La ruta de San Francisco en Italia: un viaje por los lugares que marcaron su vida

Hay viajes que se hacen para conocer lugares.

LA VERNA | PRÓLOGO | EL BOSQUE DEL SILENCIO

Y hay otros que, casi sin darte cuenta, terminan convirtiéndose en una historia.

Durante nuestro recorrido por Italia hemos ido visitando algunos de los lugares más importantes relacionados con la vida de San Francisco de Asís. Bosques, montañas, conventos, pequeñas ciudades medievales y caminos donde, más de ochocientos años después, todavía resulta posible acercarse al mundo que conoció Francisco.

Durante las últimas semanas he recorrido de nuevo algunos de estos lugares acompañando grupos con Savitur Viajes.

De ese viaje nació La Ruta de San Francisco, una serie documental que estoy publicando en YouTube y que ahora quiero reunir también aquí, en el blog.

Porque esta ruta no es únicamente una peregrinación religiosa.

Es también un extraordinario viaje por la historia de Italia.

La Verna: el bosque del silencio

Nuestro viaje comienza en uno de los lugares más impresionantes de toda la ruta.

La Verna se encuentra en plena naturaleza, en las montañas de la Toscana.

Para llegar al santuario hay que atravesar un bosque que parece formar parte inseparable de su historia. Árboles enormes, rocas, humedad, senderos y un silencio que cambia por completo la percepción del lugar.

Según la tradición franciscana, fue aquí donde San Francisco recibió los estigmas en septiembre de 1224, apenas dos años antes de su muerte.

Pero La Verna impresiona incluso antes de conocer su historia.

El propio paisaje ayuda a comprender por qué Francisco buscaba lugares como este para retirarse, orar y alejarse durante algún tiempo del mundo.

En nuestra serie documental hemos dividido La Verna en varias partes para poder recorrerla con calma: desde la llegada por el bosque hasta los lugares relacionados con uno de los acontecimientos más misteriosos de la vida del santo.

Y probablemente fue aquí donde comprendí que esta ruta necesitaba un ritmo diferente.

No había que correr.

Había que dejar que los lugares hablasen.

Fonte Colombo: la gruta de la Regla

Desde La Verna continuamos hacia el Valle Santo de Rieti.

Uno de sus grandes santuarios franciscanos es Fonte Colombo.

Aquí la historia de Francisco adquiere una dimensión diferente.

Fonte Colombo está tradicionalmente relacionado con la redacción definitiva de la Regla de la Orden Franciscana, aprobada por el papa Honorio III en 1223.

El recorrido comienza junto al convento y desciende poco a poco por el bosque.

El sonido de los pájaros, las hojas, el viento y los propios pasos acompañan al visitante hasta llegar a uno de los lugares más importantes del santuario: la llamada Gruta de la Regla.

Es un espacio pequeño.

No tiene nada monumental.

Y quizá precisamente por eso resulta tan fácil imaginar a los primeros frailes viviendo y trabajando en lugares como este.

Fonte Colombo ayuda a entender una de las grandes paradojas de la historia franciscana: una de las órdenes religiosas más influyentes de Europa nació alrededor de hombres que habían elegido vivir con muy poco.

Greccio: el primer belén

Muy cerca se encuentra otro de los grandes lugares franciscanos del Valle Santo.

Greccio.

Su historia acabó entrando en millones de hogares de todo el mundo.

En la Navidad de 1223, Francisco quiso recordar el nacimiento de Jesús de una forma sencilla y comprensible para todos.

Según las primeras fuentes franciscanas, pidió ayuda a Giovanni Velita para preparar en Greccio un pesebre con heno y animales.

No se trataba todavía del belén tal como lo conocemos actualmente.

El centro de aquella celebración era la Eucaristía.

Pero aquella noche sería recordada con el paso de los siglos como el origen de una tradición que acabaría extendiéndose por Europa y posteriormente por buena parte del mundo.

Visitar Greccio significa descubrir que una costumbre que cada Navidad repetimos casi automáticamente tuvo su origen en una pequeña montaña italiana.

Nuestro recorrido comienza atravesando el bosque, continúa por el antiguo convento, el museo belenístico y la iglesia, y termina contemplando desde lo alto el extraordinario paisaje del valle.

Rieti: el corazón del Valle Santo

Después de recorrer los santuarios, llegamos a Rieti.

La ciudad permite entender cómo todos esos lugares forman parte de un territorio común.

Rieti está en el corazón del denominado Valle Santo Reatino, alrededor del cual se encuentran cuatro grandes santuarios franciscanos:

Greccio, Fonte Colombo, La Foresta y Poggio Bustone.

Pero Rieti posee además una importante historia medieval.

Durante el siglo XIII fue residencia temporal de varios pontífices y conserva todavía su catedral y el antiguo Palacio Papal.

En nuestro recorrido visitamos también una exposición permanente dedicada a los belenes, que inevitablemente devuelve la memoria hacia la cercana Greccio.

