó a Auckland y, al tocar suelo neozelandés, me tocó aprender a conducir por la izquierda…
Llovía al llegar al centro de Auckland. Aparqué el coche cerca del hotel y, sin perder tiempo, nos fuimos a pie a recorrer sus calles principales: Queen St. y su muelle, siempre animados a pesar del tiempo. Eso sí, la Sky Tower solo pudimos intuirla entre la niebla.
Cenamos en un restaurante Japonés que se llama Yoshizawa y puedo decir que me encantó probar el Udón (es un tipo de pasta japonesa gruesa y alegremente elástica, algo así como cuerdas blancas hechas de harina de trigo que se dejan abrazar por caldos humeantes o salteados rápidos).
Despues el cansancio y el Jetlag nos pudo y fuimos a descansar a nuestra habitación.
Lagos quietos, montes húmedos y el verde interminable
La salida de Auckland quedó atrás como un murmullo urbano que se disolvía mientras el paisaje se ensanchaba. El cielo prometía agua y la cumplió, pero no importaba; aquel día tenía sabor de ruta.
En Hamilton hice una parada para recorrer sus jardines, un mosaico de mundos reunidos en un mismo recinto.
Después seguí hacia Arapuni, donde el lago se abría silencioso a un costado del camino. Caminé un rato junto al agua, respirando esa luz plana previa a la lluvia, antes de detenerme en el Rhubarb Café, un refugio amable en mitad del verde.
La carretera que vino después fue un ascenso pausado hacia las Mamaku Ranges. La lluvia caía fina, casi ceremoniosa, y el bosque se elevaba en paredes húmedas a ambos lados, como si el mundo se hubiera estrechado para obligarme a mirar.
La subida, sin nombre grandilocuente, tenía la dignidad de los puertos discretos: curva, niebla, altura que apenas se anuncia.
Tras coronar, el paisaje cambió de escala y, más adelante, emergió un horizonte líquido. El lago Taupō se extendía con una serenidad inmensa, acompañado durante kilómetros como quien camina junto a un gigante dormido.
Llegamos a Taupō con esa sensación de haber atravesado varios países en un solo día y nos alojamos en el motel Le Chalet Suisse. Su propietario, de origen chino, nos recibió con una cordialidad que parecía templar incluso la humedad que traíamos del camino.
Después, con el hambre reclamando protagonismo, nos acercamos a Jimmy Coops para una hamburguesa que sabía a premio del viajero.
Cuando terminé, Raquel propuso algo tan simple como necesario: detenernos en un supermercado para aprovisionarnos para los días siguientes. Salimos con agua, zanahorias, patatas fritas y ese surtido inevitable de pequeños salvavidas para los trayectos largos en coche.
Al final de la jornada, entre lluvia, curvas, un lago inmenso y un motel acogedor, el viaje tomó forma. Y yo con él.
Entre gigantes de fuego y una ciudad que despierta
La mañana en Taupō amaneció tranquila, con ese silencio que queda después de una noche de carretera. Antes de despedirnos del lago, detuve el coche en un pequeño claro junto a la orilla. El agua estaba quieta, como si esperara que me decidiera a inmortalizarla. Hice una foto, apenas un gesto, pero sentí que cerraba un capítulo del viaje.
Reanudamos la marcha hacia el sur y el paisaje empezó a elevarse, volviéndose volcánico, áspero en su grandeza. Rodeamos los volcanes del Tongariro, guardianes imponentes que cargan con historias geológicas y también con imaginarios cinematográficos. Allí el mundo tiene un peso antiguo, y uno avanza con la sensación de cruzar una frontera hacia otra época.
Más adelante apareció Ohakune, anunciado por su célebre zanahoria gigante, plantada a las afueras como un guiño monumental. El pueblo parecía construido alrededor de ese orgullo anaranjado. Pasamos sin prisa, dejándonos acompañar por la estampa.
Continuamos hacia el sur y, en Hunterville, hicimos una parada para almorzar en Relish Rangitikei. La sopa de calabaza llegó humeante, con esa calidez que el cuerpo agradece cuando el camino ya pesa un poco más. Fue una pausa breve, pero tuvo el ritmo perfecto para seguir.
La recta final nos llevó a Wellington, donde nos esperaba el DoubleTree by Hilton. La ciudad nos recibió con brisa marina y calles inclinadas, como si quisiera ponernos a prueba desde el primer paso.
Dejamos el equipaje y salimos a caminar hasta Cuba Street, que late con colores, cafés y una energía amable.
Allí, en Golding’s Free Dive, nos tomamos unas cervezas que supieron a llegada. Más tarde rematamos la noche con pizzas, una elección sencilla que encajaba con el cansancio de la ruta y la alegría de estar en una ciudad nueva.
La jornada terminó con la sensación de descenso: desde volcanes solemnes hasta una capital vibrante que nos abría sus calles. Cada día parecía contener varios mundos, y yo iba guardándolos como quien junta pequeñas piedras brillantes en los bolsillos.
Un ferry, una costa salvaje y el primer latido de la Isla Sur
La mañana del ferry empezó temprano, con ese tipo de nervio suave que acompaña a los días de tránsito importante. Dejamos Wellington aún medio adormecida y embarcamos en el Interislander rumbo a Picton, conscientes de que no solo cruzábamos un estrecho, sino que cambiábamos de isla y de ritmo.
La salida de Wellington fue un pequeño espectáculo silencioso. La ciudad se fue replegando poco a poco mientras el agua se abría en una calma engañosa.
Luego llegaron los fiordos, estrechos y verdes, como pasillos de agua entre colinas que parecían inclinarse para mirar pasar el barco. Allí el tiempo se volvió lento, contemplativo, y me quedé apoyado en la borda, dejando que el viento me ordenara los pensamientos.
Picton apareció casi sin avisar, recogida y tranquila, y con ella el inicio de la Isla Sur. Recogimos el coche y pusimos rumbo hacia Kaikōura, con esa emoción contenida de quien sabe que el paisaje va a ir creciendo kilómetro a kilómetro.
La primera parada fue para comer en Raupō, un restaurante que apareció como un hallazgo perfecto en mitad del trayecto, cerca de Blenheim, junto al Taylor River. El lugar tenía esa estética cuidada pero sin pretensión, y la comida fue una pausa consciente, saboreada sin prisas, como si el cuerpo también necesitara adaptarse a la nueva isla.
De nuevo en la carretera, el paisaje empezó a transformarse. A medida que avanzábamos hacia el sur, el océano comenzó a insinuarse, primero como una presencia lejana y luego como un compañero constante. La carretera se pegó a la costa y, de pronto, apareció el tren, avanzando paralelo al mar, como si alguien hubiera decidido coreografiar aquel tramo para el viajero.
Empezamos a detenernos sin plan previo. Una playa, unas rocas, un claro desde el que el Pacífico se extendía en silencio. En varias de esas paradas bajamos del coche y caminamos hacia la orilla. Allí estaban las focas, tumbadas sobre las rocas con una naturalidad absoluta, indiferentes a nuestra fascinación.
Al fondo, cerrando la escena, se alzaban montañas con las cumbres aún nevadas, una imagen que parecía cuidadosamente compuesta, demasiado perfecta para no detenerse a mirarla con calma. Mar, fauna salvaje, tren, montaña. Todo en un mismo encuadre, como si la Isla Sur hubiera decidido presentarse sin rodeos.
Llegamos a Kaikōura cuando la luz empezaba a suavizarse. Nos alojamos en el Bella Vista Motel, sencillo y cómodo, justo lo que necesitábamos tras un día largo y lleno de estímulos. Dejamos las cosas, respiramos hondo y entendí que algo había cambiado. El viaje ya no era solo movimiento; era contemplación.
Aquella noche me fui a dormir con el sonido del océano aún rondándome la cabeza y la sensación clara de haber entrado en otro capítulo de Nueva Zelanda, uno más salvaje, más abierto, más esencial.
De focas en la arena a lagos de otro color
Salimos de Kaikōura temprano, con el aire aún frío y el mar desperezándose a nuestra espalda. Apenas habíamos avanzado unos minutos cuando, casi como una despedida improvisada, aparecieron varias focas tumbadas directamente sobre la arena.
Raquel me pidió parar y no hizo falta insistir. Bajamos del coche y allí se quedó, sorprendida, acercándose con cuidado, haciendo fotos, todavía incrédula ante la naturalidad con la que aquellos animales compartían el espacio. Verlas tan cerca, sin vallas ni artificios, fue uno de esos momentos que no se buscan y por eso se recuerdan.
Retomamos la ruta y paramos a desayunar en Harris Farms, en Cheviot. El lugar tenía ese aire honesto de los sitios que hacen bien lo que hacen. Mientras desayunábamos, nos explicaron su labor trabajando con productos locales, cuidando el origen y el proceso. Fue un alto sencillo, pero con contenido, de los que alimentan algo más que el cuerpo.
La carretera que vino después fue, sin exagerar, una de las más bonitas del viaje. La grabé con la GoPro en el techo del coche, dejando que la primavera hiciera lo suyo: verdes intensos, colinas abiertas y esa sensación de amplitud que solo aparece cuando el paisaje no necesita adornos. Conducir allí era casi una forma de meditar.
Más adelante hicimos otra parada inesperada, esta vez para observar una manada de ciervos en Ardleigh Farm, de la familia Hudson.
Los animales se movían con calma, como si el tiempo tuviera otra densidad en ese lugar. Nos quedamos unos minutos en silencio, simplemente mirando.
La llegada al lago Tekapo fue uno de esos golpes visuales que obligan a detenerse. La ruta escénica que nos llevó hasta allí parecía diseñada para preparar la mirada. El color del agua, casi irreal, contrastaba con las montañas y el cielo abierto. Fue allí donde me di cuenta, con cierta tristeza, de que en el parabrisas había quedado el rastro de un pequeño pájaro atropellado. Un detalle mínimo, pero suficiente para recordar que incluso en los paisajes más perfectos, el viaje también deja huellas.
Cerca del lago, hice varias fotos de Raquel frente a la iglesia del Buen Pastor, recortada contra el paisaje como un símbolo de quietud y proporción. Todo allí parecía estar en su sitio, sin exceso.
Seguimos después por Pukaki Ward, con el lago Pukaki acompañándonos, ese azul lechoso que parece no agotarse nunca.
El día iba cayendo despacio cuando llegamos a Twizel y nos alojamos en el High Country Lodge, Motels & Backpackers. El cansancio era del bueno, el que se mezcla con la satisfacción de haber cruzado otro fragmento esencial del país.
Aquella noche, rodeado de silencio y de espacio, entendí que la Isla Sur no se recorría, se absorbía poco a poco.
Entre aguas perfectas y tierras abiertas
El día empezó sin prisas en Twizel, con la promesa tranquila de no tener que correr. Desayunamos en la piscifactoría de salmón de la zona, un lugar tan funcional como honesto. Allí probé el mejor sashimi de salmón de mi vida, fresco hasta el punto de parecer recién inventado. Textura limpia, sabor puro, sin necesidad de adornos. Con la energía restablecida y el ánimo en su sitio, volvimos a la carretera.
Nos adentramos en el distrito de Mackenzie, una extensión abierta donde el paisaje se estira sin obstáculos. Colinas suaves, cielos amplios y esa sensación constante de estar atravesando un territorio que no necesita explicaciones.
En un momento dado cruzamos una finca privada donde el acceso se resolvía con un gesto de confianza: dejar algo de dinero en un buzón y continuar. Más adelante aparecieron unas formaciones montañosas inesperadas, conocidas como los Clay Cliffs, a las que algunos llaman los Peines. Caminamos sobre ellas, entre crestas erosionadas y líneas imposibles, como si el terreno se hubiera detenido a medio hacer.
Desde allí continuamos hacia Omarama y afrontamos después el paso de Summit, donde la carretera vuelve a ganar altura y el paisaje se reorganiza una vez más.
Cada curva parecía una transición silenciosa hacia otro escenario.
El almuerzo nos esperaba en Cromwell, en The Stoaker, y fue una sorpresa mayúscula. Allí la comida se cocina a la brasa dentro de antiguas barricas de vino, un método tan peculiar como efectivo. El resultado fue intenso, profundo, con ese sabor limpio que solo da el fuego bien entendido. Comimos increíblemente bien, conscientes de que aquel almuerzo elevaba todo el día.
Con el estómago satisfecho y el ánimo alto, retomamos la ruta.
El río Kawarau apareció crecido, encajado en su garganta, avanzando con una fuerza hipnótica que nos acompañó durante varios kilómetros. El contraste entre el agua turquesa y las paredes de roca hacía imposible no detener la mirada.
La carretera nos llevó finalmente hasta Queenstown, donde nos alojamos en el Melbourne Lodge. Dejamos el coche y salimos a pasear, todavía con algo de luz, para dejarnos envolver por el ambiente del pueblo. Caminamos hasta el muelle justo a tiempo para ver entrar el ferry de vapor, avanzando despacio, como una postal en movimiento.
Recorrimos algunas tiendas sin rumbo fijo y el cansancio empezó a hacerse notar. A media tarde hicimos una merienda sencilla pero definitiva: mi dulce favorito, un éclair, suficiente para dar por cerrado el día. Perdimos la cena sin remordimientos y volvimos al alojamiento a descansar.
Aquella noche, Queenstown se quedó al otro lado de la ventana. Yo me dormí con la sensación de haber atravesado un territorio amplio y generoso, como si el día hubiera contenido varios viajes en uno solo.
Donde el paisaje lo dijo todo
Aquel día no necesitó presentación. Desde el primer kilómetro supe que estaba a punto de ver algunos de los mejores paisajes de mi vida. Salimos de Queenstown siguiendo el lago Wakatipu, y la carretera empezó a desplegarse como una sucesión de miradores naturales, uno tras otro, sin dar tregua.
Nos detuvimos en Bobs Cove Track, donde el agua se recogía en una calma casi irreal y el entorno invitaba a bajar el ritmo. Caminé un poco, respiré hondo y entendí que allí no había nada que mejorar.
Seguimos avanzando hacia Glenorchy, parando en cuantos miradores el cuerpo pedía. Montañas afiladas, el lago extendiéndose como una lámina viva y una sensación constante de estar dentro de una imagen que se resiste a ser capturada del todo.
Glenorchy apareció sereno, recogido, casi tímido frente a la grandeza que lo rodea. No hizo falta más que caminar un poco y mirar alrededor para sentir que habíamos llegado a un lugar especial.
Deshicimos el camino de vuelta a Queenstown y continuamos hasta Arrowtown. Allí bajamos el ritmo de nuevo, caminando por sus calles, entre casas bajas y detalles que conservan el pulso del pasado. Fue un paseo tranquilo, de los que se disfrutan sin reloj.
La carretera volvió a elevarse al cruzar un puerto de montaña recién nevado rumbo a Wānaka. El contraste entre la nieve reciente y el cielo limpio daba al paisaje una claridad casi cortante. Al llegar al lago, me acerqué a ver su árbol, solitario y perfectamente situado, como si alguien lo hubiera dejado allí a propósito.
De regreso, hicimos una última parada en Cardrona. Allí se encuentra el conocido Bra Fence, un monumento improvisado que comenzó como un gesto espontáneo y terminó convirtiéndose en un símbolo ligado a la concienciación sobre el cáncer de mama. Sujetadores de todos los colores colgaban junto a la carretera, formando una escena inesperada y cargada de significado. Muy cerca, el antiguo Cardrona Hotel mantenía intacto su aire detenido en el tiempo.
Volvimos finalmente a nuestro alojamiento en Queenstown con la sensación de haber agotado la capacidad de asombro por ese día. Paisajes imposibles, carreteras que no pedían prisa y la certeza de que algunas imágenes ya se habían quedado para siempre.
De madrugada hacia el fiordo
Tras la última noche en Queenstown, salimos muy temprano, alrededor de las cuatro de la madrugada. La carretera hacia Milford Sound tenía algunos tramos cerrados y debíamos llegar antes de las once para embarcar en el ferry que recorre el fiordo. No era una salida cualquiera: el día venía marcado por el reloj y por la necesidad de adelantarse al camino. A esa hora, Nueva Zelanda era un territorio casi vacío. Condujimos en silencio, acompañados únicamente por la luz de los faros y la línea blanca que se iba desplegando ante nosotros, como si el país aún estuviera dormido.
Un desayuno y un encuentro en Te Anau
Al amanecer llegamos a Te Anau y paramos a desayunar. El pueblo comenzaba a desperezarse con calma, ajeno a nuestra urgencia. En el local conocimos a Karma, un guía como yo, aunque con una diferencia fundamental: él hacía esa misma ruta cada día.
Conducía una furgoneta de nueve plazas llena de turistas y se notaba que conocía el camino al detalle. Aproveché para preguntarle por el estado de la carretera y pedirle algunos consejos.
Hablaba con la serenidad de quien ya no necesita comprobar nada. Al despedirnos, me dijo que si quería lo siguiera. Sonreí y decliné la oferta. Conducía como las balas y a nosotros nos apetecía otro ritmo, uno más atento al paisaje, más dispuesto a detenerse.
La carretera como viaje
Y el paisaje no tardó en exigirlo. Tras dejar atrás Te Anau, la carretera se abre primero en los amplios valles del Eglinton, con praderas extensas, ríos tranquilos y montañas lejanas que parecen sostener el cielo. Allí el mundo se ensancha y la mirada descansa. Paramos varias veces, simplemente porque era imposible no hacerlo.
Más adelante, el valle se estrecha y el bosque toma el relevo. Los Mirror Lakes aparecen casi sin avisar, pequeños y oscuros, reflejando las montañas circundantes con una precisión delicada. Un poco después, el lago Gunn ofrece una pausa distinta, recogida, rodeada de árboles altos y silencio húmedo. Caminamos un rato, hicimos fotos y dejamos que el tiempo se estirara.
La ruta continuó hacia The Chasm, donde el agua ha ido tallando la roca durante siglos. El río avanza encajonado, ruidoso, creando pasillos pulidos que contrastan con la quietud del bosque. Cada parada añadía una capa nueva al viaje, como si el camino quisiera mostrarse en todas sus formas antes de llegar al destino.
Nieve antes del túnel
Poco antes del túnel, el paisaje se volvió más severo. Las paredes se elevaron casi verticales y, sin previo aviso, empezó a nevar. Una nevada intensa, casi espectacular, con copos grandes cayendo con decisión. La carretera se volvió blanca en cuestión de minutos y el entorno adquirió una belleza difícil de explicar. Fue un regalo breve y concentrado, que duró hasta poco antes de descender hacia el nivel del mar, donde la nieve se transformó de nuevo en lluvia.
El túnel fue un umbral abrupto, oscuro y húmedo, excavado directamente en la montaña. Al salir, Milford Sound apareció de golpe, sin transición posible.
Milford Sound desde el agua
Aparcamos y fuimos los últimos en embarcar, literalmente a un minuto de que el ferry zarpara. El barco resultó ser una sorpresa agradable: amplio, cómodo, con café y chocolate caliente disponibles durante todo el recorrido, como si alguien hubiera entendido perfectamente lo que necesitaba el viajero tras una mañana así.
Subimos a cubierta y el fiordo empezó a desplegarse poco a poco. Montañas que caen a plomo sobre el agua, paredes verticales cubiertas de vegetación y cascadas que surgían de la nada. Navegamos hacia el Mar de Tasmania acompañados por esa sensación de insignificancia que no abruma, sino que ordena.
El agua oscura, el cielo cambiante y la escala del lugar hacían innecesario cualquier comentario. A la vuelta, el fiordo se dejó recorrer de nuevo con la misma solemnidad, como si quisiera asegurarse de que no olvidáramos nada.
El kea y el regreso a Te Anau
De regreso a Te Anau, ya con la luz cayendo, apareció uno de los encuentros más inesperados del día. Conocimos al kea, el único loro alpino del planeta. Inteligente, juguetón y descaradamente curioso, se subió al techo de nuestro coche, inspeccionándolo con total desparpajo. Nos hizo reír, nos obligó a detenernos y nos recordó que en Nueva Zelanda la naturaleza no siempre se observa desde lejos; a veces se acerca sin pedir permiso.
Cena sin pretensiones
Llegamos finalmente al motel Anchorage. Tras aparcar el coche y dejar las cosas, salimos a cenar a un restaurante italiano cercano. Allí conocimos a una mujer indígena, divertida, llena de energía, con tatuajes tribales que parecían contar historias por sí solos. Compartimos risas, comentarios espontáneos y un ambiente relajado que compensó con creces una pizza mejorable. No fue una gran cena, pero sí un gran cierre para el día.
Un abrigo olvidado y una decisión inesperada
La mañana empezó con una pequeña revelación doméstica: el abrigo se había quedado en el hotel de Queenstown. No era un detalle menor, y menos en el sur de Nueva Zelanda. Tras llamar y confirmar que seguía allí, decidimos hacer un alto en el camino. No era un desvío caprichoso: Queenstown quedaba de paso hacia nuestro destino final, Franz Josef. Agradecimos la ayuda, recogimos el abrigo y retomamos la ruta, como si el viaje nos hubiera concedido una segunda oportunidad para mirar.
De nuevo por el Crown Range Road
Por tercera vez cruzamos el Crown Range Road, el puerto de montaña que conecta Queenstown con Wānaka. Esta vez la nieve ya se había derretido y el paisaje mostraba otra cara, más abierta, menos dramática, pero igual de sugerente. No paramos a saludar al famoso árbol del lago, pero el día nos tenía reservado otro regalo.
El viento y la inmensidad del lago Hāwea
El lago Hāwea apareció de repente, amplio, desbordado de luz y movimiento. El viento corría con fuerza, levantando el agua y dibujando texturas cambiantes sobre la superficie. A pesar del viento, o quizá gracias a él, fue uno de los lugares más bonitos que he visto en mi vida. Nos detuvimos allí un buen rato, simplemente observando, dejando que el paisaje hiciera su trabajo sin necesidad de palabras.
El hambre terminó por imponerse y paramos a almorzar en Hawea Store & Kitchen. Una hamburguesa contundente, acompañada por un cartucho de patatas fritas tan generoso como inesperado, fue justo lo que necesitábamos. Comida sencilla, sin pretensiones, perfecta para seguir en carretera.
Continuamos después hacia el Mount Aspiring National Park. El entorno se volvió más húmedo, más verde, más vertical. Nos detuvimos en varios senderos cortos para ver cascadas que caían con decisión entre la vegetación, recordándonos que aquí el agua es parte del paisaje, no un accidente. Caminatas breves, miradas largas y la sensación constante de estar atravesando un territorio que se ofrece sin alardes.
El encuentro con el Mar de Tasmania
La llegada al Mar de Tasmania marcó otro cambio de registro. El interior montañoso quedó atrás y el océano apareció abierto, poderoso. Paseamos por la reserva de Tauparikaka, dejando que el sonido del mar y el aire salino reajustaran el cuerpo después de tantas horas de carretera. Fue un final de día tranquilo, casi ceremonial.
Frente al glaciar
Llegamos finalmente a nuestro alojamiento con vistas directas al glaciar, el Glacier View Motel. Desde allí, el paisaje se imponía incluso sin moverse del sitio. Dejamos el coche, entramos en la habitación y miramos hacia fuera, conscientes de haber cruzado montañas, lagos, viento y mar en una sola jornada.
Aquel día terminó con una certeza silenciosa: el viaje seguía ampliándose, no en kilómetros, sino en capas. Y la Isla Sur, una vez más, había vuelto a cambiar de rostro.
Ese día pasó algo pequeño pero se me quedó grabado
A los pocos minutos de salir del motel, sin previo aviso, apareció el lago Mapourika. Paramos casi por inercia y entonces lo vi: un arco iris, limpio, plantado justo frente al embarcadero.
No era espectacular por exceso, sino por oportunidad. Estaba ahí, exacto, como si hubiera salido a despedirse. Fue la primera de muchas paradas en una ruta que ya se anunciaba generosa.
Lagos que se despiden sin hacer ruido
La siguiente fue el lago Matheson, el llamado lago espejo. El reflejo estaba ahí, casi obediente, duplicando el paisaje con una precisión que parecía ensayada.
Antes de continuar, fijé la GoPro en el techo del coche. Algo me decía que el tramo que venía merecía ser guardado entero, sin cortes.
Cruzamos el río Whataroa y seguimos avanzando entre verde y agua, hasta llegar a Harihari.
Allí paramos a tomar un chocolate caliente, uno de esos altos sencillos que no se planean pero que se agradecen.
Al volver al coche ocurrió otra de esas escenas mínimas que se quedan: una especie de gallina salvaje se acercó, caminando a su aire, como si estuviera jugando conmigo. Solo después supe que no era una gallina, sino una weka. En Nueva Zelanda, incluso lo inesperado tiene nombre propio.
La costa vuelve a llamar
Volvimos a encontrarnos con el Mar de Tasmania en la playa de Hokitika. Caminamos por la arena, hicimos fotos y, cómo no, pasamos por su famoso sofá, colocado allí como un gesto absurdo y perfecto frente al océano. Un objeto doméstico plantado ante algo inmenso, como si no hubiera contradicción alguna.
Cruzando los Alpes del Sur
Desde ahí, el viaje cambió de registro. Nos adentramos en el Arthur’s Pass National Park por la SH73 y el asombro empezó a repetirse en cada parada.
El Otira Viaduct apareció suspendido en el paisaje, una obra precisa atravesando un territorio que no se deja dominar fácilmente.
Más adelante, el Castle Hill Basin, en el valle del río Waimakariri, nos obligó a bajar del coche otra vez. Rocas, amplitud y una sensación de espacio que no cabía en las fotos.
Una ciudad para cerrar el círculo
Llegamos a Christchurch ya con la luz cayendo y nos alojamos en el Southwark Hotel, céntrico, práctico y con una habitación diminuta, de esas en las que la maleta hay que colocarla con cierta estrategia. La dejamos donde pudimos y salimos a disfrutar del día de Halloween en el mercado de Riverside, animado, lleno de gente, con ese aire festivo que contrasta con la serenidad de los días de carretera.
Después visitamos la catedral, la catedral de Cartón, subimos al tranvía y dejamos que la ciudad se nos mostrara sin exigir demasiado. Era una jornada de transición, de cierre suave.
Volvimos a descansar sabiendo que al día siguiente tocaría Orana Wildlife Park y, después, el aeropuerto. El viaje por Nueva Zelanda se acercaba a su fin, pero todavía no se había ido del todo. Aún estaba ahí, acompañándonos, como un paisaje que tarda en desaparecer del retrovisor.
Si te ha gustado este viaje, en youtube: SaviturConToon tienes mucho contenido que visualizar.
Viajar a Jordania con “Viajes Savitur” es recorrer un país de arena, piedra y silencio. Un territorio marcado por la aridez, donde el agua se convierte en milagro, en símbolo y en motor de vida. Comprender Jordania a través de su relación con el agua es abrir una ventana a su historia bíblica, a la sabiduría de sus antiguos habitantes y a sus paisajes más sorprendentes.
Meribá: el agua como milagro
En la Biblia, Meribá es el lugar donde Moisés, en medio de la desesperación de su pueblo, hizo brotar agua de la roca. No es solo un relato religioso, es también la expresión de lo que significa sobrevivir en un desierto implacable: cada gota cuenta, cada manantial es un regalo. Viajar por Jordania y recordar Meribá es entender que en estas tierras, el agua siempre fue y sigue siendo un milagro.
El río Jordán: frontera y símbolo
A primera vista, el río Jordán sorprende al viajero por su modestia. No es un gran caudal, y sin embargo, pocas corrientes de agua han tenido tanta trascendencia. Aquí se bautizó Jesús, convirtiendo al Jordán en símbolo universal de purificación y renacimiento. En este lugar, el agua deja de ser solo un elemento natural y se convierte en signo de una vida nueva. Jesús mismo se presenta en los Evangelios como el agua viva de Dios, la fuente que sacia la sed más profunda del ser humano.
Hoy el Jordán sigue siendo frontera política, un río que separa y une a la vez. Un cauce humilde que nos recuerda que la grandeza no está en la cantidad de agua, sino en lo que representa.
La ingeniería nabatea: Petra y el arte de conservar el agua
Los nabateos levantaron en Petra no solo templos y tumbas, sino un sistema hidráulico admirable. Canales excavados en la roca, cisternas y presas les permitieron almacenar cada gota de lluvia. Gracias a esa ingeniería, en pleno desierto floreció una ciudad próspera. Más allá del Tesoro o el Monasterio, Petra nos habla de la inteligencia humana frente a la escasez. Un ejemplo de sostenibilidad que todavía hoy despierta admiración.
Wadi Rum: agua escondida en el corazón del desierto
El desierto de Wadi Rum, con sus dunas rojas y montañas de granito, parece un lugar condenado a la sed. Sin embargo, bajo su superficie existen enormes acuíferos fósiles: reservas de agua subterránea acumuladas desde tiempos más húmedos. Este recurso invisible permite a las comunidades beduinas seguir habitando la zona y abastece parte de las necesidades del país. El contraste es fascinante: un paisaje que parece hostil, pero que guarda bajo la arena la clave de la vida.
El Mar Muerto: agua que no da vida
Si Meribá simboliza el milagro y el Jordán la esperanza, el Mar Muerto es la paradoja. Sus aguas saladas no permiten vida, y sin embargo atraen al viajero con su magnetismo. Flotar en él es una experiencia única: el cuerpo se abandona y se deja sostener, como si la tierra misma te ofreciera descanso. Es un agua que no fecunda, pero que cura, que no alimenta, pero que fascina.
Agua y futuro en Jordania
Hoy Jordania es uno de los países con mayor escasez de agua en el mundo. El desafío no ha cambiado: aprovechar, cuidar y repartir un recurso que siempre fue limitado. Al viajero, cada vaso de agua servido en el desierto le recuerda lo valioso que sigue siendo ese don.
Conclusión
El agua en Jordania no es un simple recurso natural. Es un símbolo de fe, de frontera, de ingenio y de paradoja. Un viaje por el país se transforma cuando seguimos ese hilo invisible que va de Meribá al Jordán, de los canales nabateos a Wadi Rum y al Mar Muerto. Porque en Jordania, más que en ningún otro lugar, el agua nos habla de vida.
Cuando pensamos en un safari africano, muchos imaginan jeeps recorriendo sabanas infinitas, con viajeros alojados en lodges de ensueño, rodeados de lujo pero aislados de la vida real del país.
Camino de safari en la sabana de Murchison Falls.
Ese modelo —que podríamos llamar safari burbuja— es una experiencia maravillosa, sí, pero también distante: ves la fauna, admiras el paisaje, pero apenas rozas la vida cotidiana de las personas que habitan esas tierras.
Amanecer en la sabana de Murchison Falls durante el safari
En Uganda, la historia es diferente.
Aquí el safari no se limita a observar desde la ventanilla de un 4×4.
Uganda te invita a caminar, a internarte en la sabana y en sus espesos bosques, a sentir que tu presencia forma parte de un delicado equilibrio.
Son los rangers y los trabajadores de los parques quienes hacen posible esa magia. Ellos dedican años a acostumbrar a rinocerontes, chimpancés y gorilas a la presencia humana, para que el encuentro sea natural, íntimo y respetuoso.
No es un espectáculo montado para el turista: es el resultado de paciencia, conocimiento y un amor inmenso por la conservación.
Lo más impactante es que esa inmersión no se queda en los parques. En los trayectos entre reservas atraviesas pueblos y aldeas, donde la vida se muestra sin filtros: niños que saludan desde la carretera, familias que te ofrecen ayuda si la necesitas, y momentos en los que eres tú quien puede tenderles la mano.
Una sonrisa en el camino, en la Uganda más auténtica
Esa interacción espontánea con la población convierte el viaje en algo más humano y auténtico.
En Uganda, cada paso te recuerda que la aventura no consiste sólo en ver animales salvajes, sino en conectar con un país vivo, en movimiento, lleno de retos y esperanzas.
Senderismo en Bwindi durante la experiencia de gorilas
Si quieres ver con tus propios ojos cómo se vive un safari diferente, te invito a descubrir mis shorts en YouTube, donde comparto fragmentos de este viaje único, lleno de encuentros con la naturaleza y con las personas que la cuidan y la habitan.
¿Te vienes a descubrir la auténtica «Perla de África» conmigo?
Uganda no es un lugar para ver desde la ventanilla de un coche, es un país para sentirlo bajo los pies.
Si después de leer esto sientes que tú también necesitas romper la «burbuja» y vivir esta aventura de forma ética, segura y profunda, he diseñado un itinerario exclusivo con Savitur donde recorremos estos mismos senderos.
No es solo un safari; es el viaje que yo mismo guío para que no te pierdas ni un detalle de lo que acabas de leer.
En este viaje, descubrí que el silencio también guía. Bastaba levantar el brazo, señalar hacia el horizonte y sonreír. Lo demás lo hacía Noruega.
Durante una semana, recorrimos sus fiordos, ciudades encantadoras y paisajes imposibles de describir con palabras. Acompañé a un grupo de Savitubers —así llamamos cariñosamente a los seguidores de nuestro canal SaviturConToon— en una aventura organizada desde Viajes Savitur que ahora comparto con vosotros, con la emoción aún fresca en el corazón.
Día 1.
Stavanger: el primer suspiro y el encuentro con Giacomo
Aterrizamos en Stavanger con la luz dorada del atardecer y un aire que olía a limpio. Allí nos esperaba Giacomo, nuestro guía local: un italiano que lleva años viviendo en Noruega y que habla de sus montañas como quien recuerda a su primer amor. Alto, sereno y con una sonrisa que inspiraba confianza, fue el primer regalo del viaje.
Día 2.
Lysefjord y Marianne: la conductora que tejía en los ferris
Ese día navegamos entre paredes de roca que se levantan hasta el cielo: el famoso Preikestolen nos miraba desde arriba como un gigante dormido.
Pero el otro gran momento fue conocer a Marianne, nuestra conductora noruega. Discreta, tímida, cercana a la jubilación, nos conquistó sin decir mucho. Manejaba su Setra nuevo y superconfortable con una elegancia que rozaba lo artístico.
Y en los ratos de espera, mientras el autobús descansaba dentro de un ferry, ella tejía un jersey de lana. Esa imagen, tan sencilla y poderosa, fue una postal viva del alma noruega.
Día 3.
Hacia Bergen, entre ferris y ventanas abiertas
Las carreteras de Noruega no son solo rutas: son espectáculos. Los Savitubers miraban por la ventanilla como niños. Túneles, fiordos, islotes, valles… cada curva era una sorpresa. En Bergen, la ciudad de la lluvia nos recibió con sol y el muelle de Bryggen desplegó su colorida historia de madera frente a nosotros.
Día 4.
El día más bello del mundo: Voss, Flåm y el Nærøyfjord
Tomamos el famoso tren panorámico de Voss a Myrdal, y luego descendimos a Flåm, abrazados por montañas. Desde allí, navegamos el estrecho y majestuoso Nærøyfjord, Patrimonio de la Humanidad. No hacía falta hablar: el fiordo lo decía todo. Yo solo señalaba… y sonreía.
Día 5.
Briksdal y Geiranger: hielo, cascadas y emociones
La lengua del glaciar Briksdal nos recibió con su azul inverosímil. Algunos subieron en carritos eléctricos, otros caminamos… pero todos nos hicimos una foto con los pies en el agua helada.
Después, el Geirangerfjord se abrió ante nosotros como una catedral líquida, entre cascadas con nombres legendarios y montañas imposibles.
Una viajera me miró y me dijo:
— Toon, aquí tu estás de vacaciones.
Y tenía toda la razón.
Día 6.
De iglesias de madera y recuerdos nórdicos
Visitamos la iglesia medieval de Ringebu, oscura, sobria, con tejados que parecen vikingos. Luego, en Lillehammer, almorzamos como en casa: sopa, albóndigas, puré de patata y una tarta deliciosa.
A la salida, Marianne tejía en silencio. El jersey iba tomando forma, igual que nuestros recuerdos.
Día 7.
Oslo: el broche perfecto
Recorrimos el Parque de Vigeland, con sus esculturas humanas llenas de emoción. Paseamos por el Palacio Real, el Ayuntamiento, la Ópera moderna. Pero lo más especial fue el crucero por el fiordo de Oslo al atardecer.
En el barco, algunos miraban el agua, otros el cielo. Yo simplemente señalaba… y sonreía.
Dormir en Noruega: sencillez en la habitación, calidez en los espacios comunes
Los hoteles noruegos nos enseñaron que la comodidad no necesita adornos. Las habitaciones, de decoración sobria, estaban pensadas para el descanso. Los edredones doblados al pie de la cama parecían susurrar “cuando quieras, abrígate”.
Las cortinas, tan finas como la niebla, apenas lograban ocultar la claridad de una noche casi inexistente. Pero lejos de molestar, esa luz suave nos recordaba que estábamos lejos, muy lejos de casa.
Y la temperatura… ¡bendita temperatura! Dormíamos tapados, felices, sabiendo que por una semana habíamos escapado del calor del verano español.
