La ruta de San Francisco en Italia: un viaje por los lugares que marcaron su vida

Hay viajes que se hacen para conocer lugares.

LA VERNA | PRÓLOGO | EL BOSQUE DEL SILENCIO

Y hay otros que, casi sin darte cuenta, terminan convirtiéndose en una historia.

Durante nuestro recorrido por Italia hemos ido visitando algunos de los lugares más importantes relacionados con la vida de San Francisco de Asís. Bosques, montañas, conventos, pequeñas ciudades medievales y caminos donde, más de ochocientos años después, todavía resulta posible acercarse al mundo que conoció Francisco.

Durante las últimas semanas he recorrido de nuevo algunos de estos lugares acompañando grupos con Savitur Viajes.

De ese viaje nació La Ruta de San Francisco, una serie documental que estoy publicando en YouTube y que ahora quiero reunir también aquí, en el blog.

Porque esta ruta no es únicamente una peregrinación religiosa.

Es también un extraordinario viaje por la historia de Italia.

La Verna: el bosque del silencio

Nuestro viaje comienza en uno de los lugares más impresionantes de toda la ruta.

La Verna se encuentra en plena naturaleza, en las montañas de la Toscana.

Para llegar al santuario hay que atravesar un bosque que parece formar parte inseparable de su historia. Árboles enormes, rocas, humedad, senderos y un silencio que cambia por completo la percepción del lugar.

Según la tradición franciscana, fue aquí donde San Francisco recibió los estigmas en septiembre de 1224, apenas dos años antes de su muerte.

Pero La Verna impresiona incluso antes de conocer su historia.

El propio paisaje ayuda a comprender por qué Francisco buscaba lugares como este para retirarse, orar y alejarse durante algún tiempo del mundo.

En nuestra serie documental hemos dividido La Verna en varias partes para poder recorrerla con calma: desde la llegada por el bosque hasta los lugares relacionados con uno de los acontecimientos más misteriosos de la vida del santo.

Y probablemente fue aquí donde comprendí que esta ruta necesitaba un ritmo diferente.

No había que correr.

Había que dejar que los lugares hablasen.

Fonte Colombo: la gruta de la Regla

Desde La Verna continuamos hacia el Valle Santo de Rieti.

Uno de sus grandes santuarios franciscanos es Fonte Colombo.

Aquí la historia de Francisco adquiere una dimensión diferente.

Fonte Colombo está tradicionalmente relacionado con la redacción definitiva de la Regla de la Orden Franciscana, aprobada por el papa Honorio III en 1223.

El recorrido comienza junto al convento y desciende poco a poco por el bosque.

El sonido de los pájaros, las hojas, el viento y los propios pasos acompañan al visitante hasta llegar a uno de los lugares más importantes del santuario: la llamada Gruta de la Regla.

Es un espacio pequeño.

No tiene nada monumental.

Y quizá precisamente por eso resulta tan fácil imaginar a los primeros frailes viviendo y trabajando en lugares como este.

Fonte Colombo ayuda a entender una de las grandes paradojas de la historia franciscana: una de las órdenes religiosas más influyentes de Europa nació alrededor de hombres que habían elegido vivir con muy poco.

Greccio: el primer belén

Muy cerca se encuentra otro de los grandes lugares franciscanos del Valle Santo.

Greccio.

Su historia acabó entrando en millones de hogares de todo el mundo.

En la Navidad de 1223, Francisco quiso recordar el nacimiento de Jesús de una forma sencilla y comprensible para todos.

Según las primeras fuentes franciscanas, pidió ayuda a Giovanni Velita para preparar en Greccio un pesebre con heno y animales.

No se trataba todavía del belén tal como lo conocemos actualmente.

El centro de aquella celebración era la Eucaristía.

Pero aquella noche sería recordada con el paso de los siglos como el origen de una tradición que acabaría extendiéndose por Europa y posteriormente por buena parte del mundo.

Visitar Greccio significa descubrir que una costumbre que cada Navidad repetimos casi automáticamente tuvo su origen en una pequeña montaña italiana.

Nuestro recorrido comienza atravesando el bosque, continúa por el antiguo convento, el museo belenístico y la iglesia, y termina contemplando desde lo alto el extraordinario paisaje del valle.

Rieti: el corazón del Valle Santo

Después de recorrer los santuarios, llegamos a Rieti.

La ciudad permite entender cómo todos esos lugares forman parte de un territorio común.

Rieti está en el corazón del denominado Valle Santo Reatino, alrededor del cual se encuentran cuatro grandes santuarios franciscanos:

Greccio, Fonte Colombo, La Foresta y Poggio Bustone.

Pero Rieti posee además una importante historia medieval.

Durante el siglo XIII fue residencia temporal de varios pontífices y conserva todavía su catedral y el antiguo Palacio Papal.

En nuestro recorrido visitamos también una exposición permanente dedicada a los belenes, que inevitablemente devuelve la memoria hacia la cercana Greccio.