Y terminamos en uno de los rincones más curiosos de la ciudad: el llamado Umbilicus Italiae, el Ombligo de Italia, vinculado desde la Antigüedad a la tradición que sitúa Rieti en el centro de la península.

Más allá de la exactitud geográfica, la imagen resulta perfecta para comprender el papel de Rieti dentro de nuestra ruta.

Es verdaderamente un punto desde el que se conectan muchos de los lugares esenciales de la historia franciscana.

Arezzo: cuando la ruta se encuentra con el arte

La ruta continúa hacia Arezzo.

Aquí nuestro viaje cambia ligeramente.

Ya no estamos únicamente buscando lugares directamente relacionados con episodios de la vida de Francisco.

Estamos comenzando a descubrir también el mundo cultural, artístico y religioso que fue creciendo alrededor de aquella Italia.

Nuestra primera parada fue San Domenico.

Cuando llegamos estaba terminando una boda.

Durante unos minutos, un edificio de siglos de antigüedad dejó de parecer un monumento para recordarnos algo evidente: estas iglesias siguen formando parte de la vida de las ciudades.

Después llegamos hasta la Basílica de San Francisco.

Y allí nos esperaba una de las grandes obras maestras del Renacimiento italiano.

Piero della Francesca y la Leyenda de la Vera Cruz

En la Capilla Bacci se conserva el extraordinario ciclo de frescos de Piero della Francesca dedicado a la Leyenda de la Vera Cruz.

Su historia procede de la tradición medieval recogida en la Leyenda Áurea.

Y sorprendentemente no comienza con Cristo.

Comienza con Adán.

A partir de ahí, la historia de la madera que habría de convertirse en la Cruz atraviesa siglos y personajes: la reina de Saba, Constantino, Santa Elena y distintos episodios relacionados con su pérdida y recuperación.

Pero contemplar estos frescos permite descubrir algo todavía más fascinante.

Piero della Francesca no fue únicamente un extraordinario pintor.

Su manera de construir las escenas está profundamente relacionada con las matemáticas, la geometría, la perspectiva y la luz.

Columnas que crean profundidad.

Caballos de los que apenas vemos una parte pero cuyo movimiento podemos percibir.

Batallas donde los cuerpos parecen ocupar diferentes planos.

Y una Jerusalén que guarda una sorpresa.

Piero nunca había conocido la ciudad.

Por eso recurrió al paisaje urbano que mejor conocía.

Arezzo.

La ciudad real terminó entrando dentro de la Jerusalén imaginada de sus frescos.

La Madonna del Conforto

Nuestra siguiente parada fue la Catedral de Arezzo.

Entre sus numerosos tesoros se encuentra uno especialmente querido por los habitantes de la ciudad: la Madonna del Conforto.

La pequeña imagen está vinculada a un episodio ocurrido en 1796, cuando Arezzo atravesaba un periodo de fuertes movimientos sísmicos.

La tradición local recuerda cómo la población acudió a ella buscando protección y consuelo.

Más de dos siglos después, continúa siendo uno de los grandes símbolos religiosos de la ciudad.

Piazza Grande

Y después de iglesias, capillas y frescos regresamos a la luz.

Nuestro recorrido termina en Piazza Grande.

Probablemente uno de los espacios más hermosos de Arezzo.

La plaza tiene algo especial.

No es completamente regular.

Los edificios pertenecen a épocas diferentes.

La piedra cambia de tonalidad dependiendo de la luz.

Y de repente toda la historia que habíamos contemplado dentro de las iglesias aparece ante nosotros convertida en una ciudad viva.

Arezzo nos recordó que seguir la Ruta de San Francisco también significa descubrir el extraordinario patrimonio que existe alrededor del camino.

Perugia: antes de Francisco

Otra de nuestras próximas paradas nos lleva hasta Perugia.

Y aquí la historia adquiere un tono diferente.

Antes de convertirse en el Francisco que hoy conocemos, el joven Francesco di Bernardone soñaba con el mundo de los caballeros.

En 1202, las ciudades de Asís y Perugia se enfrentaron en una batalla cerca de Collestrada.

Francisco participó en aquel conflicto.

Fue capturado y llevado prisionero a Perugia.

Su cautiverio y la enfermedad que sufrió posteriormente forman parte de los acontecimientos que precedieron al profundo cambio que experimentaría su vida.

Perugia permite conocer al Francisco anterior a Francisco.

Al joven que todavía buscaba gloria, aventuras y reconocimiento.

Y quizá por eso constituye una pieza especialmente interesante dentro de esta ruta.

Asís: el lugar al que todo regresa

Todo camino franciscano termina regresando tarde o temprano a Asís.

Aquí nació Francisco alrededor de 1181 o 1182.

Aquí vivió su juventud.

Aquí comenzó su transformación.

Y aquí se encuentra hoy su tumba.

La Basílica de San Francisco domina uno de los extremos de la ciudad y conserva uno de los conjuntos artísticos más extraordinarios de la Edad Media.

Pero Asís es mucho más que una basílica.

San Damián, Santa Clara, las calles medievales y los lugares vinculados a los primeros compañeros de Francisco permiten reconstruir algunos de los momentos fundamentales de su historia.