En contraste, las recepciones, bares y restaurantes eran todo calidez: luces tenues, sillones mullidos, chimeneas de fondo y un silencio acogedor. Se notaba que este es un pueblo que pasa mucho tiempo en casa, leyendo, conversando, viviendo despacio.
Comer en Noruega: desayunos que daban coraje
Y si de placeres hablamos, la comida merece su lugar.
Los desayunos eran tan abundantes y deliciosos que daban coraje. Sí, coraje… porque todo estaba tan bueno que uno deseaba no saciarse para poder seguir comiendo. Panes recién hechos, quesos locales, embutidos, frutas, yogures, mermeladas, café aromático…
Y las comidas y cenas, lejos de lo que muchos esperaban, fueron excelentes. Menús equilibrados, platos sabrosos, productos frescos. Comimos bien, y en algunos casos, de maravilla. Cada comida fue también un momento para compartir, para reír, para saborear el viaje con el paladar.
Epílogo: Noruega me enseñó a callar
Como guía, uno quiere contar, explicar, traducir… pero en Noruega aprendí a retirarme a tiempo. Aprendí que hay paisajes que no necesitan palabras. Que el silencio, cuando se comparte con un grupo que mira con el alma, también es una forma de hablar.
Y que si sabes mirar, Noruega te habla. Solo hay que estar ahí, con los Savitubers, señalar… y sonreír.
Si Noruega te llama tanto como a mí, aquí puedes ver el viaje que organizamos cada año:
Probablemente, esta haya sido la peregrinación a Italia en el Año Jubilar 2025 en la que he visitadomás lugares nuevos por primera vez. Y mira que, gracias a mis viajes con los grupos de Savitur, esteaño ya he recorrido muchos destinos.
He disfrutado muchísimo, tanto con los paisajes como con mi comunidad parroquial de Rincón de la Victoria. En esta ocasión no solo fui guía: también fui peregrino, uno más entre mis feligreses.
En el grupo venía un joven madrileño, Arturo, que acompañaba a su tía. Nos hemos reído mucho mientras grabábamos vídeos para mi canal de viajes de YouTube: SaviturConToon.
Arturo fue una gran ayuda: se maneja con soltura en redes sociales y cámaras.
Asís y la ternura de los santos
Comenzamos por Asís, ciudad ampliamente visitada por mí pero que nunca me defrauda. Ademásde visitar a Santa Clara y a San Francisco, volvimos a rezar junto a la tumba del joven beato Carlo Acutis.
Finalizamos el día en Santa María de los Ángeles, orando en su maravillosa Porciúncula.
El corazón verde de Italia y las leyendas de los Apeninos
Fue al día siguiente, al salir de Asís en dirección a Cascia, cuando comprendí por qué a la región de Umbría se la llama el corazón verde de Italia. En plena cordillera de los Apeninos centrales,compartí con el grupo la leyenda de los Montes Sibilinos, donde antiguos caballeros buscaban unagruta escondida —el Palacio de Cristal— gobernado por una Sibila profética.
Se dice que solo los
puros de corazón podían encontrarla, y que muchos nunca regresaron.
Mientras avanzábamos entre arroyos cristalinos y una exuberante vegetación, me sorprendía
reflexionando sobre algo:
¿Por qué la península italiana es tan frondosa comparada con la
española, si ambas están bañadas por el Mediterráneo?
Tras investigar un poco … Italia posee más montañas de media altitud, una orientación
diferente de las cordilleras que retienen más humedad, y además recibe la influencia húmeda del Adriático y los Balcanes. Todo esto favorece una vegetación más verde y densa que en gran parte de España, donde el clima tiende a ser más seco y continental.
Cascia: entre acantilados y devoción
En el camino vimos decenas de pueblos suspendidos en acantilados y picos montañosos. Este tipo de asentamientos en lo alto se conoce como “borghi arroccati” (pueblos encaramados). Se construían así por razones defensivas, visibilidad, y también para protegerse de inundaciones y enfermedades.
Al llegar a la entrada de Cascia, nos recibió una enorme estatua de Santa Rita. Subimos desde el parking hacia el santuario a través de un moderno sistema de ascensores y escaleras mecánicas que facilita mucho el acceso a los peregrinos.
Visitamos la Basílica-Santuario de Santa Rita de Cascia, atendida por los Padres Agustinos. Justo cuando entramos, se celebraba una misa solemne con cantos que nos ayudaron a recogernos profundamente al orar frente al cuerpo incorrupto de la santa.
Consejo: infórmate en la oficina del peregrino sobre los horarios de visita del claustro. Y no olvidesllevar una moneda de 1 €, ya que el acceso a los baños está automatizado.
Almorzamos en el restaurante Scoglio Rosa, cómodo para grupos. La región es famosa por su trufa negra, así que no dejes de probar productos locales.
Montecasino: historia, espiritualidad y una visión celestial
Al día siguiente visitamos por primera vez la Abadía de Montecasino, destruida casi por completo en la Segunda Guerra Mundial y reconstruida con esmero. Aquí se encuentran las tumbas de San Benito y Santa Escolástica, fundadores del monacato occidental.
Nos emocionó celebrar la misa en la capilla de su espléndida sacristía, rodeados de historia y
belleza.
Recuerdo una historia preciosa: unos días antes de morir, Santa Escolástica pidió a su hermano Benito que se quedara a orar con ella. Él se negaba por respeto a su regla, pero ella oró a Dios y se desató una tormenta tan fuerte que Benito no pudo marcharse.
Pocos días después, Benito vio cómo el alma de su hermana subía al cielo en forma de paloma.
Nápoles: calor, caos y dulzura
Desde Montecasino descendimos por una carretera con vistas espectaculares hacia Nápoles, donde el calor nos recibió con fuerza.
Aunque algunos se quejaron del sofoco, el almuerzo fue típico:cuoppo napolitano, pizzas de varios tipos y babá de postre.
Después llegó Davide, nuestro guía local, que nos enamoró de Nápoles y su caos entrañable: laGalería Umberto I, el Palacio Real, el barrio español, y la Plaza del Gesù, donde saludamos la tumba del beato Giuseppe Moscati, médico y santo de la caridad napolitana.
Tras un rato libre, algunos visitaron la cercana Via San Gregorio Armeno, llena de tiendas, figuritas de belén, heladerías y pastelerías únicas. Los dulces napolitanos no tienen comparación.
Subiaco: en la gruta donde nació la regla benedictina
Desde Campania pusimos rumbo al Lacio, y en concreto a Subiaco, donde se conservan dos de los doce conventos originales fundados por San Benito. Uno de ellos, el Santuario del Sacro Speco, me dejó sin aliento.
Tras un corto trayecto a pie por senderos y escaleras, la visión del santuario incrustado en la roca impresiona. A tu alrededor, los vencejos cruzan a ras de tu cara, y al entrar, todo te invita a la introspección: frescos por todas partes, silencio, belleza.
Descendimos por la Scala Santa, una escalera tallada en piedra que, según la tradición, fue utilizada por Benito como vía de acceso al interior del monte.
En la gruta, vivió como ermitaño durante tres años. Allí fue alimentado por un monje cercano, y cuando este no podía llegar, un cuervo domesticado le traía trozos de pan.
Durante su retiro, San Benito luchó contra tentaciones —como la famosa escena del rosal espinoso en el que se arrojó para dominar su deseo— y allí escribió parte de su Regla, base de la vida benedictina.
Los herbolarios monásticos: el legado de Ora et Labora
En la Abadía de Santa Escolástica y en el Sacro Speco, visitamos tiendas de productos monásticos.
Los benedictinos, siguiendo el lema “Ora et Labora”, desarrollaron conocimientos de herbolaria, farmacología y cosmética natural. Estos herbolarios medievales preservaron saberes que hoy siguen vivos en infusiones, bálsamos, jabones y ungüentos, muchos elaborados aún en los monasterios.
Roma: cruzar la Puerta Santa con el alma agradecida
Finalmente, llegamos a Roma, donde atravesé una vez más la Puerta Santa para ganar el Jubileo. Lo hice agradecido por un trabajo que me permite seguir profundizando en la historia de hombres y mujeres que han marcado, para bien, el rumbo espiritual y cultural de Europa y del mundo.
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SaviturConToon y en este blog.
Puedes acompañar este recorrido con el vídeo que he preparado en mi canal de YouTube (Pincha sobre la foto):
Introducción
Hay viajes que te sorprenden sin haberlo planeado. Este ha sido uno de ellos. Acompañando a un grupo de personas maravillosas, y de la mano de nuestra guía eslovaca Kveta —amable, atenta y con mucho conocimiento, aunque con algunas dificultades para expresarse en español—, nos adentramos en la historia, los paisajes y la vida cotidiana de un país poco conocido: Eslovaquia. Desde su capital Bratislava hasta los pueblos medievales de las montañas, el viaje se fue llenando de momentos mágicos, risas compartidas, comidas locales y descubrimientos inesperados.
Este artículo es un repaso personal de ese itinerario, pensado para quienes vinieron con nosotros, para quienes no pudieron venir, y también para ti, que quizás estés buscando un nuevo destino para tus próximas vacaciones culturales. Puedes ver también vídeos y anécdotas en mi canal de YouTube Savitur con Toon.
Bratislava, la capital del Danubio
Nos alojamos en un hotel muy céntrico y bonito. Me esperaba una ciudad insulsa, pero durante el paseo nocturno que suelo dar con el grupo tras la cena, me llevé una agradable sorpresa. Calles cuidadas, con una más que aceptable vida nocturna, buena iluminación, sus ayuntamientos, plazas y torre nos invitaron a disfrutar.
Al día siguiente, junto a Jiri, nuestro conductor checo, comenzamos a adentrarnos hacia el oeste del país. El paisaje cambió porque su capital está más cerca de Austria y Hungría, y se notan sus influencias, pero conforme te adentras vives una realidad mucho más rural (y no por ello peor). Así llegamos a la región de las minas, y en concreto a:
Banská Štiavnica, ciudad de minas y encantos
El paisaje se conforma de bosques montañosos donde el imperio austrohúngaro extraía oro y plata de sus minas. Te choca un poco ir a un país para ver un pequeño pueblo tan encantador. Banská Štiavnica nos recibió con sus calles empedradas, casas de colores pastel y un aire de noble decadencia. Tiene una calle claramente influenciada por el estilo francés (con aceras más elevadas y restaurantes y hoteles con encanto).
Visitamos la iglesia barroca de Santa Catalina, el castillo viejo y la plaza de la Trinidad, presidida por una imponente columna de la Inmaculada, y en la lejanía, la silueta de la calzada que conduce al famoso sitio de peregrinación Štiavnická Kalvária (Putnické miesto), situado en una colina cercana. Almorzamos en un restaurante local con terraza, rodeados de rosales y vistas a los tejados. Algunos se animaron a comprar artesanía local, como cerámica pintada o jabones naturales.
Más tarde llegamos para dormir en Zvolen, en un hotel a las afueras que se llama Hotel Tenis. Se trata de un buen hotel especializado en acoger a deportistas. Un buen 4 estrellas en el que cenamos y descansamos de lujo. Las habitaciones eran amplias y confortables y la piscina nos hizo pasar un rato fenomenal.
Por la mañana nos acercamos al centro de Zvolen y celebramos la misa en la iglesia de Santa Isabel. El pueblo eslovaco es en general muy creyente y practicante (católico).
Seguimos en la región minera y nuestra guía Flor (Kveta en eslovaco) nos sorprendió llevándonos a otro pueblo minero que se llama Špania Dolina. Más pequeño que Banská, pero con un encanto más que el pueblo disfruta como emblema de su carácter. Allí subimos a su iglesia por una larga escalera con tejado de madera, como si fuera el interior de una mina.
Hronsek y su iglesia protestante
Seguimos alternando montañas y llanuras sembradas de cereal. El bus paró en un cruce por donde circula un tren, poco antes de llegar a Hronsek, donde visitamos una iglesia protestante de madera.
Esta iglesia es uno de los ocho templos de madera construidos por las comunidades protestantes tras el Edicto de Sopron de 1681, que permitía su culto bajo condiciones extremadamente restrictivas. Entre esas condiciones estaban que el templo debía estar construido enteramente en madera, sin usar clavos metálicos, y fuera del centro del pueblo. No podían tener torre, ni campanario, ni entrada directa desde la calle principal, y debían completarse en menos de un año.
A pesar de estas limitaciones, la iglesia de Hronsek es una joya arquitectónica que transmite sencillez y devoción. Su interior de madera tallada nos envolvió en un ambiente recogido y sobrio, en contraste con las iglesias católicas más ornamentadas que habíamos visitado.
Caminando desde la iglesia de madera fuimos a tomar café a un castillo en el mismo pueblo: Vodný hrad. Tuvimos que llamar a una muchacha del pueblo para que lo abriera.
Después visitamos la villa de Vlkolínec, declarada Patrimonio de la Humanidad. Esa misma tarde llegamos a la plaza de Levoča, donde paseamos y visitamos la iglesia de Santiago Apóstol. Su altar gótico, de madera, es el más alto de Europa: 18,6 m. Tras esa primera visita y un paseo por el centro histórico, nos alojamos en el hotel U Leva. Verdaderamente merece la pena gastar un poco más y dormir en este hotel porque este sitio es ¡increíble!
A la mañana siguiente, regresamos a la iglesia de Santiago para celebrar allí la misa. Tras la celebración, tuvimos otra visita sorpresa:
Poprad
En su plaza principal se conservan casas tradicionales de comerciantes alemanes, posiblemente pertenecientes a la antigua red de la Liga Hanseática o inspiradas en su estilo. Estas viviendas, con sus fachadas características, nos recuerdan que Poprad fue un importante centro comercial en la Edad Media gracias a su ubicación estratégica entre rutas de montaña.
Durante nuestra breve estancia, nos colamos discretamente en una de sus iglesias: la Iglesia de San Egidio (Kostol sv. Egídia), situada en el centro histórico. El párroco nos regañó, pero mereció la pena: el interior resultó ser todo menos sobrio. Se trata de una iglesia gótico-barroca que conserva frescos monumentales del siglo XV cuidadosamente restaurados. Sus vitrales filtran una luz colorida que baña el templo, y su campanario renacentista de 1592 añade carácter al conjunto. El altar principal y la riqueza decorativa contrastan con la sobriedad exterior, convirtiendo esta visita en una grata sorpresa.
Jiri, nuestro conductor, detuvo el bus con la silueta de los montes Tatras frente a nosotros. Los Tatras son preciosos. Alquilamos una barca para remar por un lago alpino: Štrbské Pleso. Nos reímos mucho y al final se asumió, no sin humor, que tengo que mejorar mi técnica de remo… eso sí, acabé con unos buenos callos en las manos.
La última visita del día, me la habría ahorrado: Pribylina, una recreación de las casas más pintorescas de Eslovaquia.
Fuimos a dormir al hotel Mercure de Žilina. Un buen hotel en una ciudad sin mucho carácter y poco que ver.
El domingo fuimos a Trenčín, ciudad de fundación romana con un increíble castillo que visitamos y una plaza con una iglesia jesuita cuyo interior quitaba el sentido. De gente local que acudió a misa. Salía hasta mitad de la plaza de tanta gente que había por supuesto.
Y nos despedimos de Eslovaquia en la ciudad balneario de Trenčianske Teplice. Aquí visitamos un antiguo baño turco muy interesante, vestigio del pasado otomano en la región, y disfrutamos de un almuerzo delicioso en el restaurante R Club, cuyo menú fue el broche perfecto para nuestra estancia en Eslovaquia:
Entrante: Queso de oveja sobre ensalada verde con crujiente de bacon y aceite de cebollino.
Plato principal: Pechuga de pollo rellena de tomate seco y mozzarella, acompañada de arroz guisado y ensalada verde.
Postre: Helado recubierto de frutos secos con ragú de albaricoque.
Tras la comida nos despedimos de nuestra guía Kveta, agradeciéndole su dedicación y paciencia a lo largo de todo el recorrido. Fue un momento emotivo. Con ese cierre, subimos al autobús y cruzamos la frontera con la República Checa, adentrándonos en la región de Moravia rumbo a Olomouc.
👉 Muy pronto: la segunda parte de este viaje con Savitur, donde exploraremos la región de Moravia y Olomouc.
Después de muchos años recorriendo el mundo con vosotras, compartiendo momentos inolvidables y aprendiendo juntos en cada destino, he dado un nuevo paso que me hace muchísima ilusión: he creado un canal de YouTube donde comparto todo eso… y mucho más.
En este espacio no solo encontrarás destinos, consejos prácticos o preparativos de viaje. También te contaré anécdotas, pequeñas historias, y reflexiones de esos momentos que solo los viajeros de alma saben saborear.
🎥 ¿Qué encontrarás en el canal?
•Relatos breves de nuestros viajes
•Consejos prácticos antes de salir
•Presentaciones de los destinos que vamos a visitar
•Conversaciones íntimas sobre lo que significa viajar en esta etapa de la vida
•Y algún que otro “confesionario” de guía… 😉 porque también yo aprendo cada día
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El 14 de mayo, abracé a mi maleta antes de salir en dirección al aeropuerto de Málaga. Mi maleta, es una maleta «viajada» (igual que su dueño). Ella se siente muy orgullosa de sus arañazos, pegatinas y no se molesta si le llueve o cae barro encima. Sabe como yo que las arrugas no importan, sino vivir experiencias. ✨🌏
En el aeropuerto me encontré con el bueno de Manolo Jiménez, un sacerdote amigo que hace un año, nos solicitó a Viajes Savitur, la preparación de su peregrinación parroquial a Roma con motivo del Jubileo de las Cofradías.
Lo que no podíamos prever era que el Papa Francisco iba a fallecer el 21 de abril y que León XIV celebraría su Misa de Inicio del Ministerio Petrino en esos días.
Es un acto cargado de simbolismo, que marca el inicio oficial de su pontificado. ⛪✨🙏
Mi hermana Mónica siempre acompaña a este grupo pero viendo la ocasión tan especial que íbamos a vivir, me sumé a la experiencia y vive Dios que acerté de pleno porque lo hemos pasado fenomenal y dudo que vuelva a darse en mi vida: un jubileo, una entronización de un Papa y ver procesionar a la Virgen de la Esperanza por las calles de Roma. ❤️🙏🌸
Viajamos 47 peregrinos, Manolo, mi hermana, y no me olvido de Sabatino, nuestro conductor italiano con un corazón y autobús muy grande. 🚌😊
Nuestra primera etapa al llegar al aeropuerto de Nápoles fue dirigirnos al Santuario del Padre Pío en San Giovanni Rotondo.
En la ruta, atravesamos las regiones Campania y Puglia, dejando atrás al mar Adriático, a la derecha el Vesubio, por delante los Apeninos y llegando al pueblo, cuando ascendimos por la carretera de curvas cerradas, a nuestros pies estaba la fértil Távula Pugliese, llena de árboles frutales y el Sol poniéndose sobre el granero de Italia. 🌞🌿
Allí, nos alojamos muy cerquita del Santuario, en el Centro de Espiritualidad Padre Pío y llegó la primera anécdota: Juan, uno de los peregrinos bajó a recepción para decirme que su maleta había desaparecido. —Él la había traído desde el autobús—, así que descarté que se hubiera quedado en el aeropuerto de Nápoles … sólo quedaba una posibilidad: alguien se la había subido a su habitación por error….. y de repente, la puerta del ascensor se abrió y allí estaba la maleta, alguien (aún por descubrir) al darse cuenta de la equivocación la había puesto dentro y presionado el botón 0. 🚗👜😂
Al día siguiente, por la mañana, el padre Manuel celebró la eucaristía en la tumba del Padre Pío, un momento muy emotivo 🥺🙏 y después todos juntos recorrimos todo el santuario.
Lo mejor de la peregrinación, contar con Manuel Jiménez, un sacerdote entrañable.
Después nos pegamos un buen almuerzo y junto al conductor Sabatino, recorrimos camino de Roma la costa Adriática, parando para ver los Trabucci.
Los trabucchi (o trabocchi) son antiguas estructuras de pesca construidas sobre pilotes de madera que se adentran en el mar Adriático, especialmente en las regiones de Abruzzo, Molise y el norte de Puglia.
Estas plataformas estaban equipadas con largos brazos y redes que se bajaban al agua para capturar peces mediante un ingenioso sistema de poleas. Originariamente construidos por familias que no podían permitirse salir a faenar mar adentro, hoy se han convertido en iconos del paisaje costero adriático, muchos de ellos restaurados como restaurantes o miradores, combinando tradición, gastronomía y vistas espectaculares. 🐟🌅
Salimos de la región de Puglia y atravesamos la desconocida Molise, las bellísimas montañas de Abruzzo para desembocar en el Lacio y alojarnos en Roma cerca de la ciudad del Vaticano. ⛪🌍
Temprano, a pie, nos dirigimos a la Basílica de San Pedro, donde las diócesis de Sevilla y Málaga celebraron una misa conjunta de acción de gracias y pudimos saludar a sacerdotes amigos y vivir este encuentro fraternal entre andaluces. ✌️🌿
Como broche, al término de la eucaristía, fuimos a saludar a la Virgen de la Esperanza y al Cachorro de Sevilla que se encontraban expuestos en un altar lateral de la basílica. Por la tarde, nos hinchamos de andar y visitar la ciudad eterna. Según mi aplicación del móvil, 21 km pateamos ese día, no nos dejamos un rincón por ver. 🛍️👊
Teníamos mucho que celebrar y dar gracias, así que invité a mi hermana Mónica a un restaurante pequeño que conozco desde hace tiempo y me encanta. ¡Qué bueno es que dos hermanos se quieran tanto! 🍽️💕
¡¡¡¡¡Y LLEGÓ EL GRAN DÍA!!!! ✨
Primero en procesión, rezando, atravesamos desde la plaza de Sant’Angelo la Puerta Santa para ganar el jubileo. ✡️⛪
¡Qué alegría y qué momento más emocionante! Recorrer por el interior de la basílica con la cruz de madera. Manolo me hizo un regalazo, dejándome portarla en el tramo final. Cuando en un momento levanté mi cabeza y vi la cruz y de fondo la cúpula de San Pedro, me emocioné un montón. 🙏🌟
Y por la tarde …. La procesión. Fue un momento inolvidable, donde Roma se llenó de devoción y tradición con la participación de cofradías de diversos países. Entre las imágenes que desfilaron se encontraban:
María Santísima de la Esperanza Coronada de Málaga, que cerró el cortejo con su imponente trono, acompañado por 270 portadores y la Banda de Música de la Esperanza.
Santísimo Cristo de la Expiración de la Hermandad del Cachorro de Sevilla.
Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno de León.
La Cruz Patriarcal de Mafra, Portugal.
El Crucifijo ‘Le Devot Christ’ de la Archicofradía de La Sanch de Perpiñán, Francia.
Los crucifijos de las ‘casacce’ del Priorato Ligur de Cofradías de Génova, Italia.
La Virgen de los Dolores de la Cofradía de Maria Addolorata de Enna, Italia.
El recorrido de la procesión abarcó lugares emblemáticos de la Ciudad Eterna, como el Coliseo, el Arco de Constantino y el Circo Máximo, congregando a más de 100.000 fieles y peregrinos de todo el mundo. La participación de estas cofradías internacionales subrayó la universalidad de la fe y la tradición cofrade, convirtiendo el evento en una manifestación de gran valor cultural y espiritual. 🌿🎼🗼
Ya de noche y con muchos más kilómetros en nuestros pies que el día anterior, retornamos a nuestra residencia … conscientes de haber vivido un momento único, inolvidable. 🤍✨
¡¡¡Y LLEGÓ EL DOMINGO!!! La ceremonia conocida anteriormente como ‘Misa de Inicio del Ministerio Petrino’ ha sido rebautizada oficialmente como Misa de Inicio del Pontificado. En este acto solemne, el nuevo Papa Leon IV recibe el palio (símbolo del buen pastor) y el anillo del pescador, emblema del poder papal. Durante la ceremonia, realiza una profesión de fe y un juramento de fidelidad ante la Iglesia, y preside su primera Eucaristía como Obispo de Roma ante miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro. Es una liturgia cargada de emoción, que simboliza el comienzo de un nuevo capítulo para la Iglesia universal. ⛪🙏✨.
Fuimos más de 200.000 personas las que vivimos esta ocasión tan especial. Los controles de seguridad fueron tremendos, especialmente para entrar, pero valió la pena sentir la emoción de tantos fieles al pasar el Papa junto a nosotros en el Papamóvil, cuando tomaba la palabra y disfrutar de la coral y organización perfecta del Vaticano. ⛪🌟
Pero el día no acabó allí, salimos en dirección a Nápoles … y la visitamos. 🚗🌏
Y al día siguiente recorrimos la Costa Amalfitana Durante nuestro recorrido por la Costa Amalfitana, pudimos admirar los encantadores pueblos de Positano, Amalfi y Ravello, cada uno con su propia personalidad, calles empedradas, fachadas de colores pastel y vistas vertiginosas al mar Tirreno. Disfrutamos del aroma de los limoneros, de los balcones llenos de buganvillas y del contraste entre los acantilados y el azul profundo del mar. La travesía en barco hasta Salerno fue simplemente mágica, con la brisa marina acariciándonos el rostro y las montañas cayendo en picado hacia el agua. Una experiencia sensorial completa: paisaje, sabor y alma italiana. 🍋⛰️🏖️ por tierra y por mar, ya que navegamos hasta Salerno, en un día precioso. 🌊🌿🚢
La última jornada con el imponente Vesubio de fondo, la dedicamos a Pompeya y Herculano y nos despedimos del bueno de Sabatino y Mónica y yo de este maravilloso grupo de 50 personas que han pasado a ser familia. ✨🤝🙏
Hay trabajos que dejan huella. Profesiones que moldean generaciones, que sostienen familias, que construyen comunidades. Hoy, en el Día del Trabajo, celebramos a todas esas personas que han dedicado su tiempo, su energía y su pasión a mejorar el mundo. Y desde Savitur, queremos hacer algo más que felicitarte: queremos invitarte a soñar.
Equipo de trabajo en Savitur
Porque después de tanto trabajo, llega el momento de ti. De mirar el calendario sin reuniones, de despertarte sin prisas, de volver a sentir la emoción de lo nuevo. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que viajando?
🌍 Viajar no es un lujo. Es un derecho ganado.
Muchas veces, quienes han trabajado durante décadas sienten que los viajes son para los más jóvenes. Pero no hay mejor momento para conocer Japón, recorrer las callejuelas de Lisboa o contemplar la bahía de Ha Long que ahora, cuando puedes saborear cada instante con calma y plenitud.
Desde Savitur diseñamos viajes pensando en ti: sin agobios, con tiempo para descubrir, con ritmos suaves y acompañamiento cercano. Porque sabemos que cada viajero lleva consigo una historia, y nos honra acompañarte a escribir el siguiente capítulo.
✈️ ¿Y si este año te lo regalas a ti?
Si alguna vez has soñado con ver los cerezos en flor en Kioto, degustar un vino en la Toscana o perderte en un mercadillo en Estambul, este es tu momento. Te lo has ganado. No como premio, sino como merecido derecho tras una vida de esfuerzo.
Gracias por tu trabajo. Gracias por inspirarnos. Que este Día del Trabajo sea también el primer paso hacia tu próxima aventura.
Cuando el Rvdo. D. Ramón Garrido de Almería me llamó para proponerme una peregrinación a Tierra Santa el 31 de marzo de 2025 —faltaban solo tres semanas—, he de confesar que pensé que sería imposible organizarlo en tan poco tiempo.
—Toon, vente a Almería para darnos una charla sobre Tierra Santa y explicarnos cómo está la situación allí…
Acepté. Y aquella tarde, en el salón de actos, se presentaron 15 personas. Lo pasamos bien, pero mi sorpresa fue mayúscula cuando, en los días siguientes, comenzaron a llegar los pagos del viaje.
A ese grupo se unieron tres personas de Madrid, que nos encontraron a través de www.peregrinaciones.com, y mi querida amiga Dolores Quesada, que perdió a su madre no hace mucho y deseaba revivir la peregrinación que ambas hicieron tiempo atrás.
Durante la espera hasta la salida, le decía a Raquel: —Me parece mentira que voy a volver y ver a mis amigos allí…
Y llegó el día. Al subirme al avión, pasé de la ilusión a la euforia. Aunque mis amigos me aseguraban que todo estaba bien para visitar los santos lugares, no puedo negar que sentía un pellizco en el estómago.
Los trámites de entrada fueron como siempre. La única novedad fue que, en el aeropuerto, se debía mostrar el certificado electrónico (ETA), que gestionamos desde la agencia para cada peregrino. Todo lo demás, sin incidencias: solo dos personas fueron retenidas unos minutos y todas las maletas llegaron intactas.
En el aeropuerto me esperaba Yankele Mitrani, nuestro guía. Más que un colega, es un amigo y un referente en mi vida profesional. Lo encontré algo cambiado, como era de esperar. El turismo en Tierra Santa, tras el duro golpe del COVID, volvió a sufrir con el 7 de octubre. Años de trabajo y esperanza congelados. Afecta al ánimo, al carácter… a todo.
Nuestro conductor Ahmed, en cambio, pegó un salto de alegría al verme. Le devolví un abrazo sincero y nos pusimos en camino hacia Galilea.
Nos alojamos en el hotel Ron Beach de Tiberíades, mi favorito sin duda. En septiembre de 2023, me llevé por error la llave de la habitación 226. Esta vez la devolví a su dueño, Abraham. Fue un gesto simbólico, casi emotivo.
Este hotel me encanta por su ubicación, frente al lago, y porque me siento parte de su familia. Durante este tiempo difícil, han acogido a refugiados del norte de Israel, cerca de la frontera con Líbano. Aún quedaban algunos en el momento de nuestra visita.
Lo mejor: asomarse al amanecer y ver el sol elevarse sobre el lago. Y, por supuesto, bañarse en sus aguas, algo que hice esa misma tarde con mi amigo Javier Ruiz Cuadrado.
Después partimos hacia Nazaret. Sorpresa: ¡sin tráfico! Siempre tardaba al menos 40 minutos en llegar al centro, pero la falta de peregrinos y los últimos días del Ramadán nos facilitaron un acceso rápido.
Y entonces… Jacobo (o Yankele) renació. Sentado junto a la Fuente de la Virgen, comenzó a desplegar su magia: sabiduría, humor y una capacidad única para transmitir. Fue maravilloso ver cómo, al tomar conciencia de que volvía a ejercer su vocación, todo en él brillaba de nuevo.
¡Qué importante es sentirnos útiles en la vida!
Desde ese momento, todo fue alegría. Y para que puedas sentir un poco de lo que vivimos, aquí te dejo un vídeo lleno de cariño y gratitud.
Durante la semana que el Señor nos regaló en Tierra Santa, fuimos inmensamente felices. No sentimos temor alguno. Solo sufrimos al ver la necesidad que atraviesa la comunidad de Belén, donde decidimos alojarnos para apoyar a los cristianos locales.
Ojalá este vídeo te inspire a dar el paso. Si alguna vez soñaste con ir —o con volver— a la Tierra de Jesús, ahora también es posible hacerlo con seguridad, esperanza y sentido.
«Premios 2024 de la Academia Gastronómica de Málaga: Reconociendo la Excelencia»
Autoridades que asistieron al la gala: Kika Caracuel (Diputación Provincial) Francisco de la Torre (Alcalde de Málaga), Carolina España (Consejera de Econonomía de la Junta de Andalucia) y Manolo Tornay (Presidente de la Academia)
La Academia Gastronómica de Málaga celebró el 11 de enero de 2025 su tradicional Gala Anual en el Gran Hotel Miramar, donde se entregaron los Premios 2024, reconociendo a destacados profesionales y establecimientos de la provincia.
Entrega del Premio Antonio Espinosa a Jacinto y José Rojas, propietarios de Marisquería El Cateto y Marisquería Jacinto.
Premiados 2024:
Premio José Luis Barrionuevo al Mejor Restaurante: Otorgado a Ta-Kumi Marbella, dirigido por los chefs Álvaro Arbeloa y Toshio Tsutsui, reconocido como uno de los mejores restaurantes japoneses de Andalucía y España.
Premio Paul Schiff al Mejor Cocinero: Concedido a Cristina Cánovas y Diego Aguilar, responsables de la «cocina dual» del restaurante Palodú en Málaga capital.
Premio Enrique Mapelli a la Crítica y Difusión Nacional: Entregado a Pedro Luis Gómez, periodista y crítico gastronómico con una destacada trayectoria en la difusión de la gastronomía malagueña.
Premio Antonio Espinosa por una Vida Dedicada al Turismo y la Gastronomía: Este galardón, que lleva el nombre de mi padre, Antonio Espinosa, fue otorgado a Jacinto y José Rojas, propietarios de Marisquería El Cateto y Marisquería Jacinto, respectivamente, en reconocimiento a su dedicación al sector. Participar en la entrega de este premio siempre me emociona.
Premio Santiago Domínguez al Mejor Restaurante de Cocina Tradicional: Otorgado al Asador El Puerto, reconocido por su compromiso con la cocina tradicional malagueña.
Premio Antonio García del Valle al Mejor Merendero-Chiringuito: Concedido a Las Palmeras, emblemático establecimiento en la costa malagueña.
Premio Conde Rudi a la Mejor Sala: Entregado a Ángel González, destacado profesional en el arte del servicio y la atención al cliente.
Premio Sebastián Souvirón a la Crítica y Difusión Internacional: Otorgado a Finca La Torre, por su contribución a la promoción internacional de los productos malagueños.
La gala contó con la presencia de autoridades locales y regionales, así como personalidades del mundo gastronómico, quienes destacaron el creciente prestigio de la gastronomía malagueña a nivel nacional e internacional.
Cuando abro un destino nuevo y llego al aeropuerto de entrada, tras recoger las maletas, me asalta la misma pregunta: ¿Cómo será el o la guía de este lugar?
Muchas veces, al viajero le preocupa si su hotel es céntrico, confortable, si el autobús es moderno o si las comidas no son demasiado exóticas.
Sin embargo, pocas veces reflexiona sobre la importancia de la persona que le mostrará el país: ¿Será empática? ¿Estará preparada? ¿Tendrá un buen nivel de castellano? ¿Sabrá organizar los tiempos y la ruta del día para maximizar la experiencia?
A lo largo de mi carrera he conocido a muchos guías, y puedo decir que algunos se han convertido en amigos tras años de compartir una semana tras otra en un autobús.
¿Todos son maravillosos? No. Pero cuando encuentro uno que se implica en su trabajo, procuro cuidarlo y hacerle la vida fácil.
Porque un grupo puede perdonar un hotel regular o una comida mediocre, pero un guía pésimo puede arruinar meses de preparación en solo un par de días.
Una experiencia inolvidable
Recuerdo un caso particular, un «garbanzo negro» en Siria, cuyo nombre prefiero no mencionar.
Este guía no solo carecía de las mínimas condiciones necesarias, sino que, al despedirse en la frontera con Jordania, lo hizo de malas formas.
El grupo, a pesar de todo, le dio una propina aceptable. Con descaro, contó el dinero frente a los clientes y les recriminó su «poca generosidad».
Le llamé severamente la atención, pero antes de irse dejó instrucciones en la aduana siria que complicaron mi salida.
Cuando entregué los pasaportes del grupo al agente de aduanas, éste insistía en que faltaba uno, aunque había 50.
Tras varios intentos, entendí el problema: un billete de 50 dólares solucionó milagrosamente el «error».
Sin embargo, al intentar subir al autobús, el policía me informó que debía cruzar a pie los 5 kilómetros de tierra de nadie entre Siria y Jordania, bajo un sol abrasador de más de 40 grados. Mis viajeros tuvieron que esperarme al otro lado de la frontera.
Esta experiencia es, sin duda, la excepción que confirma la regla.
La mayoría de los guías que he conocido son verdaderos embajadores de sus países, personas que dejan a su familia y entorno para esforzarse al máximo por ofrecer una experiencia inolvidable.
Rostros inolvidables
A lo largo de los años, muchos nombres y rostros han quedado grabados en mi memoria.
No tengo espacio suficiente para mencionarlos a todos, pero aquí van algunos que representan la excelencia en su profesión:
Carlos Quintero: Me enseñó a contemplar el horizonte y los cielos infinitos de Roma.
Yankele Mitrani: Mi amigo. Me recordó que la vida es un puente angosto y lo más importante es no tener miedo.
Nela: En la Ruta de la Seda, nos habló de la oveja del desierto del Kizil Kum mientras hacíamos paradas improvisadas en Uzbekistán.
Edy: En Uganda, pedía disculpas a cada bache en el camino, reflejando su bondad y esfuerzo.
Olek: Un gigante polaco con alma de niño.
Yuka: Una japonesa que, contra todo estereotipo, adoraba los abrazos y se detenía a admirar flores al borde del camino.
Rosa: Periodista que explicó como nadie los intrincados secretos de la antigua Yugoslavia.
