Ecuador y las Islas Galápagos ¿Dónde vamos solos?

Ecuador y Galápagos

Lo mejor de viajar a Ecuador y Galápagos ha sido sin duda, su grupo. Aurora y su hermana Carmen que viajaron a pesar de haber perdido a su padre recientemente.

Ellas llevan muchos años acompañándome en los destinos más lejanos que organizamos desde está pequeña agencia de Viajes en Málaga: Savitur.

¿Vamos o no vamos? Las revueltas en el país.

El día que partíamos, acabaron las protestas del movimiento indígena hacia el gobierno de Lenin Moreno.

Ninguno de los componentes del grupo se dio de baja a pesar de las constantes noticias sobre las revueltas en el país.

Ecuador y las Islas Galápagos

Aurora Alcaide

Aurora es una persona preciosa.
Ecuador y las Islas Galápagos

Parque Nacional Cajas

En el Parque Natural Cajas:

Tuvimos que cuidar unos de otros a casi 5.000 metros de altitud. Agua por todas partes en la cima de los Andes.

Ecuador y las Islas Galápagos

Tortuga Galápago

En la isla de Santa Cruz:

Te encuentras tortugas gigantes pastando en libertad por todos lados, solo una norma para no estresarlas, estar a dos metros de distancia.
Ecuador y las Islas Galápagos

Hotel en Quito

Los hoteles:

En cuento a los alojamientos, Ecuador cuenta con pintorescos hoteles, algunos (la mayoría) muy confortables y otros mejorables.
Ecuador y las Islas Galápagos

Practicando Esnórquel en Galápagos

¿Snorkel?

Aunque no estés muy ducho en bucear, hay que hacer un esfuerzo. En la isla Seymour nadarás entre tiburones (no estamos en su dieta afortunadamente), y los leones marinos, pingüinos y peces de todos los colores imaginables.
Ecuador y las Islas Galápagos

Lagarto en Galápagos

Estamos en su casa y los huéspedes somos nosotros.
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Parque Natural Cajas

Dolores por una buena foto sube donde haga falta.
Aunque su capital estaba en Cusco, en el bosque andino o bosque de niebla, los incas nos dejaron buenos ejemplos de su arquitectura.
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Vagón del tren de la Nariz del Diablo

Tren de la Nariz del diablo.

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Tramo de la Nariz del Diablo

Los ingleses han sido unos maestros en ingeniería ferroviaria y esta ruta es un buen ejemplo.
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Ave en las Galápagos

No puedes soltar la cámara.
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Mi ciudad favorita de Ecuador.

Mi ciudad favorita.

Cuenca ha sido la ciudad por unanimidad que más nos gustó. Acogedora, bien cuidada y mucho más segura que Quito o Guayaquil.
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Parque natural Cajas

He podido recorrer los Andes a lo largo y ancho y Cajas ha sido uno de sus lugares más especiales.
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Mujeres indígenas

Posiblemente en toda América los indígenas más orgullosos de sus raíces se encuentren en Ecuador.
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Parque Cajas

Dolores, tiene un don para la fotografía.
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María Dolores en las Islas Galápagos

En Puerto Ayora, además de comer buen marisco y atún y pasear por su divertido malecón, lleno de actividades.

Te encontraras en lugar de gatos, durmiendo en la calle otro tipo de mamíferos.
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Guayaquil es sin duda la ciudad más avanzada de Ecuador.

Más sobre el autor

Noches que no quiero dormir.

Noches para no dormir.

Noches para no dormir. Que disfruto tanto, que perdono el descanso y casi siempre es acompañado.

Noches para no dormir.

Cuando mi nieta Noa se queda en casa.

Noches para no dormir.

Cuando volando he visto una tormenta y he tratado con la cámara atrapar el relámpago.

Noches para no dormir.

En Yazd paseando con mi grupo. ¿Cómo dormir en lugar de pasear?

Noches para no dormir.

Una noche sólo en Heidelberger, tras una jornada dura.

Noches para no dormir.

Dando un paseo con mi grupo por Cuenca (Ecuador)

Noches para no dormir.

Con mi amiga Carmina de Salas en la plaza de Isfahán, otra que le encantan las fotos tanto o más que a mí.

Noches para no dormir.

Una noche en Brasov (Transilvania) esperando que aparezca el Conde Drácula.

Noches para no dormir.

