Me Perdí en Konya… y encontré algo más | Ramadán y Rumi

Introducción

Hay viajes que se recuerdan por los monumentos visitados.
Y otros, más silenciosos, que se quedan en la memoria por las personas que aparecen cuando uno menos lo espera.

Esta es la historia de una noche en Konya, en plena celebración de Ramadán, cuando intentando llegar al santuario de Mevlana Rumi desde mi hotel Dedeman terminé perdiéndome… y encontrando algo mucho más valioso.


Konya: corazón espiritual del sufismo

Konya no es una ciudad cualquiera de Turquía.
Es el lugar donde vivió y está enterrado Jalal ad-Din Rumi (Mevlana), poeta místico del siglo XIII cuya obra sigue inspirando a creyentes y no creyentes en todo el mundo.

El santuario de Mevlana, con su inconfundible cúpula verde (Kubbe-i Hadra), domina el horizonte de la ciudad. Es un lugar de recogimiento, oración y búsqueda interior.

Mi intención aquella noche era sencilla: caminar hasta allí.

Pero Konya decidió enseñarme algo antes.


Perderse en Ramadán

Era Ramadán.
La ciudad tenía un ritmo especial: más recogido, más familiar, más íntimo.

Salí del hotel Dedeman convencido de que podría orientarme fácilmente. Pero las distancias eran mayores de lo que parecía y, poco a poco, comprendí que me había desviado.

En ese momento apareció Vahdi.

No compartíamos idioma, pero sí sonrisa. Le expliqué con gestos mi intención de llegar al santuario. Él no solo entendió mi destino: decidió acompañarme.


La colina de Alaeddin y el té compartido

Antes de dirigirnos al santuario, me llevó a la colina de Alaeddin, donde se encuentra la Mezquita de Alaeddin, uno de los lugares históricos más antiguos de Konya.

Desde allí la ciudad se extendía iluminada bajo la noche.

Cerca de la colina tomamos un té. Sin grandes discursos. Sin teologías. Solo hospitalidad.
Y comprendí que estaba aprendiendo algo que no figuraba en ninguna guía.


El encuentro entre Rumi y Shams de Tabriz

Vahdi me condujo también a un lugar asociado a la memoria del encuentro entre Rumi y Shams de Tabriz, el discípulo y amigo que transformó profundamente su vida espiritual.

La tradición sufí cuenta que ese encuentro fue decisivo: una amistad que encendió la dimensión mística de Rumi y dio origen a muchos de sus poemas.

No era un sitio monumental. Era discreto.
Pero tenía algo que el viajero atento percibe: densidad interior.


El santuario de Mevlana

Finalmente llegamos al complejo del Museo y Santuario de Mevlana.

La cúpula verde emergía en la noche como un faro.
Dentro, el ambiente era de respeto y silencio. La mezquita anexa y las salas del antiguo convento derviche recordaban que el sufismo no es una doctrina aislada, sino una vía espiritual dentro del Islam.

No estaba allí como estudioso del sufismo.
Estaba allí como peregrino curioso, intentando comprender mejor el corazón religioso de una cultura.


Lo que realmente encontré aquella noche

Aquella noche no fue solo una visita turística.

Fue una experiencia de hospitalidad, de encuentro interreligioso sencillo y humano.
Sin debates. Sin comparaciones. Solo convivencia y respeto.

Me perdí buscando un santuario.
Y encontré amistad.


Reflexión final

Viajar, cuando se hace con apertura, es también una forma de diálogo.
No diluye la propia identidad. La ensancha.

Konya me enseñó que el encuentro sincero entre personas de tradiciones distintas no debilita la fe.


La humaniza.

Iglesia turca tras la Ruta de S. Pablo

Turquía

La Iglesia en Turquía, resumen tras una Ruta de San Pablo

Entre junio y julio, un grupo de peregrinos malagueños, visitaron Turquía para recorrer la ruta de San Pablo.

Alumnos del Centro de Formación Teológico-PastoralCeset.

Tuvieron la oportunidad de conocer a través de encuentros con los principales protagonistas de la iglesia (católica y ortodoxa), la situación de los cristianos.

La actual Turquía, fue nuestra cuna. No en vano, se nos empieza a conocer bajo el nombre de cristianos en Antioquía….


Por eso, presididos por D. Gabriel Leal, profesor emérito de Sagrada Escritura y Lenguas Antiguas.

Fuimos profundizando a través de estos encuentros en la figura de San Pablo y en la historia reciente de la iglesia.


La iglesia en Konya

El primer testimonio, lo recogemos por boca de María Grazia Zambon, la mujer que mantiene la presencia cristiana en la ciudad de Konya.

Ella ha consagrado su vida para acoger a todo cristiano (peregrino o refugiados) que llega a esta ciudad.