Levent: Su visita a Göbekli Tepe y su gusto por la gastronomía turca dejaron huella en mi alma.
Moises: En Egipto, congregaba a los viajeros con su icónica frase: «Bueno, bueno, bueno, habibis.»
Amir: En Irán, sus explicaciones en el mausoleo de Hafez se asemejaron a una experiencia espiritual.
Lula Quintero: Un ejemplo de resiliencia y pasión, capaz de transmitir el alma de los destinos con una energía que ilumina cualquier viaje.
Doan: te enseña Vietnam a través de los sentidos. Viajar junto a el, es una muestra de que la energía no se agota cuando alguien hace con pasión su trabajo.
Podría seguir con una lista interminable, pero cierro con un agradecimiento infinito a todos aquellos que no he mencionado y que han enriquecido mi vida y la de mis viajeros.
Reflexión final
Los guías son el alma del destino. Son ellos quienes transforman un lugar en una experiencia y quienes, con su esfuerzo y pasión, crean recuerdos imborrables. A todos ellos, gracias por su dedicación.
Ser guía acompañante es una profesión que nos permite descubrir el mundo, compartir experiencias con personas de diferentes culturas y generar recuerdos inolvidables para nuestros viajeros.
Pero también tiene una parte menos visible: la soledad que acompaña muchas veces a los que nos dedicamos a esto. Una soledad que no necesariamente es triste, sino reflexiva y en ocasiones profundamente reveladora.
Momentos de soledad y reflexión
Estación de Arezzo
Recuerdo una madrugada en una pequeña estación de tren en Arezzo (Italia). Acababa de terminar de guiar un grupo por la ruta de San Francisco de Asís y tenía que salir temprano a Roma para tomar un vuelo a París y encontrarme al día siguiente con otro grupo.
Esperaba el primer tren que me llevaría a mi destino. La frialdad del andén contrastaba con la calidez de las expectativas.
Cuando llego a mi habitación, toca preparar la siguiente jornada.
Esa noche, en un hotel muy básico cerca de la Gare du Nord, no dormí repasando mis apuntes para explicar generalidades sobre Francia. Aunque estaba solo, me sentía rodeado por las historias que estaba a punto de contar y por la esperanza de conectar con el nuevo grupo.
El cariño de quienes te acompañan es el fruto de nuestro trabajo
Retos personales en la profesión
En Perú, una vez tuve que lidiar con un caso complicado de salud en el grupo. Una clienta sufría de mal de altura y deshidratación.
Llamé al médico, y después de atenderla, me di cuenta de que yo también estaba al borde del colapso.
La falta de oxígeno y el agotamiento hicieron mella en mí. Me tumbé en la cama, incapaz de seguir, mientras el médico también me atendía. Una situación irónica: el guía que cuida de todos también necesita cuidado.
La pérdida y la naturaleza como consuelo
En otra ocasión, también en Perú, recibí una noticia que me marcó profundamente. Mi padre, quien compartía mi profesión, había fallecido en México mientras guiaba a su grupo.
Aquella tarde llovía en Machu Picchu. Me refugié en el porche de mi habitación, observando a los colibríes que danzaban bajo la lluvia, ajenos a mi pena.
La belleza del mundo me recordaba que, incluso en los momentos de mayor tristeza, la vida sigue ofreciendo motivos para maravillarse. Eso si, no tenía ánimos para fotos… y sentía ceniza en las tripas…
Compromiso con la profesión y la familia
Otro episodio que quedó grabado en mi memoria fue cuando viajé a Kenia y Tanzania mientras mi hijo estaba hospitalizado tras superar una muerte súbita. Lo tuvieron que operar para implantarle un DAE.
Aún estaba en el quirófano cuando partí. Su madre me llamó justo antes de embarcar para decirme que todo había salido bien.
Toon Jr. con su abuela Lina tras la operación
Al día siguiente, yo explicaba la migración de los ñus en el Serengeti, con el corazón dividido entre mi familia y mi compromiso profesional.
Paisaje de Masai Mara
Reflexiones finales
Estas historias no son únicas ni excepcionales. Cada guía tiene su propio compendio de momentos de soledad, retos personales y descubrimientos íntimos lejos del bullicio de los grupos.
Son historias que nos hacen humanos, que nos conectan con quienes acompañamos y que, a pesar de la distancia, nos recuerdan la importancia de lo que hacemos.
Ser guía acompañante es más que conocer destinos y organizar itinerarios. Es convivir con la soledad, encontrar fuerza en la adversidad y apreciar la belleza en medio del caos. Es una profesión solitaria, pero siempre llena de humanidad.
Café en París antes de salir para el aeropuerto para recibir a mi grupo
Viajes Savitur recibe el Premio a la Trayectoria en los III Premios Andaluces de Agencias de Viajes
Nos complace anunciar que Viajes Savitur ha sido galardonada con el Premio a la Trayectoria en los III Premios Andaluces de Agencias de Viajes, organizados por la Federación Andaluza de Agencias de Viajes (FAAV). Este reconocimiento destaca nuestra dedicación y compromiso en el sector turístico andaluz, consolidándonos como referentes en profesionalidad y calidad de servicio a lo largo de los años.
La ceremonia de entrega tuvo lugar el pasado 21 de noviembre en Torremolinos y contó con la presencia de destacadas personalidades del ámbito institucional y turístico. Entre los asistentes se encontraban:
Francisco Salado, presidente de la Diputación de Málaga.
Marta Huete, primera teniente alcaldesa y concejala de Turismo del Ayuntamiento de Torremolinos.
Yolanda de Aguilar, secretaria general de Turismo de la Junta de Andalucía.
Luis Arroyo, presidente de la FAAV.
Carlos Garrido, presidente de CEAV.
Sergio García, presidente de la Asociación de Empresarios de Agencias de Viajes de Málaga (AEDAV Málaga).
Además de Viajes Savitur, los premiados de esta edición fueron:
Vista Travel (Granada): Premio a la Trayectoria.
Viajes Euroamérica (Málaga): Premio al Receptivo.
Binter: Premio al Proveedor.
Cabildo Catedral de Córdoba: Premio a la Institución.
Canal Sur TV: Reconocimiento a Medio de Comunicación.
Estos premios cuentan con el patrocinio de Turismo y Planificación Costa del Sol, la Empresa Pública para la Gestión del Turismo y del Deporte de Andalucía S.A. (Turismo Andaluz), y la colaboración de Iryo e Iberia Cards.
Este reconocimiento nos impulsa a seguir trabajando con pasión y dedicación para ofrecer experiencias de viaje excepcionales a nuestros clientes, contribuyendo al crecimiento del turismo en Andalucía. Agradecemos profundamente a nuestros clientes, colaboradores y a todo el equipo de Viajes Savitur por su confianza y esfuerzo continuos.
Genazzano, San Giovanni Rotondo y Monte Sant’Angelo
«El cuerpo incorrupto de San Pío de Pietrelcina en la cripta de San Giovanni Rotondo»
En el corazón de Italia, una tierra rica en historia y espiritualidad, se encuentra un itinerario que conecta tres de los santuarios más importantes del catolicismo: el Santuario de la Madre del Buen Consejo en Genazzano, la Basílica de Santa María de los Ángeles en San Giovanni Rotondo y la Gruta de San Miguel Arcángel en Monte Sant’Angelo.
Este recorrido no solo es un viaje físico, sino también un camino de fe y reflexión que atraviesa siglos de devoción.
Primera parada: Genazzano y la Madre del Buen Consejo
Nuestra peregrinación comienza en Genazzano, un encantador pueblo a pocos kilómetros de Roma, donde se encuentra el Santuario de la Madre del Buen Consejo.
Este lugar es conocido por albergar un icono milagroso de la Virgen María que, según la leyenda, llegó aquí desde Albania en el siglo XV.
El ambiente en el santuario es de una profunda paz. Sus muros resguardan siglos de oraciones y súplicas de peregrinos que han confiado sus vidas a la Madre del Buen Consejo.
La historia del icono, que se dice fue transportado milagrosamente por ángeles, es un testimonio de la fe inquebrantable que une a los fieles albaneses e italianos.
La belleza del lugar, sus frescos y su rica historia nos recuerdan la poderosa conexión entre lo humano y lo divino.
Enclavado en los Apeninos, Genanzano es un pueblo para pasear por sus bellas calles con el paisaje de las montañas de fondo.
Segunda parada: San Giovanni Rotondo y San Pío de Pietrelcina
La siguiente etapa de nuestro viaje nos lleva al sur de Italia, a San Giovanni Rotondo, hogar del amado San Pío de Pietrelcina, conocido como Padre Pío.
Aquí, visitamos la Basílica de Santa María de los Ángeles y su cripta, donde yace el cuerpo incorrupto del santo.
Entrar en la cripta es una experiencia sobrecogedora. El silencio invita a la oración, y la presencia de San Pío, un hombre conocido por sus estigmas y su cercanía a los necesitados, parece casi palpable.
La basílica moderna, diseñada por Renzo Piano, es un impresionante contraste arquitectónico que combina lo contemporáneo con lo espiritual. San Giovanni Rotondo es un lugar que habla de milagros, sanación y entrega total al servicio de Dios.
Última parada: Monte Sant’Angelo y la Gruta de San Miguel Arcángel
Culminamos nuestra peregrinación en Monte Sant’Angelo, donde se encuentra la célebre Gruta de San Miguel Arcángel.
Este santuario, enclavado en el Monte Gargano, es uno de los más antiguos dedicados al Príncipe de los Arcángeles y un importante destino de peregrinación desde el siglo V.
Camino del Santuario de San Miguel
La entrada a la gruta tiene algo mágico, como si el tiempo se detuviera al descender hacia el lugar sagrado.
Dentro, el ambiente es solemne y lleno de una energía que inspira reverencia. Según la tradición, San Miguel se apareció aquí en varias ocasiones, convirtiendo este lugar en un símbolo de protección divina y fortaleza espiritual.
Interior de la gruta de San Miguel
Mientras nos arrodillamos frente al altar, rodeados de paredes que han escuchado las oraciones de millones de personas, sentimos la poderosa presencia del Arcángel Miguel, defensor de la fe.
Un viaje transformador
Esta peregrinación, que nos lleva desde la tierna protección de la Virgen María hasta la fortaleza del Arcángel Miguel, pasando por el amoroso ejemplo de Padre Pío, es más que un recorrido por lugares sagrados.
Es una invitación a profundizar nuestra fe, a reconectar con lo trascendental y a encontrar fuerza y consuelo en medio de las pruebas de la vida.
Forma de vestir en Japón: un reflejo de su cultura
En el templo de Kiyumizu (Kyoto) al atardecer y con tu cámara en mano, no tardarás en hacer un buen retrato.
La perfección en cada detalle
Japón es un país donde la apariencia refleja no solo el estilo personal, sino también el respeto hacia los demás. Durante este viaje con Savitur, hemos podido comprobarlo.
Si estás pensando en viajar a Japón y descubrir su cultura en primera persona, puedes ver aquí el itinerario completo del viaje organizado:
Jovenes en traje tradicional en el Santuario de Fushimi Inari Taisha
Caminar por las calles de Tokio o Kioto es como recorrer un desfile de moda en vivo.
Joven Tokyota tatuado
Desde los trajes tradicionales como los kimonos hasta la ropa casual más moderna, los japoneses cuidan cada detalle: ropa sin arrugas, zapatos limpios, peinados cuidadosamente arreglados, y accesorios perfectamente combinados.
Novia en Japón
La palabra que mejor describe su estilo es impecable.
Incluso cuando optan por ropa sencilla, se puede notar el esfuerzo que ponen en que todo luzca perfecto.
Pareja en Takayama junto a su perruno Cavalier
Esto no es solo una cuestión estética, sino una expresión de su profunda consideración hacia la armonía social y su entorno.
Comprender la forma de vestir en Japón es solo una pequeña parte de todo lo que se descubre en un viaje a Japón organizado, donde cada detalle cultural cobra sentido.
Atrevidos pero reservados: el contraste en su estilo
Una de las grandes paradojas de Japón es cómo las personas pueden ser tímidas en su trato diario, pero al mismo tiempo desinhibidas en su forma de vestir
Lolitas en Tokyo
En barrios como Harajuku, los jóvenes adoptan estilos extravagantes: desde moda Lolita hasta atuendos inspirados en el punk o el anime. Es una explosión de creatividad y autoexpresión.
Lolitas en Kyoto
Este contraste puede ser sorprendente para los visitantes: un pueblo reservado, con una cultura basada en el respeto y la modestia, que al mismo tiempo puede lucir prendas atrevidas y llamativas.
Ver estas tradiciones en directo durante un viaje a Japón es una experiencia completamente diferente a leerlo.
Tokyota de paseo por la ciudad
Esto demuestra que, aunque los japoneses son tradicionalmente tímidos, encuentran en la moda una forma de expresarse libremente sin comprometer la armonía social.
Joven en Osaka
La importancia de la armonía y las relaciones personales
En Japón, las relaciones de amistad suelen ser pocas, pero profundas. Perder un amigo es visto como algo trágico, ya que mantener una conexión requiere dedicación y esfuerzo. En una sociedad que valora enormemente la armonía (wa), las relaciones personales se nutren de respeto y consideración mutua.
Mujer paseando en la calle Dotonbori de Osaka
Por esta razón, los japoneses tienden a ser muy atentos con sus amigos y conocidos. El cuidado en los pequeños gestos, como la elección de un regalo adecuado o un mensaje escrito con delicadeza, refleja su deseo de mantener relaciones equilibradas.
Esto también se refleja en su vestimenta: lucir impecable es otra manera de mostrar respeto hacia los demás.
Elegancia hasta para sacar fotos
Conclusión
Japón es un país lleno de contrastes fascinantes. Su impecable forma de vestir no solo es una cuestión de estilo, sino también una muestra de la atención que ponen en mantener la armonía en todos los aspectos de su vida.
Contemplando el entusiasmo desde mi ventana
A través de su moda, nos enseñan que la autoexpresión puede convivir con el respeto y la consideración hacia los demás.
Si Japón te llama tanto como a mí, aquí puedes ver el viaje que organizamos cada año:
Descubriendo la majestuosidad de Yellowstone: Una aventura de dos días desde Gardiner
Después de terminar la serie Yellowstone y haber quedado fascinados por personajes como John Dutton (Kevin Costner), Beth Dutton (Kelly Reilly) y Rip (Cole Hauser), no pudimos evitar hablar también de los impresionantes paisajes que aparecen en la serie.
Esto lo conectamos con recuerdos de la infancia, cuando disfrutábamos de los dibujos animados de Hanna-Barbera, en especial de aquel famoso oso que siempre estaba tras una canasta de picnic: el Oso Yogui y su fiel compañero Boo Boo.
Todo eso nos llevó a una loca idea: ¿Por qué no visitar el verdadero Yellowstone?
No hubo mucha planificación, como suele pasar cuando la espontaneidad manda. Así que, nos lanzamos a la aventura desde Canadá, cruzando la frontera de Alberta.
Pasamos nuestra primera noche en Missoula, un lugar que alberga dos locaciones que aparecen en la serie Yellowstone. Desayunamos en una de ellas Ruby’s Café en Facebook(GlacierMT)
Al día siguiente, fuimos a visitar el rancho Dutton en la vida real, el Chief Joseph Ranch, ubicado en el pequeño pueblo de Darby.
US-93 N Valle Bitterroot
Desde Darby, tomamos una de las carreteras más hermosas que he visto. Seguimos el curso del río Bitterroot, rodeados de montañas, praderas y vida silvestre.
Nuestra base para explorar Yellowstone fue Gardiner, un pequeño y acogedor pueblo en la entrada norte del parque, en Montana. Allí pasamos tres noches, disfrutando de la tranquilidad y del ambiente local.
Las noches en Gardiner eran memorables. Disfrutábamos de la música en vivo en Cowboys Stage, donde locales y visitantes se mezclaban.
Meronitas, familias, y el ocasional personaje que se pasaba con las cervezas llenaban el lugar mientras diferentes músicos de country tocaban en el escenario. No había mejor sitio para comentar las aventuras del día.
Old Faithful:
Habíamos tenido la suerte de ver géiseres en Strokkur, Islandia, por lo que Old Faithful no nos dejó tan boquiabiertos como a muchos visitantes. Aun así, su precisión y constancia, que le valieron el nombre de «Viejo Fiel», nos sacaron una sonrisa.
Cada explosión, cada erupción es casi matemática, siempre puntual. Cumple su promesa como un reloj natural, recordándonos lo impresionante que es la naturaleza cuando se mantiene tan consistente.
Grand Prismatic Spring:
Este fue uno de los momentos más inolvidables. El Grand Prismatic Spring es hipnótico, un espectáculo de colores que parece sacado de otro mundo.
Raquel en Grand Prismatic Spring (Yellowstone)
La combinación de tonos anaranjados, azules y verdes te atrapa desde el primer momento. La ruta hacia él, junto al río Madison, está llena de puntos donde puedes detenerte y capturar el paisaje en fotos.
Valle del río Madison
Es imposible no sentirte inspirado rodeado de tanta belleza.
Yellowstone Canyon (Grand Canyon of the Yellowstone):
Nos dirigimos a este icónico cañón y caminamos desde el estacionamiento hasta el famoso mirador de Artist Point. Los colores de las paredes del cañón, en tonos rojizos y amarillos, hacen que sea único en su género.
Cañón de Yellowstone
La vista de la impresionante catarata te deja sin aliento. Es un lugar que no se parece a ningún otro cañón que haya visto, y desde ese punto, te das cuenta de lo pequeño que eres frente a la inmensidad de la naturaleza.
Pared del Cañón Yellowstone
Lamar Valley:
El llamado «Serengeti de América» fue uno de mis lugares favoritos. Aquí, los coyotes, bisontes y lobos parecen estar al alcance de tu mano, moviéndose libremente en las vastas praderas.
Bisonte en Yellowstone
Aunque Hayden Valley también tiene su encanto, mi corazón quedó atrapado en Lamar.
Los encuentros con la fauna aquí fueron tan intensos que sentí una profunda conexión con la naturaleza.
Aunque no pude recorrer los últimos kilómetros debido a dos bisontes que bloquearon la carretera, esa experiencia se convirtió en una de las anécdotas más memorables del viaje.
Conclusión
Yellowstone es más que un parque; es un santuario para la vida silvestre, un museo geotérmico y un testimonio del poder de la naturaleza.
En solo dos días, este lugar logró dejarnos una huella indeleble, no solo por sus maravillas naturales sino por la tranquilidad y el asombro que sentimos en cada lugar.
Geiser Colores
Desde el géiser más confiable del mundo hasta los vastos valles llenos de vida, Yellowstone es un destino que te hace sentir vivo y en paz al mismo tiempo.
Si alguna vez sientes la llamada de la naturaleza, escucha a ese pequeño Oso Yogui en tu interior y lánzate a explorar Yellowstone. No te arrepentirás.
Visitar las Montañas Rocosas de Canadá ha sido un sueño largamente anhelado. Me he plantado con 55 años para cumplirlo.
Por eso, voy a volcar mi experiencia aquí, por si le sirve a otro soñador como yo.
Lake Louise
Se necesitan al menos tres días para visitar este parque nacional y su ciudad vecina, Canmore.
¿Dónde alojarse?
Hay tres lugares que, a mi modo de ver, son los más adecuados:
Valle de Bannf desde la Montaña del Tunel
Banff: Es la más céntrica de las tres, con más hoteles y mayor actividad turística. Puedes ver más sobre el área de Banff aquí.
Cañón de Johnston
Canmore
: La más grande en población, con la ventaja de estar entre dos parques preciosos: Kananaskis y Banff. Más información sobre Canmore la encuentras aquí.
Lake Louise
: Es mucho más pequeña y con menos actividad y restaurantes, pero está muy cerca del Lago Louise y Moraine, que son espectaculares. Ten en cuenta que es necesario levantarse muy temprano si quieres encontrar estacionamiento. En Moraine, ni lo intentes en coche, ya que está prohibido y te obligan a comprar boletos para ir en autobús (más de 100 €). Te recomiendo reservar con anticipación o no lo verás. Yo no fui porque me pareció un abuso. También puedes alquilar una bici eléctrica, que es una opción mucho más económica. Más información sobre Lago Louise aquí.
Lake Louise
¿Qué ver y en qué orden?
Hay muchos factores a considerar: niebla por la mañana, la orientación del sol para las fotos, los horarios de los barcos, etc. Este es el programa que más me gusta, según mis gustos.
¿Qué llevar?
Calzado y ropa para caminar.
Bastones, ya que son muchos kilómetros con escaleras, lo que puede afectar a tus rodillas en el descenso.
Agua y sombrero.
Cámara y prismáticos.
Spray anti-osos, por si acaso…
Si vas en verano (como yo), por la mañana hará unos 7 grados y, conforme avance el día, sobre las 12 del mediodía, te sobrará el jersey y abrigo. No obstante, llévalos en la mochila.
Río Bow
¿Hacen falta entradas?
Sí. Te aconsejo sacar el pase anual de los parques nacionales de Canadá.
Si aparcas y no tienes el comprobante de pago en el salpicadero, te caerá una buena multa. Créeme, los revisan. Puedes comprarlo aquí.
Las ardillas te saludan por todos lados.
1ª Jornada Parque Nacional de Banff
08:30 Lago Minnewanka
Es un hermoso lago glaciar y el más grande del parque (21 km). Es de los pocos en los que se permite la pesca (con licencia).
Si sales temprano, podrás ver muchos animales en la carretera. Conviene llegar temprano para tomar la primera visita en barco, que dura 1 hora y en la que te explicarán muchos detalles e historias del lago (en inglés).
Junto al pueblo, hay un puente que te lleva por un sendero a lo largo de la ribera del río Bow. Ve tranquilo y disfruta de los bancos estratégicamente situados para admirar las vistas.
Los rápidos son bellísimos, aunque a mí no me parecieron realmente unas cataratas. Ve despacio y disfruta el paseo.
12:45 Cañón Johnston
Para visitarlo completo necesitarás al menos 4 horas. La visita discurre entre senderos y plataformas que bordean el cañón, con vistas impresionantes de cascadas y formaciones rocosas.
Los tres puntos destacados son:
Cataratas Inferiores (30 minutos de caminata, 1.5 km).
Cataratas Superiores (otros 2.8 km).
Ink Pots: unas piscinas de aguas verdes y azules a las que se llega tras subir 330 metros y caminar 6 km adicionales. El paisaje es impresionante. Más información aquí.
2ª Jornada Parque Nacional de Banff
09:00 Lago Emerald
Lago Emerald
Me negué a subir al Lago Moraine previo pago de 100 €, ya que no te permiten subir en tu vehículo y la única opción es un autobús oficial que cuesta una fortuna por un trayecto de 10 minutos.
Opté por visitar el Lago Emerald, lo cual fue un acierto total. Pasea alrededor del lago y disfruta del paisaje. Más detalles aquí.
11:00 Catarata Takakkaw
Es la segunda catarata más alta de Canadá, después de las Cataratas del Niágara. La carretera que conduce al estacionamiento tiene algunas curvas pronunciadas, así que conduce con precaución. Más información aquí.
12:00 Lago Peyto
Este lago glaciar tiene forma de cabeza de lobo y se accede tras una corta caminata desde el estacionamiento. Más detalles aquí.
14:00 Grassi Lakes
Cerca de Canmore, los Grassi Lakes ofrecen lagos de colores brillantes. Ten en cuenta que el permiso de parques nacionales no es válido para Kananaskis; puedes sacar el pase aquí.
3ª Jornada Parque Nacional de Banff
06:00 Lago Louise
Si no llegas temprano, es probable que no encuentres estacionamiento. Disfruta del amanecer y las vistas.
Puedes caminar hacia el mirador Fairview Lookout o hacia la Lake Agnes Tea House. Más información aquí.
Después, dirígete a la Icefields Parkway en dirección a Jasper, una de las carreteras más bellas del mundo.
No pude hacerla completa porque Jasper había sufrido un incendio y los accesos estaban cortados. Más sobre la Icefields Parkway aquí.
Descubre la Magia de Polonia: Un Viaje Seguro y Fascinante
Queridos amigos,
Recientemente tuve la oportunidad de visitar Polonia con un grupo malagueño (junio 2024), y quiero compartir con ustedes nuestra experiencia para disipar cualquier temor que puedan tener debido a la situación en la vecina Ucrania.
Polonia es un país hermoso, lleno de historia, cultura y paisajes impresionantes. En nuestro viaje, exploramos lugares emblemáticos como Cracovia, Auschwitz, Czestochowa, las minas de sal de Wieliczka, Varsovia, Wroclaw y Kalwaria Zebrzydowska.
A continuación, les cuento un poco sobre cada uno de estos destinos y por qué deberían animarse a visitarlos.
Cracovia
Cracovia es una ciudad que te atrapa desde el primer momento. Su casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, está lleno de historia y vida. Caminamos por la Plaza del Mercado, visitamos la impresionante Basílica de Santa María y disfrutamos de la animada vida nocturna.
Cracovia es segura y vibrante, con una atmósfera que invita a quedarse.
Auschwitz
Visitar Auschwitz es una experiencia conmovedora y educativa. Este museo y memorial es un recordatorio de los horrores del pasado y una llamada a la paz y la tolerancia.
Auschwitz
A pesar de lo sombrío del lugar, la visita es segura y está muy bien organizada, con guías que brindan una visión profunda y respetuosa de la historia.
Czestochowa
Czestochowa es famosa por el Monasterio de Jasna Góra, hogar de la venerada imagen de la Virgen Negra. Es un lugar de peregrinación que emana paz y espiritualidad.
Aquí, pudimos disfrutar de la serenidad del entorno y de la amabilidad de los lugareños.
Minas de Sal de Wieliczka
Las mina de sal de Wieliczka esun mundo subterráneo fascinante.
Con sus capillas, esculturas y lagos subterráneos, esta mina es un testimonio del ingenio humano y la belleza natural. El recorrido es completamente seguro y las guías son muy conocedoras y amables.
Varsovia
La capital de Polonia, Varsovia, es una mezcla perfecta de historia y modernidad. Su casco antiguo, reconstruido después de la Segunda Guerra Mundial, es un símbolo de la resiliencia.
Visitamos el Castillo Real, el Palacio de la Cultura y la Ciencia, y disfrutamos de la vibrante escena gastronómica de la ciudad. Varsovia es una metrópoli segura y llena de energía.
Wroclaw
Wroclaw es una joya menos conocida pero igualmente impresionante. Sus numerosos puentes y canales le dan un encanto especial.
Exploramos la Plaza del Mercado, la Universidad y el Panorama de Raclawice. La ciudad es segura y acogedora, perfecta para pasear y descubrir rincones encantadores.
Kalwaria Zebrzydowska
Kalwaria Zebrzydowska, con su complejo de peregrinación, es otro sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es un lugar tranquilo y espiritual, ideal para una escapada relajante.
La belleza del paisaje y la tranquilidad del lugar nos dejaron maravillados.
Conclusión
Durante nuestro viaje, nos sentimos seguros y bienvenidos en todo momento. Polonia es un país que merece ser descubierto, con una rica historia, una cultura vibrante y paisajes impresionantes.
La situación en la vecina Ucrania no afectó en absoluto nuestra experiencia en Polonia. Les animo a que dejen de lado sus temores y se embarquen en esta aventura. Estoy seguro de que disfrutarán tanto como nosotros de todo lo que Polonia tiene para ofrecer.
¡Anímense a descubrir Polonia, y descubrir el fresquito en verano ….. !
Si te gusta evitar el calor del verano y piensas en un destino familiar, rodeado de bosques, un sueño para el ciclismo o practicar el senderismo, ¡Cesky Krumlov es tu lugar!
Tramo del río Moldava a su entrada a Cesky Krumlov
Situada al sur de la región de Bohemia, esta ciudad parece haberse detenido en el tiempo. Es tan hermosa que te dolerá el dedo de tanto fotografiar sus calles.
Cesky Krumlov
Un consejo: levántate temprano al menos un día para pasear por sus calles vacías. Aunque durante el día es visitada por muchos turistas, en la noche y la madrugada su encanto se multiplica.
Cesky Krumlov de madrugada
Después de una mañana de deporte junto a su río, siéntate a comer un buen codillo de cerdo con una pilsner Urquell fresquita y de medio litro.
Por la tarde, sube al castillo y desde allí, sin prisas, contempla cómo el sol se pone sobre sus torres y tejados con el sonido del agua bajo tus pies.
Río Moldava reflejando la ciudad de Krumlov
Y antes del anochecer, prepara la ruta del día siguiente tomando un buen Becherovka.
Duerme con la ventana abierta, sintiendo el fresco y pensando… «me voy a echar por encima el edredón».
Castillo de Cesky Krumlov
Y si eres de los que necesita moverse un poco en coche, visita también: Telč, Budejovice o Karlovy Vary…Eso si quieres visitar Bohemia pero si quieres ver más pues que sepas que Moravia es tan bella como su región hermana: Olomouc, Kromeritz, Brno lo atestiguan eso si, sea cual sea la dirección que tomen tus pasos …. bebe cerveza.
Uganda: Consejos para las visitas a los gorilas y chimpancés
Gorila en Bwindi
Si tienes previsto visitar la perla de África próximamente, te diré que ha sido el viaje… no… ¡la aventura más bonita que he vivido en muchos años! Lo volveremos a organizar desde Viajes Savitur en breve.
Cada día fue tan divertido, intenso y emocionante como la película de los Goonies. ¿La recuerdas?
Gorila con su madre en Bwindi
Nosotros hicimos dos trekkings de chimpancés en el Parque Nacional de Kibale y en la garganta de Kyambura. Los gorilas los vimos en el de Bwindi.
¿Cómo ir vestido?
El calzado:
Nosotros llevamos zapatillas de trekking Salomon (con Goretex) ya que, no lo dudes, te meterás hasta el tobillo en barro, negro como el alquitrán. Si la suela es muy lisa, resbalarás apenas toques barro. Incluso si la suela es para montaña, también resbalarás. Eso sí, no descartes unas botas de agua. De hecho, los rangers del parque las llevan y ellos están allí todos los días.
Llevar un calzado adecuado es importante.
Gorra:
Aunque la densidad de los bosques hace casi innecesario llevarla (aunque es necesaria en otros lugares de Uganda debido al fuerte sol ecuatorial), te aconsejo que lleves una con protector de nuca. Hay muchas moscas y mosquitos y tener protegida la nuca te vendrá bien.
Lleva una gorra que cubra la nuca
¿Manga corta o manga larga?:
Buscar a los chimpancés puede durar hasta 3 o 4 horas y a veces te obliga a forzar el paso, por lo que no tendrás tiempo para evitar ortigas, ramas con pinchos, etc. Ten en cuenta que en Bwindi, el ranger se abre paso en el bosque impenetrable a base de machete. Por tanto, lleva manga larga si no quieres recibir arañazos o picaduras. También obligatoriamente deberás llevar una mascarilla para evitar contagiar al animal. Sólo cuando estés cerca (no durante el recorrido).
Visitante en Bwindi y ranger con mascarillas
¿Guantes de jardinero o cámara de fotos?:
Hombres fotografiando gorilas
En los apartados anteriores te he explicado que no será raro que resbales y caigas al suelo varias veces. Apoyar la mano convenientemente protegida es la mejor idea.
Además, podrás agarrarte a ramas, lianas o matojos en caso necesario con mucha más tranquilidad si tienes las manos protegidas. Para quienes nos gusta hacer fotos en el camino, eso supone un problema porque con guantes, hacer fotos no es sencillo y la cámara corre riesgos de caer.
Una buena solución es portar una cámara Hero 10 enganchada en las tiras delanteras de tu mochila y guardar la grande hasta el momento en que tengas el encuentro con los primates. Así no dejarás ningún detalle de estos días tan especiales sin registrar.
¿Palo o bastón?:
Llevar bastón o palo e fundamental para visitar los bosques de Uganda
En los parques te van a ofrecer un palo de madera que no se te ocurra rechazar. Este apoyo hace la diferencia entre resbalar constantemente o pasarla cada dos por tres en el suelo. Por tanto, no traigas tus bastones y toma los que te ofrezca el ranger.
Chubasquero:
¡Son bosques húmedos porque llueve! Nosotros tuvimos la gran fortuna de librarnos, pero lo llevábamos en la mochila por si acaso…
Calcetines largos y gruesos:
Para evitar que, sin querer, pises un hormiguero y suban por la pernera del pantalón (algunas pican), lo mejor es llevar calcetines largos y meter por dentro del mismo la pernera. Fácil y muy útil.
Repelente de mosquitos y mochila:
Además de esto, lleva agua y crema solar.
¿Qué me espera durante el trekking?
Terreno resbaladizo:
Terminarás siendo un experto en bordear charcos.
Cuestas pronunciadas:
Tampoco es para asustarse. Los rangers procuran abrirse paso por lugares que sean lo más cómodos posibles para el visitante y adaptan el ritmo al tipo de personas que guían. De hecho, siempre preguntan cuál es la persona menos preparada para el trekking y la ponen primera para adaptar el ritmo del grupo a su caminar. Estamos hablando de África donde siempre hay manos para ayudar. Es más, si alguien no puede casi caminar, se pueden contratar porteadores que la lleven hasta los gorilas. Así que no te asustes.
Árboles tumbados que nos servirán de puentes.
Hipopótamos:
En la garganta de Kyambura, los encontrarás por decenas. Su río y lagunas son aprovechados para procrear. Durante el día descansan y no suelen provocar problemas. Déjate guiar por las indicaciones del guía del parque y nunca les des la espalda.
No encontrar a primates… No nos pasó en ninguno de los parques, pero es la naturaleza y la seguridad al 100% no existe. No obstante, el personal que trabaja en el parque suele rastrearlos el día anterior para establecer la zona de búsqueda al día siguiente. Y doy fe de que cuando nosotros casi tiramos la toalla, ellos nos daban coraje y ánimo hasta que lo conseguimos. Son formidables.
Encontrarlos:
Descubrirás que no somos la única especie racional del planeta y que probablemente tampoco la más inteligente.
¿Te gustaría vivir esta Uganda real conmigo?
He preparado junto a Savitur un itinerario para descubrir la Perla de África de forma ética, segura y profunda.
Será un momento que nunca olvidarás. Mirarles a los ojos y descubrir que solo nos separa un 1% de ADN. Sentirte vulnerable ante su fuerza y a la vez agradecido por el momento.Te deseo que disfrutes al menos la mitad de lo que disfrutamos nosotros, más creo que es imposible.
El mundo de las fotos es infinito. Desde lo macro a lo micro, la naturaleza, lo costumbrista … todo depende del ojo del fotógrafo y de su sensibilidad.
Vietnam es un destino para fotógrafos y seguro que cuando vayas tu enfoque será diferente y maravilloso.
Este fue el mío y el de algunas personas que me acompañaron.
Marta y Emilio – Motivos marineros
Mientras hicimos un alto para ir al baño en la bahía de Da Nang, hay quien descubre entre las barcas y útiles de los pescadores, la belleza y los colores.
Foto de Marta y Emilio
Foto de Marta y Emilio en la bahía de Da Nang
Los retratos.
Los vietnamitas son fotogénicos, y se prestan a posar con facilidad. Esta muchacha me la encontré comprando libros en Saigón.
Chica en Saigón
A las vietnamitas, les encanta vestir de manera tradicional para hacerse un reportaje de fotos.
Es un buen momento para hacerse un retrato con ellos que sin duda quedará de lo más exótico.
Ellas gustan de vestir en trajes tradicionales y visitar lugares emblemáticos para posar con gusto junto a Lola en este caso.
Tienen un talento natural para la pose. Elegantes y su caminar es hipnótico.
Ni el calor puede disipar la elegancia.
Cuando Marta me tiró esta foto, tenía un dolor insoportable en el tobillo derecho. Pero disimulé con gallardía.
Al poco tiempo, no me quedó otra opción que alquilar una bici para no quedarme rezagado …. cosas del directo.
Toon en Hoian
Ante la cojera … ruedas
Naturaleza.
Un país con una longitud tan extensa, da para una variedad enorme de paisajes y climas: montañas, playas, ríos, humedales…..
Pasear en canoa por los canales del Delta al atardecer, es el momento con la luz adecuada para atrapar la paz que respira el lugar.
Delta del Mekong
No tuvimos unas condiciones de lu adecuada. Neblina que apagaba colores y las aguas no mostraban su transparencia habitual.
Bahía de Halong
Agua y Montaña
Arquitectura
El país está conociendo un boom de la construcción. Obras dignas de admirar y otras lamentables.
Puente de las Manos
Gastronomía.
Si te gusta una buena presentación en la mesa … es tu viaje.
En abril 2024, hemos regresado a la bella Vietnam. Comenzamos el viaje por su capital y estas son algunas de las sensaciones trasmitidas:
Lo importante del lugar y el tiempo.
A veces, sentimos que debemos esperar a que algo suceda. En esta foto de la calle del tren, esperamos a que este pase … sin darnos cuenta del instante presente. De la fuerza interior que nos habita… y de lo perfecto que es el Universo.