Paseando con mi grupo por el malecón de Guayaquil

Noches para no dormir.

Cruzando uno de los Puentes de Isfahán

Noches para no dormir.

En la mezquita de la Luz en Shiraz

Noches para no dormir.

Tomando té en Isfahan con mucha “Guasa”

Noches para no dormir.

Quien prefiera dormir en Isfahán, en lugar de contemplar su plaza es que no está bien.

Siempre prefiero dormir a comer, pero si haces el esfuerzo de viajar a un lugar lejano y donde no sabes si vas a volver… entonces hay que darlo todo y salir después de cenar. Porque las ciudades de noche, te hacen una pregunta:

¿Qué es lo que no ves por ver lo que estás viendo?

La noche te suele enfrentar a lo oculto dentro de ti y es una buena ocasión para dialogar con tu verdad.

Espero que te haya gustado este resumen de los paseos nocturnos que doy acompañando a los grupos de Savitur, su agencia de viajes en Málaga.

Más sobre el autor

Nueva Zelanda

Nueva Zelanda

Un país en las Antípodas de lo que esperas…Resumen de un viaje a las dos islas.

 

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Puerto de Auckland

La isla Norte:

Mucho más habitada, sorprende por su desarrollo con ciudades con Auckland donde hay un yate por cada tres habitantes.

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Panorámica de la ciudad más poblada y dinámica.

 

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Marina.

Pasear por su puerto deportivo, es imprescindible.

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Nos faltó tiempo.

Las costas neozelandesas:

Son mucho más seguras que las de su vecino Australia, con ausencia de tiburones y plagas de medusas. Dedicar un día a bañarse en sus playas vírgenes es una maravilla.

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Parque regional de Muriwai

Visitando a los Hobbits

En las Isla norte se encuentra Hobbitton, lugar donde grabaron: el Señor de los Anillos.

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Hobbiton

 

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Hobbiton

Realmente el parque de los Hobbits, gusta porque el trabajo de jardinería es soberbio. También te explican detalles sobre la filmación de la película muy curiosos.

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Cerveza hobbit

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Te Puia, reserva termal

El poder del interior de la Tierra:

Las dos islas, son de origen volcánico pero la norte dispone de instalaciones para visitar sus fuentes termales, en un entorno alucinante.

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Waimangu

Nueva Zelanda

Waimangu

Nos vamos a la isla meridional.

Ahora bien, es en el sur donde sus paisajes te atraparan.

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Lago Tekapo

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Mirad qué colores.

En kilómetros … nadie … sólo naturaleza y silencio.

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Amanecer.

 

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Carretera a Waimangu

 

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Mackenzie Country

 

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Lago Wanaka

 

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Lago Wakatipu

 

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Vamos a navegar.

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Embarcadero de Queenstown

Una ciudad para vivir a gusto.

En Queenstown encontré mucha población emigrante trabajando y muy integrados y felices. Las leyes son muy estrictas para renovar el permiso de trabajo, pero se ve que también son muy efectivas.

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Iglesia

 

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Noche

 

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Camino a Milford Sound

El viaje todavía más bello que el destino.

El fiordo de Milford Sound, es bello…. pero aún me gustó más su carretera.

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Vista en Helicóptero de Milford Sound

 

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Monte Cook

 

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Primer puénting del mundo

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Si vas a Queenstown, no te pierdas la experiencia de Shotover Jet

La aventura

Puede parecer peligroso, pero no lo es salvo que te dé un latigazo cervical. Yo no he sentido tanta adrenalina nunca.

Más sobre el autor

Australia – Mucho más que canguros

Australia, mucho más que canguros

Resumen de un viaje de Savitur, recorriendo Australia con un pequeño grupo de amigas. Una gran experiencia.

Lo que me sorprendió de Australia es que pese a ser un país joven y anglosajón, cómo USA. Me sentí mucho más cómodo con sus gentes. Pasear por sus ciudades es muy agradable, te sientes seguro y el nivel cultural medio de sus habitantes es elevado. No se ven picos de riqueza o pobreza, tan acentuados como en américa.

Sidney

Australia, mucho más que canguros

Opera

Australia, mucho más que canguros

Muelle de cruceros.

Australia, mucho más que canguros

Puente del puerto. Un icono de la ciudad.

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Queen Victoria building es uno de los edificios emblemáticos.

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Tiene sus rasgos de la City londinense.

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Catedral.