Será uno de los grandes capítulos de nuestra ruta.

Santa María de los Ángeles y la Porciúncula

A los pies de Asís existe un lugar mucho más pequeño, pero quizá todavía más importante para comprender el nacimiento de la fraternidad franciscana.

La Porciúncula.

Hoy se encuentra protegida dentro de la enorme Basílica de Santa María de los Ángeles.

Pero en tiempos de Francisco era una pequeña iglesia.

Allí se reunió la primera comunidad.

Allí encontró uno de sus lugares más queridos.

Y muy cerca de allí terminarían también sus días en octubre de 1226.

La enorme basílica construida posteriormente alrededor de la pequeña Porciúncula resume perfectamente una de las grandes paradojas de esta historia.

Un movimiento que nació alrededor de la pobreza y la sencillez terminó dejando una huella monumental en la historia de Europa.

Más que una ruta religiosa

Se puede realizar este viaje desde la fe.

Pero también desde la historia.

Desde el arte.

Desde el interés por la Edad Media.

O simplemente desde el deseo de conocer una Italia que permanece lejos de muchos de los grandes circuitos turísticos.

La Verna ofrece naturaleza.

Fonte Colombo, silencio.

Greccio, una historia universal.

Rieti, contexto.

Arezzo, arte.

Perugia, los años anteriores a la transformación de Francisco.

Y Asís reúne todas esas historias.

Quizá eso sea lo que más me está sorprendiendo mientras preparo esta serie.

Cuanto más avanzamos, menos parece que estemos siguiendo únicamente la biografía de una persona.

Estamos recorriendo una parte extraordinaria de la historia de Italia.

La serie documental: La Ruta de San Francisco

Todo este recorrido está siendo publicado también en YouTube dentro de la serie documental LA RUTA DE SAN FRANCISCO.

Los vídeos están grabados durante el viaje real y combinan nuestras propias imágenes con narración histórica, patrimonio, paisaje y reconstrucciones utilizadas únicamente cuando ayudan a comprender acontecimientos que ya no pueden verse.

La idea es sencilla.

No correr.

No convertir los lugares en una lista de monumentos.

Caminar.

Mirar.

Escuchar.

Y tratar de comprender qué ocurrió allí.

Puedes comenzar el viaje por La Verna: El bosque del silencio y continuar después con el resto de episodios de la serie.

La ruta todavía no ha terminado.

Nos quedan caminos por recorrer, ciudades que visitar y muchas historias que contar.

Y, como ocurre con los buenos viajes, todavía no sabemos exactamente qué encontraremos al final.

Italia, fe y caminos: lo que vive un peregrino entre Asís y Padua

Italia tiene ciudades que se visitan… y lugares que se quedan dentro.

Durante las últimas semanas he recorrido de nuevo algunos de los rincones más especiales del país acompañando grupos de peregrinos. Y aunque uno termina acostumbrándose a aeropuertos, hoteles, maletas, horarios imposibles y kilómetros de carretera, hay momentos que siguen teniendo algo difícil de explicar.

No es solamente turismo.

Tampoco es únicamente fe.

Es otra cosa.

Es entrar en silencio en la Basílica de San Francisco de Asís mientras un grupo entero deja de hablar casi sin darse cuenta. Es contemplar cómo personas que jamás se habían visto terminan ayudándose mutuamente durante el viaje. Y también es vivir la parte menos visible del viaje.

La que casi nunca aparece en las fotos.

Lo que no se ve de un viaje por Italia

Hace pocos días grabé un vídeo recorriendo Venecia desde el mismo momento en el que llegábamos al Tronchetto.

Mientras los viajeros disfrutaban de la emoción de entrar en la ciudad de los canales, detrás ocurrían decenas de pequeñas gestiones invisibles:

  • Coordinar el vaporetto.
  • Revisar bonos y horarios.
  • Confirmar las audioguías.
  • Localizar el embarcadero correcto.
  • Atender preguntas del grupo.
  • Gestionar equipajes.
  • Confirmar horarios de regreso.

Todo sucede al mismo tiempo.

Y quizá por eso estos viajes terminan creando algo especial entre quienes los vivimos.

Porque detrás de cada visita hay un enorme trabajo humano para que todo fluya.

Asís: el lugar donde el ruido baja de volumen

Hay ciudades bonitas en Italia.

Y luego está Asís.

Asís tiene otra velocidad.

Uno empieza caminando por sus calles medievales casi como turista… y termina hablando más bajo sin darse cuenta.

La Basílica de San Francisco impresiona desde fuera, pero lo verdaderamente impactante es el ambiente que se respira dentro.

La luz.
El silencio.
Las pinturas.
La sensación de estar en un lugar que lleva siglos acogiendo personas que llegan buscando algo.

Allí también visitamos Santa María degli Angeli y la Porciúncula, uno de los lugares más importantes de la espiritualidad franciscana.

Y muy cerca aparece otro de los lugares que más emociona actualmente a los peregrinos: la tumba de Carlo Acutis.