Las noches en Hanoi
Primero siempre fue la noche, después la Luz se hizo para iluminarnos. Y esta se tornó en colores para divertirnos.
Ir a un buffet en VIetnam.
Deleitarse en el sabor, el gusto, el tacto. Es Vietnam un país donde su pueblo gusta comer y mucho. Probablemente porque durante sus muchas guerras, hubo escasez y ante eso, antes reventar que sobre. Una de las actividades familiares favoritas actualmente, es ir a un buffet y ponerse “Puo”. Y donde llegues … haz lo que vieres.
Pasear por el lago de la Espada Restituida.
Siempre seréis vosotros. Con mi cámara retrato lugares bellos pero siempre con la firme convicción de que las personas que me acompañan son “Universos” a los que contemplo, aprendo y me sorprendo. Sin viajeros no hay viaje.
Pagoda del Mausoleo de Ho Chi Ming
<> Lao Tse. El Taoísmo está muy presente en Vietnam. Los dragones escupen agua y perlas … antes de ser dragones fueron carpas. Cada pueblo utiliza el elemento más abundante para explicar aquello que no se puede definir y lo sostiene todo.
Pasear en triciclo
<<Quien no ve la mano que realiza la escritura, supone que el resultado procede del movimiento de la pluma>>. Por eso si no quieres que te vean, muévete y fluye con los demás, sin perder tu quietud interior.
Pagoda Tran Quoc
<<Has de saber, amigo mío, que todo en este Universo es una jarra llena hasta los bordes de sabiduría y belleza>>.
El budismo en Vietnam tampoco le es ajeno y sin embargo, la religión mayoritaria es el “Catolicismo”. Y va en aumento.
Papiroflexia
<< La vida y los sueños son hojas, algunas se han doblado mil veces tomando formas bellísimas que sin embargo ella nunca alcanza a percibir. Sólo cuando razona que todo es papel con humildad se pliega sin queja y se ríe.
Aún me sorprende que para su número especial de Semana Santa, el Semanario de la Iglesia Católica en Málaga me diera la oportunidad de colaborar junto a dos grandes sacerdotes: D. Francisco Aurioles y D. Emilio López Navas. Evidentemente, no les llego ni a la altura de la babucha pero ha sido una gran alegría poder hablar de Jerusalén y del maestro Jesús … ¡El más grande!
El diario malagueño Sur, también publicó un extracto de esta colaboración. Muchos años teniendo el privilegio de pisar esa bendita Tierra Santa
El trabajo de fondo que garantiza un grupo contento. Lo que no es bonito, ni cómodo, lo que me cansa pero que me apasiona.
¡Vamos allá!
1º.- Domingo por la mañana en La Haya.
Se presenta un microbus para comenzar la visita de Madurodam, Delt, Gouda, terminando nuestra jornada en Amsterdam.
Nada más verlo, pregunto al conductor: ¿cuántos asientos tiene? Y al decirme que 19 le expliqué que éramos 20 personas con la guía local …
Afortunadamente, Pilar, la guía local es una profesional como la copa de un pino.
Pude dejar al grupo en sus manos. Mientras alquilé un taxi con espacio para cargar las maletas (las 19 las subí con mis manitas) y al llegar a Amsterdam volvi a descargarlas en el hotel.
2º.- No hay cansancio.
Estás cansado, y tras repartir las llaves de las habitaciones a los clientes, en lugar de subir y descansar en la tuya, te vás a la sala del comedor a ver que todo esté en orden, comprobar el menú, en especial del cliente que tiene intolerancias a la lactosa, gluten, etc….
3º.- Corre Toon corre.
En la oficina te han advertido que el restaurante está dentro de la estación central de Amsterdam y que no es fácil ubicarlo. Entonces un guía turístico, mientras da un tiempo libre al grupo para compras, corre como una bala al lugar y cuando lo encuentra … se relaja y vuelve a por los viajeros.
4º.- Un hombre sin barriga es como una casa sin balcón.
Controlar el peso en mi profesión como guía, con desayunos buffet es casi, imposible. Una semana comes un bife de chorizo en Buenos Aires, la siguiente desayunas chocolate en Amsterdam y la siguiente, comes falafel de habas en Egipto…. un estómago a prueba de bombas.
5º.- La flexibilidad no es sólo mental en nuestra profesión.
Con tanta comida y tan diversa …. más las largas horas sentado en aviones, buses, trenes … o le quitas horas al sueño y practicas yoga de madrugada o terminas hecho una alcayata.
6º.- Actualízate.
Ves un hotel nuevo y quieres saber qué tal son las habitaciones para una futura estancia. Pues te vuelves a quitar tiempo de descanso y tras hablar con el recepcionista le pides que te enseñe una.
7º.- El guía come como los pollos.
En el trabajo de un guía, es raro el almuerzo o cena que puedas hacer sentado del tirón. Lo normal que es te levantes tres o cuatro veces para comprobar que algún cambio de última hora se ha hecho.
Y a esta lista hay que añadirle las noches que tienes que llevar a un viajero al hospital por una indisposición (afortunadamente pocas) o a una comisaría para denunciar una perdida de documentación, buscar una maleta perdida y un largo etc …
Enhorabuena a todos los profesionales de mi gremio que son verdaderos ejemplos de «Amor al Prójimo» y a sus parejas … verdaderos viudos y viudas del turismo, que nos esperan en casa, llevando la familia adelante.
Toon Espinosa es guía y agente de viajes. Ha guiado sólo en Tierra Santa más de 300 grupos.
Durante la cena, nuestro guía-egiptólogo: Ahmed Badawi, me preguntó si podríamos sacrificarnos un poco y levantarnos dos horas antes que el resto del mundo.
¿Y por qué Ahmed?
Porque vamos a poder visitar los monumentos con tranquilidad y sin la marabunta de instagramers.
Hablé con el grupo y todos a una aceptaron. La comunicación entre guía y grupo es una prioridad en Viajes Savitur.
Llegamos aun de noche a las puertas del Valle de los Reyes tras haber cruzado el nuevo puente sobre el Nilo, aun sin inaugurar.
El conductor sonriendo me dijo: un poco más tarde y la policía no nos hubiera permitido pasar. Hemos ahorrado 1 hora de tiempo.
Tras sacar las entradas, montamos en los carritos eléctricos que te acercan a las tumbas reales desde el parking.
Lo que se visita en el Valle
La entrada te da derecho a visitar, tres de las tumbas y la que más me gustó fue una que estaba dedicada a la diosa Nut que rige la boveda celeste, las constelaciones. Como podeis ver en el vídeo estábamos sólos.
El techo de esta tumba es todo un tratado cosmológico. La diosa devora y expulsa al Sol cada día, estrellas, planetas son representados alegóricamente.
Para los egipcios antiguos, el origen de la vida está en el agua y esta proviene de los cielos.
Continuamos en la orilla occidental del Nilo, por donde se pone el Sol y por tanto se dedicaba en la antiguedad a los difuntos.
Las mujeres al poder.
Nos toca la visita al Mausoleo de la Reina Hatshepsut, la monarca que más años gobernó el Alto y Bajo Egipto. Comienzan a verse más turistas pero pocos …
Una vez dentro me llama mucho la atención el contraste entre el color de la montaña, el templo y los cielos. Algo mágico.
Siento cómo de impresionante tuvo que ser para el pueblo llano, visitar y adorar a sus dioses allí.
Cruzamos el río.
Esta vez nos dirigimos a la orilla oriental, por donde sale el Sol y donde se ubican los famosos templos de Teba: Luxor y Karnak.
Se pierde mucho tiempo por carretera. Ya hay policia en el puente que cruzamos por la mañana.
Decidimos hacerlo en barcaza y mientras nuestro bus se dirige vacío hacia Karnak.
Al llegar al muelle del otro lado, caminando llegamos frente al obelisco gemelo de la plaza de la Concordia de París y las imponentes estatuas de Ramses II.
Una vez dentro de sus muros, Badawi, nuestro guía, demuestra una vez más que el valor añadido de una visita es sin duda alguien que conozca y te explique con maestría el lugar.
La atención de nuestros viajeros escuchándole, lo dice todo.
El oráculo no falló
Aún no ha llegado la marabunta preconizada por Ahmed, estamos visitando Luxor con bastantes turistas pero sin agobios.
Pero al llegar a Karnak …..
La seguridad laboral.
Allí, estaban restaurando la parte frontal del templo, subidos a un andamio y sin un casco u arnés. Aquello recordaba al tebeo de Rue 13 del Percebe….
La invasión
El templo … abarrotado y aun así impresionante a pesar de cientos de instagramers que impedían hacer un foto en ningún lugar.
Quedaban amarrados a las ubicaciones más fotogénicas y no se movían ni a palos hasta obtener el resultado soñado …
Moraleja … ¡Disfuta de Egipto pero levántate temprano!
Cataratas de Iguazú, Una visita con mucha agua y Sol radiante.
Si vas a visitar las cataratas en ambos lados (Brasil y Argentina), te recomiendo empezar por el lado brasileño. Tendrás el sol de espaldas y las fotos te saldrán preciosas con todos los arcoíris que se forman. Las condiciones de luz serán inmejorables.
En esta ocasión, me llamó mucho la atención que no tuviéramos presencia de coaties, esos simpáticos animales que, si te despistas, te roban todo el contenido de la mochila.
Me explicaron que, debido al COVID-19, al cerrarse el parque durante ese período y no ser alimentados por los turistas, se desplazaron al interior de la selva, y el resto lo hicieron los depredadores que acudieron al no sentir la presencia humana. Curiosa e implacable la naturaleza en su equilibrio.
Las cataratas, gracias a la abundante lluvia de los meses pasados, estaban en su plenitud y fue un día espléndido (con calor).
Lo mejor, sin duda, fue la experiencia de navegar por el río en lancha hasta situarnos debajo de los saltos de agua (los más pequeños porque su fuerza es increíble).
Retornamos al hotel Home | Panoramic Grand Hotel, donde David, su maitre, hizo gala de su gran profesionalidad. Recuperamos las energías y fuerzas gastadas tras tantas emociones vividas. Alimentarse bien es importante porque eres lo que comes y lo que experimentas.
Por eso, nunca dejes de viajar en buena compañía y si te apetece con Viajes Savitur.
Tras las visitas a los parques nacionales de Tierra del Fuego, Canal Beagle y Glaciares; nos quedaba visitar el bellísimo lago Nahuel Wapi y todos sus alrededores.
Nos alojamos en Bariloche, una ciudad muy cuidada con aires alpinos, en momentos te traslada a una ciudad germana de montaña.
Sus chocolaterías, restaurantes, tiendas, iglesia y paseo marítimo, invitan a pasar una buena tarde. Nos alojamos en el fantástico hotel NH Edelweiss. Céntrico, confortable y con un magnífico servicio de restauración.
Los más bellos del planeta en latitudes imposibles. Un recorrido por El Calafate y el lago Argentino.
En nuestro emocionante recorrido por la Patagonia, pasamos tres noches en «El Calafate».
Esta pintoresca ciudad se convirtió en nuestra base para explorar el impresionante Parque Nacional de los Glaciares, comenzando por el emblemático glaciar Perito Moreno.
La ciudad de El Calafate se encuentra aproximadamente a una hora y media de distancia del glaciar.
A través de un paisaje fascinante que revela la belleza inhóspita de la estepa patagónica. Durante el trayecto, es común avistar guanacos, liebres y diversas aves rapaces, e incluso, con algo de suerte, predadores más esquivos como el puma.
Este recorrido es una experiencia visual en sí mismo, con una carretera que atraviesa una estepa de tonalidades mostaza, contrastando de manera espectacular con el vibrante color turquesa del Lago Argentino.
Las largas rectas y suaves curvas de la carretera hacen del viaje una verdadera gozada, con varias oportunidades para detenerse y, si es temporada, probar las deliciosas bayas del calafate, una fruta local que da nombre a la ciudad y cuya leyenda dice que quien las prueba, siempre regresa a la Patagonia. (mis fotos de Argentina)
La fama del glaciar Perito Moreno, a pesar de la existencia de muchos otros glaciares en el mundo, se debe a una razón contundente: su belleza inigualable. Este glaciar, que se extiende por 250 km² y alcanza una altura de 70 metros, es un espectáculo natural que deja a todos los visitantes sin aliento.
La visita al Perito Moreno se divide en dos partes, cada una ofreciendo una perspectiva única y memorable del glaciar. La primera parte de nuestra visita consistió en recorrer los senderos bien señalizados que nos llevaron hasta un restaurante panorámico.
Desde estos senderos, se puede apreciar la magnitud del glaciar, sus tonalidades de blanco y azul y el estruendo de los trozos de hielo que se desprenden y caen al agua.
Estos senderos están diseñados para ser accesibles, permitiendo que incluso personas con movilidad reducida puedan disfrutar de la experiencia, gracias a la presencia de rampas y un ascensor.
La segunda parte de la visita nos llevó a embarcar en un catamarán.
Navegando por el Brazo Rico para ver el imponente lado sur del glaciar desde una perspectiva cercana. La vista desde el agua es simplemente espectacular, permitiéndonos apreciar la magnitud y la belleza del Perito Moreno desde un ángulo diferente.
Este recorrido en barco nos permitió acercarnos tanto al glaciar que pudimos escuchar los sonidos únicos que produce el hielo en movimiento, una experiencia verdaderamente inolvidable.
Al día siguiente, continuamos nuestra aventura navegando por el Lago Argentino, en un recorrido de 140 km que resultó ser incluso más impresionante que la visita al Perito Moreno.
Este viaje nos llevó a través de un paisaje surrealista de icebergs flotantes y glaciares colgantes, con paradas en lugares emblemáticos como el glaciar Upsala y el glaciar Spegazzini, el más alto del parque con paredes de hielo que alcanzan los 135 metros.
Durante este recorrido, la combinación de la tranquilidad del lago, la majestuosidad de los glaciares y la inmensidad del paisaje patagónico nos dejó sin palabras.
La ciudad.
El Calafate, además de ser la puerta de entrada a estos maravillosos glaciares, es una ciudad encantadora con una oferta turística que incluye una variada gastronomía local, museos como el Glaciarium, donde se puede aprender más sobre la formación de los glaciares y la historia de la región.
Siempre me gusta comenzar los itinerarios de Patagonia por la Tierra del Fuego y en concreto por Ushuaia.
Hay algo especial en su limpia atmosfera. Y mira que en esta ocasión al salir de su típico aeropuerto de madera, nos sorprendió un vendaval tremendo. Tanto es así que, atónitos, contemplamos como una madre y su hijo (y sus maletas) fueron arrastrados por los suelos por una ráfaga de viento fortísima.
Al pedirle al conductor de la furgoneta que parara, para echarles una mano, me advirtió: ¡cuidado al abril la puerta que la arrancara el viento! Tuvo que maniobrar para situar la puerta al resguardo y pudimos hacer de buenos samaritanos.
Además de eso, estaba programada una huelga o paro nacional contra las políticas de Javier Milei para el día 24 de enero; justo la jornada que visitábamos el parque nacional «Tierra del Fuego» y acometíamos la navegación del Canal de Beagle.
Nos alojamos en el hotel Fueguino, donde nos atendieron de lujo y las dos noches que cenamos en el, fueron memorables, tanto por el servicio como por el producto ofrecido.
La ciudad es segura y ofrece una variada oferta gastronómica y multiples opciones para senderismo y actividades deportivas. Cuenta con excursiones guiadas por magníficos profesionales y el parque nacional está cuidado hasta el extremo.
Se nota que valoran el inmenso valor de una naturaleza única.
Afortunadamente el Señor, decidió que todo transcurriera como puedes ver en el video que adjunto que espero disfrutes.
Como siempre, empezar por Ushuaia nos trajo mucha suerte.
Premio Antonio Espinosa al Catering Doña Francisquita.
El pasado 13 de enero, tuve el honor de entregar el premio 2023: «Antonio Espinosa a una vida dedicada al Turismo y la Gastronomia, al Catering Doña Francisquita y en concreto a José Manuel Sánchez Gonzalo.
Siempre es una alegría entregar un premio a algo que es difícil de mantener como una «Vida dedicada». Enhorabuena a la empresa y la familia que sigue la saga con dedicación y acierto.
Llegamos a Tokyo y lo primero es ir al WC y aquí lo explico porque no es fácil….
Y después de resolver una necesidad fisiológica, pasamos a otra, es lo que tiene habitar un cuerpo mortal …
Cenar a un Izakaya, típico bar japonés…
A la mañana siguiente nos vamos desde la estación central de Tokyo a Osaka.
Hay tres tipos de trenes bala dependiendo de su velocidad se llaman:
Eco (el más lento porque para en todas las estaciones de la vía.
Luz (Sólo para en las más importantes)
Esperanza (Va de punto a punto, es el más rápido y recibe este nombre porque la esperanza es lo único más rápido que la «Luz»
Llegamos a Osaka y vamos a visitar su Castillo.
Allí, os explico por qué el agua de sus fosos es turbia a propósito.
👉 Este tipo de lugares forman parte de un viaje a Japón organizado que recorre lo mejor del país.
Hara Hiroshi, fue el arquitecto que diseñó la estación de Kyoto y el rascacielos más emblemático de Osaka: la torre Umeda.
¡¡¡¡Las vistas nocturnas son espectaculares!!!!
Después de ver estos vídeos, es fácil imaginar lo que supone vivir Japón en directo durante un viaje organizado.
👉 enlace ahí: https://savitur.com/viaje/japon-3/
Nos alojamos en un hotel muy bonito y céntrico: Vischio Osaka.
En Japón, la planta 0 no existe y tienen razón.
En Nara, a los ciervos los consideraban «mensajeros de los dioses» como Mercurio lo era de los romanos.
Y es gracias a esa tradición sintoísta que, por sus parques y alrededores de los santuarios, campan a sus anchas y el pueblo los alimentan.
TemploTodaji que alberga el mayor Buda de Japón.
No obstante Pepe nos aclara …
Seguimos en Nara y hablamos del mayor defecto de la sociedad japonesa: la falta de espíritu crítico.
En el país Nipón, si dices que algo no es correcto, te tachan de cenizo o mal fario por lo que simplemente, ante un posible problema futuro, prefieren callar a quedar como responsable de dicho mal.
Eso, ha provocado catástrofes como entrar en la II Guerra Mundial (Nadie se atrevió a desaconsejar al Emperador de atacar a una potencia como USA.
O la más reciente Fukushima (construir una central nuclear en una zona sensible al ataque de un Tsunami).
El Santuario Sinto de Fushimi Inari Taisha, está dedicado al dios del comercio y la prosperidad.
Por eso, está colmado de «zorros de piedra» que cazaban a las ratas en los arrozales, protegiendo las cosechas.
También cuenta con larguísimos pasillos rojos, formados por multitud de toris.
Cada poste o Torii cuesta la friolera de 20.000 € y hay una lista de espera enorme para hacerlo. Videos sobre Japón
Alfa y Omega en versión nipona.
Paseando por el barrio de Gion en Kyoto, a veces es posible ver a alguna Maiko, estudiante de menos de 40 años de lo que conocemos como Gueishas.
La gastronomía es un punto muy fuerte en el país:
Sushi, Tempura, Izakayas o Chabu Chabu son pequeñas muestras de las infinitas posibilidades que tienes en el viaje de disfrutar con tu paladar.
Tirarse desde 12 metros desde Kiyumisu Dera
Castillo del último Shogun en Kyoto y cómo «Sembrar un pino»
Me atreví a comer «Oro»
¿Qué es el Zen?
Pabellón Dorado o el retiro de «Ashi Caga»
¿Quieres ser un dragón?
Shirakawago, la aldea que fue pobre y hoy es una mina de turistas
Aprende a soltar el aire
Llegamos a Takayama, la aldea samurai y del Sake.
En el hotel termal de Takayama….
Me voy a bañar en el Onsen
Mis costumbres matinales
Aprendemos cómo saludar a través de las reverencias:
Inclinaciones de 15, 30 y 45 grados:
Entramos bailando en Sumago
El último Shogun, obligaba a los Sres. feudales a pasar años alternos en Tokyo y así poderlos controlar.
En el camino desde sus provincias a la capital, se alojaban aquí:
No me dejaron continuar grabando en la posada.
Así que en la calle continuo la explicación de Sumago
Dificultades del mundo rural.
El romanticismo del lago Ashi….
La importancia de viajar con tus amigos. un paseo contemplando el Fuji.
En muchas religiones antiguas, era costumbre entregar presentes para pedir favores a los dioses:
El sintoísmo no es una excepción
Me encantan las bandas de música callejera, les da a las ciudades: sal y pimienta.
No te aburres en la noche tokyota.
Toda la gastronomía japonesa me gusta … ay el Sushi …
El consumismo allí no tiene límites, tampoco el coleccionismo.
Sobre la familia imperial.
No suelen dejar grabar estas ceremonias …. pero cómo dejar que os la perdáis.
El santuario Meiji es el más grande de la capital. 90 hectáreas de bosque, donde está prohibido que pasee ningún humano, salvo sus cuidadores.
El barrio de Omotesando:
aglutina las firmas de moda más exclusivas del mundo. Cada una de ellas con un edificio completo y del mejor diseño. No es raro, dado el nivel de vida de sus vecinos, encontrarse con cuidadores de perros como este, con 18 canes a su cargo.
En contenido de esta página, no podría haberse hecho, sin la inestimable ayuda de nuestra guía «Yuka» una profesional como la copa de un pino y que se emociona al recibir las muestras de afecto de nuestro grupo.
Si eres un tirano contigo, los demás sentirán tu látigo.
La mayor victoria del mal es quitarte tu alegría.
Hay personas «corcho»
Yo quiero de ser una de ellas. En una escala de 0 al 10, una persona corcho suele mantenerse en un nivel de alegría y esperanza de 8/9.
A veces, cuando la vida te da un palo de los gordos, todos podemos bajar al 1, la cuestión es: ¿cuánto tiempo permaneces en esa pena, lamentándote?
¿Un día? ¿Semanas? ¿Meses?
Como dice un buen amigo mío, en ese estado se parece uno a quien se tira con un hueso de aceituna en la boca todo el día…… royendo su miseria … regodeándote en tu pena.
El sábado me desperté temprano con la noticia de la terrible matanza perpetrada por los indeseables de Hamas.
El lunes temprano nos reunimos para gestionar la cancelación de los grupos de octubre y noviembre y las múltiples llamadas que íbamos a recibir.
Tomamos la decisión de cancelar los próximos dos meses y reembolsar el dinero.
Y a las 9.30 A.M. comenzaron los teléfonos a sonar sin parar y nosotros a calmar ánimos y a tranquilizar.
A la par, hablar con los proveedores: líneas aéreas, aseguradoras, nuestra agencia local en Jerusalén. Y con los sacerdotes y organizaciones religiosas que promovían los grupos.
Un trabajo de muchos meses que no dio fruto.
Pero mi cabeza y mi corazón no estaban en eso …
Estaban con mi amigo Ahmed, encerrado en su casa de Betania sin saber cuándo volverá a conducir su autobús. Preparándose para vivir de sus ahorros el tiempo que pueda estirarlos.
Ahmed vive en Betania
Con mi gran amigo Yankele, con el que no hace mucho, hice una ruta de senderismo muy cerca de la zona afectada.
Yankele es un referente en mi Vida. Un Gran amigo.
Mi corazón también estaba junto a Moses, al que le he cancelado 400 plazas, justo el día en que falleció su madre tras una larga enfermedad de Alzheimer.
Se me venían las caras de los guías, maîtres de hoteles, toda gente de Paz: franciscanos, judíos y palestinos.
Gloria, una de nuestras guías, otra persona excepcional.
Llevan años y años sufriendo episodios como el que ahora nos ocupa, entre breves periodos de paz.
Esas son las personas que representan a Tierra Santa, la mayoría que trabaja y se esfuerza por sacar a sus familias adelantes.
Ellos no salen en las noticias porque no generan interés en los medios, porque son la normalidad. Padres y madres de familia.
El Señor los cuide y que pronto volvamos a vernos, trabajando por los peregrinos.
Si quieres ver o descargar fotos de Tierra Santa puedes hacerlo desde aquí
Desde peregrinaciones.com hemos seguido los pasos de San Pablo por Tierra Santa, Siria, Turquía, Italia y en esta ocasión lo recordamos en Grecia.
Lo que sea necesario para hacer de tu peregrinación un viaje inolvidable.
Como peregrinar, no está reñido con la comodidad y los buenos hoteles, cuando llegamos a Atenas, nos solemos alojar en el hotel Titania.
Allí puedes desayunar mirando a la acropolis. Grecia.
Terraza del hotel Titania
Es indudable que el mundo, tal como lo conocemos, hubiera sido muy diferente sin el legado de la cultura griega.
Puerta de entrada a Micenas
La carta a los corintios, la escuchamos con frecuencia en la eucaristía, pero celebrar allí es otra cosa.
Altar en Corinto
D. Manuel Montilla – director del Secretariado de Turismo y Peregrinaciones de la Diócesis de Córdoba.
En la capital, visitar el museo arqueológico nacional es una obligación para toda persona sensible.
Museo Arqueológico Nacional de Grecia
Dedicar una mañana a la Acrópolis, es quedarse corto y allí volvemos a rememorar a S. Pablo con su famoso discurso en el altar del Dios «Desconocido».
Partenón
Salimos como los antiguos griegos a visitar al Oráculo de Delfos y en su entrada la famosa sentencia:
Conócete a ti mismo.
Delfos
Ossios Lukas, es un Monasterio donde regodearse con sus Iconos y porque no comprar uno de recuerdo. Un lugar donde disfrutar del otro pulmón de que tenemos los cristianos: la iglesia ortodoxa.
Un lugar donde ser feliz
Meteora es de los lugares especiales del planeta. Cenobios encaramados a peñas altísimas y a veces con el único recurso de subir y bajar de estos, dentro de canastos, tirados con una cuerda.
Meteora es el lugar de las mil fotos
Parece sacado de una película de Ávatar.
Lidia, fue la primera bautizada de Europa. Tras ese momento, siglos de historia de la Iglesia europea han sucedido.
Eucaristía en el lugar de la conversión de Lidia.
La otra gran carta… la de Tesalonicenses, aconteció en la actual Tesalónica.
Catedral de Tesalónica
Kavala, Philipos, Vergina .. tantos lugares donde los cristianos profesaron su Fé. Lugares donde sentirnos orgullosos de nuestras raíces.
Durante el mes de septiembre, hemos organizado 4 peregrinaciones con diferentes parroquias a través de Peregrinaciones.com
Es indudable que, para un peregrino, una persona de Fé, peregrinar a Tierra Santa es una ocasión única en la vida. ¿Pero? ¿Y para un cura?
En esta ocasión a través de la cámara, he querido enfocarme en los momentos vividos por tres consagrados durante una de las peregrinaciones de septiembre y estás son las imágenes captadas:
La eucaristía
En todo el planeta se celebra la misma misa. Tiene el mismo valor y validez. Esta en concreto fue en el Campo de los Pastores en la ciudad de Belén
La emoción del lugar
Ver al Padre Nando (C.P.) celebrar en Getsemany, la alegría que trasmiten sus gestos, su rostro, unido al mensaje del sitio, hace comprender que visitar Tierra Santa, sin un cura, es como comer sin sal.
Sentirte en tu casa.
Además de párroco, imparte clases de Teología y conferencias por todo el mundo. Sin embargo, cuando lo ves en Tierra Santa (él vivió meses en Jerusalén) tiene el aspecto del que está en su hogar. Se percibe la paz de su Padre. Celebración en el Campo de los Pastores
Hacer iglesia.
Para un cura, ver la imagen de una familia de su parroquia en Tierra Santa, disfrutando del lugar donde nació Jesús es una gran alegría.
Los matrimonios que perduran.
Bendecir la renovación de las promesas de parejas que llevan unidas 30, 40 y más años.
Sentimos gratitud.
La nuestra también, que ya pasamos más de 30 años juntos
La hermandad sacerdotal.
D. José Fenoy se jubiló en la misma parroquia donde D. Emilio es titular actualmente y es bellísimo comprobar su amistad.
Unidos
El Padre Nando y D. Emilio, pertenecen al mismo arciprestazgo y decidieron organizar su peregrinación juntos. En el Monte de los Olivos con Jerusalen al fondo.
Aquí pasó esto.
Celebrando en la casa de San Pedro en Cafarnaúm. El lugar de encuentro de los apóstoles. Es un reto grande para un sacerdote el tener que adaptar la misa a cada lugar porque en Tierra Santa se celebra la misa del lugar.
Cada sacerdote tiene su sitio especial.
El P. Emilio insistió en visitar Sephoris y acertó. Era junto con Tiberias, la capital de Galilea y su cercanía a Nazaret y sobre todo la demanda de trabajadores de la construcción que tenía, aseguran casi con toda certeza que Jesús y San José fuesen allí a trabajar.
Cooperación.
Una buena coordinación entre párroco y guía local es garantía de éxito en la peregrinación.
Liderazgo y servicio.
El sacerdote en Tierra Santa guía la barca de sus peregrinos.
El primer personaje que me encontré frente a las murallas de Khiva en la región de Joresm fue Al-Khorezmi. Un “grande de las matemáticas”.
Fue gracias a él, (a sus tratados) que llega hasta Toledo y por tanto a Europa: el álgebra y la incorporación del número cero que ya se utilizaba en la India. De su nombre deriva la palabra “Algoritmo”.
Al-Khorezmi
No menos importantes fueron Avicena (autor del canon de medicina) o Al Biruni, matemático, astrónomo, físico, filósofo, viajero, historiador y farmacéutico persa, uno de los intelectuales más destacados del mundo islámico.
¿Y hoy? ¿Cómo es el nivel educativo de Uzbekistán?
(Plaza de Samarcanda)
Si debo basarme en lo comunicado por los guías turísticos locales; este joven país (se independizó en sept. De 1991 de la URSS) es una maravilla.
No conseguimos arrancar una simple crítica de los guías en diez días.
Todo funciona como la seda y el pueblo está muy contento.
Comparando su situación con países vecinos eso es cierto. Pero observando un poco más allá, intuyes que su separación de la antigua unión soviética ha tenido sus costes en cuanto a educación.
Llama la atención de los uzbekos su afición a las fundas dentales de color “oro”. Rara es la boca que no muestra orgullosa dos o tres piezas doradas.
Identidad forzada.
Pues hay un refrán popular a raíz de su segregación involuntaria de la URSS (ellos no quisieron la independencia al principio) que reza así:
“Se fueron los judíos a Israel tras 1991 y se marcharon las “cabezas de Oro” (catedráticos y profesores), se fueron los rusos y se marcharon las manos de Oro (ingenieros y técnicos) y quedaron los dientes de oro….
Mausoleo de Tamerlan en Samarcanda
Tampoco creo que esto sea así. Aunque el país vive inmerso en un proceso de identidad nacional forzada.
Por ejemplo, han cambiado el alfabeto cirílico por el latino. El idioma ruso, que era la lengua común, pierde su importancia recuperándola el Uzbeko o el Tayiko Persa en la zona de Samarcanda.
Se fomenta desde el gobierno una nueva identidad nacional.
Ensayando bailes regionales para la fiesta de la Independencia.
Otro tema dentro del apartado de la educación, es que el trabajo no es ajeno a los niños.
Niños trabajan en artesanía de madera.
Explotación infantil
Era verano, pero choca ver a los chavales trabajar con 40 grados a la sombra en objetos de artesanía “gubia en mano” o fabricando ladrillos de adobe. Ellas en los telares.
Fue la esclavitud, práctica común en Khiva, el mayor mercado de esclavos del mundo hasta hace poco tiempo. Se abolió, en 1865 cuando llegan los rusos.
Sus murallas se construyeron en menos de 30 días por una legión de esclavos, y a petición del Khan local, todos sus habitantes se vieron obligados a colaborar activamente en la construcción de su bellísimo “Minarete azul” de la principal Madraza de la ciudad.
Estos se rebelaron por tener que trabajar gratis y ni corto ni perezoso el Sátrapa local hizo gala de su crueldad y enterró en los cimientos del minarete al principal líder de la protesta vecinal.
Envuelto en un cuero mojado… se me pasó decir que estaba vivo cuando lo hicieron, …. de forma que todo el mundo se puso manos a la obra para que nosotros podamos disfrutar de su contemplación.
Los judíos
Empalar era la forma habitual de ejecución y en Bukhara a los judíos se les gravaba con un impuesto especial. Además de tener que ir a pie a todos lados dentro de la ciudad, prohibirles usar cinturón y ser abofeteados cada dos por tres si la recaudación del impuesto bajaba.
Khiva o Jiva
El desempleo
En Uzbekistán actual, no se reconoce cifra de paro ya que todo el mundo trabaja en lo que sea…y como sea…
Es un pueblo muy trabajador: en los restaurantes, hoteles y tiendas, siempre hay una sonrisa y disposición para atender de la mejor manera.
En los campos donde se dedican las tierras al durísimo cultivo y recolección del algodón siempre hay manos dispuestas.
Acróbata en Khiva.
La religión
En cuanto a la religión, el país uzbeko es interesantísimo. El estado continúa manteniendo el laicismo heredado de la URSS.
La mayoría del país es de religión musulmana, pero nada tiene que ver su práctica con países de oriente medio o con su vecina Afganistán.
La influencia Soviética, pero, sobre todo, siglos práctica del zoroastrismo y las caravanas que pasaron por este nudo de conexiones de la Ruta de la Seda han hecho que, en la conciencia del pueblo, la tolerancia religiosa sea norma.
Hemos visto dentro de una mezquita a una madre amamantando a un bebe sin ningún problema. Hombres y mujeres rezan juntos, las vestimentas nada tienen que ver con burkas y mujeres tapadas.
Madre e hijo oran juntos en Samarcanda
La huella del zoroastrismo
La religión de Zaratustra dejó una impronta tal, que por todos lados se observan en las mezquitas, signos referentes a los cuatro elementos y otros iconos zoroástricos (soles, esvásticas, estrellas.)
(Mausoleo de Tamerlan en Samarcanda)
Entreteniendo al viajero observador en su búsqueda, encontrándose a veces en las puertas, otras en las columnas, en los desagües o en las jambas.
En cuanto a las costumbres zoroástricas, aun hoy cuando se casan, la novia antes de entrar en la casa del novio deberá dar tres vueltas alrededor de una hoguera para purificarse.
(Mausoleo de Samanid, una oda a la maestria en ladrillo)
Cuando se quieren casar.
No existen las relaciones prematrimoniales en este país y suelen ser tímidos a la hora de tratar estos temas. Por eso cuando un varón siente necesidad de relacionarse, mete una zanahoria dentro del zapato de su padre.
La esperanza de vida
Esta contraseña, indica a sus progenitores que deben buscar una esposa a la mayor brevedad posible para su hijo. Se casan jóvenes (sobre los 20 años).
La esperanza de vida es baja, de hecho, la jubilación comienza a los 50 años y es así porque pocos llegan a viejo.
Cuando alguien alcanza la rara edad de los 80 años es fotografiado y admirado.
Aunque mis viajeras no alcancen esa edad fue todo un espectáculo ver cuando entramos en el metro de Tashkent a todo el vagón de uzbekos levantarse y ceder el asiento.
Se muestra un gran respeto a las personas mayores.
Todos los días acudían pidiendo sacarse fotos con alguien de nuestro grupo. Las canas allí son admiradas.
Bukhara o Bujara
Los símbolos
Para terminar esta primera parte os dejo aquí algunos símbolos que me encontré en el camino:
1. Símbolo del Sol en el desagüe de una Madraza. 2. Esvástica en puerta de Khiva. 3. Estrellas de cinco puntas 4. Símbolo del Yin y el Yang en columna de la mezquita.
Salimos desde Málaga en vuelo directo el próximo 14 de octubre 2024
Nuestros restaurantes
Al país de los faraones, se puede viajar de muchas maneras, esta es muy agradable – Almuerzo frente a las pirámides de Giza.
Nuestros guías
Cuando has leído mucho sobre el país de las pirámides y tienes un buen guía para disfrutar las visitas. Puedes hacer las preguntas in situ, recibiendo una respuesta en buen castellano, por parte de una persona formada y apasionada con su trabajo. Te darás cuenta que pagar un poquito más merece la pena.
Nuestros hoteles
Visita Egipto en lugares donde te guste alojarte como el Conrad del Cairo
Piramide Roja de Dahshur
Atardeceres del Nilo
Llegar a tu camarote y asomarte al río más largo de Africa para ver su atardecer.
La pirámide acodada, muestra que los arquitectos de la época, aun no tenían dominada la técnica para construir pirámides y a mitad de la construcción tuvieron que rectificar el ángulo. Pero … ¿fueron estas las más antiguas o intentaron imitar a las de Giza de una era muy anterior?