Y terminamos en uno de los rincones más curiosos de la ciudad: el llamado Umbilicus Italiae, el Ombligo de Italia, vinculado desde la Antigüedad a la tradición que sitúa Rieti en el centro de la península.

Más allá de la exactitud geográfica, la imagen resulta perfecta para comprender el papel de Rieti dentro de nuestra ruta.

Es verdaderamente un punto desde el que se conectan muchos de los lugares esenciales de la historia franciscana.

Arezzo: cuando la ruta se encuentra con el arte

La ruta continúa hacia Arezzo.

Aquí nuestro viaje cambia ligeramente.

Ya no estamos únicamente buscando lugares directamente relacionados con episodios de la vida de Francisco.

Estamos comenzando a descubrir también el mundo cultural, artístico y religioso que fue creciendo alrededor de aquella Italia.

Nuestra primera parada fue San Domenico.

Cuando llegamos estaba terminando una boda.

Durante unos minutos, un edificio de siglos de antigüedad dejó de parecer un monumento para recordarnos algo evidente: estas iglesias siguen formando parte de la vida de las ciudades.

Después llegamos hasta la Basílica de San Francisco.

Y allí nos esperaba una de las grandes obras maestras del Renacimiento italiano.

Piero della Francesca y la Leyenda de la Vera Cruz

En la Capilla Bacci se conserva el extraordinario ciclo de frescos de Piero della Francesca dedicado a la Leyenda de la Vera Cruz.

Su historia procede de la tradición medieval recogida en la Leyenda Áurea.

Y sorprendentemente no comienza con Cristo.

Comienza con Adán.

A partir de ahí, la historia de la madera que habría de convertirse en la Cruz atraviesa siglos y personajes: la reina de Saba, Constantino, Santa Elena y distintos episodios relacionados con su pérdida y recuperación.

Pero contemplar estos frescos permite descubrir algo todavía más fascinante.

Piero della Francesca no fue únicamente un extraordinario pintor.

Su manera de construir las escenas está profundamente relacionada con las matemáticas, la geometría, la perspectiva y la luz.

Columnas que crean profundidad.

Caballos de los que apenas vemos una parte pero cuyo movimiento podemos percibir.

Batallas donde los cuerpos parecen ocupar diferentes planos.

Y una Jerusalén que guarda una sorpresa.

Piero nunca había conocido la ciudad.

Por eso recurrió al paisaje urbano que mejor conocía.

Arezzo.

La ciudad real terminó entrando dentro de la Jerusalén imaginada de sus frescos.

La Madonna del Conforto

Nuestra siguiente parada fue la Catedral de Arezzo.

Entre sus numerosos tesoros se encuentra uno especialmente querido por los habitantes de la ciudad: la Madonna del Conforto.

La pequeña imagen está vinculada a un episodio ocurrido en 1796, cuando Arezzo atravesaba un periodo de fuertes movimientos sísmicos.

La tradición local recuerda cómo la población acudió a ella buscando protección y consuelo.

Más de dos siglos después, continúa siendo uno de los grandes símbolos religiosos de la ciudad.

Piazza Grande

Y después de iglesias, capillas y frescos regresamos a la luz.

Nuestro recorrido termina en Piazza Grande.

Probablemente uno de los espacios más hermosos de Arezzo.

La plaza tiene algo especial.

No es completamente regular.

Los edificios pertenecen a épocas diferentes.

La piedra cambia de tonalidad dependiendo de la luz.

Y de repente toda la historia que habíamos contemplado dentro de las iglesias aparece ante nosotros convertida en una ciudad viva.

Arezzo nos recordó que seguir la Ruta de San Francisco también significa descubrir el extraordinario patrimonio que existe alrededor del camino.

Perugia: antes de Francisco

Otra de nuestras próximas paradas nos lleva hasta Perugia.

Y aquí la historia adquiere un tono diferente.

Antes de convertirse en el Francisco que hoy conocemos, el joven Francesco di Bernardone soñaba con el mundo de los caballeros.

En 1202, las ciudades de Asís y Perugia se enfrentaron en una batalla cerca de Collestrada.

Francisco participó en aquel conflicto.

Fue capturado y llevado prisionero a Perugia.

Su cautiverio y la enfermedad que sufrió posteriormente forman parte de los acontecimientos que precedieron al profundo cambio que experimentaría su vida.

Perugia permite conocer al Francisco anterior a Francisco.

Al joven que todavía buscaba gloria, aventuras y reconocimiento.

Y quizá por eso constituye una pieza especialmente interesante dentro de esta ruta.

Asís: el lugar al que todo regresa

Todo camino franciscano termina regresando tarde o temprano a Asís.

Aquí nació Francisco alrededor de 1181 o 1182.

Aquí vivió su juventud.

Aquí comenzó su transformación.

Y aquí se encuentra hoy su tumba.