Muchos jóvenes llegan hasta allí porque sienten que Carlo hablaba su mismo lenguaje.

Padua y la emoción alrededor de San Antonio

Pocas veces he visto entrar a tanta gente emocionada en una basílica como ocurre en Padua.

La Basílica de San Antonio tiene algo muy especial.

Hay personas que llegan después de años deseando estar allí.

Otras simplemente se dejan sorprender.

Pero casi todos terminan deteniéndose frente a la tumba del santo con una expresión muy parecida.

Quizá por eso Padua nunca es una parada cualquiera dentro de una peregrinación por Italia.

San Giovanni Rotondo y el silencio ante el Padre Pío

Otro de los momentos más intensos del viaje suele llegar en San Giovanni Rotondo.

Entrar en la cripta donde descansa el Padre Pío provoca algo difícil de describir.

He visto personas emocionarse sin decir una palabra.

He visto otras quedarse simplemente observando los mosaicos que cubren la iglesia.

Incluso quienes llegan con más dudas terminan reconociendo que el ambiente del lugar impresiona.

Y eso ocurre muchas veces durante estos viajes.

No hace falta pensar exactamente igual para sentir que estás en un lugar especial.

Loreto y la historia de la Santa Casa

Uno de los lugares más sorprendentes para muchos viajeros es Loreto.

Allí se conserva la llamada Santa Casa, vinculada según la tradición con la casa de la Virgen María en Nazaret.

La historia mezcla tradición, historia medieval y devoción popular.

Algunos atribuyen el traslado a la familia Angeli, mientras que otros relacionan el nombre con la antigua creencia de que fueron los ángeles quienes trasladaron la casa.

Sea cual sea la interpretación de cada uno, entrar allí sigue provocando una sensación difícil de olvidar.

Italia no se entiende igual cuando se recorre así

Después de tantos viajes acompañando grupos, hay algo que tengo claro.

Italia cambia cuando se vive como peregrinación.

No importa si alguien llega movido por la fe, por curiosidad cultural o simplemente porque siempre soñó con conocer estos lugares.

El viaje termina dejando huella.

Porque aquí no solo visitas monumentos.

También compartes silencios.
Conversaciones.
Cansancio.
Historias.
Momentos inesperados.

Y quizá por eso muchas personas regresan diciendo exactamente lo mismo:

“Esto no era lo que esperaba… ha sido mucho más.”

Próxima Ruta Franciscana y Padua 2026

Precisamente por todo eso ya estamos preparando nuestra próxima peregrinación por Italia:

Ruta Franciscana y Padua 2026

Un recorrido de 8 días tras las huellas de San Francisco de Asís visitando:

  • Asís
  • Santa María degli Angeli
  • Greccio
  • Fonte Colombo
  • La Verna
  • Arezzo
  • Perugia
  • Padua

Incluyendo además:

  • Guía acompañante desde Málaga.
  • Hoteles de 4 estrellas.
  • Pensión completa.
  • Celebraciones de la Eucaristía.
  • Visitas guiadas.
  • Basílica de San Francisco.
  • Tumba de Carlo Acutis.
  • Basílica de San Antonio de Padua.

📍 Puedes ver el itinerario completo aquí:

https://peregrinaciones.com/viaje/ruta-franciscana-padua-2026/

Un viaje que va mucho más allá de Italia

A veces pensamos que viajamos para conocer lugares.

Pero con el tiempo descubres que algunos viajes sirven también para conocerse a uno mismo.

Y quizá por eso Italia sigue teniendo algo único.

Porque hay países que se visitan.

Y otros… se recuerdan.

Una peregrinación inolvidable entre santos, paisajes y leyendas

Toon en Italia

Probablemente, esta haya sido la peregrinación a Italia en el Año Jubilar 2025 en la que he visitadomás lugares nuevos por primera vez. Y mira que, gracias a mis viajes con los grupos de Savitur, esteaño ya he recorrido muchos destinos.

He disfrutado muchísimo, tanto con los paisajes como con mi comunidad parroquial de Rincón de la Victoria. En esta ocasión no solo fui guía: también fui peregrino, uno más entre mis feligreses.

En el grupo venía un joven madrileño, Arturo, que acompañaba a su tía. Nos hemos reído mucho mientras grabábamos vídeos para mi canal de viajes de YouTube: SaviturConToon.

Arturo fue una gran ayuda: se maneja con soltura en redes sociales y cámaras.

Asís y la ternura de los santos

Comenzamos por Asís, ciudad ampliamente visitada por mí pero que nunca me defrauda. Ademásde visitar a Santa Clara y a San Francisco, volvimos a rezar junto a la tumba del joven beato Carlo Acutis.

Finalizamos el día en Santa María de los Ángeles, orando en su maravillosa Porciúncula.

El corazón verde de Italia y las leyendas de los Apeninos

Fue al día siguiente, al salir de Asís en dirección a Cascia, cuando comprendí por qué a la región de Umbría se la llama el corazón verde de Italia. En plena cordillera de los Apeninos centrales,compartí con el grupo la leyenda de los Montes Sibilinos, donde antiguos caballeros buscaban unagruta escondida —el Palacio de Cristal— gobernado por una Sibila profética.