Keops, Kefren y Micerinos
Entre las muchas curiosidades matemáticas que presenta Keops destaca la que resulta de restar su altura de su longitud. La cifra que se obtiene, 314,16 metros, es el número Pi multiplicado por 100. La altura es de 146 metros que «curiosamente» se aproxima a la escala de la distancia del planeta Tierra con el Sol 146 millones de KM Las tres pirámides están alineadas con la Constelación de Orion… sólo difiere 4 grados que si se llevan al tiempo de su construcción desaparece esa diferencia….
Las fiestas
La noche de disfraces en el barco, es de lo más divertido.
Sakara
Nuestra amiga Auxi y al fondo la pirámide escalonada.
Globo en Luxor
Si no has montado en este medio, descubrirás que es una sensación muy placentera.
Eso sí, hay que madrugar mucho, cruzar en Nilo en una barquita y si es enero, hace algo de frío… pero vaya fotos más bonitas…
Es algo hipnótico, ver tantos globos alzarse al mismo tiempo sobre los cielos del Valle de los Reyes y de las Reinas.
Giza
Durante tu visita la Esfinge de Giza, descubrirás a todo tipo de fotógrafos, sacando partido al magnetismo del lugar.
Abu Simbel
Ya que has llegado hasta Aswan, hacer un esfuerzo y visitarlo es algo totalmente recomendable a pesar del madrugón y el sobrecoste.
Omar es el piloto de crucero más joven de Egipto. Desde niño, se recorría el Nilo en faluca, hasta conocer cada banco de arena. El más largo del mundo y muy ancho pero su profundidad no suele ser de más de 3 metros, en algunos lugares, ni eso. Aquí no sirve el sonar sino un conocimiento práctico. El capitán, trae la tripulación de su pueblo y responde por ellos ante la naviera y ante los familiares. Es pues un cargo para personas con carácter. Sentado sobre una silla de madera en postura del Loto, no quita la vista al río. Se hacen de comer en la cocina de la cabina (nuestros platos refinados no les gustan)
Muchas personas al ver la ciudad del Cairo, se llevan una sorpresa. Estás en la mayor urbe de África y claro que hay caos, suciedad y pobreza, pero también mucha vida, belleza, amor. Pareja cariota en el lugar de abluciones de la Mezquita de Alabastro.
Las pirámides por dentro.
Entrar es una experiencia emocionante y a la vez muy exigente con nuestras piernas que, si no están muy acostumbradas a hacer sentadillas, notarán al día siguiente el esfuerzo en forma de agujetas.
El barco.
Momentos del crucero en el Nilo – Cerveza y aperitivos
Habitación del hotel Conrad Cairo. Es importante, dormir bien tras una jornada de visitas intensas. Diría que imprescindible. El Cairo es una metrópoli con un tráfico increíble y una buena habitación insonorizada vale su peso en oro.
La Iglesia local.
En Egipto, los coptos representan un 10% de la población. Fue fundada por San Mateo, siendo una de las más antiguas del cristianismo.
La iglesia de Abu Serga (San Sergio) en El Barrio Copto del Cairo es una de las más antiguas y según la tradición, en su cripta se halla la gruta y pozo que sirvió a la Sagrada Familia para refugiarse durante su huida de Tierra Santa. La iglesia del Sg IV en su interior recoge lo mejor de cada cultura de este país: su mobiliario con geometrías, taracea es de influencia musulmana, su estructura basilical es de los templos egipcios de Philae, una joya.
Mónica guiando un grupo, frente a los Colosos de Memnón
Antes de la fiesta de disfraces, acudirán al barco en pequeñas barcas vendedores que, a pesar del riesgo, pondrán todo el esfuerzo para que, en la fiesta, vayas de lo más guapetón posible.
La entrada al Valle de los Reyes y de las Reinas, incluye la visita al interior de tres tumbas. Te recomiendo, no obstante, pagues un suplemento para entrar en los menos visitados.
Templo de Luxor de Noche
Los pillos
Hay que echar una coraza para tratar con los camelleros del lugar. En ocasiones, te pueden poner en un aprieto a la hora de pagar sus servicios. Mejor declinar la invitación.
Sus santuarios
Templo de Ramses III Aunque siguen siendo impresionantes tal cual se muestran. En algunos rinconcitos, quedan muestras de pintura e imaginar cómo debía ser todo el edificio decorado sobrecoge.
Viaje a Egipto – Ventajas de viajar con una agencia de viajes.
Por todo esto y más, viajar en grupo y organizado es la mejor opción tratándose de Egipto. Vente con www.savitur.com y te alegrarás de habernos elegido.
Las personas viajeras, solemos decir que no nos importa dónde dormir, si el destino merece la pena. ¿Es eso verdad?
Una mesa bonita, con mantelería y servicio esmerado, donde comentar lo que se ha visto durante el día, es sumamente agradable.
Pues, ¡Si hay buenos hoteles!: ¿para qué dormir incómodo?
Si has currado todo el año y vas de vacaciones … y te lo puedes permitir … caramba elige lo bueno.
Disfrutas de nuevas experiencias durante el día. Cosas que no son las habituales….
¿Por qué no alojarte en un sitio diferente? Con estilo.
Eso no quita por supuesto las multiples opciones que existen a la hora de viajar: camping, viajes solidarios, hostels, todos tienen sus puntos a favor.
Pero yo apunto con el dedo a un viaje de celebración. ¿Te acabas de jubilar? ¿Has cumplido un aniversario? ¿Te quieres sacudir una pena? Entonces los buenos hoteles, serán un broche de oro al final de tu jornada viajera.
Evidentemente, habrá lugares donde hay que comer sencillo porque es lo típico o no hay otra cosa. Entonces pues a disfrutar también del momento.
Pero si vas a ver por única vez la Bahía de Halong, en lugar de dar un breve paseo en un barquito… caramba te has pegado un vuelo larguísimo para llegar allí y no vas a volver. Pasa noche en un buen crucero.
Te levantamos temprano, visitas lugares realmente maravillosos que recorres, cámara en mano. Durante el día todo son emociones.
Y al llegar a tu habitación de 50 metros cuadrados, no te tienes que preocupar de si tienes espacio para abrir las maletas…
Nos vamos a Vietnam y me gustaría mostrarte aquí, los lugares donde vamos a descansar después de cada visita. Estos son videos y fotos del último viaje que hicimos. En abril 2024 volvemos y si le quieres regalar al cuerpo algo especial, vente con nosotros.
Tuvieron la oportunidad de conocer a través de encuentros con los principales protagonistas de la iglesia (católica y ortodoxa), la situación de los cristianos.
La actual Turquía, fue nuestra cuna. No en vano, se nos empieza a conocer bajo el nombre de cristianos en Antioquía….
Por eso, presididos por D. Gabriel Leal, profesor emérito de Sagrada Escritura y Lenguas Antiguas.
Fuimos profundizando a través de estos encuentros en la figura de San Pablo y en la historia reciente de la iglesia.
La iglesia en Konya
El primer testimonio, lo recogemos por boca de María Grazia Zambon, la mujer que mantiene la presencia cristiana en la ciudad de Konya.
Ella ha consagrado su vida para acoger a todo cristiano (peregrino o refugiados) que llega a esta ciudad.
Anatolia Central, es una de las más conservadoras, dentro del islam.
Ya en Estambul, tras haber recorrido los lugares paulinos y de los primeros padres: Éfeso, Hierapolis, Capadocia…
En Bretaña y Normandía, pudimos asistir a impresionantes espectáculos de Luz y Sonido en las mejores catedrales góticas del mundo.
En esta ocasión comenzamos frente a la imponente catedral de Reims, donde se coronaban los reyes de Francia.
Catedral de Reims: lugar donde se coronaban los Reyes de Francia
Elegimos el mes de junio por climatología y porque en esa época se celebra la semana de la música.
En el centro de las ciudades se organizan conciertos o espectáculos de luz y sonido que harán muy agradable tus paseos por las tardes / noches.
Concretamente el de Reims, fue un espectáculo que nos dejó maravillados y nos situó en un periodo en el que los hombres tenían voluntad y conocimiento para levantar en honor a Dios, catedrales góticas que son un monumento de alabanza en piedra.
Misa
Al día siguiente, celebramos la eucaristía en la mayor y más alta catedral de todas las catedrales góticas de Francia: la de Amiens. De un gótico tardío, nos muestra lo mejor de los estilos radiante y flamígero.
Nos acogieron muy bien y celebramos en una capilla muy bonita.
Eucaristía en una capilla de la Catedral de Amiens
Tras un buen almuerzo, recorrimos los canales del barrio de St, Leu, los pudimos visitar muy animados por la semana de la música, eso sí, al final llovieron chuzos de punta….
Canales del barrio de Saint Leu, con la catedral de Amiens de fondo.
Nos fuimos a tomar una cervecita junto a los canales y en un ratito … un tormentazo …
Llegamos chorreando al hotel y al rato escampó, y ya desde nuestras habitaciones de un céntrico y buen hotel de Amiens, vimos el atardecer sobre su catedral.
Catedral de Amiens desde el tejado. Las ventajas de dormir en un hotel céntrico.
Saludo al escritor de Veinte mil leguas de viaje submarino.
Por la mañana y muy temprano (antes que el grupo se despertara) me permití, un capricho, visitar la tumba de Julio Verne.
Caminé una hora para llegar allí. Mereció la pena.
Y entramos en Normandía
Para visitar Honfleur y su bellísimo puerto.
El padre Pepe, párroco del Corpus Christi de Málaga en Honfleur
Comer bien es importante.
Y llegó otro momento gastronómico porque hay tiempo para visitar, rezar … y no poner límites al Amor de Dios…. tocaba comer productos locales….
Rouen
Situada en el punto más bajo del río Sena: Rouen, lugar del martirio de Santa Juana de Arco, ofrece al visitante / peregrino sus coloridas calles, llenas de actividad y una catedral frecuentemente pintada por Monet.
Lisieux
Y llegamos al plato fuerte de la peregrinación: visitar la basílica en honor a Santa Teresita y su convento donde reposa en cuerpo de una mujer que nos enseñó el valor de la humildad y que es doctora de la iglesia.
Celebramos la misa en la iglesia de Pedro en una capilla de ensueño:
Nos acompañó su Vicario Parroquial
Abadía de las Damas en Caen
Por la tarde, nos fuimos a recorrer las playas de Normandía y rememorar la increíble gesta de tantos hombres valientes que lucharon por la libertad.
Playa de Omaha (Desembarco de Normandía).
Viva la música
Al regreso, cerca del hotel escuché … ¡música! (un tango) y al acercarme, encontré un chalet donde un cartel anunciaba: concierto de jazz gratuito. Y pasé….
La abadía
Había muchas ganas de visitar Mont Saint Michel, lugar de peregrinaje y de todo aquel que tenga buen gusto por el arte y la belleza.
Mont Saint Michel, tuvimos un clima fantástico y marea baja.
Un bello pueblo
Terminamos alojándonos en Fougeres. Antes, paseamos por sus calles de casas con entramados, visitar sus molinos de agua y su iglesia. Allí tras celebrar la eucaristía, asistimos al ensayo de un concierto.
Fougeres, es un pueblo medieval de cuento de hadas…
Y para mí lo más especial
La jornada siguiente, creo poder afirmar, fue una de las más bonitas de la peregrinación / viaje. Comenzamos visitando Dinan… qué bonito pueblo…
Increíblemente conservada, Dinan es un pueblo perfecto.
Tomar un café en su puerto es uno de los regalos de la vida.
Los piratas.
Saint Malo, fue ciudad corsaria, atacada frecuentemente por Inglaterra y Holanda y que resistió gracias a sus imponentes murallas que visitamos.
Rennes
Y para cerrar la jornada, un guía local «japonés» nos dio a conocer la capital de la Bretaña. Hizo una presentación impecable… como buen japonés… perfecto.
Calles de Rennes
Y si quieres conocer una ciudad, hay que visitar su mercado y comprar cositas buenas para la familia.
De compras en el mercado de Rennes. Con María José, viajera y amiga con la que siempre disfrutamos de su bondad y alegría.
Y todo llega a su fin y esta peregrinación del Corpus Christi, acabó en Nantes. Con un día de mucho calor, visitamos la ciudad donde nació Julio Verne.
Centro Comercial de Nantes. Últimas compritas…
Con ganas de ver a los nuestros y con la mirada puesta en la próxima aventura.
www.peregrinaciones.com organiza tu peregrinación parroquial a Francia. Te contamos nuestro último periplo en junio 2023.
Por suerte, este hotel cuenta con unos estándares de calidad y cuidado del medio ambiente increíbles, sus empleados pertenecen a la comunidad Tharu.
Ellos llegaron huyendo tras la invasión islámica en India.
Se refugiaron en esta jungla, gracias a que dicen, ser inmunes al paludismo.
¡Aseguran, que dicha protección, les viene de comer caracoles (los recogen diariamente) en el fango de los lagos!
Nada más llegar, te acompañan a sus casas para que veas su forma de vida. Un poco más tarde, te devuelven la visita y muestran su folklore.
La visita en la Selva
Por la mañana, temprano, acompañados de un guía local (Tharu), entramos en el parque. Antes nos preguntaron, si queríamos hacer la visita a pie o en jeep.
Por suerte, nosotros, nos decantamos por el todo terreno.
En el 4×4, podíamos albergar más extensión de terreno que caminando.
¿Qué ropa llevar?
Dada la cantidad de tigres (te advierten de no portar colores como el amarillo ni rojo (porque los atraen).
El guía, lleva un “palo”, como toda protección contra la fauna.
Deciros, que nunca me esperé ver, un parque tan bien cuidado. Y con tanta diversidad. He tenido la fortuna de visitar Masai Mara, Serengueti, Iguazú … pero esto son palabras mayores…
Tuvimos mucha suerte: vimos, rinocerontes por decenas, pavos reales, águilas, osos, ciervos, monos, tigres, elefantes y por encima de todo es el paraíso de cualquier ornitólogo.
Nos llovió algún rato y, aun así, más bonito parecía,
Almorzamos sobre plataformas (que hay para ver los animales). Tambien, sirven para refugiarte si vas caminando y te encuentras con uno carnívoro. Una gozada.
Chitwan
Chitwan
Momentos de oración
Lumbini
Parque Nacional de Chitwan
Por la tarde, en canoa por el río Ladhari. Nos topamos con un rinoceronte. Se bañó, justo delante nuestra y un cocodrilo pasó por debajo de nuestra canoa… ¡¡¡¡la leche!!!!
LUMBINI
El 5 de mayo de 2023, se celebró, la fecha del nacimiento de Buda.
Es el lugar donde tradicionalmente se sitúa el nacimiento de aquel que inició, esta filosofía espiritual con más de 400 millones de seguidores…. y allí nos fuimos.
Este santuario, tiene una extensión inmensa. Multitud de edificios patrocinados por los principales países budistas: Japón, Corea del Sur, China, etc
Nosotros, decidimos visitar, sólo el edificio que alberga y marca, donde nació Siddharta Gautama.
Nació del costado derecho de su madre «Mayavedi» y siendo traído al mundo sin dolor.
La fiesta
Se congregaron, miles de peregrinos y la cola era muy larga.
Pero no daba tiempo a aburrirse, contemplando a todas las personas tan diferentes y coloridas que allí se concentraban.
Santones. Seguidores de Osho. Cantidad de indios portando ropajes coloridos, y sobre todo un atardecer de cine.
Junto al sitio, hay un ficus gigante, las personas meditan allí, y pasamos un buen rato. Respirando el ambiente.
A la caída del sol, se organizó una sesión de meditación. Congregándose una cantidad enorme de monjes, dirigidos en idioma inglés y nepalí.
Ya por la noche, (cuando refrescó). Empezó a llegar, muchísima gente y fue el momento de irse al hotel.
REGION DE PARBAT
Desde el santuario, partimos hacia la región montañosa. Hicimos una parada en Rani Mahal, también conocido como el Taj Mahal de Nepal.
Es un bello edificio, necesitado de restauración. Situado en un enclave rodeado de montañas junto al río Kali Gandaki. Su foto desde el puente colgante … maravillosa.
El palacio, fue construido como muestra de amor, hacia la amada esposa del general Khadga Shumsher Jung Bahadur Rana.
Continuamos ruta hasta Pokhara (la entrada a las Montañas y las rutas de Trekking).
Con unas vistas imponentes de los Himalayas. Su puesta de Sol desde el lago, nos ganó el corazón.
Lago de Pokhara
Para empezar, fuimos seguidos por un Martín Pescador, durante todo el recorrido del lago. Mi alma volaba con él.
Visitamos la Gruta- templo de Gupteswar Gupha. Dedicada a Shiva.
Por desgracia, lamenté, profundamente no disponer de una cámara de fotos mejor, para echar un buen disparo a la maravillosa Devis Fall.
Así cómo que no me permitieran, grabar a los fieles que rezaban allá.
Subimos a las Montañas
Y por fin, salimos hacia los himalayas. En el camino, me encontré con un sitio que anunciaba, la segunda tirolina más larga del mundo, no me pude resistir…
La carretera, se empieza a poner interesante. Es absolutamente recomendable disponer de un vehículo 4 x 4 para acometer estos caminos sin asfaltar y con baches permanentes.
Camiones, que ocupan todo el ancho del camino. Buses con sus cláxones intimidantes, pero, aun así, los paisajes son ¡¡¡¡tan bonitos!!!!
Primer lugar de descanso en la montaña, bañarse en plena tormenta.
Llegamos por fin a Tatopani, pueblo de 6.000 habitantes, (Tato = Caliente, Pani = Aguas). Allí nos alojamos.
En esta aldea, hay dos piscinas de aguas termales muy rudimentarias (una de ellas se accede atravesando un puente de bambú). Suelen ser visitadas por gente local.
¡¡¡ No te lo pierdas y báñate!!! Yo lo hice dos veces. Una de ellas lloviendo, con tormenta y de noche. Nunca lo olvidare.
Ese vapor subiendo entre las gotas que caían con fuerza. Los relámpagos, el sonido del río, con la crecida de la lluvia… experiencia de los sentidos por sólo el equivalente a 50 céntimos de euro.
Eso sí, no te equivoques de alberca, que hay una donde se podría cocer marisco. Métete donde está todo quisqui; si no quieres que se rían de ti.
Hay un truco, si quieres presumir. Si vas a entrar en la que quema. Muévete muy lento y te sientas. Cuanto más despacio entres, menor es la sensación de calor.
MUSTANG
Para entrar en la zona cuya traducción sería: «sitio donde no llueve». Hay que pagar una tasa diaria de 200 dólares (si eres extranjero).
Una de los lugares más protegidos del planeta.
A pesar de los baches. Merece la pena el sablazo.
El contraste que se aprecia, observando la cordillera del Annapurna (totalmente nevado).
Los montes sin árboles (la altitud no permite que tengan suficiente oxigeno), sus colores ocres, pueblos con tejados llenos de leña para pasar el invierno. Mágico.
La llanura del río y sus puentes colgantes te harán comprender que estás en un terreno único, hostil y bello al mismo tiempo.
Entre la carretera de Beni a Jomsom, encontramos pueblos de arquitectura Thakali.
Costumbres Sherpas.
Casas de piedras y tejados llenos de leña (a mayor madera combustible que acumules y muestres), más rico te consideran los vecinos.
Otras tradiciones, no infrecuentes en Mustang, es que una mujer se case, y conviva con varios hermanos.
Dada la alta mortalidad de los Sherpas, es una forma de asegurarse el cuidado de sus hijos.
Llegamos a Muktinath, y lo primero que me encuentro, es a un grupo de hombres practicando el tiro con arco y muchos caballos.
Lamentablemente, la arquitectura típica, se está perdiendo en favor del hormigón. Esto es debido a la alta afluencia de visitantes del santuario. Mayormente de origen indio.
El santuario
Peregrinos (tanto budistas como hinduistas), acuden aquí para orar a Vishnu y bañarse en sus fuentes heladas.
Algunos llegan en camilla (cercanos a la muerte) para buscar el perdón de sus pecados y reencarnar en una mejor vida.
Aquí, la altitud es considerable y conciliar el sueño es complicado (duelen las cervicales, cuesta respirar.
Volvemos al río Kali Gandaki y paseamos por las calles de Kagbeni. Almorzamos en el hotel Yac Burguer (una hamburguesa de carne de res local).
El establecimiento es confortable y la dueña muy simpática.
Mejor me hubiera pedido una pizza como hizo Raquel, ya que es muy correosa y difícil de digerir.
La aventura más dura.
Y ahora comienza la verdadera odisea, subir al Upper Mustang hasta Lo-Mangthang.
Horas de caminos de cabras en el Tata, sacudidos por un viento helado y unas vistas sólo aptas para los dioses….
Con el culo plano como una carpeta tras horas de baches enormes, llegamos al destino para dormir en una casa de Té.
Nos acogen muy bien, y nos permiten quedarnos alrededor del fuego de la cocina (el espacio más calentito de casa).
La noche en la habitación, fue otra cosa… con el gorro, calado hasta las orejas para evitar el frio en mi calva … tremenda velada.
Las molestias por altitud
Tras haber subido a casi 5.000 metros, las uñas la tenia de color morado por la falta de oxígeno y el dolor cervical, hacía imposible dormir.
Al despertar, perdoné la ducha y nos dispusimos a visitar las casas cuevas cercanas a la frontera con el Tibet.
Paisajísticamente igual que su país vecino. También la cultura y las etnias son 100% tibetanas.
La ventaja aquí, es que al contrario que en su país de origen (China), Nepal no interviene en los cultos y costumbres, sus pueblos siguen siendo originales.
Visitamos un monasterio budista tibetano.
Retornamos a Lo-Mangthang y en el camino, una anciana con la cara negra – rojiza (quemada por el viento, frio y sol) nos pide que la acerquemos al pueblo.
A pesar de su avanzada edad, salta como un gamo al maletero mientras que yo a duras penas me podía sentar erguido en mi confortable asiento.
Tras despedirnos de ella, visitamos el reino escondido del Tibet en Mustang.
Su seminario con cientos de monjes, el palacio del rey, pero sobre todo pasar por sus calles y plazas.
Ver a los vecinos juntos mirar como con una piedra convierten el trigo en harina.
El viento omnipresente. Sus banderines de oración. Las piedras encaladas.
Acequias y mujeres paseando vacas y saber que estás en lo más alto del mundo le dan a ese paseo un sabor muy especial.
REGION DE PAJAR
Y decidimos bajar de nuevo a Tatopani, porque el físico no aguanta la altura.
Vuelvo a bañarme en sus piscinas termales y al día siguiente, nos vamos a Gorkha, el pueblo de los soldados más fieros de la Tierra.
Los británicos tienen un cuerpo de élite compuesto por soldados de este pueblo. Aseguran que no conocen el miedo.
Hay un dicho: si alguien dice que no tiene miedo, es un mentiroso o es de Gorkha. Con sus machetes, cuerpo a cuerpo son temibles. Unos militares fieles y muy disciplinados.
La diosa irascible
Allí se encuentra el santuario de Kali.
Una deidad irascible, a la que acuden sus fieles con pollos, cabras, y otros animales para sacrificarlos (antiguamente también humanos). Así creen evitar la mala suerte.
KATMANDU
Capital de Nepal. Con el cansancio acumulado, decidimos dar un paseo sin pretensiones.
Nos topamos con una procesión y carroza, dedicada a la diosa de la lluvia (dos meses antes de sembrar el arroz).
La carroza muy alta se dobla, y apoya sobre un edificio cercano. Los vecinos, no se sorprenden, con cuerdas intentan enderezar, lo que no tiene remedio.
Entre el estruendo: un vecino ríe y me comenta: “tecnología nepalí”.
Tras el terremoto, muchos de sus edificios permanecen apuntalados. En otros queda, el solar vacío y sus monumentos están descuidados y llenos de polvo.
Da pena. La corrupción política me dice un señor.
Subimos al día siguiente, al templo de los Monos. Bien interesante el santuario, y nos encontramos, con un grupo del sur de India, que insiste en fotografiarse con nosotros.
Sorprende la devoción popular.
Al atardecer, caminamos alrededor de la estupa Boudhath.
Allí, un amigo me explica, que algunos nepalíes (cuelgan en su collar), una llave de caja fuerte. Así los hijos piensan en el dinero que heredar, y los cuidan mejor. Me sonrío ante la sabiduría de los mayores.
Amanece, y vamos a la cercana Bhaktapur. Mucho mejor restaurada que la capital tras el seismo.
Me pongo a pensar que sus políticos han de tener más vergüenza comparándolos con los de Katmandú.
Que importante para bueno o malo, somos las personas.
Nepal, un país con un potencial enorme, gentes muy trabajadoras y sonrisas sinceras. Hasta la próxima.
Recientemente, desde Savitur, tu agencia de viajes en Málaga, hemos colaborado con los Amigos del Museo Carmen Thyssen un viaje cultural a Bilbao y Santander.
Un grupo de 32 personas que forman parte de los amigos de tan dinámico museo, hemos tenido la oportunidad de visitar el Museo de Bellas Artes de Bilbao de la mano de Miguel Zugaza Miranda, su director. Este señor dirigió en una etapa anterior el Museo Reina Sofia y durante 15 años el Museo del Prado. Oportunidades así sólo se dan cuando se implican organismos y personas con voluntad de hacer las cosas muy bien. Museo Carmen Thyssen.
Museo Guggenheim
Por supuesto, no podía faltar una visita al Guggenheim, donde fuimos recibidos personalmente por su director Juan Ignacio Vidarte, otro espectáculo de visita, donde, no sólo te explican las obras expuestas, sino detalles de la construcción del museo, su día a día como institución y lo que significa en el contexto de la ciudad de Bilbao.
¿Cuál hotel elegimos en Bilbao?
Nos alojamos en el hotel Catalonia Gran Bilbao, una apuesta segura por comodidad, confort, ubicación y localización.
¿Qué visitamos en Santander?
Ya en Santander, empezamos visitando la Península de la Magdalena y su palacio para situarnos en tan bellísima ciudad. Nos alojamos en otro hotel céntrico y recién inaugurado Soho Boutique Palacio del Pombo.
La visita del Centro Botín, edificio diseñado por el arquitecto genovés Renzo Piano, comenzó con una fantástica exposición de su directora Fátima Sánchez en el auditorio, donde tras levantarse las cortinas de la sala nos sobrecogieron las vistas de la bellísima bahía.
Barbara, responsable del montaje de la exposición de la obra de Roni Horn, nos desgranó la vida de la artista a través de sus fotografías y esculturas.
Y por supuesto entre cultura y cultura, nos regalamos el paladar con la gastronomía local.
Próximos proyectos
Si quieres que te informemos de los próximos proyectos de los Amigos del Museo Carmen Thyssen y apuntarte ya sabes, no dudes en contactar con nosotros o con el museo directamente.
Viaje alternativo, combinando Yoga en lugares especiales de Tierra Santa. Israel – Yoga
La ruta de las especias que conectaba los reinos de Edom y Juda.
Israel – Yoga – Un recorrido por Israel acompañados de quien fue durante muchos años presidente de la asociación de guías de allí: Yankele Mitrani, una maestra de yoga integral terapéutico: Irene Montoto y Toon Espinosa, agente de viajes con 35 años de experiencia en Oriente.
Cuando Yaacov Mitrani, mi amigo y guía oficial de Israel, comenzó nuestra visita del Desierto del Neguev, visitando la casa de David Ben Gurion, confieso que no lo entendí.
¿Qué pintaba el líder sionista, mentor y primer ministro del recién creado estado de Israel en un viaje que apuntaba a la meditación, el yoga y recorrer a pie los parques nacionales del país?
Llegamos al primer punto
Aparcó su confortable furgoneta Mercedes a un lado de la carretera, junto a una colina con un punto de observación que lleva el nombre de Hagai Avriel.
Después de servir como oficial de inteligencia en las nacientes FDI (Fuerzas de Defensa de Israel), en 1952 reunió a un pequeño grupo de jóvenes para establecer el Kibutz de Sde Boker.
Nos sentamos mirando al Kibutz y con calma nos explicaba:
Centro de observación de Hagai Avriel
El kibutz de David Ben Gurion
David Ben Gurion, no se cansaba de repetir que el futuro del nuevo estado, estaba en el desierto. Era lo menos poblado.
El hombre crece sacando lo mejor de sí, en las situaciones incomodas, también las naciones. Las aguas calmadas nunca hacen buenos marineros…
La imagen que teníamos delante no era bonita, un pedregal de tonos amarillos y mucha piedra, pero detrás de cada cosa hay una historia y me esforcé por verla como en realidad es: el lecho de un mar…. Porque todo este desierto estuvo bajo el mar y las formaciones geológicas, los fósiles, todo habla de un antiguo océano …y de un mar: el Tetis.
Así que el Sr. Ben Gurion tomó la decisión de vivir en un Kibutz en el desierto, como uno más durante su actividad política y también en su retiro. Y no paraba de incentivar su objetivo con frases como:
La sabiduría va con el sur. Está escrito: ¡el que busca sabiduría, al sur irá!
Es en el Negev donde la creatividad y el vigor pionero de Israel serán probados.
Es en el Negev donde el talento científico y la habilidad para la investigación serán probados.
Y tenía razón porque en el desierto sobreviven los más espabilados … los más conscientes.
La sencillez
Entramos en el Kibutz de Sde Boker y cuando entramos en la casa de Ben Gurion, me sorprendieron tres cosas:
La sencillez con la que vivía junto a su esposa Paula. Cuentan (y me lo creo) que una vez se alojó en su casa un presidente de otro país y Paula, se fue a dormir a un cuartel cercano con las mujeres soldado para darle espacio.
La cantidad de libros de su biblioteca más espabilados …
Que practicase yoga.
David Ben Gurion tras una visita a Myanmar (antigua Birmania) quedó cautivado por la filosofía budista y por el Yoga. En una carta que envió en 1957 a su hija, describe su creencia en una conexión entre el cuerpo y el alma: «Lo primero que enseña el yoga es el control total del individuo de su cuerpo y todos sus órganos. tanto externo como interno, como un medio para controlar su espíritu y así mezclarse con Brahma.
El oasis
A los pies del Kibutz, el río Tsin ha tallado un cañón profundo e impresionante. Tres manantiales alimentan un arroyo que fluye durante todo el año, y un oasis encantado. Ein Avdat – el reino de la cabra montés y los buitres. Cuatro cosas impresionantes:
La cascada Avdat: una cascada que fluye, y a sus pies, una gloriosa piscina en el curso de agua.
Cuevas de los monjes: en el período bizantino, las cuevas fueron utilizadas por monjes que buscaban aislamiento, y tienen vistas al cañón.
Álamo del Éufrates: un gran e impresionante bosque de álamos del Éufrates, árboles cuya distribución principal en Israel es a lo largo del río Jordán. Los álamos son particularmente hermosos en sus tonos amarillos otoñales en invierno.
Bosque de Álamos en el Cañón
Mirador En Ma’arif: Mirando hacia la cabeza del cañón.
Dentro del Cañón
Los Montes Blancos (sólo para la Luna Llena) … mágicos
Para llegar al mirador, tuvimos que subir por unas escaleras y vías ferratas muy divertidas y fáciles de acometer.
Estiramientos en el Cañón
Yankele,(lleva dedicando, su saber y su tiempo a nuestros clientes de Viajes Savitur, agencia de viajes en Málaga y nos esperaba arriba para sorprendernos una vez más.
La ruta de los Nabateos
Sentados en el lugar arqueológico de Avdat comenzó a explicar:
Los caminos antiguos que atraviesan paisajes desérticos, tienden a estar ocultos a la vista y oscuros para la mayoría de las personas hoy en día: «Detrás de cada cosa hay una historia».
«En el caso de entidades como Judá y Edom, obviamente hay caminos que los conectan», continúa.
«Los productos locales se transportan en esta carretera: minerales del Mar Muerto, asfalto y sal, junto con productos de reinos orientales remotos, como perfumes y especias.
Se desarrolla una extensa red de carreteras locales: carreteras de reinos y carreteras imperiales internacionales que están interconectadas.
Este lugar era una parada muy importante de abastecimiento de agua y provisiones para las caravanas nabateas de camellos que viajaban a lo largo de la carretera Petra-Gaza.
Avdat hoy, es una ciudad nabatea en ruinas en el desierto de Negev en el sur de Israel. Fue la ciudad más importante en la Ruta del Incienso después de Petra, entre el siglo 1 aC y el siglo 7 dC.
Fue fundada en el siglo 3 aC, y habitada por nabateos, romanos, bizantinos, y durante el período islámico temprano. Avdat era un campamento estacional para las caravanas nabateas.
Comenzamos a visitar el lugar a pie, para descubrir varias cosas:
1.- El clima en aquel entonces era mucho más lluvioso que hoy, como lo demuestra el enorme lagar donde se pisaba la uva para elaborar el vino. Por lo que debía haber cantidad de vides donde hoy sólo quedan lagartos y piedras.
2.- En el periodo romano (tras ganar la guerra Roma a los Nabateos), el lugar toma más importancia y el cristianismo deviene en la religión oficinal del Imperio como lo atestiguan las enormes y ricas basílicas del sitio.
Basílica en Avdat
Abrimos una botella de vino y charcutería traída de España para recuperar fuerzas antes de dirigirnos a Mitzpé Ramón y no perdernos su atardecer.
Las caravanas
Crater de Mitzpé Ramón
Tras aparcar en el lugar, comenzamos a caminar parte de sus 40 kilometros de Crater de Erosion hídrica (el mayor de los tres del desierto del Negev).
Conflicto demográfico.
Es la mayor reserva natural de Israel (en parte porque al darle esa categoría, evitan que los beduinos se instalen y construyan…).
A los beduinos no se les permite deambular, y están bajo presión para mudarse a las ciudades permanentes, por lo que se aferran a los lugares que ahora habitan en condiciones difíciles, y su sentido del lugar, una necesidad básica de la especie humana, que nos define, está en peligro.
Crater de Mitzpe Ramón
La puesta de Sol
Pocas veces tendré la oportunidad de ver un atardecer con aquellas vistas, caminando entre Ibex Nubianos o Cabras de Nubia que pululan entre los visitantes sin ningún temor.
En la zona se están estableciendo unos hoteles realmente lujosos y para bolsillos muy acomodados como el Six Senses y otros lugares que te permiten vivir el desierto a la antigua usanza, en cabañas o tiendas al estilo beduino.
Piscina de Six Senses
La cervecita para relajarse
Antes de dormir, fuimos a cenar a un bar de deportes muy simpático “Muza”. Buena relación calidad / precio.
Bar Muza en Avdat
Arad – Mar de la Sal – Wadi Quelt – Jericó
Edmundo a la Izquierda
Desayunamos junto a Edmundo Hochmam, un amigo de la familia de toda la vida con una vida plena de experiencias.
Ha vivido en Brasil, EE.UU., rabino mesiánico y guía oficial. Charlar con él es un lujo.
Él nos acompaña a conocer Zman Midbar, un alojamiento ecológico con facilidades para practicar meditación y yoga.
Nos reciben con un té preparado con yerbas recogidas en el desierto. La comida que se ofrece es vegana o vegetariana.
¿El verdadero Sinaí?
Yosy, vive allí y nos habla de un lugar muy interesante, Har Karkom. Según el, este lugar es el verdadero Monte Sinai.
Está ubicado dentro de una zona militar y es muy difícil conseguir permisos para visitarlo.
Importante centro de culto paleolítico con la meseta circundante cubierta de templos, altares, círculos de piedra, pilares y más de 40.000 grabados rupestres y según Yosi, se encuentra una inscripción que promete enseñarme en mi próxima visita que dice: Dios está dentro de ti.
Inscripciones en Har Kakom
Comida vegana en Zman Midbar
Nos despedimos de Yosi y Edmundo.
Y vamos hacia el Monasterio de San Jorge en Wadi Quelt.
El mar de la Sal
En el camino recorremos la orilla del Mar de la Sal o Mar Muerto, dejando esta vez a Massada y Ein Gedi a nuestra izquierda.
Oasis de Ein Gedi
La permanente bajada del nivel del mar, está provocando que se produzcan hundimientos del terreno cercano a la orilla, pero también ha propiciado en algunos lugares: pozas de aguas termales sulfurosas cuya visita y baño es posible si consigues encontrar un guía experto.
Massada
El oasis
Aparcamos en Jericó nuestro coche en el restaurante de las Tentaciones donde su maître Waleed nos agasaja y mima con maravillosos platos y toneladas de cariño.
Allí encargamos un taxi para que nos suba al Monasterio de San Jorge en el Wadi Qelt.
Atravesamos un Wadi
Wadi Qelt es un cañón rocoso ubicado en el desierto de Judea en Cisjordania.
Un desierto que comienza cerca de Jerusalén y termina cerca de Jericó, no lejos del Mar Muerto.
En este valle aislado y árido, San Jorge un monasterio del siglo IV se aferra peligrosamente a las paredes de roca.
Originalmente construido alrededor de una cueva, el monasterio se expandió durante el siglo VII cuando un monje ortodoxo griego, Gorgias de Koziba, vivió allí.