Anatolia Central, es una de las más conservadoras, dentro del islam.

Ya en Estambul, tras haber recorrido los lugares paulinos y de los primeros padres: Éfeso, Hierapolis, Capadocia…


Patriarca

Visitamos, en la sede del patriarcado ortodoxo (el Fanar), a su Beatitud: el patriarca Bartolomé I.

El patriarca, presidió una ceremonia de bienvenida a nuestros peregrinos.

Cuando terminó, tuvimos la oportunidad de hablar extensamente con Bartolomé I, y saludarle personalmente.

La catedral de Estambul


La guinda del pastel, fue conocer de la mano de los padres salesianos, la historia reciente de la iglesia en Turquía.

En este lugar, fue delegado Apostólico, viviendo en una casa junto a la catedral del Espíritu Santo (donde nos encontrábamos) el Papa Juan XXIII.


Merece la pena escucharlos, porque repasa hasta la actualidad de los refugiados, sirios, todo el trabajo y dedicación por difundir la fe cristiana.

Si tienes interés en organizar o participar de una Ruta de San Pablo, o un viaje a Turquía.

Ponte en contacto con www.savitur.com o www.peregrinaciones.com y con mucho gusto, atenderemos sin ningún compromiso tu petición.

Turquía

Patriarca Bartolome I, posando junto a los peregrinos malagueños.

Somos una agencia de viajes en Málaga, desde donde atendemos a parroquias y comunidades de todo el mundo.

Turquía

Eucaristía en una iglesia rupestre de Capadocia

Tranvía de Istiklal ¿Quieres ver más fotos de Turquía? ¿Quizás descargarlas? Aquí tienes las mías a tu disposición…

Göbekli Tepe: qué es, por qué es tan importante y cómo visitarlo

Göbekli Tepe y la Mesopotamia turca: un viaje a los orígenes de nuestra historia

Hay lugares que visitamos para conocer la historia y otros que nos obligan a preguntarnos si la historia que conocíamos estaba completa.

Göbekli Tepe, en el sureste de Turquía, pertenece claramente al segundo grupo.

Visité por primera vez esta región en 2020 y ya entonces me produjo una impresión difícil de olvidar. El sudeste turco seguía siendo una zona relativamente desconocida para buena parte del turismo internacional, a pesar de contar con una arqueología extraordinaria, una gastronomía magnífica y algunos museos capaces de justificar por sí solos el viaje.

Desde entonces han ocurrido muchas cosas.

La investigación arqueológica ha avanzado, Karahantepe ha adquirido una importancia enorme dentro del proyecto Taş Tepeler, el terremoto de febrero de 2023 golpeó brutalmente esta parte de Turquía y Siria y algunos de los lugares que conocí durante aquel viaje quedaron gravemente afectados.

Pero hay algo que no ha cambiado.

Si te gustan la arqueología, la historia, la gastronomía y esos lugares que todavía conservan una fuerte personalidad propia, esta región continúa siendo uno de los viajes más fascinantes que se pueden realizar en Turquía.

Y en mayo de 2027 regresaré.


 

Göbekli Tepe

¿Qué es Göbekli Tepe?

Göbekli Tepe se encuentra cerca de Şanlıurfa, en la Alta Mesopotamia, al sureste de Turquía.

El yacimiento conserva estructuras monumentales levantadas por comunidades de cazadores-recolectores durante el Neolítico precerámico, aproximadamente entre 9600 y 8200 a. C.

Sus grandes recintos y los característicos pilares de piedra en forma de T hicieron que Göbekli Tepe modificara profundamente la forma en que los arqueólogos interpretaban aquel periodo de la historia humana.

UNESCO, que incluyó Göbekli Tepe en la Lista del Patrimonio Mundial en 2018, destaca precisamente esas estructuras monumentales y sus pilares decorados con representaciones de animales salvajes.

Estamos hablando, por tanto, de un lugar construido hace alrededor de 11.500 años.

Mucho antes de las pirámides de Egipto.

Mucho antes de Stonehenge.

Mucho antes de las grandes civilizaciones históricas de Mesopotamia.


¿Por qué Göbekli Tepe es tan especial?

Cuando visité Göbekli Tepe por primera vez había una pregunta que aparecía constantemente mientras caminaba por el yacimiento:

¿Cómo pudieron organizarse aquellas comunidades para construir algo así?

Durante mucho tiempo utilizamos una secuencia relativamente sencilla para explicar el nacimiento de las sociedades complejas:

  1. aparición de la agricultura;
  2. establecimiento de comunidades sedentarias;
  3. producción de excedentes;
  4. división y especialización del trabajo;
  5. capacidad para construir grandes estructuras colectivas.

Göbekli Tepe obligó a matizar mucho ese esquema.

