No te creas sus mentiras.

No creas sus mentiras.

 Creo que ya colgué este trozo de una novela de Andrzej Sapkowski pero es que viene que ni pintao para esta época en que todo es amenazas, susto, negrura y pesimismo.

¡A freír monas todos ellos!

No creas sus mentiras.

Mejor pongo sólo mi foto y así no me dejo a nadie fuera. Vosotros sabéis quienes sois mis amigos.

Entonces le dijo la profetisa al brujo: “Este consejo te doy: ponte botas de yerro, toma en la mano un bastón de yerro.

 

Ve con tus botas de yerro hasta el fin del mundo y por el camino agita el bastón y riega todo con lágrimas.

 

Ve a través de la agua y el fuego, no te detengas ni mires a tu alrededor.

 

Y cuando las almadreñas se te desgasten, cuando el bastón de yerro se deshaga, cuando el viento y el calor te sequen los ojos de tal forma que de ellos ni una lágrima acierte a escapar, entonces, en el fin del mundo, hallarás lo que buscas y lo que amas.

 

Pudiera ser”. Y el brujo cruzó la agua y el fuego, sin mirar a su alrededor.

 

Pero no se puso botas de yerro ni tomó bastón. Sólo llevó su espada de brujo.

 

No escuchó las palabras de la profetisa. Y bien que hizo, porque era una mala profetisa.

Cada vez tengo una mayor sensación de ruido, alrededor. ¡Que viene el lobo!

Pues que venga y será el momento de arremangarse, pero de momento, céntrate en el presente. Porque sembrando bien en el ahora, se cosechan buenos frutos.

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