La Basílica de San Francisco domina uno de los extremos de la ciudad y conserva uno de los conjuntos artísticos más extraordinarios de la Edad Media.

Pero Asís es mucho más que una basílica.

San Damián, Santa Clara, las calles medievales y los lugares vinculados a los primeros compañeros de Francisco permiten reconstruir algunos de los momentos fundamentales de su historia.

Será uno de los grandes capítulos de nuestra ruta.

Santa María de los Ángeles y la Porciúncula

A los pies de Asís existe un lugar mucho más pequeño, pero quizá todavía más importante para comprender el nacimiento de la fraternidad franciscana.

La Porciúncula.

Hoy se encuentra protegida dentro de la enorme Basílica de Santa María de los Ángeles.

Pero en tiempos de Francisco era una pequeña iglesia.

Allí se reunió la primera comunidad.

Allí encontró uno de sus lugares más queridos.

Y muy cerca de allí terminarían también sus días en octubre de 1226.

La enorme basílica construida posteriormente alrededor de la pequeña Porciúncula resume perfectamente una de las grandes paradojas de esta historia.

Un movimiento que nació alrededor de la pobreza y la sencillez terminó dejando una huella monumental en la historia de Europa.

Más que una ruta religiosa

Se puede realizar este viaje desde la fe.

Pero también desde la historia.

Desde el arte.

Desde el interés por la Edad Media.

O simplemente desde el deseo de conocer una Italia que permanece lejos de muchos de los grandes circuitos turísticos.

La Verna ofrece naturaleza.

Fonte Colombo, silencio.

Greccio, una historia universal.

Rieti, contexto.

Arezzo, arte.

Perugia, los años anteriores a la transformación de Francisco.

Y Asís reúne todas esas historias.

Quizá eso sea lo que más me está sorprendiendo mientras preparo esta serie.

Cuanto más avanzamos, menos parece que estemos siguiendo únicamente la biografía de una persona.

Estamos recorriendo una parte extraordinaria de la historia de Italia.

La serie documental: La Ruta de San Francisco

Todo este recorrido está siendo publicado también en YouTube dentro de la serie documental LA RUTA DE SAN FRANCISCO.

Los vídeos están grabados durante el viaje real y combinan nuestras propias imágenes con narración histórica, patrimonio, paisaje y reconstrucciones utilizadas únicamente cuando ayudan a comprender acontecimientos que ya no pueden verse.

La idea es sencilla.

No correr.

No convertir los lugares en una lista de monumentos.

Caminar.

Mirar.

Escuchar.

Y tratar de comprender qué ocurrió allí.

Puedes comenzar el viaje por La Verna: El bosque del silencio y continuar después con el resto de episodios de la serie.

La ruta todavía no ha terminado.

Nos quedan caminos por recorrer, ciudades que visitar y muchas historias que contar.

Y, como ocurre con los buenos viajes, todavía no sabemos exactamente qué encontraremos al final.

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Italia, fe y caminos: lo que vive un peregrino entre Asís y Padua

Italia tiene ciudades que se visitan… y lugares que se quedan dentro.

Durante las últimas semanas he recorrido de nuevo algunos de los rincones más especiales del país acompañando grupos de peregrinos. Y aunque uno termina acostumbrándose a aeropuertos, hoteles, maletas, horarios imposibles y kilómetros de carretera, hay momentos que siguen teniendo algo difícil de explicar.

No es solamente turismo.

Tampoco es únicamente fe.

Es otra cosa.

Es entrar en silencio en la Basílica de San Francisco de Asís mientras un grupo entero deja de hablar casi sin darse cuenta. Es contemplar cómo personas que jamás se habían visto terminan ayudándose mutuamente durante el viaje. Y también es vivir la parte menos visible del viaje.

La que casi nunca aparece en las fotos.

Lo que no se ve de un viaje por Italia

Hace pocos días grabé un vídeo recorriendo Venecia desde el mismo momento en el que llegábamos al Tronchetto.

Mientras los viajeros disfrutaban de la emoción de entrar en la ciudad de los canales, detrás ocurrían decenas de pequeñas gestiones invisibles:

  • Coordinar el vaporetto.
  • Revisar bonos y horarios.
  • Confirmar las audioguías.
  • Localizar el embarcadero correcto.
  • Atender preguntas del grupo.
  • Gestionar equipajes.
  • Confirmar horarios de regreso.

Todo sucede al mismo tiempo.

Y quizá por eso estos viajes terminan creando algo especial entre quienes los vivimos.

Porque detrás de cada visita hay un enorme trabajo humano para que todo fluya.

Asís: el lugar donde el ruido baja de volumen

Hay ciudades bonitas en Italia.

Y luego está Asís.

Asís tiene otra velocidad.

Uno empieza caminando por sus calles medievales casi como turista… y termina hablando más bajo sin darse cuenta.

