La solidez de nuestros sentimientos.
La solidez de nuestros sentimientos. Recuerdo una vez a un Señor al que un «buen amigo» lo había difamado en público y sin ningún motivo. A pesar de ello, siendo pública y notoria la puñalada trapera que le habían pegado. Cuando se lo contaron con pelos y señales, este Señor quedo en silencio durante un…