Australia, mucho más que canguros

Exterior de la catedral.

Australia, mucho más que canguros

Zona comercial. Es un país para bolsillos acomodados.

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Atravesando el puente del puerto.

Australia, mucho más que canguros

Sorprende su variedad de climas y fauna.

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hay que ir acompañado de guías locales ya que la presencia de perros dingos hace muy peligroso aventurarse por tu cuenta.

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Sin duda la experiencia más bonita del viaje, fue bucear en la Gran Barrera de Coral.

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Una vez introduces tu cabeza bajo la superficie del oceano…

más sobre el autor…

La educación

La educación

Soy abuelo de 4 nietos y confieso que las generaciones actuales me sorprenden muchísimo. Los afectos, ¿qué lugar ocupan hoy?

La educación

Mis Padres

La educación

Saber querer a los amigos, demostrarlo con abrazos…

En el libro Battle Hymn of The Tiger Mother.

La profesora de la Universidad de Yale (de etnia Chino-Americana) Amy Chua nos explica magistralmente porqué los niños y niñas chinas que viven en USA no solo sufren un menor fracaso escolar, sino que alcanzan las mejores calificaciones.

Los chinos – Copan los primeros puestos en universidades como Harvard, Oxford, M.I.T, … sostiene que el sistema de educación occidental es demasiado permisivo.

Dedica demasiado tiempo a la socialización y al deporte en equipo dejando que los niños decidan según sus cortas luces y mermando la autoridad de sus padres.

En las familias chinas el niño tiene poco que opinar. Un fracaso escolar se achaca directamente a la mala gestión de sus padres que dedican diez veces más de su tiempo a controlar la educación de sus vástagos que un americano occidental medio.

Comentando ayer algunos párrafos con mi hija mayor (está cursando tercero de Lengua Inglesa en la UMA) alucinábamos.

El atroz control que desde nuestros parámetros se les infringe a los infantes chinos.

Decía Raquel, pero… ¿y su felicidad? y yo intentaba como padre defender a la Sra.Chua rebatiendo con un «no se es más feliz haciendo lo que uno quiere y es un mito que los niños sean felices».

Pero confieso que conforme avanzaba en la lectura, el sentido de competitividad asiático de la educación me echaba para atrás por muy buenos resultados que arroje en cifras.

El libro no obstante es muy interesante y no deja de ser un buen tirón de orejas a un modelo que prima la «felicidad» sobre el esfuerzo y que está generando un retraso eterno en la maduración de muchos jóvenes en Europa y America.

La educación de mis padres y maestros.

No estuve yo educado en el modelo chino, no fui un estudiante modelo y sin embargo lo bueno que pueda haber en mí, se lo debo a mis maestros, mis padres, y buenos amigos.

Me dijeron las verdades del barquero en lugar de echarme loas y llevarme de botellón y recordando, recordando, escribí esto.

Ese día maldije yo, la poca atención prestada a las clases de mi profesor de inglés «El Zruspa» (el malo de Naranjito).

El Zruspa no te ponía un cero, te ponía un -1.

En ese instante, estaba yo con la Santa de mi Madre en la cocina de la casa.

Mi padre al que en Eones podré agradecer lo que tuvo que aguantar en mi adolescencia decidió en un rapto de genialidad que la solución educativa y conductual de su hijo se encontraba en Inglaterra.

Mi periplo Inglés.

Un par de semanas antes me anuncio que me iba a Oxford por un periodo mínimo de seis meses no negociables.

Mi madre había llamado a mis caseros ingleses y entonces averiguamos que la escuela se encontraba en un pueblito de Oxfordshire que se llamaba Wheatley, algo así como si te mandan a Málaga y acabas en Moclinejo.

Mi progenitor, que bien conocía mi indudable capacidad de socialización con los más diversos estamentos de la vida lúdica festiva decidió coherentemente que un pueblo pequeño y sin ninguna distracción era lo más conveniente para mi concentración.

La educación

La Rubia de Marbella…. que espíritu

Mis pinitos en inglés.

– Traffic Light? Pregunté a mi madre.

– Si Toon, significa semáforo. Cuando llegues al aeropuerto de Heathrow, tienes que buscar un bus que te lleve a Oxford y cuando llegues, tomar el bus U1 hasta llegar a Wheatley. Decirle al conductor que te pare en el semáforo y allí habrá una cabina de teléfono desde donde llamas al señor White y esperar a que te recoja.