La Basílica de San Francisco impresiona desde fuera, pero lo verdaderamente impactante es el ambiente que se respira dentro.

La luz.
El silencio.
Las pinturas.
La sensación de estar en un lugar que lleva siglos acogiendo personas que llegan buscando algo.

Allí también visitamos Santa María degli Angeli y la Porciúncula, uno de los lugares más importantes de la espiritualidad franciscana.

Y muy cerca aparece otro de los lugares que más emociona actualmente a los peregrinos: la tumba de Carlo Acutis.

Muchos jóvenes llegan hasta allí porque sienten que Carlo hablaba su mismo lenguaje.

Padua y la emoción alrededor de San Antonio

Pocas veces he visto entrar a tanta gente emocionada en una basílica como ocurre en Padua.

La Basílica de San Antonio tiene algo muy especial.

Hay personas que llegan después de años deseando estar allí.

Otras simplemente se dejan sorprender.

Pero casi todos terminan deteniéndose frente a la tumba del santo con una expresión muy parecida.

Quizá por eso Padua nunca es una parada cualquiera dentro de una peregrinación por Italia.

San Giovanni Rotondo y el silencio ante el Padre Pío

Otro de los momentos más intensos del viaje suele llegar en San Giovanni Rotondo.

Entrar en la cripta donde descansa el Padre Pío provoca algo difícil de describir.

He visto personas emocionarse sin decir una palabra.

He visto otras quedarse simplemente observando los mosaicos que cubren la iglesia.

Incluso quienes llegan con más dudas terminan reconociendo que el ambiente del lugar impresiona.

Y eso ocurre muchas veces durante estos viajes.

No hace falta pensar exactamente igual para sentir que estás en un lugar especial.

Loreto y la historia de la Santa Casa

Uno de los lugares más sorprendentes para muchos viajeros es Loreto.

Allí se conserva la llamada Santa Casa, vinculada según la tradición con la casa de la Virgen María en Nazaret.

La historia mezcla tradición, historia medieval y devoción popular.

Algunos atribuyen el traslado a la familia Angeli, mientras que otros relacionan el nombre con la antigua creencia de que fueron los ángeles quienes trasladaron la casa.

Sea cual sea la interpretación de cada uno, entrar allí sigue provocando una sensación difícil de olvidar.

Italia no se entiende igual cuando se recorre así

Después de tantos viajes acompañando grupos, hay algo que tengo claro.

Italia cambia cuando se vive como peregrinación.

No importa si alguien llega movido por la fe, por curiosidad cultural o simplemente porque siempre soñó con conocer estos lugares.

El viaje termina dejando huella.

Porque aquí no solo visitas monumentos.

También compartes silencios.
Conversaciones.
Cansancio.
Historias.
Momentos inesperados.

Y quizá por eso muchas personas regresan diciendo exactamente lo mismo:

“Esto no era lo que esperaba… ha sido mucho más.”

Próxima Ruta Franciscana y Padua 2026

Precisamente por todo eso ya estamos preparando nuestra próxima peregrinación por Italia:

Ruta Franciscana y Padua 2026

Un recorrido de 8 días tras las huellas de San Francisco de Asís visitando:

  • Asís
  • Santa María degli Angeli
  • Greccio
  • Fonte Colombo
  • La Verna
  • Arezzo
  • Perugia
  • Padua

Incluyendo además:

  • Guía acompañante desde Málaga.
  • Hoteles de 4 estrellas.
  • Pensión completa.
  • Celebraciones de la Eucaristía.
  • Visitas guiadas.
  • Basílica de San Francisco.
  • Tumba de Carlo Acutis.
  • Basílica de San Antonio de Padua.

📍 Puedes ver el itinerario completo aquí:

https://peregrinaciones.com/viaje/ruta-franciscana-padua-2026/

Un viaje que va mucho más allá de Italia

A veces pensamos que viajamos para conocer lugares.

Pero con el tiempo descubres que algunos viajes sirven también para conocerse a uno mismo.

Y quizá por eso Italia sigue teniendo algo único.

Porque hay países que se visitan.

Y otros… se recuerdan.

Para seguir recorriendo estos lugares, puedes leer mi ruta de San Francisco en Italia.

Ruta de San Pablo en Grecia: peregrinación tras los pasos del apóstol que llevó el cristianismo a Europa

La Ruta de San Pablo en Grecia es uno de los itinerarios de peregrinación más fascinantes del mundo cristiano. En estas tierras el apóstol Pablo anunció por primera vez el Evangelio en Europa, fundó algunas de las primeras comunidades cristianas y dejó una huella espiritual que todavía hoy se percibe en ciudades como Filipos, Tesalónica, Berea, Atenas o Corinto.

Ruinas arqueológicas de Filipos en Grecia durante la Ruta de San Pablo

Las ruinas de Filipos recuerdan el comienzo de la predicación de San Pablo en Europa.