Se dice que solo los
puros de corazón podían encontrarla, y que muchos nunca regresaron.
Mientras avanzábamos entre arroyos cristalinos y una exuberante vegetación, me sorprendía
reflexionando sobre algo:
¿Por qué la península italiana es tan frondosa comparada con la
española, si ambas están bañadas por el Mediterráneo?

Tras investigar un poco … Italia posee más montañas de media altitud, una orientación
diferente de las cordilleras que retienen más humedad, y además recibe la influencia húmeda del Adriático y los Balcanes. Todo esto favorece una vegetación más verde y densa que en gran parte de España, donde el clima tiende a ser más seco y continental.

Cascia: entre acantilados y devoción

En el camino vimos decenas de pueblos suspendidos en acantilados y picos montañosos. Este tipo de asentamientos en lo alto se conoce como “borghi arroccati” (pueblos encaramados). Se construían así por razones defensivas, visibilidad, y también para protegerse de inundaciones y enfermedades.

Al llegar a la entrada de Cascia, nos recibió una enorme estatua de Santa Rita. Subimos desde el parking hacia el santuario a través de un moderno sistema de ascensores y escaleras mecánicas que facilita mucho el acceso a los peregrinos.

Visitamos la Basílica-Santuario de Santa Rita de Cascia, atendida por los Padres Agustinos. Justo cuando entramos, se celebraba una misa solemne con cantos que nos ayudaron a recogernos profundamente al orar frente al cuerpo incorrupto de la santa.

Consejo: infórmate en la oficina del peregrino sobre los horarios de visita del claustro. Y no olvidesllevar una moneda de 1 €, ya que el acceso a los baños está automatizado.

Almorzamos en el restaurante Scoglio Rosa, cómodo para grupos. La región es famosa por su trufa negra, así que no dejes de probar productos locales.

Montecasino: historia, espiritualidad y una visión celestial

Al día siguiente visitamos por primera vez la Abadía de Montecasino, destruida casi por completo en la Segunda Guerra Mundial y reconstruida con esmero. Aquí se encuentran las tumbas de San Benito y Santa Escolástica, fundadores del monacato occidental.
Nos emocionó celebrar la misa en la capilla de su espléndida sacristía, rodeados de historia y
belleza.
Recuerdo una historia preciosa: unos días antes de morir, Santa Escolástica pidió a su hermano Benito que se quedara a orar con ella. Él se negaba por respeto a su regla, pero ella oró a Dios y se desató una tormenta tan fuerte que Benito no pudo marcharse.

Pocos días después, Benito vio cómo el alma de su hermana subía al cielo en forma de paloma.

Nápoles: calor, caos y dulzura

Desde Montecasino descendimos por una carretera con vistas espectaculares hacia Nápoles, donde el calor nos recibió con fuerza.

Aunque algunos se quejaron del sofoco, el almuerzo fue típico:cuoppo napolitano, pizzas de varios tipos y babá de postre.

Después llegó Davide, nuestro guía local, que nos enamoró de Nápoles y su caos entrañable: laGalería Umberto I, el Palacio Real, el barrio español, y la Plaza del Gesù, donde saludamos la tumba del beato Giuseppe Moscati, médico y santo de la caridad napolitana.

Tras un rato libre, algunos visitaron la cercana Via San Gregorio Armeno, llena de tiendas, figuritas de belén, heladerías y pastelerías únicas. Los dulces napolitanos no tienen comparación.

Subiaco: en la gruta donde nació la regla benedictina

Desde Campania pusimos rumbo al Lacio, y en concreto a Subiaco, donde se conservan dos de los doce conventos originales fundados por San Benito. Uno de ellos, el Santuario del Sacro Speco, me dejó sin aliento.
Tras un corto trayecto a pie por senderos y escaleras, la visión del santuario incrustado en la roca impresiona. A tu alrededor, los vencejos cruzan a ras de tu cara, y al entrar, todo te invita a la introspección: frescos por todas partes, silencio, belleza.

Descendimos por la Scala Santa, una escalera tallada en piedra que, según la tradición, fue utilizada por Benito como vía de acceso al interior del monte.
En la gruta, vivió como ermitaño durante tres años. Allí fue alimentado por un monje cercano, y cuando este no podía llegar, un cuervo domesticado le traía trozos de pan.

Durante su retiro, San Benito luchó contra tentaciones —como la famosa escena del rosal espinoso en el que se arrojó para dominar su deseo— y allí escribió parte de su Regla, base de la vida benedictina.

Los herbolarios monásticos: el legado de Ora et Labora

En la Abadía de Santa Escolástica y en el Sacro Speco, visitamos tiendas de productos monásticos.
Los benedictinos, siguiendo el lema “Ora et Labora”, desarrollaron conocimientos de herbolaria, farmacología y cosmética natural. Estos herbolarios medievales preservaron saberes que hoy siguen vivos en infusiones, bálsamos, jabones y ungüentos, muchos elaborados aún en los monasterios.