– ¿Como se decía semáforo?

– Mejor te lo apunto en un papel.

Cuando entré en casa de Mr. & Mrs. White, tras una llamada a casa. Mis caseros, un matrimonio de jubilados se dispusieron a prepararme la cena….

Bien es cierto que durante mi bachillerato puse poca atención a las clases de inglés del Zruspa pero cuando acabé la cena, tenía más hambre que cuando la empecé. E inmediatamente vino a mi mente la clase de Literatura de mi querida profesora Amelia, concretamente aquel día en que leímos del Lazarillo de Tormes:

a cabo de tres semanas que estuve con él, vine a tanta flaqueza que no me podía tener en las piernas de pura hambre.

La comida de mis caseros o más bien la falta de ella.

En el desayuno, mis temores se confirmaron y mientras Mr. White me vendía con un intachable acento inglés las delicias del Té y de las tostadas con mantequilla. Me preguntaba yo cómo de misteriosa es la naturaleza que lo que a mí me menguaba a él y a su señora engordaba y busqué en mis recuerdos de las clases de ciencias naturales de mi apreciado profesor D. Alberto.

Si las leyes de Darwin pudieran decir algo al respecto y la raza británica sacará mayor aprovechamiento calórico de la tostada que la hispánica o por el contrario como yo maliciosamente sospechaba, a la par de salir yo en dirección a la escuela, aparecían en la mesa de mis frugales caseros: huevos fritos, bacón y baked beans por doquier.

La educación

Estación de Tren de Arezzo (Toscana)

Como quiera que fuera, el almuerzo, no estaba incluido y todo mi capital para los seis meses, eran 30 libras.

En un pub cercano, había una oferta: Pizza y Coca Cola a 3 libras. Rememorando a María José mi profesora de matemáticas, barruntaba yo que dentro de diez días tendría un serio problema.

El optimismo de la juventud.

Pero diez días son una eternidad cuando se es un chaval y a pesar de la prioridad del sustento había otro tema que acuciaría a cualquier muchacho joven y era el enclaustramiento en el «Moclinejo británico».

Oxford se encontraba solo a 30 minutos en bus público.

Un paraíso donde mis compañeros de escuela iban por las tardes a patinar sobre hielo, a pelar la pava, de compras, etc.

Un edén prohibitivo dado mi presupuesto y de repente la ví: arrumbada contra un muro del jardín de la escuela se encontraba una bicicleta de carreras oxidada, con la cadena partida y las ruedas pinchadas.

Fuera la timidez

Peter el director de la escuela era un hombre agradable y creo que albergaba franca sospecha que yo padecía algún tipo de autismo ya que, en la primera semana, mis conversaciones en clase no pasaban de monosílabos.

Y de repente rojo como un tomate, pronuncié mis primeras frases ya que bien dice el refrán popular: «la precisa tiene un pincho»

– I saw a bicycle in the garden.

– Yes, it was left by a japanese student.

– May I use it?

– If you are able to fix it…of course.

Todo el mundo tiene un lado positivo.

Mr. White, mi casero, tenía la buena costumbre de amenizar nuestras frugales cenas, contándome todas sus batallas.

En especial su antiguo trabajo en la fábrica de automóviles Rover así que cuando me vio arrastrando la roñosa bici hasta su casa volcó toda su experiencia en ella y la dejó como nueva.

Al facilitarme la posibilidad de desplazarme hizo que de un plumazo casi olvidara el hambre que me hacía pasar y le diera una catalogación de triple AAA.

Eso sí, sin pasarse.

Ese gesto, ni siquiera se vio empañado por su sana advertencia para que en lugar de ducharme diariamente pensara hacerlo semanalmente.

Ya con la bicicleta operativa mi mente voló a otro de mis profesores, al bueno de Walter, el profesor de educación física que se desgañitaba para que abandonara los malos hábitos e hiciera deporte.

Pues tuvo que ser en Inglaterra donde practiqué deporte amigo Walter, ni Indurain se me comparaba y entre el pedal y la dieta puedo asegurar que ni una libra de grasa se encontraba en mi cuerpo.

En transporte no gastaba no, pero en cervecitas… y se acabó el presupuesto y entonces encontré la solución.

Mi primera empresa.

La escuela disponía de una pequeña cocina para hacerse un sandwich o prepararse un té. La mayoría de mis compañeros eran japoneses y disponían de un presupuesto amplio, así que cuando estábamos en el recreo les propuse cocinar el sábado una paella.