Recorrer estos lugares no es simplemente un viaje cultural. Es una auténtica peregrinación a los orígenes del cristianismo europeo.

En nuestro último viaje acompañando peregrinos por Grecia hemos tenido la oportunidad de seguir este itinerario paso a paso, visitando los escenarios que aparecen en los Hechos de los Apóstoles y en las cartas de San Pablo.

En este artículo quiero compartir cómo es realmente esta experiencia y qué lugares forman parte de la histórica Ruta Paulina en Grecia.


El viaje de San Pablo a Europa

El viaje de San Pablo a Grecia comenzó durante su segundo viaje misionero, narrado en los Hechos de los Apóstoles.

Según el relato bíblico, Pablo recibió en una visión la llamada de un macedonio que le pedía ayuda. Interpretando esta visión como una señal divina, decidió cruzar el mar Egeo y entrar en Macedonia, iniciando así la evangelización de Europa.

El primer lugar donde predicó fue Filipos, una ciudad romana importante situada en la actual Grecia.

Este momento marcaría el inicio de una expansión del cristianismo que cambiaría la historia del continente.


Filipos: el nacimiento del cristianismo europeo

La antigua ciudad de Filipos es uno de los lugares más emocionantes de toda la ruta.

Sinagoga actual de Filipos en Grecia durante la Ruta de San Pablo

Vista de la actual sinagoga de Filipos, ciudad donde San Pablo inició la evangelización de Europa.

Aquí tuvo lugar la conversión de Lidia, considerada la primera cristiana de Europa. La tradición sitúa su bautismo en un pequeño río cercano, donde hoy se encuentra un lugar de peregrinación muy visitado.

Lugar tradicional del bautismo de Lidia en Filipos durante la ruta de San Pablo en Grecia

Lugar tradicional del bautismo de Lidia, considerada la primera cristiana de Europa, en Filipos

Los peregrinos que recorren esta ruta pueden contemplar:

  • la impresionante basílica paleocristiana

  • el foro romano

  • el lugar tradicional donde Pablo y Silas fueron encarcelados

Peregrinos contemplando los mosaicos de la basílica de Filipos en Grecia

El grupo contempla los mosaicos de la basílica de Filipos, uno de los testimonios más valiosos del cristianismo antiguo en Grecia

Caminar por estas ruinas permite imaginar cómo comenzaron a reunirse los primeros cristianos en Europa.

Filipos fue también el origen de una de las comunidades más queridas por Pablo, a la que posteriormente escribiría la Carta a los Filipenses.


Tesalónica: una comunidad cristiana vibrante

Desde Filipos, Pablo continuó su viaje hacia Tesalónica, una ciudad que en tiempos del Imperio Romano era un importante centro comercial.

Murallas de Tesalónica en Grecia con vista a la ciudad y el mar.

Las murallas de Tesalónica recuerdan la importancia histórica de una de las ciudades donde predicó San Pablo.

Según los Hechos de los Apóstoles, Pablo predicó en la sinagoga durante varios sábados, convenciendo a numerosos judíos y griegos de su mensaje.

Esta comunidad cristiana recibiría más tarde dos cartas muy importantes del apóstol:

  • Primera Carta a los Tesalonicenses

  • Segunda Carta a los Tesalonicenses

Hoy Tesalónica conserva algunos de los lugares cristianos más impresionantes de Grecia.

Entre ellos destaca la Basílica de San Demetrio, uno de los templos más venerados del cristianismo ortodoxo.

Bajo esta iglesia se encuentran criptas y restos arqueológicos que recuerdan los primeros siglos de la fe cristiana en la ciudad.

Relicario e iconos de San Demetrio en la basílica de Tesalónica, Grecia

El relicario y los iconos de San Demetrio en Tesalónica recuerdan la profunda tradición cristiana de una de las grandes ciudades vinculadas a la Ruta de San Pablo.


Berea: el ejemplo de quienes escucharon con apertura

Después de Tesalónica, Pablo se dirigió a Berea, donde encontró una acogida mucho más favorable.

Los Hechos de los Apóstoles describen a los bereanos como personas que examinaban las Escrituras con atención para comprender el mensaje del apóstol.

Sacerdotes celebrando en Berea durante la Ruta de San Pablo en Grecia

Celebración religiosa en Berea, una de las ciudades donde San Pablo fue acogido y predicó el Evangelio

Hoy un monumento en la ciudad recuerda este episodio y representa a Pablo enseñando a los habitantes de Berea.

Es uno de los lugares más simbólicos de la ruta paulina.


Atenas y el discurso del Areópago

La llegada de Pablo a Atenas constituye uno de los episodios más conocidos de su misión.

En esta ciudad, centro cultural del mundo griego, Pablo observó los numerosos templos dedicados a los dioses y se encontró con un altar dedicado al “Dios desconocido”.