Según la leyenda, el profeta Elías ya habría descansado en una de estas cuevas en su camino al Sinaí.
Monasterio de San Jorge
El monasterio fue destruido en el año 614 por los persas que barrieron el valle y masacraron a los catorce monjes que vivían allí.
Los huesos y cráneos de los monjes mártires todavía son visibles hoy en la capilla del monasterio.
Después de la invasión persa, el monasterio permaneció abandonado durante casi 500 años hasta que las restauraciones fueron llevadas a cabo por los cruzados en el siglo XII.
Pero después de su expulsión, el monasterio volvió a caer en desuso. En 1878, un monje griego, Kalinikos, se estableció aquí y restauró el monasterio, completándolo en 1901.
La caminata.
Tomamos nuestros palos para caminar durante 2 horas, donde el sonido de nuestros pasos en el sendero y los pájaros nos acompañan.
Una experiencia única de recogimiento interior. Al llegar a Jericó pasamos junto a los restos del palacio de Herodes … en cuya piscina asesinó a su hijo.
Por la carretera 90 en dirección norte.
Yankele conduce la furgoneta a lo largo de la Ctra. 90 en dirección a Tiberiades para alojarnos en el hotel Ron Beach. Es sin duda mi hotel favorito allí y su bufe es delicioso.
Monte Arbel – Magdala – Orillas del Lago de Galilea – Puesta de Sol en Hypos.
Monte Arbel
Cada vez que he subido al barco en el lago de Galilea, me sorprendía en el paisaje el tajo o corte que produce el Monte Arbel.
Se encuentra en la ruta peatonal o camino de Jesús desde Nazaret a Cafarnaúm. Así que, tras pagar la entrada en el parque Natural, iniciamos el descenso desde su cumbre.
¿Cómo se acomete?
En ocasiones vertiginoso, cuenta con partes de vía ferrata, grutas con murciélagos, ganado vacuno y fortalezas herodianas defensivas.
Fue probablemente la más exigente en cuanto a condición física y sí…. ¡merece la pena!
Vía Ferrata en Monte Arbel
Cueva en Monte Arbel
María Magdalena
Una vez abajo, llegamos a Magdala e Irene, prueba la acústica en su Iglesia con unos bellos sonidos armónicos.
Tras almorzar, damos un paseo en la residencia benedictina Pilgerhaus, uno de los lugares más tranquilos y relajados para meditar junto al lago.
Orilla del Lago en Pilgerhaus
Al otro lado del Lago.
Rodeamos el lago hasta la altura de Kursi e iniciamos la subida a las montañas del Golán, hasta un lugar llamado Hypos (Caballos).
La carretera está aún cortada porque lo están acondicionando como parque nacional. Ha sido una suerte verlo antes porque una vez cobren entrada, el horario de cierre, impedirá ver lo más bonito del lugar…. la puesta de Sol sobre el Monte Tabor y sus rayos de luz reflejados en el agua.
Árbol en Hypos
La ciudad de los caballos
Hypos, una de las Decápolis, contiene 8 basílicas cristianas en su interior, varios lagares y a todas luces, tuvo que ser muy rica.
¿Por qué una ciudad en medio de un monte, llego a semejante nivel de desarrollo que sólo termino un gran terremoto como atestiguan la orientación de sus columnas en el suelo?
La Luz en Hypos es especial
Probablemente en dicho periodo, la administración de los Santos Lugares Cristianos del Imperio, se dirigiera desde Hypos.
¿Lugar de bautismos?
De ahí que hubiera 8 iglesias en la misma, número totalmente desproporcionado si lo comparamos con el resto de poblaciones locales como Corazain, Cafarnaum, etc…
Columnas derribadas por el terremoto
Alta Galilea: Safed y Monte Merón.
Safed, la ciudad de la Kaballah, con sus casas azules, su artesanía y sus sinagogas antiguas.
Es un lugar alto con aire limpio y fresco.
Lugar de residencia de grandes cabalistas como Isaac Luria (Ari), Jaim Vital, Shimon Bar Yojai, podrás si te apetece asistir a alguno de sus seminarios de introducción a la misma.
Es costumbre pintar las casas en azul para evitar el mal
Rabino en Safed
Antigua Mezquita de Safed
Frente a Safed, se encuentra el Monte Merón,:
En su cima, un área militar que controla radares aéreos, estropea un poco el fantástico bosque de encinas y robles.
Se trata de la Alta Galilea, no se espera semejante naturaleza y verdor en Israel.
Paseo por el Monte Merón
Cena de despedida
Allí concluyó nuestro tour y lo celebramos cenando en el restaurante Omnia by Angus en Deir al Asad.
Un lugar para agradecer a la vida la amistad con Yankele y su generosidad a la hora de enseñarnos tantas bellezas, que Irene nos acompañase y por encima de todo, el regalo de mi Raquel, la mujer más maravillosa del mundo, mi compañera, mi mitad.
Todos los años, la academia gastronómica de Málaga, hace entrega en una cena de gala de sus premios a los mejores de la restauración en la provincia.
No cabe mayor orgullo que entregarlo a personas profesionales, que han dedicado su vida al turismo y la gastronomía.
Entregar un premio con el nombre de tu padre, es algo muy bonito y especial.
Mariano Martín Navas, es un profesional de la hostelería con más de 50 años de entrega apasionada a su profesión.
Fundada en 1988 su mítico Mesón Mariano, una honesta «casa de comidas» de toda la vida con buen producto, excelentes alcachofas, carnes, chivo lechal malagueño o pescados, que elabora de manera tradicional, así como sus platos del recetario malagueño andaluz como gazpachuelo, ajoblanco o gazpacho.
Su trabajo constante y lleno de pasión por la gastronomía malagueña, le ha hecho merecedor con toda justicia del Premio a Una Vida Dedicada al Turismo y la Gastronomía. Enhorabuena.
Al evento han acudido el consejero de Turismo de la Junta de Andalucía, Arturo Bernal, junto con el presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, el alcalde de Málaga, Paco de la Torre, y el concejal de Turismo de Málaga, Jacobo Florido, entre otros. En el encuentro han participado también otros representantes de diferentes sectores de relevancia para la provincia malagueña, como son Sergio Cuberos -presidente de la Cámara de Comercio de Málaga-, José Luque -presidente de Aehcos-, Javier Frutos -presidente de Mahos- y José María Losantos -presidente del Consejo Regulador de Vinos de Málaga.
La gala contó con una amplísima asistencia de Académicos y el Gran hotel Miramar rayó en la perfección. Una mesa elegantísima y servicio implacable.
La Academia Gastronómica de Málaga se constituye oficialmente el 11 de noviembre de 1977.
La institución fue fundada por Sebastián Souvirón -que se convertiría en el primer presidente de su historia-, Salvador Buendía, Enrique Laza, José Manuel López Peña, Enrique Mapelli y Antonio García del Valle.
El pasado 1 de diciembre, acompañé a un bello grupo de personas que se apuntaron al viaje organizado por Savitur, agencia de viajes en Málaga, y la parroquia del Corpus Christi de Málaga.
Tuvimos la oportunidad de visitar en Parque Nacional de Plitvice. No las tenía todas conmigo al iniciar la ruta: nevaba a -1º C, una neblina dificultaba la visibilidad, y estuve a punto de anular la excursión … menos mal que no lo hice.
Flora. La flora del parque es muy variada: desde nenúfares hasta bosques de árboles gigantescos. El rico sotobosque es una buena fuente de alimiento para la fauna.
Llovió los días anteriores como si no hubiera un mañana y los veneros estaban a reventar, el agua saltaba hacia arriba entre los peldaños de las escaleras en su camino hacia el Danubio….
Cascadas. En el parque se pueden seguir senderos que pasan detrás de las cascadas, para observar cómo el agua se precipita en el lago sito más abajo.
En el parque hay hoteles y restaurantes. Tambien puedes recorrer el lago más grande en una barca electrica (incluida en el precio).
Numerosas pasarelas y barcas de remos permiten a los visitantes cruzar de una orilla a otra y recorrer los bosques de abetos, pinos y bayas.
La avifanuna es extremadamente variada: se ha documentado la presencia de 160 especies, entre ellas águilas, aguiluchos, halcones peregrinos, abubillas, martines pescadores, garcetas y mochuelos.
El grupo, momentos antes de decidir si continuabamos. Afortunadamente decidimos seguir adelante y bien que lo disfrutamos.
Datos sobre Plitvice
El parque nacional se estableció en 1949. Tiene una extensión de 300 km2 y su territorio de lagos y bosques fue designado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. En total son 16 lagos que se pueden recorrer siguiendo sus senderos y pasarelas. La habitan lobos, linces, zorros, jabalíes, corzos, gatos salvajes, nutrias y tejones.
Desde Savitur, agencia de viajes en Málaga, organizamos el pasado noviembre 2022 este maravilloso viaje a México durante la semana festiva de muertos.
No es sencillo encontrar hoteles en esa fecha (nosotros tuvimos que reservar con un año de antelación.
Mereció la pena. Si sientes curiosidad por cómo se vive en México esta gran fiesta, continúa mirando.
Viajar a México en la semana de Día de Muertos es una de las experiencias culturales más intensas que se pueden vivir. En este recorrido descubrimos Ciudad de México, Puebla, Oaxaca, Chiapas, Palenque y Chichén Itzá en un viaje organizado desde Málaga, combinando tradición, historia, gastronomía y emoción.
Zócalo en CDMX
Lo mejor de México, sus tradiciones y sus buenas gentes
No se puede comprender México sin una buena juerga con Mariachis. Y si nos disfrazamos … pues mejor.
De Breda a Casa. Un paseo en automóvil de la cerveza al vino.
A final de septiembre, mi agenda tenía reservada una semana para visitar a mi primo Nick (Nicolás) en su ciudad: Breda.
Ha sido un año repleto de viajes, gracias a Dios y nos planteamos un descanso tras acompañar a nuestros grupos de Viajes Savitur en Málaga.
Desde ahí, planeamos Raquel y yo volver a casa por carretera, sin prisas, y así fue la experiencia.
Además de ser primos hermanos, somos amigos.
En los Paises Bajos
Primero cenar en Breda en Café Belgique, todos juntos y beber cerveza. Cuidado que hay que saber elegir cual cerveza tomar, eso no es una decisión aleatoria.
Cena en Café Belgique, sabores diferentes pero mismo Amor y Cariño
Esa noche dormimos en uno de los hoteles más antiguos de Paises Bajos Mastbosch Hotel Breda.
El hotel Mastbosch en Breda ya estaba en pie, antes de nacer mi madre. Lugar con sabor y olor a madera en el medio de un bosque … te sientas en el restaurante y miras por la ventana cómo los holandeses van a su trabajo en bicicleta, como si la lluvia no molestase
En Francia
Desde Breda, llegamos atravesando el Puente de Normandia a la bella ciudad normanda de Honfleur.
Bien temprano queremos ver la Marea Alta entrando en Mont Saint Michel
Y nos vamos a dormir a Saumur, región de los Castillos del Loira.
Dejamos Francia atravesando los Pirineos y llegamos a Jaca.
Teníamos ganas de volver a visitar Tudela y la pillamos en fiestas
y de Navarra a Castilla, llegamos para dormir a Ávila.
Resumen de mi colaboración radiofónica en Cadena Cope 105.5 FM durante dos años.
Pude aprender muchísimo colaborando con Ana Medina en su programa: «el Espejo de la Iglesia«.
Colaboraba relatando algunas de mis experiencias viajeras en nuestra sección «con el Evangelio en la mochila»
Aquí en estos audios recojo algunas de las más bellas experiencias tras viajar durante 35 años con Savitur, su agencia de viajes en Málaga. Espero te gusten y entretengan.
Una gran maestra de la comunicación
Tierra Santa y el diluvio.
Polonia, el Sándalo y la honestidad.
Rusia y el concierto de Sting
Estados Unidos y una excursión que acabó mal.
Praga y el Pickpocket
Monte de los Olivos
Mensajero de Navidad
Kashan y la lección de un niño.
Brujas y el Sermón de la Montaña
Jordania o del Beduino blanqueador
El Viaje que no salió o cómo tener Fé en momentos difíciles.
Niebla en el Lago Ashi (El Mar de nubes)
Domingo de Ramos
Campillos
Iskender (amigos que tienen memoria)
Sanssouci (Ser auténtico).
Morelia y mi Padre (Méjico y los Espinosa)
El repartidor (Las buenas obras tienen su recompensa)
El bar la Viuda (Mi amigo Manolo)
Safed
Priego de Córdoba es Betania (Mis inicios).
Srta. María del Carmen
Encontramos en Lourdes a la Samaritana (Sobre el racismo)
Aclaración
Nunca estudié teología, los comentarios que hice en estos momentos de radio, brotaron de mis experiencias viajeras y de mi corazón. Seguro que alguien que haya estudiado a fondo la historia de la iglesia y sus concilios, puede encontrar un sinfín de faltas en mis afirmaciones. No es mi intención y si he molestado a alguien me disculpo.
Estos relatos están apoyados en mis pies, mejor dicho, en los muchos kilómetros que han recorrido tras visitar 54 países diferentes, acompañando a todo tipo de personas. Son parte de dos años de radio. Al principio me costó mucho adaptarme al medio y después me costó dejarlo.
A mí me gusta escribir, y esta historia (real) quiere salir a través mía. Si molesto a alguien, lo siento y pido perdón. La Verdad es a veces muy dura … mucho peor es taparla. Los dogmas.
La represión
El domingo pasado, se quiso celebrar la Fiesta del Orgullo en Estambul. Teníamos la tarde libre y al estar nuestro hotel en la zona de la plaza Taksim (lugar de la mayoría de las manifestaciones de mi ciudad favorita), nos encontramos con miles de policías y vallas por todos lados, frustrando nuestro paseo por la calle Istiklal (Calle de la Independencia).
Recept Tayyip Erdogan y su gobernador de Estambul Ali Yerlikaya, dispusieron una prohibición de la marcha y tras detener a más de 200 personas, consiguieron su objetivo.
El intento
Raquel y yo en la habitación del hotel, aburridos, decidimos salir, aunque fuera por otros de los bellos barrios de la ciudad. El portero del hotel me dijo que no me acercara a Taksim, y fuera en dirección contraria y a su vez se quejaba porque su casa quedaba dentro del perímetro vallado y tendría que dormir en la calle cuando acabara su turno.
Y entonces me dije … pues yo voy a pasar la valla. Y dando un rodeo enorme, consigo llegar agarrando la mano de Raquel al control de la policía. Vestido de paisano, el que mandaba, a voces y con malos gestos echaba a los turcos que intentaban pasar
-Toon – vamos a dejarlo…
No. Porque hoy se prohíbe esto, y mañana se prohíben las minifaldas y pasado portar una cruz en público.
Con el pasaporte y la tarjeta de mi habitación en la mano, sonrío al oficial y le digo, por favor tenemos que dormir en nuestro hotel.
¿Español? Deme su pasaporte, ¿Su hotel está dentro de la valla? y se pone a mirar la dirección en la tarjeta … me mira y dice: pase.
Dentro
La calle Istiklal estaba con muy poca gente (y más de la mitad policías) el resto vecinos de la zona. Ciertamente el cerco policial funcionó.
Al rato y tras comprobar que casi todas las tiendas estaban cerradas, conseguimos volver al hotel y en la recepción, nos encontramos con tres personas de mi grupo, llorando a moco tendido. Preocupado nos acercamos a ellas y pregunto si les ha pasado algo. No a nosotras, no. ¿Qué ha pasado pues?
Lo que pasó fuera
Fuimos a un barrio fuera de la valla, y allí estaba un niño sirio junto a su madre. Estaban pidiendo limosna, mal vestidos, cuando un señor grande con pinta del norte de Europa, sale de un bar totalmente borracho, abre una mochila llena de dinero y se la muestra a la madre rodeando con los brazos al chico y besándolo. La madre sólo miraba el dinero y el niño tenía pánico en el rostro.
¿Y la policía?
Estaban cerca y no hacían nada y nosotras (eran señoras mayores) protestábamos y nadie hacia nada y se fue con el niño calle abajo ….
………………………………………………..
La reflexión
Ya en la habitación, calmando la tormenta de mi corazón. Reflexionaba yo sobre lo dogmático de este mundo. Todo lo convertimos en dogma para dar un sentido a un mundo que no lo tiene:
El poder político y religioso turco: prohibiendo lo que entienden fuera de los dogmas del islam y de las normas morales.
La policía cumpliendo dentro de un terreno acotado las órdenes y lo que pase fuera, no es asunto mío.
El Infeliz abusador, que de su placer hace dogma y derecho. Un auténtico esclavo.
El atemorizado Niño … ¿Cuántas veces vejado? Y esa madre que sólo Dios sabrá lo que ha debido de pasar para que se sequen sus entrañas.
Y yo queriendo cruzar la valla para defender mi libertad y mis derechos (mi dogma) y que no valen nada porque lo único que nos saca de esta cárcel es “Amar sin dogmas”.
Resumen de un maravilloso viaje. Días después que Vietnam abriese sus fronteras tras el Covid, nos encontramos en el aeropuerto de Hanoi.
El Puente Dorado o Puente de las Manos está «Suspendido» sobre dos manos gigantes
Crucero por la bahía de Halong
Momento en la Pagoda de Bich Dong
Hay pausas especiales en Vietnam
Aguas esmeraldas en Halong.
Paseamos en barca por la Bahía.
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, iluminada por la noche por miles de farolillos de colores colgados en los puestos de ventas, tiendas, casas, restaurantes…etc.
Pasear en bici por Hoian es de los más divertido, incluso cuando te persiguen.
Hay una magnífica infraestructura hotelera para atender los gustos más exigentes.
Si visitas Hanoi, no dejes de visita el tradicional espectáculo de Marionetas sobre Agua.
Templo de Preah Khan, Neak Pean
¿Quieres fotos mágicas pues ve Angkor Thom?
En Camboya la naturaleza se funde con el arte.
Estatuas por todos lados.
El gran recinto
Los cielos son particularmente bonitos en los santuarios y este, no es una excepción.
Es costumbre de los nacionales, visitar sus monumentos ataviados con sus trajes tradicionales, lo que añade un plus de belleza a tus visitas.
Ver personas con sus trajes tradicionales es un plus en este viaje.
Templo de los monos.
Momentos divertidos en Angkor Wat.
Ventanas donde reflejar tu alegría.
Y puertas por donde entrar a otros mundos.
Pnom Pen, Capital de Camboya
Túneles de Kuchi
La capital de Vietnam, tiene sus rincones curiosos, donde perderse a tomar un café.
Momentos de amistad
Ta Prohm, el templo escondido entre la maleza tropical.
¿Cómo construían así?
Hay que usar truquitos para tomar estas fotos.
Pasarelas provisionales sobre el agua.
La silueta de las torres, es el escudo de la actual bandera nacional.
Viajar a Chiapas y Guatemala 🇲🇽🇬🇹 es una de las experiencias más completas de América Latina: naturaleza salvaje, cultura maya y lugares que te conectan con algo más profundo.
Este recorrido forma parte de nuestro viaje organizado a México desde Málaga, especialmente diseñado para vivir el país durante el Día de Muertos, una de las tradiciones más impactantes del mundo.
Chiapas es uno de esos lugares donde México se muestra en estado puro. Selva, tradiciones, pueblos llenos de vida y una conexión constante con la cultura indígena.
Aquí el viaje se vuelve más profundo, más auténtico… más real.
El mundo es y será de quienes vencen sus miedos.
CAÑÓN DEL SUMIDERO Y CHIAPA DE CORZO
Navegar por el Cañón del Sumidero es entrar en un paisaje impresionante, con paredes verticales que parecen tocar el cielo.
En Chiapa de Corzo, la vida fluye con tranquilidad, manteniendo intactas muchas de sus tradiciones.
Navegar por el Cañón del Sumidero en Chiapas es descubrir cascadas como el Árbol de Navidad y una fauna increible: monos, cocodrilos y aves únicas.
Los Lagos de Montebello en Chiapas sorprenden con aguas cristalinas y paisajes que parecen sacados de otro continente. Uno de los rincones más inesperados de México.
CASCADAS DE AGUA AZUL
Las cascadas de Agua Azul son uno de los espectáculos naturales más impresionantes de México.
El contraste del agua turquesa con la vegetación crea un entorno difícil de olvidar.
No te pierdas la oportunidad de bañarte en sus aguas.
Las Cascadas de Agua Azul en Chiapas son uno de los paisajes más espectaculares de México, con aguas turquesa que serpentea entre la selva.
Cascadas de Agua Azul
El agua de las Cascadas de Agua Azul fluye entre formaciones rocosas creando un paisaje único en plena selva de Chiapas
Territorios zapatistas en Chiapas: autonomía y conservación
En esta zona de Chiapas, muchas comunidades están organizadas bajo estructuras autónomas vinculadas al movimiento zapatista. Aquí la tierra, la cultura y la vida cotidiana siguen ritmos propios, lejos del turismo masivo.
Más que un destino, es un territorio donde se percibe el respeto por la naturaleza, la identidad indígenay una forma diferente de entender el mundo.
Viajar por estas regiones es hacerlo con conciencia, entendiendo que no todo es espectáculo, sino también historia, resistencia y comunidad.
GUATEMALA: UNA EXTENSIÓN DEL VIAJE
Cruzar a Guatemala añade otra dimensión al viaje.
Lago Atitlán: eñ espejo de volcanes en Guatemala
El Lago Atitlán, rodeado de volcanes y pueblos mayas, es uno de los paisajes más impresionantes de Guatemala. Aquí la luz cambia constantemente y transforma el paisaje en algo casi irreal.
Lago Atitlán: el espejo del volcanes de Guatemala
Lago Atitlán, Guatemala
Hotel en Antigua Guatemala rodeado de jardines y volcanes, un lugar perfecto para descansar tras el viaje
Antigua, con sus calles empedradas y su ambiente colonial, es uno de esos lugares que parecen detenidos en el tiempo.
El Arco de Santa Catalina en Antigua Guatemala, con el volcán de Agua dominando el horizonte
El Arco de Santa Catalina Antigua y su Volcán … volveremos
Postdata
Viajar por esta región no siempre es fácil. En cuanto a sus carreteras, muchas curvas y badenes, hacen que se haga eterno llegar a los sitios. La falta de regulación hace que cada persona que quiera construir su casa junto a la carretera, no tenga a quien pedir permiso y lo primero que hace es poner un baden para proteger sus animales de los atropellos. Pero la belleza de los lugares, la naturaleza, su antropología particular, bien merecen un esfuerzo.
Nos llamó mucho la atención en San Cristobal de las Casas, la mezcla de mujeres indígenas. cosiendo en la calle, de noche con sus bebés durmiendo en la acera, mientras los turistas disfrutábamos de restaurantes y locales de lujo.
No es algo que critique, el turismo es beneficioso y evidentemente la situación de estas personas, no la podemos achacar a los visitantes.
Pero choca.
Viajar por México y Guatemala no es solo recorrer lugares.
Es entender realidades distintas, paisajes que cambian constantemente y culturas que no se explican… se viven.
Desde la selva de Chiapas hasta los volcanes de Guatemala, este viaje es una mezcla de naturaleza, historia y humanidad que deja huella.
Cada año lo vivimos con un grupo pequeño de viajeros.
Si este tipo de viaje te resuena, aquí puedes ver cómo lo organizamos:
India. Relato de un guía acompañante de un grupo en India. La picaresca más allá del Lazarillo de Tormes.
El encuentro
¡Chachá!
Dime………
Corriendo tras de mí, un muchacho en el parking del Templo de Fatehpur Sikri, (India). Como la mayoría de los indios, de piel cobriza y ojos vivos.
¡Chachá! ¿Tú eres Chachá?
Si, yo soy el Chachá le contesté deseando quitármelo de en medio tras diez días perseguido por todo tipo de mendigos, vendedores ambulantes, limpia zapatos …. en todas y cada una de las visitas. Soy agente de viajes y trabajo en Savitur, una agencia de viajes en Málaga.
Mi mente occidental, tiende a desear construir un mundo simétrico, equilibrado, justo……. y en la materia no puede existir una fórmula mágica que arregle todo porque fue creada con límites por voluntad de un Amor Infinito. De un Dios que desborda nuestra capacidad (limitada a espacio tiempo), arriba la asimetría, no es un problema porque no hay límites, todo está de alguna manera completo.
Aquí, en el reino del bien y del mal, las diferencias fruto del sometimiento al espacio/tiempo, provocan múltiples incomodidades.
El Universo humano, crece y se expande como un bebé que, a los nueve meses, le falta espacio en el vientre de su madre… a empujones sale, provocando dolor, buscando su lugar…. y añorando regresar a un Mundo menos limitante.
En India yo soy el Chachá o guía acompañante en hindi, soy perseguido en toda la India como una casta destinada a repartir propinas y dádivas a cualquier afortunado hijo de Shiva que tenga la fortuna de encontrarme. Aunque éste en concreto, dada la región donde me encontraba era musulmán, hijo del profeta pues.
Las extorsiones
Los métodos para exprimir al Chachá son múltiples y a cada gremio se le enseña uno:
En el gremio de los limpia zapatos, es común que un señor mayor con su caja llena de betunes y cepillos te adelante encorvado con esfuerzo y sudando.
De repente, se le cae uno de sus cepillos más nuevos sin que aparentemente se dé cuenta de su pérdida y claro, el Chachá conmovido, lo recoge del suelo y va tras el para devolver su herramienta principal de trabajo al esforzado anciano.
El vetusto limpiabotas me mira con profundidad y tras juntar sus manos a la altura del pecho, se inclina y pronuncia solemnemente -Namasté- que significa: saludo a lo más elevado de tu Alma y acto seguido me pide que le permita limpiarle su calzado como agradecimiento por la ayuda.
Y claro cuando acaba su generoso agradecimiento, el Chachá lleno de falso orgullo y con los zapatos pulidos, acaba correspondiendo con una propina que posibilitaría limpiar todos los pares de zapatos de Imelda Marcos en diez de sus últimas reencarnaciones.
A los cinco minutos el Chachá ve como el mismo zapatero deja caer su cepillo delante de un turista inglés que vuelve a correr tras el para ayudarlo….
¿Por qué?
Cuando Dios Padre creó los países, conociendo el problema de la asimetría y siendo como es exquisito, decidió pedir un voluntario entre los países para reflejar esta característica de modo extremo y así liberar a los demás de tan pesada carga.
La incertidumbre y la injusticia no es muy deseada.
Sólo se presentó India, el más sufrido y sabio de los países.
Tú, darás pues grandes hombres como Gandhi, Tagore, Siddaharta………. y también sus opuestos, a lo que India no contestó con palabras en Sanscrito, sino que se quitó sus polvorientas sandalias y se las puso sobre su cabeza, arrancando una lágrima de emoción al hacedor por su gran fe.
Nos conocemos
Regresemos de nuevo a Fatehpur Sikri …. el muchacho volvió a preguntar:
¿De dónde es tu grupo (en un inglés de difícil comprensión)?
Con diez días de continuados métodos de extorsión, tenía yo para escribir una enciclopedia, así que sin rudeza porque su edad me recordaba a mis hijos, pero con hartazgo le dije:
¡déjame tranquilo!
¡Chachá!, yo sólo quiero ser tu amigo.
No le contesté y seguí adelante. – Chachá, todos no somos así, yo quiero hacerte un regalo… ¿Tu agencia se llama Savitur, ¿dónde está, en Málaga?
Me giré, puse mi mano sobre su delgado hombro y contesté:
* aquí nadie regala nada.
Por favor Chachá, no me ofendas y acéptame este llavero como muestra de amistad. No pido nada. Y lo puso en mi mano. Era un calendario perpetuo, por mucho que avanzara el tiempo, siempre estaría allí.
Chachá, si no te importa, cuando visites otros países, mándame de vez en cuando fotos bonitas y me cuentas lo que aprendas allí.
¿Y cómo haré eso? Entonces usando mi móvil, nos hicimos un selfie y grabó su número en mi agenda para que le enviara la foto.
En la distancia, sigue la extorsión.
Unos meses más tarde, cenando un entrecot poco hecho en la marina de Auckland (Nueva Zelanda) junto a mis clientes, recibí una videollamada y allí estabas tú, en tu chabola con tus padres, preguntándome dónde estaba yo.
Giré la cámara y te mostré los veleros, el gran ambiente del lugar y no querías colgar, querías ver más y más….
Chachá, ¿qué comes? ¿Puedo ver tu plato? Mira, yo estoy comiendo arroz me dijo ….
Y a partir de entonces, este Chachá mostró cada vez que lo llamaba el muchacho, los diferentes paisajes y alimentos de Kenia, Perú, Argentina, Alemania.
Un buen día me llamó y me dijo con alegría:
Chachá, yo quiero ser como tú. Quiero vivir como tú, quiero comer como tú…quiero ser y trabajar cómo Chachá
Callado un rato recordé a un tal Adán que quiso ser “como” en lugar de ser. Y le contesté:
Este es el mundo de los deseos, bien lo saben los Sadhus y Yoguis de tu tierra que huyen como la peste de lo material y buscan los verdaderos valores, pero en tus ojos, mi reflejo me culpaba y decía … te he visto comer entrecot, flan, gambas al ajillo y hasta una ventresca de atún en las Galápagos y yo aquí arroz pelao y mondao.
Y…. ¿Cómo puedo ayudarte?
Pues Chachá, primero tengo que aprender inglés bien y hay una escuela en mi pueblo, pero cuesta cincuenta dólares al mes. ¿Tu podrías pagar un año?
Tocado por la culpa y a la vez recordando al limpiabotas y a cien santos más que me han tomado el poco pelo que me queda te contesté …. claro que si, por favor dame la dirección de la escuela, teléfono y página web para que me den una cuenta donde enviar una transferencia.
Pero Chachá, es mejor que me mandes el dinero por Western Union … Ya, ya pero yo opino lo contrario …. me dice: vale, hablo con la escuela…
Un día más tarde y otra videollamada…
Mira Chachá, ya tengo mis libros de texto (enseñándome unos libros ajados tras infinitos usos), los he comprado de segunda mano y estoy muy feliz de empezar a estudiar, gracias, gracias….
Bien, bien pero no me has dado el contacto de la escuela, ¿cuándo me los vas a dar? Mañana te los doy….
Un día más tarde y otra videollamada.
¿Chacha… estoy muy triste ?, no puedo estudiar… ¿y eso? ¿Qué pasó? Mi madre se ha puesto muy enferma, y tienen que operarla, somos pobres y la operación cuesta mucho dinero. ¿Tú puedes ayudarnos?
Si claro, pero ¿cuánto es? Son dos mil dólares Chachá…. mira hijo yo tanto no puedo, pero dame los datos del hospital donde está ingresada tu madre y pásame el informe médico y veré cómo puedo ayudar…
Un día más tarde y otra videollamada.
Chachá, ya no hace falta que pagues al hospital, un amigo nos ha dejado el dinero. ¡Cuánto me alegro!, espero que se mejore, bueno pues…. ¿vas a empezar los estudios? No. ¿Por qué? Porque para pagar la deuda al amigo, voy a tener que ir a trabajar a Katmandú, allí trabajaré por un año, pero necesito dinero para los primeros días … ¿tú me puedes mandar doscientos euros por Western Unión?
No. Pero puedo hacer algo mejor. En esa ciudad tengo un amigo guía, su nombre es Anup. Te paso su contacto, cuando llegues allí, él te dará el dinero y te ayudará con el alojamiento.
Un día más tarde y otra videollamada.
Chachá, mi madre no quiere que vaya a Katmandú, dice que está muy lejos así que me ha buscado un trabajo en una ciudad cerca. Mira, ves, no te miento, estoy en otro lugar….
Me ilumino
¡En ese momento comprendí! La India aceptó frente al creador, ser el país con mayor asimetría del mundo y poniéndose sus polvorientas sandalias sobre la cabeza, sin usar palabras le confirmó al Hacedor que nada ni nadie en su obra es superfluo, que todo sirve al plan. Incluso lo que no nos gusta.
El mundo establece categorías, ordena y clasifica a todo y a todos sin saber que para Dios todos tiene un infinito valor y sin embargo frente a Él, no somos nada, ni nadie.
Un día más tarde y otra videollamada.
Chachá …. espera muchacho, no sigas…. antes de nada, dame tus datos de Western Unión.
Tengo el sentir que nos han obligado a cumplir el sábado (Shabat).
El profeta Isaías respecto a su cumplimento nos dice: << Y lo venerarás, no andando en tus caminos habituales, ni haciendo tu voluntad, ni hablando tus propias palabras>> (Is. 58:13).
Jesús cuando lo acusaban de no respetar el sábado cada vez que curaba a un necesitado, les dijo:
¿Qué hombre habrá de vosotros que tenga una sola oveja, si esta se le cae en un hoyo en día de reposo, no le echa mano y la saca? (Mateo 12:11)
Y lo dice consciente de que la prohibición del sábado incluye, hacer planes (como explica Isaías arriba) sobre lo que tienes que hacer la semana siguiente.
Ni siquiera está permitido sabiendo que te vas de viaje al día siguiente, pensar si tomaras este camino o el otro.
El día de reposo se hizo para el hombre y no el hombre para el día del reposo. Así que se me ha regalado esta bendita crisis del Covid 19 para que yo descanse (y tú).
No me molesto en hacer planes (ni nadie) porque esto excede cualquier previsión y por ende para qué gastar energías y nervios
. Y sin embargo me ha otorgado Superpoderes:
1) Llevo tiempo más callado, siento mi mochila más ligera.
2) He recuperado mi capacidad de escucha y observación (hay tanto ruido en la bonanza).
Diría que hasta me río más con más alegría. Hace dos semanas estaba endemoniado, en plena actividad con 450 personas en distintos países y un sentido de la responsabilidad que cuando almorzaba, todo me sabía a papel.
Ahora siento una mano sobre mi hombro que me dice……. descansa y si te tienes que ocupar de algo, que sea ayudar a alguien, lo demás en esta época, no te toca. Un abrazo
Viajes Savitur en época de Covid, su agencia de viajes en Málaga.
Göbekli Tepe – Uno de los mayores misterios del planeta y aún desconocido para el turismo.
El sudeste de Turquía, ha recibido en los últimos diez años un importante impulso por parte del Ministerio de cultura y capital privado con la construcción de unos soberbios museos.
Las características de la región:
La zona cuenta con una gastronomía deliciosa y tiene un potencial enorme, potencial que aún no se ha desarrollado en su paisaje urbano y resto de infraestructuras (sin embargo, su red de carreteras es estupenda).
Es disculpable ya que esta región, tan cercana a Siria y que sufrió durante mucho tiempo las tensiones con el PKK, de momento recibe más turismo interno que extranjero.
Terremoto
A esto hay que añadir el devastador terremoto que ha destruido parte de lo que os muestro en este artículo y tardará mucho tiempo en restaurarse.
Ahora bien, si te gusta la arqueología, la gastronomía y la gente autentica, este es tu destino. Tengo la sana intención desde Viajes Savitur, su agencia de viajes en Málaga de impulsar los grupos a este destino que tiene un potencial enorme.
Un hito en la arqueología que ha sacudido todas las bases de la cultura Paleolítica. Siempre se habían asentado sus bases sobre la hipótesis de que, para darse una construcción de este tipo, se tenían que dar las siguientes condiciones:
1. Descubrimiento de la agricultura
2. Asentamiento humano 3. Excedente agrícola que permite el comercio 4. Capacidad organizativa para coordinar las distintas tareas.
¿Por qué en este lugar?
Pero la zona de Götepli Tepe, no es un terreno favorable para la agricultura. Además, está datada hace 11.600 años cuando el hombre no se había asentado y recorría el planeta al final de la última glaciación, en grupos familiares cazando.
¿Cómo se pudieron coordinar las personas que lo construyeron para hacer algo mucho más elaborado que Stonehenge, seis mil años antes?
Entrando en detalles
El pilar D es una locura. En relieve y sin contar con herramientas de hierro, encontramos pájaros, un escorpión, en otros lagartos, y en otros unas manos y cinturones.
El suelo está pulido y cuenta con un sistema de drenaje (¿para evacuar la sangre de sacrificios?)
Los museos
En la ciudad de Sanliurfa, se ha construido un museo dedicado al paleolítico donde se muestran las piezas que se han descubierto en Göbekli Tepe y en otros yacimientos de la zona. En Mesopotamia se sitúa el Edén …. y puede que la arqueología termine dando la razón a la tradición.Sin duda Sanliurfa cuenta con un museo increíble, único en el mundo que justifica desplazarse hasta allí.
Sigue siendo un lugar de culto.
Con dos millones de habitantes, la ciudad de Sanliurfa o Urfa o la antigua Edesa se estructura alrededor de la Piscina de Abraham, lugar donde la tradición, sitúa el intento del rey Nimrod de asesinar al patriarca con fuego de una hoguera y que por milagro sus llamas se transformaron en agua y el resto de la hoguera en carpas que aun nadan en la piscina.Muchas familias acuden a alimentar a las carpas y a rezar. Se dice que aquí también vivía Job.