Aceptaron entusiasmados y tras cobrarle a 20 de ellos una cantidad bastante aceptable, me fui al supermercado y compré aquello que entendía yo que eran los componentes de una paella…

Los autónomos no lo tenemos fácil.

El lunes Peter el director, me llamó a su despacho. La primera lección que aprendí entre esas cuatro paredes es que cuando un británico comienza su exposición con un: to be honest, puedes darte por jod..

Llegué a añorar las broncas de mi directora del León XIII Doña Luisa, porque la ironía inglesa es sencillamente genial, admirable y el idioma inglés es amplísimo para poner a alguien en su sitio.

Si, por ejemplo, una madre en España, ¡zapatilla en ristre te gritaba «No hagas eso» la madre inglesa te espeta un DONT DO THAT! Y yo no sé si la cacofonía ayuda, pero suena mucho más contundente.

La flema inglesa.

Pero D. Peter no subió su tono de voz, ni en sus palabras se podía pensar que estuviera enfadado conmigo.

– Señor Espinosa, obviando los peyorativos comentarios gastronómicos de sus compañeros hacia su paella, creo que no será necesario recordarle a Vd. que la habitación del Té es precisamente para eso, para tomar Té.

Su pragmatismo.

– Por otro lado, la noche anterior, le observé mientras se encontraba Vd.. en el Pub del pueblo y he podido comprobar que su locuacidad y expresión en lengua inglesa mejora ampliamente cuando ingiere Vd. un par de cervezas. Le sugiero que continúe con esa costumbre. Por favor cierre la puerta al salir.

El pub fue mi salvación, tras diez días seguidos comiendo la oferta de pizza y coca cola, la camarera brasileña que me atendía se atrevió a sugerirme que había otras cosas más saludables en el menú.

Le contesté que mi presupuesto, aunque mejorado gracias sobre todo a los pingues beneficios de mi única aventura en la restauración (los japoneses estuvieron echándome el tema de la paella en cara durante semanas). No me permitía elegir la opción del filete. Así que me contrataron los fines de semana para fregar vasos y un largo etc. Continuara….

La educación

Gracias a mis viajes he podido rodearme de personas que son enciclopedias vivientes de la vida.

Más sobre el autor

Los viajes de Savitur

Decálogo del viajero

Decálogo del viajero – Tras un verano sin parar de viajar, algunos consejos tras la experiencia

Tejados de Samarcanda

Tejados de Samarcanda

Ha sido el mes de junio y julio el más viajero de toda mi vida profesional. Todo viaje es un aprendizaje y puedo decir que he aprendido y repasado muchas lecciones (OLVIDADAS) que, por aquello de la canícula veraniega, intentaré en este post reflejarlo a base de algunas fotos y dejar la extensión escrita para el próximo otoño.

He pasado a lo largo de estos días por: Uzbekistán, USA, Italia, Israel y Turquía y siempre el mismo factor común: ¡El Ser Humano!

Las relaciones, nuestra forma de comunicarnos según Sigmund Freud (el mayor talento desde la época modernista hasta el presente) tiene en un ser sano, tres formas diferenciadas de actuar: Ello, Superyó y el Yo. Pero hemos dicho que, siendo verano, no vamos a entrar en honduras, simplemente podemos situarnos ante el otro, como un padre, como un adulto o como un niño y viajar…. viajar facilita esto último, volvernos como niños….

DECÁLOGO DEL NIÑO VIAJERO

1. CUANDO VIAJAS ABRES TUS MUROS….

Decálogo del viajero

Probablemente, en mi ciudad, en mi entorno habitual, en mis seguridades y mi rol de empresario, no abordaría a Hector y a su lagarto y me pondría a preguntarle cómo le va la vida….

2. SI ERES TURISTA, NO TE PREOCUPES POR LA ROPA.

Decálogo del viajero

 

Estando de viaje, no me suelo preocupar excesivamente por mi indumentaria, busco algo cómodo y conocer a esta pareja me bajó el listón hasta el infinito y más allá.

 

3. GASTRONOMÍA

Señora americana

 

Cuando viajamos nuestra curiosidad aumenta en todos los sentidos, también en el gastronómico, pero si una dulce señora de Texas te dice que pruebes los pimientos jalapeños… ¡NO, LE HAGAS CASO!

