Bariloche, la puerta del paraíso.





Tras las visitas a los parques nacionales de Tierra del Fuego, Canal Beagle y Glaciares; nos quedaba visitar el bellísimo lago Nahuel Wapi y todos sus alrededores.
Nos alojamos en Bariloche, una ciudad muy cuidada con aires alpinos, en momentos te traslada a una ciudad germana de montaña.
Sus chocolaterías, restaurantes, tiendas, iglesia y paseo marítimo, invitan a pasar una buena tarde. Nos alojamos en el fantástico hotel NH Edelweiss. Céntrico, confortable y con un magnífico servicio de restauración.