Roma: cruzar la Puerta Santa con el alma agradecida

Finalmente, llegamos a Roma, donde atravesé una vez más la Puerta Santa para ganar el Jubileo. Lo hice agradecido por un trabajo que me permite seguir profundizando en la historia de hombres y mujeres que han marcado, para bien, el rumbo espiritual y cultural de Europa y del mundo.

¿Te ha gustado este viaje? Puedes seguir más relatos como este en mi canal de YouTube:
SaviturConToon y en este blog.

#carloacutis #subiaco #montecassino #santarita

✨ Un viaje irrepetible: del Padre Pío al Papa León XIV, con la Virgen de la Esperanza en Roma ✨

Abrazado a mi maleta

El 14 de mayo, abracé a mi maleta antes de salir en dirección al aeropuerto de Málaga. Mi maleta, es una maleta «viajada» (igual que su dueño). Ella se siente muy orgullosa de sus arañazos, pegatinas y no se molesta si le llueve o cae barro encima. Sabe como yo que las arrugas no importan, sino vivir experiencias. ✨🌏

En el aeropuerto me encontré con el bueno de Manolo Jiménez, un sacerdote amigo que hace un año, nos solicitó a Viajes Savitur, la preparación de su peregrinación parroquial a Roma con motivo del Jubileo de las Cofradías.

Lo que no podíamos prever era que el Papa Francisco iba a fallecer el 21 de abril y que León XIV celebraría su Misa de Inicio del Ministerio Petrino en esos días.

Es un acto cargado de simbolismo, que marca el inicio oficial de su pontificado. ⛪✨🙏

Mi hermana Mónica siempre acompaña a este grupo pero viendo la ocasión tan especial que íbamos a vivir, me sumé a la experiencia y vive Dios que acerté de pleno porque lo hemos pasado fenomenal y dudo que vuelva a darse en mi vida: un jubileo, una entronización de un Papa y ver procesionar a la Virgen de la Esperanza por las calles de Roma. ❤️🙏🌸

Viajamos 47 peregrinos, Manolo, mi hermana, y no me olvido de Sabatino, nuestro conductor italiano con un corazón y autobús muy grande. 🚌😊

Nuestra primera etapa al llegar al aeropuerto de Nápoles fue dirigirnos al Santuario del Padre Pío en San Giovanni Rotondo.

En la ruta, atravesamos las regiones Campania y Puglia, dejando atrás al mar Adriático, a la derecha el Vesubio, por delante los Apeninos y llegando al pueblo, cuando ascendimos por la carretera de curvas cerradas, a nuestros pies estaba la fértil Távula Pugliese, llena de árboles frutales y el Sol poniéndose sobre el granero de Italia. 🌞🌿

Allí, nos alojamos muy cerquita del Santuario, en el Centro de Espiritualidad Padre Pío y llegó la primera anécdota: Juan, uno de los peregrinos bajó a recepción para decirme que su maleta había desaparecido. —Él la había traído desde el autobús—, así que descarté que se hubiera quedado en el aeropuerto de Nápoles … sólo quedaba una posibilidad: alguien se la había subido a su habitación por error….. y de repente, la puerta del ascensor se abrió y allí estaba la maleta, alguien (aún por descubrir) al darse cuenta de la equivocación la había puesto dentro y presionado el botón 0. 🚗👜😂

Al día siguiente, por la mañana, el padre Manuel celebró la eucaristía en la tumba del Padre Pío, un momento muy emotivo 🥺🙏 y después todos juntos recorrimos todo el santuario.

Mónica Espinosa, Toon Espinosa, Manolo Jiménez en el aeropuerto

Lo mejor de la peregrinación, contar con Manuel Jiménez, un sacerdote entrañable.

Después nos pegamos un buen almuerzo y junto al conductor Sabatino, recorrimos camino de Roma la costa Adriática, parando para ver los Trabucci.

Los trabucchi (o trabocchi) son antiguas estructuras de pesca construidas sobre pilotes de madera que se adentran en el mar Adriático, especialmente en las regiones de Abruzzo, Molise y el norte de Puglia.

Estas plataformas estaban equipadas con largos brazos y redes que se bajaban al agua para capturar peces mediante un ingenioso sistema de poleas. Originariamente construidos por familias que no podían permitirse salir a faenar mar adentro, hoy se han convertido en iconos del paisaje costero adriático, muchos de ellos restaurados como restaurantes o miradores, combinando tradición, gastronomía y vistas espectaculares. 🐟🌅

Salimos de la región de Puglia y atravesamos la desconocida Molise, las bellísimas montañas de Abruzzo para desembocar en el Lacio y alojarnos en Roma cerca de la ciudad del Vaticano. ⛪🌍

Temprano, a pie, nos dirigimos a la Basílica de San Pedro, donde las diócesis de Sevilla y Málaga celebraron una misa conjunta de acción de gracias y pudimos saludar a sacerdotes amigos y vivir este encuentro fraternal entre andaluces. ✌️🌿