Aquí encontramos arquitectura monumental realizada por comunidades que todavía pertenecían al mundo de los cazadores-recolectores, aunque todo aquel territorio estaba atravesando precisamente el complejo proceso que conduciría hacia formas de vida progresivamente sedentarias.

Por eso prefiero evitar una frase que se ha repetido demasiado: que Göbekli Tepe “demostró que todo lo que sabíamos era falso”.

No.

Lo que hizo fue algo bastante más interesante.

Nos obligó a hacernos nuevas preguntas.


 

Göbekli Tepe

¿Fue Göbekli Tepe el primer templo del mundo?

Durante años se popularizó la expresión “el templo más antiguo del mundo”.

Es una forma muy atractiva de presentar Göbekli Tepe, pero actualmente resulta prudente ser algo más preciso.

UNESCO señala que estas estructuras probablemente estuvieron relacionadas con actividades rituales y posiblemente funerarias, pero la función exacta de algunos de estos espacios continúa siendo objeto de investigación.

Por eso me parece más interesante hablar de uno de los conjuntos monumentales más antiguos conocidos.

La arqueología se vuelve mucho más fascinante cuando aceptamos que algunas respuestas todavía no las tenemos.


Los misteriosos pilares en forma de T

Una de las imágenes que más recuerdo de Göbekli Tepe son sus enormes pilares de piedra.

Los recintos contienen pilares en forma de T, algunos de varios metros de altura, decorados con relieves de animales.

Serpientes.

Zorros.

Jabalíes.

Aves.

Escorpiones.

Pero algunos detalles resultan todavía más intrigantes.

En determinados pilares aparecen brazos, manos, cinturones y otros elementos antropomorfos, lo que ha llevado a interpretar algunos de ellos como representaciones humanas estilizadas.

Recuerdo especialmente el llamado Pilar 43, conocido popularmente como la Piedra del Buitre, y otros pilares donde aquellas figuras animales parecen formar parte de un lenguaje simbólico cuya interpretación seguimos intentando comprender.

Cuando uno está delante de estas piedras resulta inevitable preguntarse qué querían contar.

Y quizá nunca lleguemos a saberlo del todo.


El suelo, los recintos y las preguntas que permanecen

Durante mi primera visita me llamó muchísimo la atención la sofisticación de determinados espacios.

Superficies trabajadas.

Arquitectura cuidadosamente planificada.

Sistemas de evacuación de agua.

Grandes bloques transportados y colocados con precisión.

En aquel artículo de 2020 me preguntaba incluso si algunos canales podían haber servido para evacuar líquidos relacionados con sacrificios.

Hoy prefiero formularlo simplemente como una pregunta y no como una explicación.

Porque una de las cosas que Göbekli Tepe enseña rápidamente es que no debemos confundir una hipótesis sugerente con una certeza arqueológica.

Y eso no le resta misterio.

Se lo añade.


Göbekli Tepe - árbol

Karahantepe cambia nuevamente el panorama

Si regresara hoy a esta región y visitara únicamente Göbekli Tepe, sentiría que me falta una parte fundamental de la historia.

Esa parte se llama Karahantepe.

Se encuentra a unos 55 kilómetros de Şanlıurfa, en el área de las montañas Tek Tek.

Las excavaciones iniciadas allí han permitido documentar nuevas estructuras monumentales, pilares y esculturas que presentan claras conexiones con el universo simbólico que conocíamos en Göbekli Tepe.

Y ahí está una de las grandes novedades.

Göbekli Tepe dejó de aparecer ante nuestros ojos como un fenómeno prácticamente aislado.

Las investigaciones en Karahantepe demostraron que existían otros centros de características similares en la región. El propio proyecto arqueológico Taş Tepeler considera este descubrimiento un nuevo punto de inflexión para el estudio del Neolítico.


Taş Tepeler: las Colinas de Piedra

Göbekli Tepe y Karahantepe forman parte de un paisaje arqueológico mucho mayor.

El proyecto Taş Tepeler, literalmente “Colinas de Piedra”, estudia diferentes yacimientos neolíticos de la región de Şanlıurfa.

Su objetivo es comprender el periodo que va desde los inicios de las formas de vida sedentarias hasta la consolidación de sociedades agrícolas basadas en la producción de alimentos.

Esto cambia mucho nuestra manera de mirar Göbekli Tepe.

Ya no observamos únicamente una colina extraordinaria.

Observamos una región entera en transformación.

Y para mí ese es uno de los grandes motivos para volver.


Göbekli Tepe y Karahantepe: un viaje al origen de nuestra historia

En este vídeo presento el nuevo recorrido que realizaremos por la Mesopotamia turca y algunos de los lugares que conoceremos durante el viaje.

Göbekli Tepe será uno de los grandes protagonistas, pero no estará solo.

Karahantepe, el Monte Nemrut, Harran y Şanlıurfa nos permitirán construir una visión mucho más amplia de esta extraordinaria región.