Partenón de Atenas en Grecia durante la Ruta de San Pablo

El Partenón domina la Acrópolis de Atenas, la ciudad donde San Pablo pronunció su celebre discurso en el Areópago.

A partir de este altar pronunció su célebre discurso en el Areópago, donde explicó a los filósofos atenienses el mensaje del Dios único.

Este discurso representa uno de los primeros encuentros entre el cristianismo y el pensamiento filosófico griego.

Hoy los peregrinos pueden visitar el Areópago, situado a los pies de la Acrópolis, y contemplar el lugar donde Pablo habló a los sabios de Atenas.


Corinto: una de las misiones más largas de San Pablo

Tras su paso por Atenas, Pablo se dirigió a Corinto, una ciudad cosmopolita y estratégica en el mundo antiguo.

Aquí permaneció aproximadamente dieciocho meses, fundando una comunidad cristiana que posteriormente recibiría varias de sus cartas.

Entre los lugares más importantes que se visitan en la ciudad destacan:

  • el ágora

  • el templo de Apolo

  • el bema, el tribunal donde Pablo fue juzgado

Corinto fue uno de los centros más importantes del cristianismo primitivo.

Las Cartas a los Corintios reflejan muchos de los desafíos y tensiones de esta comunidad cristiana naciente.


Por qué hacer hoy la Ruta de San Pablo en Grecia

Para muchos peregrinos, recorrer esta ruta es una experiencia profundamente espiritual.

No se trata solo de visitar lugares históricos. Se trata de comprender cómo se difundió el cristianismo en el mundo antiguo y cómo Pablo llevó el mensaje del Evangelio a nuevas culturas.

Teatro de Delfos en Grecia durante el viaje cultural y de peregrinación

El teatro de Delfos, uno de los escenarios del mundo griego antiguo, forma parte del extraordinario patrimonio histórico de Grecia

La Ruta de San Pablo permite:

  • leer los textos bíblicos en los lugares donde ocurrieron

  • descubrir la riqueza del cristianismo primitivo

  • conocer la tradición ortodoxa griega

  • reflexionar sobre la misión evangelizadora de la Iglesia

Además, Grecia ofrece un patrimonio cultural extraordinario, con algunos de los sitios arqueológicos más impresionantes del Mediterráneo.


Nuestro viaje siguiendo los pasos de San Pablo

Durante nuestro último viaje acompañando peregrinos por Grecia hemos tenido la oportunidad de recorrer todos estos lugares.

Cada etapa del itinerario permite redescubrir los relatos de los Hechos de los Apóstoles desde una perspectiva completamente diferente.

Puedes ver algunos momentos de este viaje en este vídeo:

También hemos recopilado imágenes e inspiración de esta peregrinación en este tablero de Pinterest:

Iconógrafo ortodoxo pintando un icono religioso en Grecia durante una peregrinación por la Ruta de San Pablo

Iconógrafo ortodoxo pintando un icono religioso en Grecia. El arte de los iconos sigue siendo una tradición viva en los lugares vinculados a la Ruta de San Pablo.


Peregrinación organizada por la Ruta de San Pablo

Si deseas vivir esta experiencia espiritual y cultural, organizamos una peregrinación completa siguiendo los pasos del apóstol Pablo en Grecia.

El itinerario incluye las principales ciudades paulinas:

  • Filipos

  • Tesalónica

  • Berea

  • Atenas

  • Corinto

acompañados por guías especializados y con celebraciones en lugares especialmente significativos para la tradición cristiana.

Emilio López Navas, sacerdote de la Diócesis de Málaga y guía de la Ruta de San Pablo en Grecia.

Emilio López Navas, sacerdote de la Diócesis de Málaga, doctor en Teología Bíblica y uno de los sacerdotes que acompañan esta peregrinación por la Ruta de San Pablo en Grecia.

¿Quieres hacer esta peregrinación?

Ver programa completo del viaje Ruta de San Pablo en Grecia

Esta peregrinación es una oportunidad única para redescubrir la historia de la Iglesia en los mismos escenarios donde el cristianismo comenzó a extenderse por Europa.


Un viaje a las raíces del cristianismo europeo

Más de dos mil años después, las ciudades que visitó San Pablo siguen conservando el eco de su mensaje.

Recorrer la Ruta de San Pablo en Grecia permite conectar con los orígenes del cristianismo y comprender mejor cómo la fe cristiana comenzó a difundirse más allá de Tierra Santa.

Para muchos peregrinos, este viaje se convierte en una experiencia que transforma su forma de leer el Evangelio y de comprender la historia de la Iglesia.

Caminar por Filipos, escuchar el silencio del Areópago o contemplar las ruinas de Corinto es una forma única de acercarse a uno de los capítulos más apasionantes de la historia cristiana.

¿Más contenido sobre Grecia? Aquí lo tienes.