Como broche, al término de la eucaristía, fuimos a saludar a la Virgen de la Esperanza y al Cachorro de Sevilla que se encontraban expuestos en un altar lateral de la basílica. Por la tarde, nos hinchamos de andar y visitar la ciudad eterna. Según mi aplicación del móvil, 21 km pateamos ese día, no nos dejamos un rincón por ver. 🛍️👊

Teníamos mucho que celebrar y dar gracias, así que invité a mi hermana Mónica a un restaurante pequeño que conozco desde hace tiempo y me encanta. ¡Qué bueno es que dos hermanos se quieran tanto! 🍽️💕

¡¡¡¡¡Y LLEGÓ EL GRAN DÍA!!!! ✨

Primero en procesión, rezando, atravesamos desde la plaza de Sant’Angelo la Puerta Santa para ganar el jubileo. ✡️⛪

¡Qué alegría y qué momento más emocionante! Recorrer por el interior de la basílica con la cruz de madera. Manolo me hizo un regalazo, dejándome portarla en el tramo final. Cuando en un momento levanté mi cabeza y vi la cruz y de fondo la cúpula de San Pedro, me emocioné un montón. 🙏🌟

Y por la tarde …. La procesión. Fue un momento inolvidable, donde Roma se llenó de devoción y tradición con la participación de cofradías de diversos países. Entre las imágenes que desfilaron se encontraban:

  • María Santísima de la Esperanza Coronada de Málaga, que cerró el cortejo con su imponente trono, acompañado por 270 portadores y la Banda de Música de la Esperanza.
  • Santísimo Cristo de la Expiración de la Hermandad del Cachorro de Sevilla.
  • Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno de León.
  • La Cruz Patriarcal de Mafra, Portugal.
  • El Crucifijo ‘Le Devot Christ’ de la Archicofradía de La Sanch de Perpiñán, Francia.
  • Los crucifijos de las ‘casacce’ del Priorato Ligur de Cofradías de Génova, Italia.
  • La Virgen de los Dolores de la Cofradía de Maria Addolorata de Enna, Italia.

El recorrido de la procesión abarcó lugares emblemáticos de la Ciudad Eterna, como el Coliseo, el Arco de Constantino y el Circo Máximo, congregando a más de 100.000 fieles y peregrinos de todo el mundo. La participación de estas cofradías internacionales subrayó la universalidad de la fe y la tradición cofrade, convirtiendo el evento en una manifestación de gran valor cultural y espiritual. 🌿🎼🗼

Ya de noche y con muchos más kilómetros en nuestros pies que el día anterior, retornamos a nuestra residencia … conscientes de haber vivido un momento único, inolvidable. 🤍✨

¡¡¡Y LLEGÓ EL DOMINGO!!! La ceremonia conocida anteriormente como ‘Misa de Inicio del Ministerio Petrino’ ha sido rebautizada oficialmente como Misa de Inicio del Pontificado. En este acto solemne, el nuevo Papa Leon IV recibe el palio (símbolo del buen pastor) y el anillo del pescador, emblema del poder papal. Durante la ceremonia, realiza una profesión de fe y un juramento de fidelidad ante la Iglesia, y preside su primera Eucaristía como Obispo de Roma ante miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro. Es una liturgia cargada de emoción, que simboliza el comienzo de un nuevo capítulo para la Iglesia universal. ⛪🙏✨.

Fuimos más de 200.000 personas las que vivimos esta ocasión tan especial. Los controles de seguridad fueron tremendos, especialmente para entrar, pero valió la pena sentir la emoción de tantos fieles al pasar el Papa junto a nosotros en el Papamóvil, cuando tomaba la palabra y disfrutar de la coral y organización perfecta del Vaticano. ⛪🌟

Pero el día no acabó allí, salimos en dirección a Nápoles … y la visitamos. 🚗🌏

Y al día siguiente recorrimos la Costa Amalfitana Durante nuestro recorrido por la Costa Amalfitana, pudimos admirar los encantadores pueblos de Positano, Amalfi y Ravello, cada uno con su propia personalidad, calles empedradas, fachadas de colores pastel y vistas vertiginosas al mar Tirreno. Disfrutamos del aroma de los limoneros, de los balcones llenos de buganvillas y del contraste entre los acantilados y el azul profundo del mar. La travesía en barco hasta Salerno fue simplemente mágica, con la brisa marina acariciándonos el rostro y las montañas cayendo en picado hacia el agua. Una experiencia sensorial completa: paisaje, sabor y alma italiana. 🍋⛰️🏖️ por tierra y por mar, ya que navegamos hasta Salerno, en un día precioso. 🌊🌿🚢

La última jornada con el imponente Vesubio de fondo, la dedicamos a Pompeya y Herculano y nos despedimos del bueno de Sabatino y Mónica y yo de este maravilloso grupo de 50 personas que han pasado a ser familia. ✨🤝🙏

GRACIAS. 🌟

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Genazzano, San Giovanni Rotondo y Monte Sant’Angelo

Genazzano, San Giovanni Rotondo y Monte Sant’Angelo

Cuerpo de San Pío de Pietrelcina

«El cuerpo incorrupto de San Pío de Pietrelcina en la cripta de San Giovanni Rotondo»

En el corazón de Italia, una tierra rica en historia y espiritualidad, se encuentra un itinerario que conecta tres de los santuarios más importantes del catolicismo: el Santuario de la Madre del Buen Consejo en Genazzano, la Basílica de Santa María de los Ángeles en San Giovanni Rotondo y la Gruta de San Miguel Arcángel en Monte Sant’Angelo.