 

Göbekli Tepe - Estatua Museo Sanliurfa

El Museo Arqueológico de Şanlıurfa

Uno de los lugares que más me sorprendieron durante mi anterior viaje fue el Museo Arqueológico de Şanlıurfa.

Turquía ha realizado durante los últimos años un enorme esfuerzo para dotar al sureste del país de grandes museos arqueológicos.

Y el de Şanlıurfa es extraordinario.

Aquí se exhiben materiales procedentes de Göbekli Tepe y de otros yacimientos de la región. El propio Ministerio de Cultura turco destaca la presencia de piezas vinculadas al yacimiento.

Visitar primero los yacimientos y después entrar en el museo permite comprender muchísimo mejor lo que hemos visto sobre el terreno.

Personalmente considero que el museo justifica por sí solo dedicar tiempo a Şanlıurfa.


El Hombre de Urfa

Entre las piezas más conocidas relacionadas con esta etapa de la historia regional se encuentra el llamado Hombre de Urfa.

Cuando uno contempla estas esculturas después de visitar Göbekli Tepe empieza a percibir algo que resulta tremendamente sugerente.

Aquellas sociedades no estaban únicamente construyendo.

También estaban representándose.

Dando forma al cuerpo humano.

Creando símbolos.

Construyendo una manera de entender el mundo.

Y todavía estamos intentando descifrarla.


 

Pilar de forma de T Gobekli Tepe

Şanlıurfa y la Piscina de Abraham

Şanlıurfa no vive únicamente de la arqueología.

La antigua Edesa se articula alrededor de una larga tradición religiosa relacionada con la figura de Abraham.

Uno de sus lugares más conocidos es Balıklıgöl, la Piscina de Abraham.

Según la tradición local, el rey Nimrod habría ordenado arrojar a Abraham a una gran hoguera después de que este destruyera los ídolos paganos.

Piscina de Abraham

Dios habría convertido entonces el fuego en agua y los troncos ardientes en las carpas que todavía hoy nadan en la piscina.

Familias enteras acuden a alimentar los peces, pasear y rezar.

Independientemente de las creencias personales de cada viajero, es uno de esos lugares donde la tradición continúa completamente viva.

Piscina de Abraham - Sanliurfa

Y eso también forma parte del viaje.


Harran, al borde de la gran llanura mesopotámica

Muy cerca de Şanlıurfa se encuentra otro nombre cargado de historia:

Harran.

Su situación convirtió a esta ciudad en un punto estratégico de las rutas que comunicaban diferentes territorios de Mesopotamia y Siria.

Harran aparece además vinculada a la tradición bíblica de Abraham.

Hoy son especialmente reconocibles sus casas tradicionales de adobe con forma de colmena, una arquitectura extraordinariamente adaptada al clima de estas llanuras.

Pero Harran es mucho más que una fotografía pintoresca.

Asirios, babilonios, romanos y diferentes pueblos de Mesopotamia dejaron aquí su huella.

Y durante siglos fue también un importante centro vinculado al culto del dios lunar Sin.


Mi viaje de 2020 continuó hacia Zeugma y Antioquía

El viaje que dio origen a este artículo no terminó en Göbekli Tepe.

Continuamos hacia el oeste y cruzamos el Éufrates para conocer otros lugares extraordinarios del sureste de Turquía.

Y quiero conservar esta parte del relato porque pertenece a aquel viaje.


El Museo de Mosaicos de Zeugma

Uno de ellos fue el Museo de Mosaicos de Zeugma, en Gaziantep.

Recuerdo perfectamente la impresión al entrar.

Un museo enorme.

Moderno.

Perfectamente preparado.

Y lleno de algunos de los mosaicos romanos más extraordinarios que había visto.

Allí uno puede pasar horas recorriendo escenas mitológicas, personajes y composiciones rescatadas de la antigua Zeugma.

Muchas piezas tuvieron que ser salvadas ante la construcción de grandes presas sobre el Éufrates.

Ciudades, villas, termas y mosaicos amenazados por las aguas obligaron a realizar enormes trabajos arqueológicos de rescate.

El resultado es un museo que demuestra hasta qué punto Turquía ha sabido convertir parte de aquel patrimonio en una herramienta extraordinaria para comprender su historia.


museo del Mosaico de Zeugma
museo del Mosaico de Zeugma - una de sus salas
museo del Mosaico de Zeugma - estatua romana
Todo está cuidado al detalle en Zeugma

museo del Mosaico de Zeugma - mosaicos

Una gastronomía para recordar

Hay otra razón para viajar por esta región que no tiene nada que ver con los pilares neolíticos.

Se come de maravilla.

La cocina del sureste turco tiene personalidad propia.

Productos excelentes.

Especias.

