Cataratas de Iguazú, Una visita con mucha agua y Sol radiante.
Si vas a visitar las cataratas en ambos lados (Brasil y Argentina), te recomiendo empezar por el lado brasileño. Tendrás el sol de espaldas y las fotos te saldrán preciosas con todos los arcoíris que se forman. Las condiciones de luz serán inmejorables.
En esta ocasión, me llamó mucho la atención que no tuviéramos presencia de coaties, esos simpáticos animales que, si te despistas, te roban todo el contenido de la mochila.
Me explicaron que, debido al COVID-19, al cerrarse el parque durante ese período y no ser alimentados por los turistas, se desplazaron al interior de la selva, y el resto lo hicieron los depredadores que acudieron al no sentir la presencia humana. Curiosa e implacable la naturaleza en su equilibrio.
Las cataratas, gracias a la abundante lluvia de los meses pasados, estaban en su plenitud y fue un día espléndido (con calor).
Lo mejor, sin duda, fue la experiencia de navegar por el río en lancha hasta situarnos debajo de los saltos de agua (los más pequeños porque su fuerza es increíble).
Retornamos al hotel Home | Panoramic Grand Hotel, donde David, su maitre, hizo gala de su gran profesionalidad. Recuperamos las energías y fuerzas gastadas tras tantas emociones vividas. Alimentarse bien es importante porque eres lo que comes y lo que experimentas.
Por eso, nunca dejes de viajar en buena compañía y si te apetece con Viajes Savitur.
Tras las visitas a los parques nacionales de Tierra del Fuego, Canal Beagle y Glaciares; nos quedaba visitar el bellísimo lago Nahuel Wapi y todos sus alrededores.
Nos alojamos en Bariloche, una ciudad muy cuidada con aires alpinos, en momentos te traslada a una ciudad germana de montaña.
Sus chocolaterías, restaurantes, tiendas, iglesia y paseo marítimo, invitan a pasar una buena tarde. Nos alojamos en el fantástico hotel NH Edelweiss. Céntrico, confortable y con un magnífico servicio de restauración.
Los más bellos del planeta en latitudes imposibles. Un recorrido por El Calafate y el lago Argentino.
En nuestro emocionante recorrido por la Patagonia, pasamos tres noches en «El Calafate».
Esta pintoresca ciudad se convirtió en nuestra base para explorar el impresionante Parque Nacional de los Glaciares, comenzando por el emblemático glaciar Perito Moreno.
La ciudad de El Calafate se encuentra aproximadamente a una hora y media de distancia del glaciar.
A través de un paisaje fascinante que revela la belleza inhóspita de la estepa patagónica. Durante el trayecto, es común avistar guanacos, liebres y diversas aves rapaces, e incluso, con algo de suerte, predadores más esquivos como el puma.
Este recorrido es una experiencia visual en sí mismo, con una carretera que atraviesa una estepa de tonalidades mostaza, contrastando de manera espectacular con el vibrante color turquesa del Lago Argentino.
Las largas rectas y suaves curvas de la carretera hacen del viaje una verdadera gozada, con varias oportunidades para detenerse y, si es temporada, probar las deliciosas bayas del calafate, una fruta local que da nombre a la ciudad y cuya leyenda dice que quien las prueba, siempre regresa a la Patagonia. (mis fotos de Argentina)
La fama del glaciar Perito Moreno, a pesar de la existencia de muchos otros glaciares en el mundo, se debe a una razón contundente: su belleza inigualable. Este glaciar, que se extiende por 250 km² y alcanza una altura de 70 metros, es un espectáculo natural que deja a todos los visitantes sin aliento.
La visita al Perito Moreno se divide en dos partes, cada una ofreciendo una perspectiva única y memorable del glaciar. La primera parte de nuestra visita consistió en recorrer los senderos bien señalizados que nos llevaron hasta un restaurante panorámico.
Desde estos senderos, se puede apreciar la magnitud del glaciar, sus tonalidades de blanco y azul y el estruendo de los trozos de hielo que se desprenden y caen al agua.
Estos senderos están diseñados para ser accesibles, permitiendo que incluso personas con movilidad reducida puedan disfrutar de la experiencia, gracias a la presencia de rampas y un ascensor.
La segunda parte de la visita nos llevó a embarcar en un catamarán.
Navegando por el Brazo Rico para ver el imponente lado sur del glaciar desde una perspectiva cercana. La vista desde el agua es simplemente espectacular, permitiéndonos apreciar la magnitud y la belleza del Perito Moreno desde un ángulo diferente.
Este recorrido en barco nos permitió acercarnos tanto al glaciar que pudimos escuchar los sonidos únicos que produce el hielo en movimiento, una experiencia verdaderamente inolvidable.
Al día siguiente, continuamos nuestra aventura navegando por el Lago Argentino, en un recorrido de 140 km que resultó ser incluso más impresionante que la visita al Perito Moreno.
Este viaje nos llevó a través de un paisaje surrealista de icebergs flotantes y glaciares colgantes, con paradas en lugares emblemáticos como el glaciar Upsala y el glaciar Spegazzini, el más alto del parque con paredes de hielo que alcanzan los 135 metros.
Durante este recorrido, la combinación de la tranquilidad del lago, la majestuosidad de los glaciares y la inmensidad del paisaje patagónico nos dejó sin palabras.
La ciudad.
El Calafate, además de ser la puerta de entrada a estos maravillosos glaciares, es una ciudad encantadora con una oferta turística que incluye una variada gastronomía local, museos como el Glaciarium, donde se puede aprender más sobre la formación de los glaciares y la historia de la región.
Siempre me gusta comenzar los itinerarios de Patagonia por la Tierra del Fuego y en concreto por Ushuaia.
Hay algo especial en su limpia atmosfera. Y mira que en esta ocasión al salir de su típico aeropuerto de madera, nos sorprendió un vendaval tremendo. Tanto es así que, atónitos, contemplamos como una madre y su hijo (y sus maletas) fueron arrastrados por los suelos por una ráfaga de viento fortísima.
Al pedirle al conductor de la furgoneta que parara, para echarles una mano, me advirtió: ¡cuidado al abril la puerta que la arrancara el viento! Tuvo que maniobrar para situar la puerta al resguardo y pudimos hacer de buenos samaritanos.
Además de eso, estaba programada una huelga o paro nacional contra las políticas de Javier Milei para el día 24 de enero; justo la jornada que visitábamos el parque nacional «Tierra del Fuego» y acometíamos la navegación del Canal de Beagle.
Nos alojamos en el hotel Fueguino, donde nos atendieron de lujo y las dos noches que cenamos en el, fueron memorables, tanto por el servicio como por el producto ofrecido.
La ciudad es segura y ofrece una variada oferta gastronómica y multiples opciones para senderismo y actividades deportivas. Cuenta con excursiones guiadas por magníficos profesionales y el parque nacional está cuidado hasta el extremo.
Se nota que valoran el inmenso valor de una naturaleza única.
Afortunadamente el Señor, decidió que todo transcurriera como puedes ver en el video que adjunto que espero disfrutes.
Como siempre, empezar por Ushuaia nos trajo mucha suerte.