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Una peregrinación inolvidable entre santos, paisajes y leyendas

Toon en Italia

Probablemente, esta haya sido la peregrinación a Italia en el Año Jubilar 2025 en la que he visitadomás lugares nuevos por primera vez. Y mira que, gracias a mis viajes con los grupos de Savitur, esteaño ya he recorrido muchos destinos.

He disfrutado muchísimo, tanto con los paisajes como con mi comunidad parroquial de Rincón de la Victoria. En esta ocasión no solo fui guía: también fui peregrino, uno más entre mis feligreses.

En el grupo venía un joven madrileño, Arturo, que acompañaba a su tía. Nos hemos reído mucho mientras grabábamos vídeos para mi canal de viajes de YouTube: SaviturConToon.

Arturo fue una gran ayuda: se maneja con soltura en redes sociales y cámaras.

Asís y la ternura de los santos

Comenzamos por Asís, ciudad ampliamente visitada por mí pero que nunca me defrauda. Ademásde visitar a Santa Clara y a San Francisco, volvimos a rezar junto a la tumba del joven beato Carlo Acutis.

Finalizamos el día en Santa María de los Ángeles, orando en su maravillosa Porciúncula.

El corazón verde de Italia y las leyendas de los Apeninos

Fue al día siguiente, al salir de Asís en dirección a Cascia, cuando comprendí por qué a la región de Umbría se la llama el corazón verde de Italia. En plena cordillera de los Apeninos centrales,compartí con el grupo la leyenda de los Montes Sibilinos, donde antiguos caballeros buscaban unagruta escondida —el Palacio de Cristal— gobernado por una Sibila profética.

Se dice que solo los
puros de corazón podían encontrarla, y que muchos nunca regresaron.
Mientras avanzábamos entre arroyos cristalinos y una exuberante vegetación, me sorprendía
reflexionando sobre algo:
¿Por qué la península italiana es tan frondosa comparada con la
española, si ambas están bañadas por el Mediterráneo?

Tras investigar un poco … Italia posee más montañas de media altitud, una orientación
diferente de las cordilleras que retienen más humedad, y además recibe la influencia húmeda del Adriático y los Balcanes. Todo esto favorece una vegetación más verde y densa que en gran parte de España, donde el clima tiende a ser más seco y continental.

Cascia: entre acantilados y devoción

En el camino vimos decenas de pueblos suspendidos en acantilados y picos montañosos. Este tipo de asentamientos en lo alto se conoce como “borghi arroccati” (pueblos encaramados). Se construían así por razones defensivas, visibilidad, y también para protegerse de inundaciones y enfermedades.

Al llegar a la entrada de Cascia, nos recibió una enorme estatua de Santa Rita. Subimos desde el parking hacia el santuario a través de un moderno sistema de ascensores y escaleras mecánicas que facilita mucho el acceso a los peregrinos.

Visitamos la Basílica-Santuario de Santa Rita de Cascia, atendida por los Padres Agustinos. Justo cuando entramos, se celebraba una misa solemne con cantos que nos ayudaron a recogernos profundamente al orar frente al cuerpo incorrupto de la santa.

Consejo: infórmate en la oficina del peregrino sobre los horarios de visita del claustro. Y no olvidesllevar una moneda de 1 €, ya que el acceso a los baños está automatizado.

Almorzamos en el restaurante Scoglio Rosa, cómodo para grupos. La región es famosa por su trufa negra, así que no dejes de probar productos locales.

Montecasino: historia, espiritualidad y una visión celestial

Al día siguiente visitamos por primera vez la Abadía de Montecasino, destruida casi por completo en la Segunda Guerra Mundial y reconstruida con esmero. Aquí se encuentran las tumbas de San Benito y Santa Escolástica, fundadores del monacato occidental.
Nos emocionó celebrar la misa en la capilla de su espléndida sacristía, rodeados de historia y
belleza.
Recuerdo una historia preciosa: unos días antes de morir, Santa Escolástica pidió a su hermano Benito que se quedara a orar con ella. Él se negaba por respeto a su regla, pero ella oró a Dios y se desató una tormenta tan fuerte que Benito no pudo marcharse.

Pocos días después, Benito vio cómo el alma de su hermana subía al cielo en forma de paloma.

Nápoles: calor, caos y dulzura

Desde Montecasino descendimos por una carretera con vistas espectaculares hacia Nápoles, donde el calor nos recibió con fuerza.

Aunque algunos se quejaron del sofoco, el almuerzo fue típico:cuoppo napolitano, pizzas de varios tipos y babá de postre.

Después llegó Davide, nuestro guía local, que nos enamoró de Nápoles y su caos entrañable: laGalería Umberto I, el Palacio Real, el barrio español, y la Plaza del Gesù, donde saludamos la tumba del beato Giuseppe Moscati, médico y santo de la caridad napolitana.

Tras un rato libre, algunos visitaron la cercana Via San Gregorio Armeno, llena de tiendas, figuritas de belén, heladerías y pastelerías únicas. Los dulces napolitanos no tienen comparación.