Carnes.

Verduras.

Pistacho.

Platos vinculados a siglos de intercambio entre Anatolia, Siria y Mesopotamia.

En el artículo que escribí después de aquel viaje ya decía que quien disfrutara de la gastronomía iba a ser feliz aquí.

No he cambiado de opinión.


Muzeum hotel - Restaurante

Antioquía sobre el Orontes

Nuestro recorrido de 2020 terminó llevándonos hasta Antioquía, la actual Antakya.

Y aquel capítulo quedó grabado especialmente en mi memoria.

Porque muchos de los lugares que fotografié y describí entonces resultaron gravemente afectados por los devastadores terremotos de febrero de 2023.

Esta parte del artículo debe leerse, por tanto, también como memoria de aquella ciudad que conocí antes del terremoto.


Dormir sobre la historia: The Museum Hotel Antakya

Cuando llegamos a Antioquía nos alojamos en un establecimiento que me pareció absolutamente extraordinario:

The Museum Hotel Antakya.

Durante su construcción aparecieron importantes restos arqueológicos.

En lugar de ocultarlos bajo el edificio, el proyecto terminó desarrollándose alrededor de ellos.

El resultado era difícil de explicar con palabras.

Desde las zonas comunes del hotel se contemplaban estructuras antiguas bajo nuestros pies.

La sensación era literalmente la de dormir sobre la historia.

Recuerdo hablar con personas vinculadas al proyecto y escuchar la enorme cantidad de esfuerzo que había requerido sacar adelante aquella idea.

Hotel y arqueología convivían dentro del mismo espacio.

Nunca había visto nada igual.


The Museum hotel Antakya - entrada

Dormir sobre la historia.

The museum hotel Antakya - vista desde recepción
The museum hotel Antakya - bar

La Gruta de San Pedro

Antioquía es además un lugar fundamental para comprender los primeros años del cristianismo.

A las afueras de la ciudad se encuentra la Gruta o Iglesia de San Pedro, una cueva natural transformada posteriormente en espacio de culto.

La tradición cristiana vincula Antioquía a Pedro, Pablo y Bernabé.

Y, según los Hechos de los Apóstoles, fue precisamente en Antioquía donde los seguidores de Jesús recibieron por primera vez el nombre de cristianos.

El Ministerio de Cultura turco mantiene este lugar como uno de los grandes referentes históricos y religiosos de Hatay.

Caminar por Antioquía significa hacerlo sobre una de las grandes ciudades de la Antigüedad.

Buena parte de aquella historia todavía permanece bajo el suelo.


La gruta de San Pedro en Antioquía

Suppiluliuma y el mundo hitita

Durante aquel viaje conocimos también piezas relacionadas con el mundo hitita.

Y entre ellas apareció uno de esos personajes cuyo nombre ya es un viaje por sí mismo:

Suppiluliuma.

Uno de los grandes nombres de la historia hitita.

En mi artículo original escribí medio en broma:

“Suppili para los amigos”.

Y lo mantengo.

Porque un artículo de viajes también tiene que conservar algo de la conversación y del recuerdo personal.


El terremoto de 2023 cambió esta región

Cuando escribí la primera versión de este artículo en 2020 no podía imaginar lo que ocurriría tres años después.

Los terremotos de febrero de 2023 golpearon violentamente el sureste de Turquía y el norte de Siria.

Antakya fue una de las ciudades más afectadas.

Por eso algunas de las fotografías antiguas que acompañan este artículo tienen hoy un valor distinto.

No son solamente imágenes de viaje.

Son también memoria.

Y cuando regrese a esta parte de Turquía quiero hacerlo con el respeto que merece una región que todavía lleva las cicatrices de aquella tragedia.


Suppiluluima, rey Hitita

Regresamos en mayo de 2027

Siete años después de aquella primera visita, he decidido regresar.

Pero esta vez con una ruta nueva.

Un recorrido construido para comprender mucho mejor ese enorme paisaje histórico que se extiende entre Anatolia y Mesopotamia.

Del 25 al 31 de mayo de 2027 realizaremos un viaje en grupo desde Málaga.

Comenzaremos en Estambul y volaremos posteriormente a Adıyaman para adentrarnos en el antiguo Reino de Comagene.

Ascenderemos al Monte Nemrut, a más de 2.000 metros de altitud, donde las gigantescas cabezas de los dioses continúan contemplando el paisaje desde tiempos de Antíoco I.

Después viajaremos hacia Şanlıurfa.

Y allí entraremos en otro mundo.


Karahantepe y Göbekli Tepe en un mismo viaje

Esta vez conoceremos los dos grandes protagonistas:

Karahantepe y Göbekli Tepe.

Creo que hoy resulta difícil comprender uno sin conocer el otro.