 4. NO TE QUEJES DE TU TRABAJO…

Decálogo del viajero - Las Vegas

Si piensas que tu trabajo es raro, viaja a las Vegas y verás.

5. VIAJA Y RECUERDA POR QUÉ TE ENAMORASTES DE ELLA.

Decálogo del viajero - Gran Cañón

 

Sorprende lo profunda y lo hermosa que puede ser una conversación con tu pareja si salís de vuestro entorno, ocupaciones cotidianas y os volvéis niños de nuevo…

6. DETÉN EL TIEMPO

Decálogo del viajero - atardecer

Estás rodeado de luz, pero las prisas no te dejan apreciar que estás imbuido en ella. Viajar detiene el tiempo.

7. VALORA TU PAIS.

Decálogo del viajero - Camion recoge maletas

 

¿Estás todo el día leyendo la prensa viendo lo mal que está tu país? Pues otros se arreglan con mucho menos…

8. A TI TAMBIÉN TE MIRAN….

Decálogo del viajero - miradas

¡¡¡Hay países donde el raro eres tú!!!

9. HAY GENTE PA TO!!!!

Decálogo del viajero - Ahumadora

Pues eso.

10. DE VEZ EN CUANDO NO PIERDAS LAS BUENAS COSTUMBRES Y VIAJA CON WWW.SAVITUR.COM

Decálogo del viajero - En Samarcanda

La Ruta de la Seda…. ¿a qué esperas?

Más sobre Uzbekistan

Cuando tienes dos softwares.

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Hoy que los independentismos están en boga. Me permito hablar desde mi doble nacionalidad.

Cuando tienes dos softwares.

Acabo de regresar de los Países Bajos.

Mi madre, nació en Tilburg (Brabante del Norte) y mi padre en Málaga (Andalucía) así que me crie entre dos culturas.

Pudieran decir que nací «confuso» o con la «leche cambia».

Siempre acompaña a mi vida la misma preguntita: ¿tú que te sientes español o neerlandés?

Llega un partido de fútbol entre las ambas selecciones y hasta mis hijos me abroncan.

Yo les digo que me cuesta alegrarme o enfadarme con alguna de mis dos patrias. Y no me comprenden.

De niño, jugaba a las bolas de cristal con mis amigos de Pedregalejo. Pero nunca se me ocurría llevarlas a casa de mi tío Fred en el pólder de Hedel.

Porque las canicas en el país de las vacas son un juego «exclusivamente de niñas».

Y, sin embargo, sí que me ponía unas camisas, regalo de mis tías neerlandesas supercoloridas y ampliamente floreadas.

Durante mi formación en el Colegio León XIII y ayudado de mis «gafapastas», obtuve sendos capones de mis compañeros. Además de algún comentario en voz baja sobre mi orientación por mi forma de vestir.

En una España donde lo elegante era engalanarse en azul, marrón y como mucho verde.

Cuando tienes dos softwares.

Bien dice D. José Antonio Marina que el lenguaje es el software de la mente.

Este se encuentra totalmente influenciado por la cultura:

Cuando vivo en Málaga.

Automáticamente se activa mi programa hispano y no hay espacio para el otro.

Ese es mi caso.  Entonces no actúo sino soy español: pienso en el gazpacho y me relamo de gusto.

Aprecio mi siesta.

Lloro escuchando a Bebo y el Cigala.

Y expreso mis sentimientos con la lengua de Cervantes.

El más rico idioma del mundo para contar cómo te sientes, para soltarle un piropo a la Pakilda o para rezar.

Sin embargo, esta semana pasada en Países Bajos, al bajarme del avión iba con mi grupo al parking del aeropuerto de Amsterdam.

Tras presentarme al conductor del autobús con un «Meneer Maes» (en el mundo neerlandés las presentaciones son mucho más formales que en España).

La programación NL saltó sobre la ES activándose.

Ya pensaba en comer Papas con Mahonesa, una sopa de guisantes, pan de hojaldre con carne picada dentro, un pote de mejillones y una cervecita.

Encontré el plano paisaje, los canales y el verde como habituales.

Aprecié mil detalles ocultos a los ojos de un turista.

Las calles estaban decoradas en naranja por doquier, mis gustos musicales cambiaron apeteciendo escuchar un poco de rap de Lange Frans & Baas B (ni lo intentéis).