Este recorrido no solo es un viaje físico, sino también un camino de fe y reflexión que atraviesa siglos de devoción.

Primera parada: Genazzano y la Madre del Buen Consejo

Nuestra peregrinación comienza en Genazzano, un encantador pueblo a pocos kilómetros de Roma, donde se encuentra el Santuario de la Madre del Buen Consejo.

Este lugar es conocido por albergar un icono milagroso de la Virgen María que, según la leyenda, llegó aquí desde Albania en el siglo XV.

El ambiente en el santuario es de una profunda paz. Sus muros resguardan siglos de oraciones y súplicas de peregrinos que han confiado sus vidas a la Madre del Buen Consejo.

La historia del icono, que se dice fue transportado milagrosamente por ángeles, es un testimonio de la fe inquebrantable que une a los fieles albaneses e italianos.

La belleza del lugar, sus frescos y su rica historia nos recuerdan la poderosa conexión entre lo humano y lo divino.

Calle en Genanzano

Enclavado en los Apeninos, Genanzano es un pueblo para pasear por sus bellas calles con el paisaje de las montañas de fondo.


Segunda parada: San Giovanni Rotondo y San Pío de Pietrelcina

La siguiente etapa de nuestro viaje nos lleva al sur de Italia, a San Giovanni Rotondo, hogar del amado San Pío de Pietrelcina, conocido como Padre Pío.

Aquí, visitamos la Basílica de Santa María de los Ángeles y su cripta, donde yace el cuerpo incorrupto del santo.

Entrar en la cripta es una experiencia sobrecogedora. El silencio invita a la oración, y la presencia de San Pío, un hombre conocido por sus estigmas y su cercanía a los necesitados, parece casi palpable.

La basílica moderna, diseñada por Renzo Piano, es un impresionante contraste arquitectónico que combina lo contemporáneo con lo espiritual. San Giovanni Rotondo es un lugar que habla de milagros, sanación y entrega total al servicio de Dios.


Última parada: Monte Sant’Angelo y la Gruta de San Miguel Arcángel

Culminamos nuestra peregrinación en Monte Sant’Angelo, donde se encuentra la célebre Gruta de San Miguel Arcángel.

Este santuario, enclavado en el Monte Gargano, es uno de los más antiguos dedicados al Príncipe de los Arcángeles y un importante destino de peregrinación desde el siglo V.

Camino del Santuario de San Miguel

Camino del Santuario de San Miguel

La entrada a la gruta tiene algo mágico, como si el tiempo se detuviera al descender hacia el lugar sagrado.

Dentro, el ambiente es solemne y lleno de una energía que inspira reverencia. Según la tradición, San Miguel se apareció aquí en varias ocasiones, convirtiendo este lugar en un símbolo de protección divina y fortaleza espiritual.

Interior de la gruta de San Miguel

Interior de la gruta de San Miguel

Mientras nos arrodillamos frente al altar, rodeados de paredes que han escuchado las oraciones de millones de personas, sentimos la poderosa presencia del Arcángel Miguel, defensor de la fe.


Un viaje transformador

Esta peregrinación, que nos lleva desde la tierna protección de la Virgen María hasta la fortaleza del Arcángel Miguel, pasando por el amoroso ejemplo de Padre Pío, es más que un recorrido por lugares sagrados.

Es una invitación a profundizar nuestra fe, a reconectar con lo trascendental y a encontrar fuerza y consuelo en medio de las pruebas de la vida.

Si te has sentido inspirado por este viaje, te invito a ver los videos que grabé en cada uno de estos lugares y a explorar las fotos que capturan momentos de devoción y belleza espiritual. ¡Descubre conmigo la riqueza de nuestra fe y tradición!

Sicilia, su gastronomía y sus manos

Sicilia

Sicilia es el lugar de Italia donde mejor he comido. Sus vinos, cítricos, repostería, y por encima de todo su buen hacer y voluntad de agradar hacen que su visitante retorne a casa con algunos kilos de más y convencido de haber acertado.

Griegos, romanos, árabes, normandos y españoles dejaron su huella en sus edificios más emblemáticos y sobre todo en su tolerancia. A pesar de parecer reservados, menos habladores que sus compatriotas peninsulares, conservan un lenguaje de signos y a través de sus gestos con las manos comunican mucho más de lo que a simple vista parece, manos que modelan una cerámica fantástica.

Y a continuación unas fotos para comprender por qué es un destino de moda, a pesar de su escasa conexión aérea que encarece y dificulta su visita.

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