Karahantepe nos permitirá descubrir hasta qué punto el fenómeno que observamos en Göbekli Tepe formaba parte de una realidad regional mucho más extensa.

Después conoceremos el Museo Arqueológico de Şanlıurfa, Harran, las Piscinas de Abraham y la propia ciudad.

Será un viaje compacto.

Siete días.

Pero cada jornada supondrá un salto enorme en el tiempo.


La zona tiene todo lo que una persona sensible a la cultura puede desear.

Gastronomía en Antakya

Viaje Mesopotamia Turca · 25–31 mayo 2027

Lugares que visitaremos

Estambul
Adıyaman
Reino de Comagene
Monte Nemrut
Túmulo de Karakuş
Puente de Cendere
Karahantepe
Göbekli Tepe
Museo Arqueológico de Şanlıurfa
Harran
Piscinas y Cueva de Abraham

El viaje incluye

Vuelos con Turkish Airlines.

Hoteles de cuatro estrellas.

Transportes para las visitas previstas.

Entradas a los monumentos incluidos en el programa.

Guía de habla hispana.

Cuatro almuerzos.

Acompañante de Savitur.

Precios por persona compartiendo habitación doble

Grupo de 20 personas: 2.469 €
Grupo de 15 personas: 2.550 €
Grupo de 12 personas: 2.639 €

Suplemento individual: 671 €

Para consultar disponibilidad y programa completo:

SAVITUR VIAJES

Teléfono: 952 229 220
WhatsApp: 608 692 239
Correo electrónico: grupos@savitur.com
Web: www.savitur.com


¿Por qué volver a Göbekli Tepe?

Cuando escribí sobre este lugar después de mi viaje de 2020 terminé convencido de que esta región iba a convertirse algún día en uno de los grandes destinos culturales del mundo.

Sigo pensándolo.

Pero ahora sabemos algo que entonces apenas comenzábamos a intuir.

Göbekli Tepe no era el final de la historia.

Era el principio de una historia mucho mayor.

Karahantepe y los demás yacimientos de Taş Tepeler están ampliando continuamente nuestra mirada sobre aquellas comunidades que habitaron esta región hace más de once mil años.

Y quizá sea eso lo que más me atrae de regresar.

No vamos a visitar un lugar cuyo relato está terminado.

Vamos a visitar una historia que todavía se está escribiendo.

Si te gusta la arqueología, la gastronomía, la historia y la gente auténtica, guarda este nombre:

Göbekli Tepe.

Nos vemos en el camino.


Más sobre el autor
Sobre la ruta de San Pablo en Turquía, aprende más aquí

Decálogo del viajero

Decálogo del viajero – Tras un verano sin parar de viajar, algunos consejos tras la experiencia

Tejados de Samarcanda

Tejados de Samarcanda

Ha sido el mes de junio y julio el más viajero de toda mi vida profesional. Todo viaje es un aprendizaje y puedo decir que he aprendido y repasado muchas lecciones (OLVIDADAS) que, por aquello de la canícula veraniega, intentaré en este post reflejarlo a base de algunas fotos y dejar la extensión escrita para el próximo otoño.

He pasado a lo largo de estos días por: Uzbekistán, USA, Italia, Israel y Turquía y siempre el mismo factor común: ¡El Ser Humano!

Las relaciones, nuestra forma de comunicarnos según Sigmund Freud (el mayor talento desde la época modernista hasta el presente) tiene en un ser sano, tres formas diferenciadas de actuar: Ello, Superyó y el Yo. Pero hemos dicho que, siendo verano, no vamos a entrar en honduras, simplemente podemos situarnos ante el otro, como un padre, como un adulto o como un niño y viajar…. viajar facilita esto último, volvernos como niños….

DECÁLOGO DEL NIÑO VIAJERO

1. CUANDO VIAJAS ABRES TUS MUROS….

Decálogo del viajero

Probablemente, en mi ciudad, en mi entorno habitual, en mis seguridades y mi rol de empresario, no abordaría a Hector y a su lagarto y me pondría a preguntarle cómo le va la vida….

2. SI ERES TURISTA, NO TE PREOCUPES POR LA ROPA.

Decálogo del viajero

 

Estando de viaje, no me suelo preocupar excesivamente por mi indumentaria, busco algo cómodo y conocer a esta pareja me bajó el listón hasta el infinito y más allá.

 

3. GASTRONOMÍA

Señora americana

 

Cuando viajamos nuestra curiosidad aumenta en todos los sentidos, también en el gastronómico, pero si una dulce señora de Texas te dice que pruebes los pimientos jalapeños… ¡NO, LE HAGAS CASO!

 4. NO TE QUEJES DE TU TRABAJO…

Decálogo del viajero - Las Vegas

Si piensas que tu trabajo es raro, viaja a las Vegas y verás.