En el camino al hotel, tomé el micrófono para introducir a mi grupo de la Línea de la Concepción unas breves pinceladas de la actualidad holandesa.

Durante la explicación hablé sobre el asesinato del productor de cine Theo Van Gogh, los esfuerzos del país por integrar a la comunidad inmigrante.

Comenté sobre el sistema educativo.

Y las diferentes razas de patos que estaban viendo.

El señor que nos hizo la asistencia en el aeropuerto le dijo al señor Maes: este hombre nos conoce bien.

Michael Maes contestó: él es uno de los nuestros (expresión muy de allí).

Su madre es holandesa.

Pasó la semana, y al tocar el aeropuerto de Málaga.

El calor, el beso de mi Pakilda, el olor a «espetos» en Rincón de la Victoria, eliminó cualquier rastro de la cultura NL.

Activándose el ES y pregunté: ¿Cuánto queda para los Juas? ¿Han preparado los niños una hoguera?

Bendita España, te quiero.

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Más sobre peregrinaciones

 

New York… New York

New York… New York

Comiendo un taco en un puesto callejero de la calle Roosevelt en Queens.

Sobre mi cabeza pasa la vía del metro aéreo que conecta Manhattan.

New York... New York

Miro alrededor, tiendas y puestos de comidas hispanos. En alguno de ellos un cartel anuncia: «se habla inglés»

Tomo un taxi amarillo y el chofer es afgano.

El hombre lleva dos turnos seguidos trabajando, pero me cuenta orgulloso que sus dos hijas son universitarias.

– Oiga, ¿Me puede llevar al Bronx?

– ¿A qué zona?

– A la very chunga hombre. ¡La de los Latins Kings!

– Es peligroso tío.

– ¿Peor que Kabul? Se ríe….

EN EL BRONX…

Grafitis del último héroe Hip hopero-pandillero asesinado, zapatillas colgando de los cables eléctricos, música rap.

Bakar me explica que los carteles blancos que veo casa si, casa no, son anuncios policiales informando que en esos domicilios se ha encontrado droga.

Las chicas postulantes para Latins Kings en su prueba de acceso, tienen que ir al metro, entrar en un vagón en hora punta y rajarle la cara a una persona sin mediar palabra.

Los chicos deben conducir en compañía de un veterano con las luces de cruce encendidas a pleno día y dar muerte a la primera persona que amablemente les avise del despiste.

Oye Bakar, a Manhattan que me acabo de recordar que nací en Pedregalejo y soy pijo de nacimiento. Aquí no se me ha perdido nada.

Paró en Central Park West a la altura de la 77.

Me meto en el parque a caminar, silencio, paz. Lo cruzo hasta llegar a la quinta avenida y me sumerjo en el Santuario de Apple.

Hago unas compritas y entro en el metro. Es antiguo y no muy limpio pero el ambiente es espectacular. ¡No hay metro que suene mejor!, cierro los ojos y escucho.

Llego a la octava y entro en la tienda de HB. Imagina una tienda de electrónica del tamaño de El Corte Inglés atendida exclusivamente por judíos ultraortodoxos.

Compro un marco digital para mi Pakilda y me atrevo a practicar mi pobre hebreo con el empleado que me habla de lo bueno que está el vino de Málaga.

La bici-taxi.

No encuentro un taxi libre y de repente veo una bici-taxi y no me lo pienso. El ciclista es de Estambul, los coches nos afeitan al pasar.

Está estudiando turismo en NY y se saca unas perras dándole al pedal. Cuando me deja en el hotel Helmsley le digo: Halid, cambia de trabajo porque esta bici es un ataúd con ruedas.

Es de noche y estoy en la planta 86 del «rascacielos», dama de Nueva York, pináculo de Manhattan. Mi grupo absorto en el Mar de Luces a nuestros pies.

Acaba la jornada y mis 31 granadinas están agotadas de su día libre. Bolsas de los almacenes Macys inundan sus manos.

No quieren andar, así que por 5 dólares las meto en una limousina. Entran 10 en cada una, pero solo hay dos, asi que 15 y 16 por coche. ¡Toon! Esto parece un cajón de muertos dice mi suegra.

Anda Lina tira pa’ dentro que tú tienes que dar ejemplo que como protestes te monto en la bicicleta de Halid.

¡Si me olvido de ti NY, que se me pegue la lengua al paladar!

En New York City con Viajes Savitur

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