Más museos.
Cruzando el río Éufrates desde Urfa, llegamos al museo del Mosaico de Zeugma para saludar a Gea, hija de Urano, la diosa Tierra.Enorme y a la última. No se puede poner un «pero» a esta exhibición que cuenta con un espacio, arquitectónicamente bello y moderno. Un brindis al Sol de TurquíaTodo está cuidado al detalle en Zeugma
En sus dos inmensas plantas, puedes refrescar todos tus conocimientos de la mitología griega.
Motivo por el que se construye esta galería
Este museo se nutre, gracias a la necesidad de rescatar de las inundaciones producidas por los embalses del río Éufrates todas estas maravillas. Ciudades enteras, con sus termas, se han trasladado aquí, auténtica proeza que muestra la capacidad y sensibilidad de Turquía.
Si te gusta comer, aquí vas a disfrutar. Productos de calidad y ya veis la presentación.
Dormir sobre la historia.
Y llegamos a Antioquia a nuestro hotel: The museum hotel Antakya. El dueño me explica que hace diez años cuando comenzó a construirlo, encontraron al excavar el Foro de la ciudad, y lejos de amilanarse, luchó contra viento y marea para llevar a cabo el proyecto de su vida.
123 millones de dólares y mucho esfuerzo y cariño consiguieron que este Señor, que trasmite a sus 66 años una bondad y educación ejemplares haga posible que vivas en la Antioquía de Pablo de Tarso, respetando la antigüedad y en el mayor confort.
No hay en el mundo un hotel igual y un museo más original.Me cuentan que hay clientes que lloran de felicidad y asombro al alojarse aquí y lo puedo comprender.Un restaurante, bar, habitaciones de 5***** lujo
El origen de la palabra cristiano.
La gruta de San Pedro en Antioquía predico San Pablo y Bernabé y es el lugar donde se conoce por primera vez a los seguidores de Jesús como cristianos. Era una ciudad riquísima y en su subsuelo esperando que alguien con visión de futuro, nos esperan auténticas maravillasOs presento a Suppiluluima, rey Hitita (Suppili para los amigos).
Otro museo para pasar un día entero.
¿El futuro?
Cuando llegue la paz a Siria, este lugar conocerá un despegue cuántico, a tan solo 70 kilómetros de Aleppo. La zona tiene todo lo que una persona sensible a la cultura puede desear.
Comer
Y no olvidar la gastronomía. Estoy convencido que, en otros 10 años, esta región será uno de los lugares del mundo más deseados. Y Savitur estará con sus grupos aquí. Hasta pronto Antioquía ❤️
Este año comenzamos nuestro nuevo proyecto desde viajes Savitur : www.peregrinaciones.com y hemos visitado varios países en Hispano-América para promocionar nuestra página.
En Colombia contamos con la ayuda de nuestra cicerone Sandra Rincón.
Peñol
El Peñol es un monolito de 220 metros de altura en la región de Antioquía. Las vistas desde su cumbre son espectaculares.
Vistas desde el Peñol
Tras 702 peldaños, podemos disfrutar del espectáculo de cientos de lagunas que forma su represa.
Edificio de negocios en Medellín
Medellín cuenta con un centro financiero y edificios de primer orden
Metrocable de Medellín.
Nos sorprendió la calidad de los transportes públicos de Medellín, cuenta con Metrocable, tranvías, metros nuevos, limpios y seguros.
Valle del Cocora
Salimos de Medellín y nos fuimos al Quindio más conocido por su Eje Cafetero y así fue mi amanecer.
Valle del Cocora
Salento
Salento, es un pueblo con mucho sabor y todo tipo de restaurantes, tiendas, vida nocturna sin renunciar a su autenticidad.
Muchos extranjeros han decidido residir aquí, dedicados a regentar hoteles con encanto.
Hacienda cafetera.
Las haciendas cafeteras, organizan visitas interactivas para explicar todo el proceso anterior a que te tomes una taza de café.
Es toda una cultura, tan rica como la del vino o el aceite.
Recolectando café.
Procuramos aprender todo el proceso desde la recolección, pasando por la selección y tueste.
Valle del Cocora
Siento pasión por los Andes. En Colombia la cordillera andina se abre en tres: Occidental, Centras y Oriental.
Nos dispusimos a recorrer con un guía experto la central.
Palmeras de cera – las más altas del mundo
El Valle del Cocora, cuenta con las palmeras más altas del planeta. Un recorrido duro pero un regalo para tus ojos.
Bogotá
En Bogotá sólo dispusimos de breves horas que aprovechamos todo lo bien que pudimos
Vista desde Montserrate.
Desde la basílica del señor de Montserrate, disfrutamos de las vistas de la capital colombiana.
Bogotá
Bogotá. Una ciudad con frío clima no terminó de enamorarme, tampoco dispusimos de tiempo suficiente para ello.
Con Sandra Rincón
Colombia y sus buenas gentes, sus jugos, sus flores, y tan diversa, merecen una segunda visita más pausada. Hasta pronto.
Lo mejor de viajar a Ecuador y Galápagos ha sido sin duda, su grupo. Aurora y su hermana Carmen que viajaron a pesar de haber perdido a su padre recientemente.
Ellas llevan muchos años acompañándome en los destinos más lejanos que organizamos desde está pequeña agencia de Viajes en Málaga: Savitur.
¿Vamos o no vamos? Las revueltas en el país.
El día que partíamos, acabaron las protestas del movimiento indígena hacia el gobierno de Lenin Moreno.
Ninguno de los componentes del grupo se dio de baja a pesar de las constantes noticias sobre las revueltas en el país.
Aurora Alcaide
Aurora es una persona preciosa.
Parque Nacional Cajas
En el Parque Natural Cajas:
Tuvimos que cuidar unos de otros a casi 5.000 metros de altitud. Agua por todas partes en la cima de los Andes.
Tortuga Galápago
En la isla de Santa Cruz:
Te encuentras tortugas gigantes pastando en libertad por todos lados, solo una norma para no estresarlas, estar a dos metros de distancia.
Hotel en Quito
Los hoteles:
En cuento a los alojamientos, Ecuador cuenta con pintorescos hoteles, algunos (la mayoría) muy confortables y otros mejorables.
Practicando Esnórquel en Galápagos
¿Snorkel?
Aunque no estés muy ducho en bucear, hay que hacer un esfuerzo. En la isla Seymour nadarás entre tiburones (no estamos en su dieta afortunadamente), y los leones marinos, pingüinos y peces de todos los colores imaginables.
Lagarto en Galápagos
Estamos en su casa y los huéspedes somos nosotros.
Aunque su capital estaba en Cusco, en el bosque andino o bosque de niebla, los incas nos dejaron buenos ejemplos de su arquitectura.
Vagón del tren de la Nariz del Diablo
Tren de la Nariz del diablo.
Tramo de la Nariz del Diablo
Los ingleses han sido unos maestros en ingeniería ferroviaria y esta ruta es un buen ejemplo.
Ave en las Galápagos
No puedes soltar la cámara.
Mi ciudad favorita de Ecuador.
Mi ciudad favorita.
Cuenca ha sido la ciudad por unanimidad que más nos gustó. Acogedora, bien cuidada y mucho más segura que Quito o Guayaquil.
Parque natural Cajas
He podido recorrer los Andes a lo largo y ancho y Cajas ha sido uno de sus lugares más especiales.
Mujeres indígenas
Posiblemente en toda América los indígenas más orgullosos de sus raíces se encuentren en Ecuador.
Parque Cajas
Dolores, tiene un don para la fotografía.
María Dolores en las Islas Galápagos
En Puerto Ayora, además de comer buen marisco y atún y pasear por su divertido malecón, lleno de actividades. Te encontraras en lugar de gatos, durmiendo en la calle otro tipo de mamíferos.
Guayaquil es sin duda la ciudad más avanzada de Ecuador.
Noches para no dormir. Que disfruto tanto, que perdono el descanso y casi siempre es acompañado.
Cuando mi nieta Noa se queda en casa.
Cuando volando he visto una tormenta y he tratado con la cámara atrapar el relámpago.
En Yazd paseando con mi grupo. ¿Cómo dormir en lugar de pasear?
Una noche sólo en Heidelberger, tras una jornada dura.
Dando un paseo con mi grupo por Cuenca (Ecuador)
Con mi amiga Carmina de Salas en la plaza de Isfahán, otra que le encantan las fotos tanto o más que a mí.
Una noche en Brasov (Transilvania) esperando que aparezca el Conde Drácula.
Paseando con mi grupo por el malecón de Guayaquil
Cruzando uno de los Puentes de Isfahán
En la mezquita de la Luz en Shiraz
Tomando té en Isfahan con mucha “Guasa”
Quien prefiera dormir en Isfahán, en lugar de contemplar su plaza es que no está bien.
Siempre prefiero dormir a comer, pero si haces el esfuerzo de viajar a un lugar lejano y donde no sabes si vas a volver… entonces hay que darlo todo y salir después de cenar. Porque las ciudades de noche, te hacen una pregunta:
¿Qué es lo que no ves por ver lo que estás viendo?
La noche te suele enfrentar a lo oculto dentro de ti y es una buena ocasión para dialogar con tu verdad.
Espero que te haya gustado este resumen de los paseos nocturnos que doy acompañando a los grupos de Savitur, su agencia de viajes en Málaga.
Un país en las Antípodas de lo que esperas…Resumen de un viaje a las dos islas.
Puerto de Auckland
La isla Norte:
Mucho más habitada, sorprende por su desarrollo con ciudades con Auckland donde hay un yate por cada tres habitantes.
Panorámica de la ciudad más poblada y dinámica.
Marina.
Pasear por su puerto deportivo, es imprescindible.
Nos faltó tiempo.
Las costas neozelandesas:
Son mucho más seguras que las de su vecino Australia, con ausencia de tiburones y plagas de medusas. Dedicar un día a bañarse en sus playas vírgenes es una maravilla.
Parque regional de Muriwai
Visitando a los Hobbits
En las Isla norte se encuentra Hobbitton, lugar donde grabaron: el Señor de los Anillos.
Hobbiton
Hobbiton
Realmente el parque de los Hobbits, gusta porque el trabajo de jardinería es soberbio. También te explican detalles sobre la filmación de la película muy curiosos.
Cerveza hobbit
Te Puia, reserva termal
El poder del interior de la Tierra:
Las dos islas, son de origen volcánico pero la norte dispone de instalaciones para visitar sus fuentes termales, en un entorno alucinante.
Waimangu
Waimangu
Nos vamos a la isla meridional.
Ahora bien, es en el sur donde sus paisajes te atraparan.
Lago Tekapo
Mirad qué colores.
En kilómetros … nadie … sólo naturaleza y silencio.
Amanecer.
Carretera a Waimangu
Mackenzie Country
Lago Wanaka
Lago Wakatipu
Vamos a navegar.
Embarcadero de Queenstown
Una ciudad para vivir a gusto.
En Queenstown encontré mucha población emigrante trabajando y muy integrados y felices. Las leyes son muy estrictas para renovar el permiso de trabajo, pero se ve que también son muy efectivas.
Iglesia
Noche
Camino a Milford Sound
El viaje todavía más bello que el destino.
El fiordo de Milford Sound, es bello…. pero aún me gustó más su carretera.
Vista en Helicóptero de Milford Sound
Monte Cook
Primer puénting del mundo
Si vas a Queenstown, no te pierdas la experiencia de Shotover Jet
La aventura
Puede parecer peligroso, pero no lo es salvo que te dé un latigazo cervical. Yo no he sentido tanta adrenalina nunca.
Resumen de un viaje de Savitur, recorriendo Australia con un pequeño grupo de amigas. Una gran experiencia.
Lo que me sorprendió de Australia es que pese a ser un país joven y anglosajón, cómo USA. Me sentí mucho más cómodo con sus gentes. Pasear por sus ciudades es muy agradable, te sientes seguro y el nivel cultural medio de sus habitantes es elevado. No se ven picos de riqueza o pobreza, tan acentuados como en américa.
Sidney
Opera
Muelle de cruceros.
Puente del puerto. Un icono de la ciudad.
Queen Victoria building es uno de los edificios emblemáticos.
Tiene sus rasgos de la City londinense.
Catedral.
Exterior de la catedral.
Zona comercial. Es un país para bolsillos acomodados.
Atravesando el puente del puerto.
Sorprende su variedad de climas y fauna.
Parque botánico.
Sus parques son increibles.
Opera house Sidney
Salimos de la ciudad.
Aunque Australia sea mucho más que canguros, no te puedes marchar sin visitar su granja – refugio.
En Nueva Gales del Sur
Montañas azules
En el corazón del «Centro Rojo» del territorio Norte.
Uluru (Ayers Rock) la roca más grande del mundo
Noche.
Guía local en Ayers Rock
Uluru
Petroglifos aborígenes.
La cantidad de hierro que albergan sus rocas, le confieren ese tono rojizo tan característico.
Kata Yuta
hay que ir acompañado de guías locales ya que la presencia de perros dingos hace muy peligroso aventurarse por tu cuenta.
North Queensland, el area tropical y la puerta a la Gran Barrera de Coral.
Parque Nacional de Wooroonooran
Canguros por las calles de Cairns
Parque Nacional
Sin duda la experiencia más bonita del viaje, fue bucear en la Gran Barrera de Coral.
Visitar Australia y no ir a la Gran Barrera de Coral, es el mayor error que se puede cometer.
Una vez introduces tu cabeza bajo la superficie del oceano…
Otoño en Rusia – Hay países donde su latitud, aconseja volver a visitarlos cuando sus hojas amarillean, uno de ellos sin dudas es Rusia. Pequeña selección de fotos, tomadas durante mis paseos por sus parques.
Desde Savitur, tu agencia de Viajes en Málaga, organizamos este grupo y a continuación puedes ver alguno de los bellos lugares que recorrimos.
San Petersburgo
Patio de entrada del museo Hermitage. Cuando vi la escena, me costó tomar la cámara, era hipnótico contemplar a los niños jugando, sin teléfonos móviles. simplemente, bailando entre las hojas.
Detalle del suelo del bosque junto al Palacio de Invierno. La belleza, sólo se muestra a los seguidores más pacientes.
Bosque, sólo el soñador se ha ido, el sueño, jamás se termina.
Detalle en un banco, donde alguien se entretuvo en formar un «Centro de hojas». La sensibilidad de un pueblo al que con frecuencia se tacha de insensible.
Lago del Palacio de Invierno. Cada ser madura a un ritmo diferente.
Suelo del parque. La verdad está siempre ahí frente a nosotros, pero a menudo no la aceptamos porque no nos gusta cómo está envuelta.
Calle junto al Palacio Mijailovsky. En verano y en especial durante las noches blancas del verano, el tráfico suele ser intenso. Ahora hay un silencio donde poder escucharse a si mismo.
Estatua en el Palacio de Invierno de San Petersburgo.
El fin del verano, siempre es triste, salvo en Rusia que es bello. Cuando se preparan para hibernar, sus museos dejan de estar masificados y los hoteles ofrecen unos precios más asequibles. Los cruceros han desaparecido y tú te vistes como si fueras a atravesar el polo norte y después te das cuenta de que no era para tanto. Aunque ya sabéis el dicho, no existe el frío, sino personas mal vestidas.
En esta ocasión, acompañé a un grupo de profesores y personas excepcionales muy vinculados a la asociación ASANSULL
Tenía a India y Nepal aparcada. Siempre que organizábamos un viaje desde Savitur, tu agencia de viajes en Málaga, le pedía a mi hermana Mónica, que lo acompañara.
Y yo me decía: otro año iré.
Por esta razón, en noviembre me decidí a ir. Hubo dos indias, la que vi con mis ojos y la que sentí:
Sobre todo, primera me fascinó, la segunda, aun la estoy digiriendo. Una nación tan grande, tan antigua y un pueblo tan diverso, sufrido, tanto contraste….
La mujer en India es una luchadora.
Las mujeres en India, a pesar de los esfuerzos por comunicarme con ellas (quizás por ser varón), me trasmitieron una sensación de vivir encapsuladas.
El color es una máxima allí, más bien los cinco sentidos diría yo. Como si te suben al máximo el volumen de un altavoz, así es India.
Comparados con ella, el resto de las naciones vivimos en blanco y negro.
Por supuesto, siempre van a querer hacerse fotos contigo, compartir su WhatsApp, etc.
Sus palacios y sus contrastes en sus calles.
La diferencia de clases, muchas veces, nos choca.
Cuando les preguntas: te dicen que antes no era así. Que en tiempos pretéritos la Indía era un paraíso social y que todo comenzó a romperse con las invasiones extranjeras.
Sobre todo, la mejor época para visitar India si quieres ver ambiente festivo y religioso es el Divali , durante esa época, se engalanan con sus mejores vestidos.
Palacio de los Vientos en Jaipur.
Subida en elefante del fuerte Amber. Últimamente hay mucha controversia sobre si es mejor, no tomar estos servicios para que no se exploten a los animales. No vi tal cosa parecida al maltrato. Pienso que es algo cultural y aceptable.
Fuerte Amber en Jaipur
¿Qué piensan o no? Quizás solo estén.
No dejamos rincón por ver. Fatehpur Sikri
Grupo excepcional en Fatehpur Sikri y eso ayuda un montón a que el ambiente sea aun mejor.
Foto del entrañable grupo del Campo de Gibraltar.
Tanto esplendor.
Y tanta vaca ….
Los templos de Khajurajo….increibles
Y los relieves con su famoso Kamasutra
Mención especial merece Varanasi (Benarés), con su río sagrado Ganges, es la esencia de India, espiritual, enigmática, y durísima.
Benarés
Desde una barca podrás contemplar los ritos ceremoniales que con cierta frecuencia se celebran a la orilla del río.
La fe hindú sostiene que quien fallece en Varanasi haciendo penitencia, no arrastrará en su futura vida el mal «Karma» que haya acumulado en la presente por las transgresiones cometidas.
De ahí que muchas personas de edad avanzada vivan en condiciones durísimas en sus calles esperando su trance final.
La cremación de cadáveres con madera es otra característica de Varanasi.
Miles de peregrinos acuden a bañarse en sus aguas. Nuestra Amparo también.
Entre la dureza de sus calles, se encuentran bellos y sorprendentes templos.
Amanece en el Ganges
Varanasi. Pasear por sus calles, puede resultar muy fuerte.
Llegamos a Nepal
A pesar de arrastrar aun las consecuencias del terremoto de 2015, te encuentras tras India con un pueblo más abierto, próximo. Es un viento fresco tras lo duro que puede parecer Benarés a los ojos de un occidental.
Gracias a los programas de ayuda internacional las restauraciones están recuperando sus principales monumentos.
Katmandú
Es Katmandú lugar de peregrinación. Estupa de Boudhanath.
Son unos artesanos de la piedra labrada, la madera y los metales. Templo de los monos de Katmandú
Nuestro grupo en Katmandú
La cordillera
Tienes que ver el Everest, subir a un avión, contemplar el techo del mundo.
Tienen las calles de Katmandú una alegría especial.
Las Joyas de Irán – Son sus gentes: entrañables, educados, cariñosos, curiosos. Buena gente … hablo obviamente del pueblo.
Persia. Merece la pena. En todo momento te sientes seguro y cómodo. Explicar esto no es posible, hay que vivirlo.
Lo que te puedo mostrar son las fotos de algunos bellos lugares que hemos contemplado en las tres ocasiones anteriores que pude visitar este gran destino.
Pero si quieres de verdad llevarte a Irán en el corazón. Deberás sentarte en alguno de sus puentes, plazas o parques y esperar a que alguien se acerque tímidamente y entable una conversación contigo… al cabo de media hora el pueblo persa habrá ganado un lugar en tus vivencias.
Por las tardes, la Plaza de Amir Chakmagh se llena de familias que contemplan sus maravillosas cúpulas y fuentes.
¡La plaza de Isfahán es la segunda más grande del Mundo! Siempre animada, competía con Estambul por tener el mejor bazar de la ruta de la seda.
Los arcos de entrada de sus mezquitas son Puertas Estelares… Es sin duda el chiismo dentro del islam, menos agresivo con otras religiones.
Sus leones alados son sencillamente hipnóticos. Persépolis, era la capital el imperio persa. Mucho más avanzados en derechos que los babilonios, abolieron el destierro del pueblo judío, permitiendo el retorno a Jerusalén.
Los puentes de Isfahán son lugares de encuentros, allí se recitan poemas mientras los niños bailan cometas…
Estate atento a los detalles … son infinitamente bellos…
En Irán, la mirada que sabe leer, trasciende lo obvio …
Detalle del Palacio del Sha Reza y Farah Diba
Las cúpulas arrastran tu mirada hacia lo divino
Una cultura muy distinta …
Persépolis es lo que siempre imaginaste y mucho más ….
Y los jóvenes buscan cambiar ….
Los persas han sido grandes maestros en arquitectura…
De los viajes imprescindibles, sin duda Perú es uno de ellos.
La cultura Inka, su naturaleza y la fusión hispánica, presente en su arte y gastronomía harán que te maravilles a cada minuto.
Fiestas de San Juan en Cusco
Ver Machu Pichu sin niebla es un lujo ❤️[[[[[[[[[[
Lago Titicaca
Mujeres fuertesVolcán Misti
De verdad que parece que hubieran moldeado las piedras como si fuera plastilina.
Sacsayhuamán
Etnia Uros en Isla de Totora. Te costará creer que viven en esas islas hechas de paja (totora)
Los Uros
Condor, volando sobre el cañón del Colca. Es aún más profundo que el Cañón del Colorado.
La mejor época para visitar Cusco … fiestas de San Juan ❤️ Los niños y niñas de todos los pueblos de alrededor, acuden ataviados con sus trajes típicos y ejecutan sus danzas tradicionales.
Altiplano. He recorrido los Andes por Argentina, Ecuador, y Colombia. A falta de ver lo que me queda, creo que esta zona es la más bella.
Arequipa – Ciudad rebelde, es gracias a su altitud, la mejor para empezar el viaje e ir aclimatándose antes de subir a Cusco o Titicaca.
Retablo de Oro en la iglesia de los Jesuitas de Arequipa. En su esfuerzo por evangelizar, los misioneros a través de los artesanos locales, utilizaron muchos elementos de las costumbres religiosas prehispánicas y las fusionaron con las del cristianismo, creando unos retablos que son auténticas maravillas.
La llama del altiplano, en la ruta, además de sus volcanes y cumbres nevadas, se hacen paradas para tomar un té y confraternizar con la fauna local.
Valle del Colca, un refugio del Planeta. Cuesta llegar, la altitud en el viaje por carretera desde Arequipa en ocasiones alcanza los 5.000 mt de altitud. Tiene algunos hoteles muy bonitos donde podrás bañarte en las piscinas termales excavadas por los antiguos Inkas y contemplar las estrellas del hemisferio Sur
Menos mal que os visité…. imprescindible viajar al África. Agradecimiento es lo que brota de mi corazón.
Parque Nacional Masai Mara
Los cantos de los Masai te engrandecen el alma. Es una conexión a tus raíces.
La subida al Crater del Ngorongoro tiene uno de los paisajes más bellos del planeta
La mujer en África es el sostén de toda la familia y sin duda la esperanza del continente.
Tribu Datoga en el Lago Eyasi
Caldera del Ngorongoro
Parque Nacional de Masai Mara en Kenia
Uno de nuestros Lodges
Gacela en el Parque del Seregeti, Tanzania
Serengeti
Leones trepadores en Serengeti
Amanece en Mbalageti Tented Lodge en Serengeti
Desayunos de ensueño
En Masai Mara casi tocas a los animales
Gracias pueblo Masai
Top macho en Serengeti
Elegantes
Leopardo en Masai Mara
Familia de guepardos en Masai Mara
Los Masai …. un gran pueblo. Valientes, y perfectamente adaptados a su medio. Si a un occidental como yo, lo soltaran en medio de la sabana, sin medios, no sobreviviríamos ni dos días.
Los cielos allí son an diferentes y cambian en minutos.
Foto tomada en marcha en el camino desde Serengueti al Crater del Ngorongoro.
Al pasar, la sensación de aventura, acelera el corazón. Entre las anécdotas, recuerdo que, a un señor local, le dio un ataque de epilepsia poco antes de esta entrada e intenté ayudarlo, para que no se mordiera la lengua y colocándolo en una posición más adecuada, cuando vino un soldado y me amenazó con detenerme si volvía a tocarlo. El guía me insistió para que regresara al jeep porque ellos creen que si alguien te toca mientras estás convulsionando y mueres, la culpa es del último que te tocó.
Etiopía – El origen de la humanidad. El lugar donde dicen proteger las tablas de la ley, de las iglesias excavadas en la roca. Un viaje al corazón de África.
Valle de Lalibela
Vacunas
Cuando me dispuse a ir a Etiopía me recomendaron varias en Sanidad exterior y me las puse todas.
Pero en las zonas que visité en esta ocasión, al estar en una altura media de 3.000 metros es altamente improbable que haya mosquitos que te transmitan enfermedades.
De hecho, fui el único que se vacunó y si lo llego a saber me ahorro el dinero y los paseos además de los efectos secundarios de inocularte bichitos que, aunque débiles, te alteran el sistema inmune.
Catarata de Tisissat
Vegetación
Lo primero que me llamó la atención al sobrevolar el país lo fértil y verde que es.
Toda la enorme meseta central está pintada como en dameros de los diferentes cultivos y pastos: café, maíz, y el oro verde de Etiopía, una droga llamada Khat o Chat.
Es parecida al perejil, pero con los efectos de una anfetamina y que se exporta principalmente al Yemen donde causa furor.
Se tiene que consumir fresca (la mastican) y por ello es frecuente ver camiones cargados a toda velocidad (son un peligro) para entregar la mercancía fresca.
En Etiopía por una cuestión cultural es legal su producción y consumo.
Lago Tana
Altitud
Es un país montañoso y sin llegar a pasarlo mal, cuesta respirar si subes escaleras rápido hasta que te aclimatas.
La temperatura es ideal, de día unos 18 a 20 grados y por la noche por estar tan alto, baja hasta hacer frío.
Camino de Tisissat
Población
Son 100 millones de habitantes (40/50 musulmanes, 30/40% cristianos de la Iglesia ortodoxa etíope y el 12% restante son animistas.
«No hay ningún problema de convivencia entre ellos»
Curiosidades de los cristianos.
Lo que me llamó mucho la atención es que los cristianos allí no consuman cerdo porque su religión está muy influenciada por el judaísmo y se atienen a muchas normas «Kosher».
Atardece en una de las Islas del Lago Tana
Los varones se bautizan a los 40 días y las mujeres a los 80, y se les imponen nombres compuestos de la divinidad o el de algún santo que es mantenido en secreto celosamente para evitar circunstanciales intervenciones mágicas adversas.
Costumbres
El tema del «mal de ojo» se toma en serio y es muy común que acudan a sus sacerdotes para que les bendigan o bien echándoles agua en la cara o pasando una cruz por todo el cuerpo.
Tishoa, lugar de Humo de Agua
Verás cruces por todos lados, las portan todos los cristianos por fuera de la camisa y de tamaño grande.
Catarata de Tisissat
Indumentaria para ir a misa.
En las iglesias no pueden faltar tres elementos:
Un tambor con la piel en los dos lados para recordar durante la liturgia de 3 horas los azotes infringidos a Cristo.
Una vara que la usan para apoyarse como bastón dado lo interminable de sus rezos pero que simboliza la vara de «Moises»
Un objeto metálico que sostienen en la mano y que no recuerdo el nombre.
A misa van todos vestidos de blanco y los hombres con turbantes del mismo color simbolizando «la humildad»
Antes del arado Romano, en Etiopía ya sabían arar.
Arquitectura singular.
Es un país de una cultura milenaria y se nota porque en su arquitectura y en su arte, están mucho más avanzados y refinados que sus pueblos hermanos de más al sur.
Concretamente Lalibela es un verdadero espectáculo de virtuosismo de la arquitectura y no es de extrañar que sea «Patrimonio de la humanidad»
Castillo de Gondar
Bailes típicos.
Otro aspecto muy interesante fueron sus danzas.
En Adis Abeba, existen algunos lugares donde podrás asistir a un resumen de los bailes más espectaculares del país y te lo recomiendo absolutamente.
Cuidado con lo que comes allí porque para el folklore son lugares fantásticos pero la comida está muy especiada porque a los clientes locales así les gusta.
Lalibela
Comer
La comida me la esperaba regular. Y la verdad que para una semana es perfecta: lentejas, estofados que llaman «wat» (es el país con más vacas de África).
Nunca esperaba yo (que asociaba Etiopía con hambruna <<que no vi>>, tal cantidad de ganado) vacuno, ovino y gallinas…. En Etiopía toman mucho café y es buenísimo.
Lalibela, Iglesia de San Jorge
ADDIS ABEBA
He de confesaros que no tenía ningún interés en la capital a pesar de que se considera la principal ciudad de Africa y todos los encuentros políticos de sus países se celebran allí.
Visité lógicamente su catedral de San Jorge. Sus museos de Estudios Etíopes.
El Nacional donde se puede visitar a nuestro antepasado homínido más antiguo: Lucy.
Su nombre le es dado, porque cuando se descubrió, estaba de moda una canción de los Beatles: Lucy in the Sky.
BAHER DAR
Fue el lugar que definitivamente me conectó con el África que buscaba.
El atardecer (con puesta de Sol incluida) navegando en una barca por el Lago Tana, «me pagó el viaje».
No dejes de visitar los monasterios que hay entre sus múltiples islas.
Isla Lago Tana
El Nilo azul
Para llegar a las Cataratas de Tisissat, la carretera que te conduce durante 30 km está sin asfaltar y llena de barro, baches y charcos de agua.
A sus lados, caminan lugareños con sus palos a la espalda.
Niños pequeños, mujeres cargando leña bidones, ten la ventanilla de tu microbús abierta y la cámara preparada para observar las labores del campo.
… botarás mucho (es puro bache) pero no te aburres.
Una vez que llegas
Muchos niños te pedirán bolígrafos, caramelos, chocolates y hasta tus gafas de sol…. Lleva algo.
Las chabolas y casas se amontonan al final del trayecto y desde allí deberás caminar un buen tramo y si llovió el día antes prepárate para no resbalar con buen calzado.
El tramo final.
Tendrás que atravesar en barca el Nilo Azul y después si el camino está embarrado te recomiendo encarecidamente que busques a algún voluntario local para que te ayude a caminar hasta la catarata.
Hay tramos que andar sobre palos y por poco dinero, compensa no llegar de barro hasta las cejas. «No digas que no te avisé»
GONDAR
Los arquitectos portugueses dejaron un Castillo durante la cultura Faslida, que te hace pensar que te encuentras en Europa.
Ahora bien, fue la Iglesia de Debre Brhan Selassie, la que atrapó mi corazón con su artesonado de ángeles y sus iconos.
Con un poco de conocimiento sobre los evangelios etíopes que incorporan muchos «apócrifos» harán al entendido disfrutar como un «enano»
Artesonado Iglesia de Debre Brham Selassie
Ojo si viajas a Gondar la noche del sábado al domingo y te alojas en el centro del pueblo, no pegarás ojo.
A partir de las 3 am empiezan por los altavoces a cantar la misa del domingo.
Son 44 iglesias radiando a todo decibelio. «También te avisé»
En la fiesta de la Epifanía, se lleva a cabo una ceremonia en los Baños de los Faslidas que es uno de los más interesantes eventos del planeta Tierra 100% recomendable.
LALIBELA
El plato fuerte de Etiopía y una verdadera maravilla.
Iglesias coptas excavadas en la roca.
A diferencia de Petra, cuyas fachadas, fueron excavadas, se tenía claro la superficie a tratar.
Ellos al excavar la roca desde el techo hacia abajo, corrían el riesgo de que se acabara la piedra antes de llegar a la base del suelo.
También debían calcular a la perfección el tamaño de columnas y techos para que el peso no echara a perder esta maravilla.
Sus pinturas, sus ornamentos, los monjes con sus cruces y vestiduras no te dejarán impávido.
Eso sí, ten en cuenta que entre tanta moqueta y ganado alrededor, las pulgas campan a sus anchas.
Ponte ropa que puedas tirar porque se cuelan hasta la habitación de tu hotel.
Santuario en la Montaña de Lalibela
Ojo con los zapatos.
Otro consejo es que busques a alguien que te ayude a cuidar tus zapatos.
En un lugar donde casi todos llevan zapatos de platico o botas de agua, tus Nike son una tentación.
Además, hay muchas iglesias y tendrás que quitarte y ponerte tus zapatos cada dos por tres para entrar a ellas. Así que mejor calzado sin cordones.
San Jorge en Lalibela
Hay un túnel que conecta dos iglesias que la tradición marca que has de atravesarlo a oscuras como penitencia y así ponerte en lugar de los ciegos por unos minutos.
Procura entrar sólo o con personas que sepan guardar silencio para que no te arruinen la experiencia.
San Jorge con su forma de Cruz es el icono de las iglesias de Lalibela pero para poder fotografiarla con la luz adecuada procura ir al final de la tarde.
Lalibela
A las afueras de Lalibela, en una grieta en una montaña, hay un santuario Mariano dedicado a la Anunciación.
NO TE LO PIERDAS. El lugar es mágico, el monje que lo atiende tiene una mirada que corresponde al entorno y a lo que simboliza.
Pídele que te bendiga…. Me estarás agradecido.
Monje Santuario Virgen de la Anunciación en Lalibela
Si te animas a conocer el país con mayor tradición de África, revisa nuestra página web: Savitur
Tendrás la oportunidad de viajar en grupo desde Málaga y otros puntos de España con total seguridad.
Islandia – El país de los caballos, del agua y el fuego. Una isla plena de saltos de agua, cataratas, cascadas y glaciares. Playas de basalto negro, salpicados de diamantes (formaciones de hielo).
La poca variedad de animales que campan en verano por sus prados (en invierno están estabulados), son principalmente: caballos y ovejas.
Granja en Skagfjordur. El hombre en perfecta simbiosis con la naturaleza.
Libertad absoluta
Agua por donde mires.
Una de las lenguas de mayor glaciar de Europa Vatnajökull desemboca en esta laguna de Jökulsarlón antes de desaguar al mar Ártico.
Gullfoss
Islandia en centímetros. Llama la atención la falta de insectos ya que no pueden sobrevivir al rigor del invierno.
Motonieve sobre el mayor glaciar de Islandia. ¡¡¡¡¡Divertido a rabiar!!!!!
Diamantes de hielo, cubren toda la playa cuando los devuelve el mar tras desembocar en él.
Skógafoss.
Detifoos, es el mayor salto de agua de Europa. Es difícil de describir, te transporta a los comienzos de la Tierra. Una naturaleza muy mineral.
Reynishverfi. Basalto y océano.
Hoteles donde relajarte, confortables y una cura para el stress. Muchos son granjas acondicionadas en verano para atender al turismo.
Cascada de Hraunfossar, el agua brota de la roca.
Prueba el cordero y verás como repites. Yo no suelo probarlo porque tiene el famoso sabor a humillo, pero aquí no tiene ni rastro. la calidad de sus pastos hace que sea un placer de dioses probarlo.
Cascada de los dioses.
Paseo por la playa, kilómetros de relax. Estuve paseando por horas sin encontrar a nadie. Sólo el sonido del viento y el mar.
Vive como Hobbit.
¿Quieres conocer Islandia? ¿Desde Málaga u otros puntos de España? ¿En grupo y con un guía acompañante que se encargue de todo? No dejes de visitar la página web de Savitur: www.savitur.com
Sicilia es el lugar de Italia donde mejor he comido. Sus vinos, cítricos, repostería, y por encima de todo su buen hacer y voluntad de agradar hacen que su visitante retorne a casa con algunos kilos de más y convencido de haber acertado.
Griegos, romanos, árabes, normandos y españoles dejaron su huella en sus edificios más emblemáticos y sobre todo en su tolerancia. A pesar de parecer reservados, menos habladores que sus compatriotas peninsulares, conservan un lenguaje de signos y a través de sus gestos con las manos comunican mucho más de lo que a simple vista parece, manos que modelan una cerámica fantástica.
Y a continuación unas fotos para comprender por qué es un destino de moda, a pesar de su escasa conexión aérea que encarece y dificulta su visita.
Comenzamos
Selinunte
2.400 años después …. Agrigento
Catania
Siracusa y Arquímedes
Siracusa sorprende! Por aquí en su viaje a Roma pasó San Pablo
Calle en Piazza Armerina
Panorámica Piazza Armerina
Capilla Palatima en Palermo
Cefalú
No te pierdas la Excursión del Etna
Etna
Etna
Monrealle Claustro
Fuente de la Vergüenza en Palermo
Selinunte
Villa Romana del Casale, los mejores mosaicos del ¿Mundo?
Viajar a Japón – Ciertamente es un regalo visitar el país Nipón. Pero hacerlo en otoño es un acierto. Fotos 2016.