5. VIAJA Y RECUERDA POR QUÉ TE ENAMORASTES DE ELLA.

Decálogo del viajero - Gran Cañón

 

Sorprende lo profunda y lo hermosa que puede ser una conversación con tu pareja si salís de vuestro entorno, ocupaciones cotidianas y os volvéis niños de nuevo…

6. DETÉN EL TIEMPO

Decálogo del viajero - atardecer

Estás rodeado de luz, pero las prisas no te dejan apreciar que estás imbuido en ella. Viajar detiene el tiempo.

7. VALORA TU PAIS.

Decálogo del viajero - Camion recoge maletas

 

¿Estás todo el día leyendo la prensa viendo lo mal que está tu país? Pues otros se arreglan con mucho menos…

8. A TI TAMBIÉN TE MIRAN….

Decálogo del viajero - miradas

¡¡¡Hay países donde el raro eres tú!!!

9. HAY GENTE PA TO!!!!

Decálogo del viajero - Ahumadora

Pues eso.

10. DE VEZ EN CUANDO NO PIERDAS LAS BUENAS COSTUMBRES Y VIAJA CON WWW.SAVITUR.COM

Decálogo del viajero - En Samarcanda

La Ruta de la Seda…. ¿a qué esperas?

Más sobre Uzbekistan

El Turco emergente.

Viaje a Capadocia

 A primeros de mayo Raquel y yo nos fuimos a pasar unos días a la Capadocia, nos acompañaba un matrimonio amigo.

Turquía, un país que me fascina, tengo buenos amigos turcos, he seguido su desarrollo en los últimos diez años.

En esta ocasión para celebrar nuestro aniversario de bodas, no reparé en gastos y nos alojamos en el hotel CCR un auténtico capricho.

Me llamó la atención al bajar a desayunar que la clientela del lujoso hotel era un 60% asiática (turcos, chinos, coreanos y japoneses, un 20% brasileña y Sudamericana y el resto europea y de una media de edad alta, muy alta.

Una sorpresa de encuentro.

La Duquesa de Alba se encontraba en otro hotel cercano Museum (el más lujoso de la zona) acompañada por su marido.

Viaje a Capadocia

Los cambios que provoca el turismo.

Los pueblos de Capadocia, antaño dedicados a la recolección de guano de paloma y al cultivo de patatas, hoy han cambiado.

Por todos lados se anuncian hoteles pequeños, restaurantes, empresas de alquiler de globos, de motos y 4×4.

La bonanza tiene sus riesgos.

Los hijos de los agricultores prefieren dedicarse a atender turistas que a cultivar «papas» y los padres tampoco quieren doblar tanto la espalda.

Así que abandonaron la tarea de darle de comer a las palomas que durante siglos solo tenían que acercarse a los palomares situados en las famosas chimeneas de las Hadas con la única obligación de defecar a cambio del trigo gratuito para que los capadocios recogieran los excrementos y abonaran sus cultivos que producían las mejores verduras que he tenido ocasión de probar.

La pérdida del sabor.

Eso se acabó, hoy como en España, la fruta y la verdura se cultiva en invernaderos con químicos y es muy bonita pero no sabe a nada. ¿Y las palomas? Pues migraron a las grandes ciudades donde su guano lejos de ser benéfico es una cochinada.

Viaje a CapadociaIntenté infructuosamente beber un Ayrán al estilo tradicional (yoghurt salado de oveja) – tarea imposible.

Como país civilizado se ha impuesto la pasteurización que mata el sabor que recuerdo. Encuentras Ayrán debidamente refrigerado, de leche de vaca y con fecha de caducidad.

Queda un lugar en el mundo donde lo puedes beber un Ayrán como Dios manda y está en «Siria» así que me toca esperar.

Viaje a CapadociaPor si fuera poco, los terrenos cultivables se están utilizando para fabricar unos ladrillos especiales que se utilizan para el tremendo desarrollo urbanístico de las ciudades.

Nos quedan las vistas.

Menos mal que los bellísimos paisajes cuentan con la protección de UNESCO porque el progreso tiene poca piedad con las tradiciones.

Viaje a Capadocia¿Progresa Turquía? Económicamente sí. A esta región de Anatolia Central se les conoce como los «Tigres de Anatolia» ciudades como Konya, Kaisery crean empresas y crecen al abrigo del partido de Erdogan.

Prefieren ser puente entre continentes.

Es la nueva Turquía que ha dejado a un lado sus aspiraciones de convertirse en miembro de la CEE y prefiere ser «Cabeza de Ratón» que cola de León.

Su posición geoestratégica y su historia le convierte en puente entre Asia y Europa y hermana Mayor de los países de Oriente Medio y del Mediterraneo Sur.