Subiaco: en la gruta donde nació la regla benedictina

Desde Campania pusimos rumbo al Lacio, y en concreto a Subiaco, donde se conservan dos de los doce conventos originales fundados por San Benito. Uno de ellos, el Santuario del Sacro Speco, me dejó sin aliento.
Tras un corto trayecto a pie por senderos y escaleras, la visión del santuario incrustado en la roca impresiona. A tu alrededor, los vencejos cruzan a ras de tu cara, y al entrar, todo te invita a la introspección: frescos por todas partes, silencio, belleza.

Descendimos por la Scala Santa, una escalera tallada en piedra que, según la tradición, fue utilizada por Benito como vía de acceso al interior del monte.
En la gruta, vivió como ermitaño durante tres años. Allí fue alimentado por un monje cercano, y cuando este no podía llegar, un cuervo domesticado le traía trozos de pan.

Durante su retiro, San Benito luchó contra tentaciones —como la famosa escena del rosal espinoso en el que se arrojó para dominar su deseo— y allí escribió parte de su Regla, base de la vida benedictina.

Los herbolarios monásticos: el legado de Ora et Labora

En la Abadía de Santa Escolástica y en el Sacro Speco, visitamos tiendas de productos monásticos.
Los benedictinos, siguiendo el lema “Ora et Labora”, desarrollaron conocimientos de herbolaria, farmacología y cosmética natural. Estos herbolarios medievales preservaron saberes que hoy siguen vivos en infusiones, bálsamos, jabones y ungüentos, muchos elaborados aún en los monasterios.

Roma: cruzar la Puerta Santa con el alma agradecida

Finalmente, llegamos a Roma, donde atravesé una vez más la Puerta Santa para ganar el Jubileo. Lo hice agradecido por un trabajo que me permite seguir profundizando en la historia de hombres y mujeres que han marcado, para bien, el rumbo espiritual y cultural de Europa y del mundo.

¿Te ha gustado este viaje? Puedes seguir más relatos como este en mi canal de YouTube:
SaviturConToon y en este blog.

#carloacutis #subiaco #montecassino #santarita

Si te interesa continuar por los santuarios italianos, aquí tienes mi ruta de San Francisco en Italia.

Grecia – Seguimos a San Pablo

Grecia

Desde peregrinaciones.com hemos seguido los pasos de San Pablo por Tierra Santa, Siria, Turquía, Italia y en esta ocasión lo recordamos en Grecia.

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Lo que sea necesario para hacer de tu peregrinación un viaje inolvidable.

Como peregrinar, no está reñido con la comodidad y los buenos hoteles, cuando llegamos a Atenas, nos solemos alojar en el hotel Titania.


Allí puedes desayunar mirando a la acropolis. Grecia.

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Terraza del hotel Titania

Es indudable que el mundo, tal como lo conocemos, hubiera sido muy diferente sin el legado de la cultura griega.

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Puerta de entrada a Micenas

La carta a los corintios, la escuchamos con frecuencia en la eucaristía, pero celebrar allí es otra cosa.

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Altar en Corinto

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D. Manuel Montilla – director del Secretariado de Turismo y Peregrinaciones de la Diócesis de Córdoba.

En la capital, visitar el museo arqueológico nacional es una obligación para toda persona sensible.

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Museo Arqueológico Nacional de Grecia

Dedicar una mañana a la Acrópolis, es quedarse corto y allí volvemos a rememorar a S. Pablo con su famoso discurso en el altar del Dios «Desconocido».

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Partenón

Salimos como los antiguos griegos a visitar al Oráculo de Delfos y en su entrada la famosa sentencia:

Conócete a ti mismo.

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Delfos

Ossios Lukas, es un Monasterio donde regodearse con sus Iconos y porque no comprar uno de recuerdo. Un lugar donde disfrutar del otro pulmón de que tenemos los cristianos: la iglesia ortodoxa.

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Un lugar donde ser feliz

Meteora es de los lugares especiales del planeta. Cenobios encaramados a peñas altísimas y a veces con el único recurso de subir y bajar de estos, dentro de canastos, tirados con una cuerda.

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Meteora es el lugar de las mil fotos

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Parece sacado de una película de Ávatar.

Lidia, fue la primera bautizada de Europa. Tras ese momento, siglos de historia de la Iglesia europea han sucedido.

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Eucaristía en el lugar de la conversión de Lidia.

La otra gran carta… la de Tesalonicenses, aconteció en la actual Tesalónica.

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Catedral de Tesalónica

Kavala, Philipos, Vergina .. tantos lugares donde los cristianos profesaron su Fé. Lugares donde sentirnos orgullosos de nuestras raíces.

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Grupo de la diócesis de Córdoba

 

Para profundizar en los lugares del recorrido, te dejo mi artículo sobre la Ruta de San Pablo en Grecia: Filipos, Tesalónica, Berea, Atenas y Corinto.