Organizar un viaje a Japón puede ser complejo por la distancia, el idioma y la cantidad de lugares que visitar. Por eso, una de las mejores opciones es hacerlo a través de un viaje organizado que recorra Tokio, Kioto, Nara o Hiroshima.
Kyoto – Esta foto la tome desde una ventana del Santuario de Agua Viva.
Kyoto – Refleja todo lo que esperas ver del Japón tradicional. Cuidada hasta el extremo, es frecuente que sus visitantes, se vistan de manera tradicional lo que le da una gran elegancia.
Koyasan – Un santuario budista, donde te puedes alojar en sus monasterios. También asistir a sus ceremonias y comer frugalmente. Esto último es lo que menos me gustó … pero si quieres vivir la experiencia completa, toca cenar en el suelo y poco variado.
Atardecer desde Monte Fuji con un efecto de mar de nubes. Fue muy especial porque abajo en el lago, estaba tan nublado que, navegando, no alcanzábamos a ver las otras naves (tipo velero) y, sin embargo, en las alturas, el velamen atravesaba las nubes y parecían dragones volando entre las nubes.
Monte Fuji – la mejor panorámica la tienes tomando el teleférico que parte desde el lago Ashi
Monte Koya – Contemplar un sumidero y extasiarte con la belleza de las hojas que lo cubren. Japón está en los detalles. No es fácil en un país superpoblado, sorprenderte con su naturaleza como pasa en America. Sin embargo, Japón es capaz de dejarte embobado con solo tres metros cuadrados.
Koyasan – Los toris o puertas tradicionales, marcan el lugar de un santuario sintoísta. Esta religión, le da una gran importancia a la naturaleza por lo que suelen estar ubicados en lugares, especialmente bellos.
Kyoto – Si sólo pudieras visitar una ciudad de Japón, tendría que ser esta.
🎌 Si quieres vivir Japón de verdad y no solo planearlo, puedes ver todos los detalles del viaje aquí:
Viaje al Oeste Americano – Pocos países han mimado tanto el concepto de «Parque Nacionales» como los Estados Unidos. Una verdadera gozada para el espíritu contemplar tanta maravilla recorriendo los estados de California, Arizona, Nevada y Utah. A continuación, unas breves pinceladas de nuestro último recorrido por la Costa Oeste. Si quieres viajar desde Málaga en grupo.
Parque Nacional de Zion
Cuando comienzas a ver los Cactus Saguaro, ya sabes que estás en Arizona
Monument Valley! El escenario de la mayoría de las películas de John For
Para la visita de Mountain Valley somos guiados por los Indios Navajos
Lugar de película
Monte Campana en Sedona, un lugar mágico
Yosemite, uno de los parques emblemáticos de USA
Perderse con la Mountain bike por Yosemite, actividad imprescindible!
Parque Nacional de Yosemite
Faltó tiempo ….
Lo pasamos bomba. Parque nacional Zion
Gran Cañón …. en Helicóptero
y el Gran Cañón por tierra
Parque Nacional de Zion en el Estado de Utah
Parque de Zion
Río Colorado desde la Avioneta
Mammoth Mountains en Sierra Nevada y sus Seqouias de 3.000 años
Welcome to Las Vegas!!!
Todas las noches de paseos !
Maravillosos hoteles como el Bellagio.
Excentricidades como encontrar en un hotel Canales venecianos.
Llegamos a San Francisco
Y cruzamos el Golden Gate caminando de punta a punta …
El muelle 39 de San Francisco, está siempre animado
Por supuesto que montamos en su famoso tranvía
En el barrio de Castro nos encontramos con que el nudismo en la ciudad está permitido….
Una ciudad grande y muy diversa. Es probablemente la más cosmopolita de EE.UU.
isla – Prisión de Alcatraz
Centro Cívico de San Francisco
Parque Nacional de Carmel, las playas del Pacífico.
Monasterio Franciscano de Santa Bárbara, las primeras misiones españolas.
Las compras en EE.UU tampoco hay que despreciarlas…
Ahora recorremos Los Ángeles
Los mejores arquitectos contemporaneos tienen edificio en Los Ángeles
Urbanizaciones de lujo no faltan en Beverly Hills
¡¡¡¡Fin de la Ruta 66 y hasta la próxima aventura!!!!
Viaje a Irán – Mis secretos no son conocidos por todo el mundo; pero la rosa sabe con certidumbre cuales son.
Así contestó el Ruiseñor a la Abubilla (el pájaro favorito de Salomón), en el magistral libro sufí (la conferencia de los pájaros).
Justificando su falta de interés en buscar su fuente, su origen… a Dios.
Le bastaba la belleza de la rosa, como a ti viajero empedernido que cuando te adentres en Irán. Te bastará con contemplar a Shiráz para saberte plenamente compensado por tu esfuerzo….
Interior de la Mezquita Rosa o Nasir al-Mulk.
Ve en la noche al jardín, junto a la fuente,
donde ya el loto bajo el agua duerme.
¡Y levántate el velo! Creerá el loto
que ha amanecido, y se erguirá por verte.
(Hafez de Shiraz)
Patio de la Mezquita Rosa. En las casas y mezquitas de Irán siempre encontrarás un estanque con peces.
Hafiz
Uno de los grandes poetas persas, nació, vivió y murió en Shiraz y nunca quiso abandonar esa ciudad donde el sol hacía bailar los colores y las blancas casas se tornaban de plata bajo la luna, que embrujaba las cúpulas de las mezquitas.
Cúpula Mezquita Rosa
Deja tus preocupaciones
y ten un corazón completamente limpio,
como la superficie de un espejo
que no contiene imágenes.
Si quieres un espejo claro,
contémplate
y mira la verdad sin vergüenza,
reflejada por el espejo.
Si es posible el metal pulir,
hasta que parezca un espejo,
¿Cuánto es posible pulir,
del corazón el espejo?
Difieren solo en un punto
el corazón y el espejo,
el corazón secretos oculta
ninguno guarda el espejo.
Shiraz, al estar situada en la Ruta de la Seda, era paso obligado de las caravanas procedentes de Venecia que portaban espejos a China y que cuando se rompían, sus pedazos eran vendidos para decoración de palacios y mezquitas como el maravilloso Santuario Chií de Ali Ebn e Hamzeh
Los espejos son simbolo de sinceridad en la cultura Persa y son omnipresentes en sus casas palacios como la de Narajestán o el Jardín de las Naranjas Amargas.
Ved al monje, al asceta venerado;
él es la virtud misma; sin sombra de pecado.
El más severo juez encontrar no podría en él
la menor cosa que mereciese crítica.
Pero ¡aguardad un poco!…
Que Suleima, al pasar, fije en él su mirada seductora, fatal,
y veréis cómo el pobre empieza a dar traspiés e igual que un poetilla versos a componer.
Tumba del Poeta Hafez
Cientos de jóvenes vienen a venerar su tumba diariamente y juegan a recordar de memoria sus poemas.
No critiquéis al prójimo; benévolos inclinaos al perdón;
todos pecamos; no hay que ser severos
ni usar tanto rigor.
Si todos conociéramos las vidas
de los otros, de fijo
se acabaría el orgullo, y la clemencia
ocuparía su sitio.
Santuario de Alí
Mezquita del Bazar. En Irán las visitantes deben llevar un pañuelo en la cabeza pero como podéis comprobar es bastante llevadero.
Mirhab de la Mezquita del Bazar
En Savitur, tu agencia de viajes de Málaga, tenemos una dilatada experiencia en viajes de grupos a Irán. Si quieres viajar a Persia, no dudes visitar de vez en cuando nuestra página web: Savitur
En las tres ocasiones que he tenido el privilegio de visitar Argentina (acompañando a los grupos de viajes Savitur desde Málaga), nunca me atreví a publicar fotos o videos de las Cataratas del Iguazú. Cuando ya tenía editado el artículo, algo me decía que no hacía justicia a la experiencia, me desanimaba y lo mandaba a la carpeta de papelera.
En esta ocasión, si voy a publicar mis fotos, pero al menos, sé por qué sigo sin estar satisfecho con el resultado. Las Cataratas no se pueden explicar con el sentido rey: la vista.
Escuchar es mejor que ver
Una de las características de su visita en ambos países: Brasil y Argentina es la comodidad de sus instalaciones. Es muy fácil y cómodo visitarlas.
El rugido que se siente al aproximarse a ellas, lo sientes dentro del cuerpo. La energía de los iones atravesando tu cuerpo, dejará una sensación de euforia en ti.
Las Cataratas hay que escucharlas… cerrando los ojos, hay que sentirlas cuando las gotas pulverizadas te empapan, las cataratas hay que navegarlas en fuera borda y meterte bajo su cascada y oler la selva…. por eso querid@ amig@ disculpa esta publicación porque la maravilla de Iguazú, no se puede expresar en una pantalla de ordenador.
Soñaron y lo vivieron. Es muy fácil hacer su visita.
Verlas desde abajo, navegando en un gomón, no es barato pero es único.
Divertido y seguro
No sólo es el río, toda la zona es un vergel.
Las pasarelas permiten visitar el parque cómodamente.
Lado Brasileño de las Cataratas.
Están fantásticamente cuidadas, en los dos lados de la frontera entre Brasil y Argentina.
El esfuerzo se ve compensado en momentos así.
Las mariposas buscan la sal de nuestro sudor corporal.
La lancha para visitar las cataratas desde abajo es imprescindible para vivir la experiencia de Iguazú.
Sobre Ushuaia Viajar a Argentina, es también visitar la zona de Calafate, San Carlos de Bariloche, Ushuaia.
Montar en el tren del fin del mundo, navegar entre hielos desprendidos de los glaciares o en las aguas azules del Nahuel Huapi y como no, saludar a los leones marinos en el Canal Beagle. Es un viaje de celebración y nosotros te lo podemos preparar.
La visita del Parque Nacional de los Glaciares: Perito Moreno, Upsala, Spegazzini y el lago argentino se suelen acometer desde Calafate. Una localidad de Patagonia donde gozarás con sus asados.
El parque nacional:
Está muy bien cuidado y sus accesos permiten a personas con limitaciones poderlo visitar en su totalidad (salvo caminar por encima de estos).
Navegar en ferry, será una delicia (salvo en días de viento). Necesitaremos al menos dos días para visitarlos.
Argentina es mucho más que esto, pero, sin los glaciares tampoco has visto Argentina.
Viaje a Moscú – En los últimos 5 años que he tenido la suerte de visitar la Capital de Rusia, me voy sorprendiendo gratamente de su evolución.
Una ciudad que ha mejorado en hoteles, restaurantes, y sobre todo que ofrece en está Europa que cada día sorprende menos por su uniformidad.
Sus Museos:
Unos museos como el de la Cosmonáutica con una historia al nivel de sus eternos competidores de Cabo Cañaveral, pero narrada por unos guías apasionados y orgullosos de su nación, como solo un ruso o rusa sabe estarlo.
La iluminación de la Plaza Roja es espectacular, asegúrate de alojarte en un hotel que puedas ir caminando.
Catedral de San Basilio.
Puerta de la plaza.
Kremlin desde el río Moscova
Universidad de Moscú
Tsiolkovski, el padre de la cosmonáutica. Monumento inmenso realizado en Titanio. Fruto de una época en la que la propaganda se nutría de la mayoría de los recursos del estado.
Museo imprescindible
He tenido la suerte de visitar Cabo Cañaveral y son museos muy diferentes pero la visita de este me gustó mucho más.
Lo mejor del Museo …. el orgullo de los que lo explican … amor al sacrificio de tantos hombres y mujeres por desvelar los secretos al Universo
Museo de la Aeronáutica. Explicado por antiguos pilotos de combate rusos…. Occidente innovaba y ellos sonriendonos nos explicaban que los mejoraban. Tambien, algunos como el que sale en la foto, eran autenticos brindis al sol para impresionar durante la guera fría y poco más.
Cientos de modelos de aviones y helicópteros
Entrada del Museo del Ejercito
He de reconocer que la visita del Museo del Ejército, no es del gusto de todos los públicos, aunque si eres estudioso de la 2da Guerra Mundial, gozarás. La guerra con Alemania, tiene un peso enorme en la historia sovietica y se ve que tenían mucho interés en grabarlo en la memoria colectiva del pueblo ruso
En los alrededores de Moscú, no dejar de ver el monasterio de la Trinidad y San Sergio en el pueblo de Sérguiev Posad
Viajar a Brujas – Viajes Savitur organizó un incentivo farmacéutico a la ciudad de Brujas. Como suele ser habitual en este tipo de viajes, el hotel, restaurantes y visitas, eran de un nivel altísimo como lo es esta bella ciudad.
Antes de llegar a Brujas, dirígete a la cercana localidad de Damme y toma su precioso barco «Lamme Goedzak»(Bonachón) por este canal que fue construido por orden de Napoleón para transportar sus tropas y que hoy afortunadamente tiene un uso mucho más bonito.
Molino para dragar los canales
Esta región de Flandes, tiene un efecto prodigioso para recuperar el afecto entre las parejas.
Brujas fue una ciudad muy prospera en la Edad Media, formaba parte de la liga Hanseática hasta que el canal que la conectaba con el río Escalda y de allí con el Mar del Norte se llenó de arena, haciendo impracticable su puerto para barcos de gran calado. Esto facilitó la riqueza de su vecina Amberes y la ruina de los Bruguelenses que al no disponer de dinero, no pudieron reformar sus casas en siglos y ello, permitió la conservación de esta maravilla. Podemos pues afirmar que la ruina de los bisabuelos, fue la riqueza de sus actuales habitantes, que reciben diariamente enormes cantidades de visitantes y sobre todo, disfrutan de una ciudad única en el mundo.
Brujas dispone de una oferta muy amplia de alojamiento, pero de poder elegir, sin duda Hotel Dukes’ Palace
Una noche, haz un esfuerzo y cena en Rest. Duc du Bourgogne … asegúrate una mesa con vistas.
A tan solo 30 minutos, tienes a la ciudad hermana de Gantes, con sus casas gremiales y mucho más animada.
La cercana y bella Gante
Gante, otra maravilla y su catedral de San Bavón con el famoso Poliptico de Jan van Eyck.
La gastronomía
Brujas de noche gana aún más. No olvides ir a degustar cerveza en De Halve Maan y me permito sugerirte un menú.
Si te lo puedes permitir:
almejas con champiñones del bosque Noix de coquilles Saint Jacques aux champignons des bois ***
Magret de pato con legumbres de Polders, perfumado a la cerveza y patatas Francelines
Magret de canard aux légumes des Polders parfumé au Brugse Zot et pommes de terre Francelines ***
Postres de la casa diversos y café Eventail de desserts faits maison Café et mignardises
Hospedería
Brujas formaba parte de la Ruta del Camino de Santiago y este edificio es parte del hospital para los peregrinos.
Los beaterios
En la Edad Media, cuando en España una mujer se quedaba viuda o soltera, la costumbre era recluirla en un convento, sin embargo, en Los Países Bajos crearon una solución diferente.
Los Beaterios eran lugares donde durante el día, todo el mundo tenía acceso, pero por la noche cerraban sus puertas y sólo se admitían a las mujeres que lo habitaban que no se veían obligadas a entregar su fortuna, ni a tener que tomar los hábitos si no tenía tal vocación.
La iluminación es muy sutil y elegante
Puente de los Enamorados.
Otros medios de locomoción.
Si estás en forma, alquila una bicicleta y aprovecha para recorrer los barrios menos turísticos y sus alrededores.
Viaje a Japón – Japón es uno de los países que más me han impresionado. El año pasado viajé acompañando a uno de nuestros grupos y me quedaron muchas ganas de volver y recorrer nuevos lugares mágicos del país nipón. Estás son alguna de las fotos que hice…las sensaciones, esas hay que vivirlas, no basta una foto.
Viaje a Japón organizado: la mejor forma de recorrer el país
Japón es un destino fascinante pero complejo de organizar. Por eso, cada vez más viajeros optan por un viaje a Japón organizado que incluye vuelos, alojamientos y un itinerario completo por ciudades como Tokio, Kioto, Nara o Hiroshima.
Bosque de Bambú en Saga Arashiyama – barrio de Kyoto
Kyoto, situada dentro de un anillo formado por montañas.
Es precisamente en sus bordes, donde se puede visitar sus más bellos templos y parques.
Saga Arashiyama Kyoto.
Miles de veces fotografiado, este bosque y su cerca son una seña de identidad de la ciudad más tradicional de Japón.
Si quieres visitar un pueblo como el de la película: el Último Samurai; este es tu sitio.
Aldea de Shirakawa.
Aldea de Shirakawa
El lago de Kanazawa, es un lugar donde los japoneses rezan por tener una vida longeva y prospera, siguiendo los consejos del Tao.
El Jardín perfecto. Kenroku-en en Kanazawa
Los senderos y canales, aquí aprovechan una orografía desigual al contrario de los parques europeos, que buscan la línea recta y la geometría.
Kenroku-en Kanazawa
Hay 20 diferentes tipos de árboles en este lugar y cada estación del año, su belleza particular.
Kenroku-en Kanazawa
Los canales aprovechan las diferentes alturas y presiones para alimentar sus fuentes, que son las más antiguas de país nipón.
Kenroku-en Kanazawa
Koyasan: un cementerio formado por esculturas cubiertas de musgo, arroyos termales cuyo vaho se une a los jirones de niebla entre árboles inmensos.
Santuario de Koyasan. sin dudas el lugar que más disfruté…. único en el mundo.
Aquí he visto a los peregrinos, introducirse Inter perritos en agua congelada, sin emitir el más leve gesto de inconformismo.
Santuario de Koyasa
Santuario de Koyasan
No se pueden sacar fotos más allá de este puente. Me olvidé de grabar el sonido del OM, emitido por decenas de monjes. Un sonido grave, masculino, nacido de la tierra.
Koyasan santuario
Santuario de Koyasan
Hospedarse en un monasterio, no se hace por la gastronomía, ni por la comodidad del sueño, sino para vivir una experiencia única.
Hospedería de Koyasan
En esta ciudad, los ciervos, conviven con las personas. No me explico cómo han conseguido enseñarles a cruzar los semáforos en verde. Pero lo hacen.
Nara
Uno de los templos más grandes donde los peregrinos vienen a beber sus aguas para sanarse.
Kyoto Templo de Kiyomizudera, el templo del agua pura
El templo dedicado al dios Zorro, lo es también del protector de los negocios. Este animal, mantenía a raya las plagas de roedores que esquilmaban las cosechas de arroz.
Templo de Fushimi Inari Taish
Templo de Fushimi Inari Taisha
Por eso las empresas, donan los Toris – Arcos naranja en tanta cantidad, hasta formar larguísimos pasillos naranjas. Para proteger sus negocios.
Templo de Fishimi Inari Taisha
Templo de Fushimi Inari Taisha
Aqui celebré una ceremonia del Té. Ojalá pronto pueda volver contigo.
Jardín de Okochi Sanso
🎌 Si quieres vivir Japón sin preocuparte por la organización, puedes ver todos los detalles del viaje aquí:
Cuando nos hablan de Noruega y sus fiordos, solemos asociar ese viaje a un crucero. No obstante, sin demerito de las navieras, visitar el país por carretera y utilizar los ferrys es una magnifica opción
Viajar a Noruega desde Málaga con Savitur, tu agencia de viajes.
Antes de entrar en el Fiordo de los Sueños, ya se aprecia su belleza…
Hay costumbre de visitar Noruega en crucero.
Unos enormes barcos y otros más pequeños y especiales como el Hurtigruten (barcos que reparten el correo). En esta ocasión, lo visitamos en bus y utilizamos pequeños barcos para acceder donde otros por su calado, no pueden.
Viajar a Noruega -La bandera noruega es omnipresente en casas y lugares públicos.
Evidentemente durante la ruta, nuestro autocar, tuvo que cruzar en ferry, varios fiordos, lo que añade un plus al conocimiento del país escandinavo.
Con una infraestructura bastante limitada en carreteras, las conexiones por mar son excelentes
Si te puedes permitir un capricho…
Es muy recomendable si te lo puedes permitir alquilar un helicóptero para apreciar realmente la inmensidad del Fiordo de las Flores
Y si te gusta el senderismo…
Apreciar el púlpito desde el barco es tarea imposible, la distancia hace que parezca un punto minúsculo. las opciones son caminar 5 horas o desde el aire.
Púlpito desde abajo
Fiordo de los sueños
La arquitectura tradicional está basada en la construcción naval. Muchas iglesias parecen a la quilla de un barco en posición invertida.
Iglesia de Flam, toda en madera.
Opción indispensable si visitas Oslo.
Parque Frogner
Opera de Oslo, su diseño permite pasear por sus tejados.
La bajada a Balestrand por carretera es de las más bonitas e impresionantes del viaje.
Panorámica de Balestrand
En Bergen, no dejes de disfrutar de su marisco. Reserva una noche para darte un buen homenaje.
Viajar a Argentina – La visita turística de Bariloche te tomará mínimo dos días, pero lo recomendable es que te quedes allí y no vuelvas a tu casa.
Te compras una bici de montaña y envías un mail a tus conocidos comunicándoles tu decisión y a las personas que quieres pues le mandas un billete de avión y que disfruten del paraíso contigo.
Como eso es difícil porque pocos (yo no desde luego) disponen de un capital que te permita semejante bendición, voy a intentar plasmar mi exigua experiencia en este tu blog.
¿Dónde está?
En la provincia de Río Negro (Argentina) se encuentra San Carlos de Bariloche, lugar privilegiado junto al Cordón Andino Patagónico, rodeado de lagos, tierra de Mapuches y Araucanos y de todo aquel que tenga sentido de lo bello y ame la naturaleza.
La primera etapa sería realizar la excursión de la Isla Victoria y Bosque de Arrayanes que te tomará el día completo.
La mejor embarcación para visitar el lago
Desde la ciudad de Bariloche, dirígete a Puerto Pañuelo (lugar cercano al famoso hotel Llao Llao) y embarca en un bello barco holandés «Modesta Victoria» que se ensambló en este lugar en 1937 y desde entonces nos permite navegar por el mágico lago Nahuel Huapi.
¿Es muy larga la excursión?
Luego de una hora y media de navegación entre montañas espectaculares, aguas de intenso color azul, gaviotas que atraparan entre tus dedos la comida, llegaremos a Puerto Quetrihue e iniciaremos una caminata por el sendero dentro del famoso bosque de Arrayanes.
Bosques autóctonos.
Si tienes la suerte como la tuve yo de conocer a Isabel, guía oficial de descendencia araucana, disfrutarás mucho mejor tu experiencia. No sólo verás arrayanes sino Coiuhe (el árbol del lugar del agua), pondrás nombre a las bellas flores naranjas de la Mutisia y el Amancay.
El Arrayán es un arbusto que solo aquí crece hasta aparentar ser un árbol. Su corteza naranja se va descamando y el tacto se percibe suave y más frío que la temperatura ambiente debido a la gran cantidad de agua que aloja.
La visita se lleva a cabo cómodamente por encima de una plataforma de madera.
Puerto Anchonera en La Isla Victoria conocida por los indigenas como la Isla del Tigre (Jaguar) se encuentra en una bahía alucinante
Árboles gigantes.
Secuoya Gigante. Poder abrazar al organismo vegetal más grande del planeta (llegan a alcanzar 85 metros) es un placer y en esta isla los hay a montones.
Hostería Isla Victoria, lugar ideal para tomar una cerveza en su terraza y disfrutar de su paisaje.
Vista desde la Hostería Isla Victoria.
Para reponer fuerzas, cenar en un buen asador.
El segundo día de visitas aprovecha para bordear el lago Nahuel por carretera y ver Playa Bonita, la Isla Huemul y montar en la aerosilla para subir al Cerro Campanario y llenar tu vista con la mejor panorámica de la región. Allí veras todos sus lagos: Nahuel, Perito Moreno, laguna el Trébol, los cerros Otto, López, Goye….
Aerosilla del Cerro Campanario
Hotel Yao Yao
Espero poder volver a visitar Río Negro. He escuchado hablar de un lugar que se llama «El Valle Encantado» y debe sólo por el nombre debe ser un lugar muy especial … quizás el año que viene.
Viaje a Argentina – Me disponía a actualizar el blog con nuestro último viaje a Argentina, empecé a organizar las fotos cronológicamente y no pude seguir con el resto … al llegar a la Tierra del Fuego mi corazón volvió allí.
Hay momentos en la vida, instantes fugaces en los que quieres pararte, bajarte del Mundo y poner tierra de por medio.
Si semejante locura me ocurriera, venid a buscarme al punto más austral del planeta Tierra; donde los caballos pastan libres, los leones marinos viven, se confunden los lagos, el mar, el cielo terrenal y el celestial.
Nipón, el Sol naciente – Un país digno de ser visitado.
No conozco otro pueblo con mayor capacidad de observación y de situarse en el momento presente como el japonés.
Este otoño con Savitur, del 7 al 17 de noviembre viajamos en grupo desde Málaga a Japón.
Me sorprendían los anuncios en Tokio y a su vez los sentí como una interpretación japonizada del consumismo occidental.
Todas las mascotas japonesas parecen estar diseñadas.
La capacidad de concentrarse.
Un pueblo que ha sabido y sabe concentrarse plenamente en cualquier situación; por fuerza, eleva los estándares de belleza de su entorno.
Porque cuando miras atento, sin ansia, se puede conectar con aquello que los artistas denominan inspiración.
Los colores, sonidos, silencios, la forma y el vacío, se viven, y no se ven bien sumergidos en el barullo de nuestra mente.
Las casas tradicionales son muy difíciles de modernizar sin que pierdan su esencia.
Un pueblo con esa hondura de miras, no me imaginaba yo, que dedicara tamaño talento a temas tan terrenales como la dedicación absoluta de la persona a su trabajo.
No me malinterpreten mis amados lectores ya que soy empresario-autónomo, pero la dedicación de un japonés a su trabajo, raya en la devoción.
Monje Mendicante Kiyumiso
Fushimi
El origen de su contradicción
Y es algo que comienza con el joven emperador Meji. Seguro habéis visto la fantástica película: el Último Samurai.
En este periodo, se derogan los derechos de aquellos nobles guerreros y toda su filosofía de vida.
La dedicación del pueblo nipón a su sistema feudal, se sustituye cual placebo en el alma japonesa por la modernidad que vino de occidente.
Con los años ha derivado en algo que no es liberalismo, porque un japonés tiene que ser fiel y se casa con su empresa a falta de un buen Shogún y como todas las cosas forzadas no termina de cuajar.
Sus tradiciones
La búsqueda de la perfección desde pequeños
Detalle del templo de Nikko
El espíritu del Samurai
El árbol icónico del samurái era el abeto.
En la arriesgada y corta vida de un Ronin, tiene toda la lógica que se admirara a un árbol de hoja perenne y longevo.
Lógica pues tiene que en el parque que separa los rascacielos de Tokio del Palacio Imperial, se encuentre un parque, repleto de abetos, que alojan con seguridad los espíritus de aquellos valientes hombres que aun protegen a su emperador.
A pesar de su desplante y susurran a su pueblo que ese no es su camino, que su ser es más elevado.
Frente al Palacio del Emperador … la modernidad
Palacio del Emperador
No sé cómo explicar con las palabras, lo que sólo se puede sentir visitando.
¿Cómo mira un japonés?
Me gustaría por un instante, poder mirar como mira un japonés (y no me refiero a achinarme los ojos) porque si a mí, que como occidental, observo más con la mente que con mi espíritu y lo que vi me sublimó.
¿Cómo lo verán aquellos que lo han hecho?
Zen y modernidad viajar
La naturaleza se pliega a sus cánones de belleza.
Monte Fuji
Próximo viaje
En noviembre del 7 al 17 de noviembre, regresamos a Japón, hará frío, pero será doblemente bonito. Los japoneses, no saben hacer las cosas feas…. y siempre se puede beber Sake para calentarse.
Viaje a Japón – Dicen que en otoño es todavía más bonito. ¿Pues cómo será?
Lago Ashi
Aunque todas las estaciones son bellas, dicen que en otoño es todavía más bonito. ¿Pues cómo será?
Templo Kiyomizu – Lugar donde los peregrinos viene a beber del agua viva de su nacimiento.
Foso del Castillo de Osaka – Una gran ciudad que enamora a todo amante de la arquitectura.
Cada Torí anaranjado ha sido sufragado por un hombre de negocios japonés para tener éxito en sus empresas. La representación del dios es un zorro, animal que mantenía a raya a los roedores en los arozales.
Todaji Templo en Nara. A su entrada dos vetustas imágenes de madera, son tocadas en la creencia popular que sanan la artrosis de rodillas.
Templo Kinkakuji o templo dorado.
Todaiji Templo en Nara – Durante su festival, estás farolas se iluminan con velas y son tapadas con papel. Ojalá pueda asistir alguna vez.
Sus Lagos de Nenúfares y Lotos están muy relacionados con la filosofía del Tao.
Sus Jardines secos son característicos de los templos budistas ZEN.
Kyoto y su barrio GION, te transportan a otra época de Keikos y Maikos (Geisas), samurais, canales con garzas…
Kyoto otra vez, los templos suelen estar a las afueras de la ciudad. Esta se encuentra constreñida por un anillo de montañas y es justo allí al borde del mismo, donde se encuentran los mejores monasterios.
Monte Fuji. Para visitarlo, te recomiendo que subas al mirador tomando un teleférico desde el lago Ashi.
Estas fotos fueron tomadas en verano, durante la estación de lluvias. Si puedes, evita esta época, ya que las temperaturas son muy altas al igual que la humedad.
Por otro lado, aunque no sé si te compensará, el sonido de sus chicharras durante esta estación es increíble y sus flores están bellísimas.
Aún estaba en el avión con destino el aeropuerto de Narita (Tokio) acababan de encender las luces de cabina para para prepararnos para el aterrizaje y veo como una Sra. japonesa, toma el edredón y la almohada que nos habían dado y lo dobla.
Edredón de Turkish Airlines
Envuelve en su gasa y ata con un lazo de forma que quedo igual y mejor que como se lo entregaron.
WC Japonés
Ya en el aeropuerto, mientras esperamos las maletas vamos al baño y el WC parece sacado de una película de Stark Trek.
Hay un botón para calentar el asiento, absorber “olores”, otro para camuflar “ruidos”, otro para limpiar la zona “trasera” y otro para limpiar la zona “delantera”.
Superadas las dudas de su uso y el cachondeo del grupo, con nuestras maletas nos dirigimos al encuentro con nuestra guía Keiko San.
Los japoneses son muy ceremoniosos en cuanto a los saludos: lo primero que debes aprender es que no estrechan la mano como nosotros.
Ellos se inclinan cortésmente y depende del grado de inclinación el saludo es más o menos ceremonioso.
El de 45º es el culmen, pero si tienes la espalda como yo, ni lo intentes. Detrás de tu nombre siempre terminarán diciendo “SAN” o sea Toon San, Pepe San, Eulalio San, Mónica San…
Maiko en el barrio de Gión
Costumbres
No verás entre los japoneses usar muchas gafas de sol porque consideran una falta de respeto no mostrar los ojos mientras se habla con otra persona.
De ahí que se protejan del sol usando paraguas (ellas) y ellos con viseras. Las mujeres gustan de protegerse del bronceado (les gusta estar blancas) y no es raro verlas con unos manguitos negros.
Cómo vivir Japón más allá de planearlo
Leer sobre Japón es solo el primer paso. La verdadera experiencia comienza cuando recorres sus ciudades, templos y paisajes en un viaje organizado.
👉 https://savitur.com/viaje/japon-3/
Amabilidad
En una semana no hemos visto a Keiko San dejar de sonreír, mostrar un solo minuto de cansancio o parecer aburrida.
El trabajo en Japón es cosa seria pero además os aseguro que en ningún momento tuvimos la sensación de que era una “pose” o una obligación.
No se perdió nadie, no se despisto nadie porque esta Sra., se molestaba antes de empezar cualquier visita en dibujar un plano explicando la ruta de la visita y se cercioraba que todos lo hubiéramos comprendido.
Madres en Japón
A mitad de semana, se disculpó ante mi porque no había conseguido “memorizar” los nombres de todos los viajeros y a veces no supo llamarlos por su nombre.
Tras pasar nuestra primera noche en Tokio, nos dispusimos a visitar el templo de Asakusa.
En sus alrededores vi a un hombre-taxi y dudé si hacerle una foto porque el calor y la humedad eran tremendos y pensé sólo le faltaba que un guiri le hiciera una foto para mandarme a donde “pico el pollo” pero aquí podéis mirar la reacción.
Y no solo este hombre, por todos lados los japoneses con toda amabilidad te dan facilidades para que los fotografíes.
La pulcritud
En otra ocasión del viaje, le entregué a Keiko San un billete de 10.000 yens para pagar un taxi y cuando me trajo la vuelta, esta venía dentro de una bolsita de plástico: con su factura y creo sinceramente que limpió hasta las monedas.
¿Cómo se las apañaría para semejante presentación en 5 minutos?).
Devolución del pago de un taxi
Hotel balneario – Ryokan
Estando alojados en un hotel balneario – Ryokan, tienes que descalzarte antes de entrar en el hotel y meter tus zapatos en una consigna hasta que te marchas.
Bien, anduve descalzo por el entarimado de madera del hotel toda la tarde, cené y cuando me fui a duchar antes de dormir, tras 5 horas de deambular: ¡Los pies estaban más limpios que cuando me quité los zapatos!
El esfuerzo
Y es que desde niños los inculcan al pueblo Nipón un sentido de intentar mejorar su entorno, fijaros en estos niños y en como al encontrarse un caparazón de tortuga, con piedras le forman sus patitas, cabeza y cola.
Niños en Templo Toshogu
El lado oscuro
¿Es el sistema cultural japonés perfecto? Con un altísimo índice de suicidios y depresiones que alcanzan hasta la casa real no lo creo.
La seguridad
Es verdad que los japoneses caminan con grandes cantidades de dinero en efectivo porque la seguridad en sus calles es total y además para no perjudicar al comerciante procuran no pagar con tarjeta de crédito.
Tortuga Toshogu
Sin embargo, llamó mucho mi atención que tanto en Osaka como en Tokio existen dos barrios rojos con presencia de mafias y prostitución.
Los tatus
En el país Nipón, los tatuajes están muy mal vistos porque suelen utilizarlos la Yakuza (mafia japonesa) por tanto cuando paseas por un barrio y ves a hombres en un agosto caluroso con camisas largas….
Las costumbres en el vestir son totalmente diferentes a las nuestras. Aquí no existe el sentido del ridículo o de lo que es o no elegante.
Paseando por Osaka puedes ver chicas y chicos elegantísimos, una treintañera con uniforme escolar muy corto, un chico teñido en «amarillo pollo» y un grupo de amigas todas vestidas como las protagonistas de un dibujo animado.
Ciertamente el japonés se siente libre en ese aspecto.
Acabo de llegar de nuestro vecino del sur. Tan cerca y tan lejos de nosotros, vengo encantado de haberlo visitado y como se acerca el verano y el trabajo aprieta este artículo estará basado en fotos y un pequeño y ameno texto explicándolo. Pronto volveremos a organizar un grupo. ¿te vienes?
Los mayores.
Cuando paseas por sus calles compruebas con ternura cómo miman las familias a sus mayores. Sentados en la calle, al solecito, perfectamente acicalados pareciera cuestión de orgullo, presumir de ellos.
El sonido de los Pájaros.
Al despertar en Marruecos lo haces acompañado del trinar de cientos de pájaros y por todos lados crotorean las cigüeñas.
Los colores.
Su repostería, sus babuchas, sus encurtidos, su ropa, sus palmerales y hasta sus desiertos son coloridos.
Los oficios y el reciclaje.
Uno piensa a estas alturas que todo se fabrica en China y llegas a Marrakesh, ves lo que son capaces de hacer fundiendo unas latas de conservas de la basura y te pasmas. Esa habilidad para todo la manual se echa a faltar en España, donde lo que no funciona se tira.
Los vespinos, la tracción animal y la laxitud del tiempo.
Ver cómo resuelven los problemas de tráfico dentro del bazar, las señales, los burros, las motos, los peatones es divertidísimo.
Sus paisajes.
Me pasa como cuando voy a Perú: sorprendente la cantidad de ecosistemas en un mismo país: desiertos de dunas de arena, pedregosos, sistemas montañosos como el Alto y Mediano Atlas que te trasportan a Suiza, bosques de cedros que serían la envidia del Líbano, y vastas extensiones de terrenos cultivables. Un placer para la vista.
Sus gentes.
En especial al sur del Atlas, mujeres que recolectan rosas y cuando te acercas interesado por su oficio te regalan todas las flores que llevan cosechadas en el día… los beduinos que te trasportan en camellos por las dunas completamente descalzos y sonriendo a cada instante. Por caerme bien, me caen bien hasta los viejos desdentados que pellizcan los traseros de incautas occidentales en el zoco de Fes. Son gente auténtica.