El crédito fluye, los mercados creen en la nueva Turquía y Erdogan ha propuesto crear un segundo canal, un segundo Bósforo ¿para descongestionar el tráfico marítimo, evitar accidentes…o para forzar a los barcos a pagar un peaje que está prohibido por la Convención de Montreux (1936)? Este nuevo canal costaría unos 5.000 millones de euros.

Como en todo el mundo sufren los jóvenes.

Turquía crece sí, pero de forma desigual. En Anatolia el sueldo medio puede estar en torno a 400 euros.

Los precios de las viviendas en Capadocia rondan los 120.000 euros, la gasolina está a «2 euros el litro» y tras una visita a un mercado local pude constatar que los productos básicos tienen precios muy similares a los nuestros.

Dificilísimo para un joven de Capadocia salir de la casa de sus padres, así que termina siguiendo a las palomas, buscando las ciudades.

Comer.

Si hablamos de gastronomía, algunos restaurantes locales son excelentes, pero siempre en torno a los mismos platos.

Falta innovar: la hoja de parra rellena de arroz, la pizza turca (Lahmacun), la cazuela de carne hecha al horno y sus yogures son excelentes, por no hablar de la berenjena en todas sus versiones.

Me sorprendieron sus vinos. En Estambul, ya encontramos algunos restaurantes de referencia, pero la innovación culinaria aún no ha transcendido al recetario popular y se echa mucho de menos a partir del tercer día de estancia.

Viaje a Capadocia

Rte. Aravan Evi Premio Trip Advisor 2012

La visita en globo.

A pesar de su precio es imprescindible, un auténtico espectáculo visual, divertida, dinámica, segura. La pericia de sus pilotos hace disfrutar al viajero de esta experiencia cada minuto.

Viaje a CapadociaLos Museos al aire libre, los Valles de Goreme y Zelve, los pueblos de Uçhisar, Mustafapasa, el espectáculo de los Derviches (cobrar 30 eur es un abuso).

Permiten ahora que tenemos vuelo directo desde Málaga a Estambul dos días de turismo activo en Capadocia y a la vuelta disfrutar de un par de días en Estambul que, aunque lo haya visitado 100 veces nunca me cansa.

Y Turquía, Brasil, India, China, emergen como lo hicimos nosotros en otra época, le prestan dinero, creen en ellos.

Su agricultura se abandona, de las fábricas pasan a la construcción, el orgullo crece, la burbuja todavía no está demasiado hinchada hasta que……

¿Y nosotros? ¿A dónde vamos?

Más sobre el autor

Sobre Savitur

 

La Maestría

La Maestría

Cuando alguien domina su oficio.

Mi grupo estaba cansado. No era para menos, con sólo 4 horas de sueño, después de haber almorzado y bebido alguna cervecita. Todo el día lloviendo y nos tocaba visita del museo del Hermitage.

La maestría - Viaje a Rusia

Muchos añorábamos nuestro sofá, otros con pereza se dirigían al guardarropa, algunos me pedían ayuda con los auriculares que entregamos para que puedan escuchar a la guía en medio de tanta gente.

Elena, nuestra guía en San Petersburgo.

Una señora en una edad cercana a la jubilación. Filóloga y pedagoga. Es correcta en el trato y tiene la mirada típica de aquellas personas que han vivido y pasado mucho. Detrás de su rostro sereno a veces percibo una tormenta interior. El ruso educado en la URSS en general le cuesta entender al alegre y dicharachero pueblo Mediterráneo.

Las primeras impresiones no siempre aciertan.

Yo pensé y me equivoqué: esta Señora parece molesta…. debe ser porque seguimos hablando mientras explica en el bus, o porque esta mañana tuvimos media hora de retraso para salir. El grupo es muy bueno, pero está agotado y en esos momentos pues… no se presta atención.

La transformación.

Sin embargo, comenzamos la visita y milagro. La primera sala por donde entramos era espectacular, pero Elena no se limitó a explicar detalle tras detalle, monótonamente como a tantos he tenido que padecer.

La mutación

NO. Ella era Catalina la Grande que estaba confesando a unos buenos amigos porqué decoró esta sala así y la otra asá. Y de repente nuestra guía se transformaba en la amante de Rembrand que nos contaba porqué el genial pintor flamenco se había autorretratado como San José y en la otra sala era el ceramista que construyó aquel jarrón inmenso y se quejaba de las dificultades que tuvo en el momento de la cocción.

Cada obra tenía mil historias personales intrincadas del suelo al techo de cada planta del palacio. Todo cobraba coherencia, se unificaba desde un millar de matices en una única fórmula, el amor a la belleza, al arte.

Dos horas después, se acabó la visita, volvieron a doler espaldas y pies, retornó el sueño, y el cansancio, percibimos las ropas mojadas y también regresó el rostro de Elena, esa guía poco simpática con mirada de haber pasado mucho en la vida…

En Rusia con Viajes Savitur.